Cuando denuncio al ladrón y al canalla sólo al canalla y al ladrón señalo

Cuando llamo ladrón al ladrón y canalla al canalla, sólo al ladrón y al canalla aludo. Ladrones y canallas suelen cobijarse bajo la pudibundez moral, la insulsa descalificación y las leyes dictadas ex profeso para acallar la voz tronante que los desnuda como canallas y ladrones. Nada me produce más satisfacción que contemplar los cadáveres insepultos de ladrones y canallas, aullando sus pútridas carnes las huellas de mi látigo, deambular ululantes en los muladares buscando un rincón para cavar sus tumbas con la sordidez de su moral deshilachada. ¡Silencio ladrones y canallas que, aunque los tiempos parecen favorecer a canallas y ladrones, este espacio es un reducto de la decencia y de la integridad!

10 de abril de 2026

LA DEMOCRACIA ES... UN PACTO POLÍTICO PARA IMPEDIR LA TIRANÍA

LA DEMOCRACIA ES UN PACTO POLÍTICO PARA IMPEDIR LA TIRANÍA Rafael Marrón González La democracia es la herramienta de legitimación que le quita el monopolio de la fuerza a un solo hombre para entregárselo a la voluntad colectiva. Si lo analizamos desde la óptica de la Teoría del Contrato Social, ese pacto demo-crático es el que establece que el poder no desciende de la divinidad ni de la he-rencia sanguínea, sino que asciende desde el ciudadano. Es, por definición, el antí-doto contra el absolutismo. Sin embargo, para que ese pacto sea eficaz contra la tiranía, suele apoyarse en dos pilares que a veces entran en conflicto: El Pacto de Procedimiento (Democracia): El acuerdo de que las decisiones se toman por mayoría y que el poder es transito-rio. Nadie se queda para siempre porque el pacto exige alternabilidad. El Pacto de Contención (República): El acuerdo de que hay derechos que ni siquiera la mayoría puede atropellar. El riesgo del "Pacto Roto" El peligro histórico que mencionan autores como Raymond Aron o incluso la tradi-ción del liberalismo clásico, es cuando la democracia se vacía de sus frenos institu-cionales. Cuando la democracia se entiende solamente como el triunfo de la voluntad de la mayoría (sin el contrapeso de la ley), puede mutar en lo que Aristóteles llamaba demagogia, que para él no era otra cosa que la forma corrupta de la democracia y la antesala directa de la tiranía. En ese escenario, el tirano no llega por un golpe de Estado, sino que usa el propio pacto democrático para validarse y luego destruirlo desde dentro. El uso de mayorías coyunturales para capturar los órganos que debían ser árbitros (el TSJ, el CNE). La técnica consistió en usar la ley para anular el espíritu de la ley. Se pasa del ciudadano con derechos al "beneficiario" dependiente. Cuando la democracia se vuelve técnica y asistencialista, la libertad de consciencia se somete a la necesidad material. Es la sumisión por la subsistencia. Se celebran procesos electorales constantes para decir al mundo: "Aquí hay demo-cracia porque se vota", ocultando que el pacto de equidad y alternabilidad está roto. Si las instituciones democráticas no son sólidas, y se ideologiza la división de po-deres, surge un liderazgo, mesiánico regularmente, que apela a esa "democracia" para concentrar el poder por endoso de la “voluntad popular”, rompiendo el pacto original, estableciendo “una democracia técnica”, una carcasa procedimental. Se convierte en una herramienta aritmética donde el número de votos se usa co-mo una "licencia de corso" para arrasar con la institucionalidad. Como gané, significa que puedo hacer lo que convenga a mis intereses políticos, entre ellos aplastar al vencido, declarar el gobierno comunista “por mandato elec-toral” o instaurar la pena de muerte por delitos de odio o sea, de disidencia. Se mantiene la estructura externa —el ritual de las urnas, la retórica de la sobera-nía y la fachada institucional— para validar un proceso que, en el fondo, desmante-la el pacto político original. El voto deja de ser un instrumento de libertad para convertirse en un mecanismo de control y perpetuación. Se impone la aritmética sobre la ética: mientras el nú-mero favorece al poder, cualquier atropello a la ley se presenta como "voluntad popular". Es precisamente esa fragilidad la que hace que el debate sobre la "pureza" de la democracia sea tan vigente y tan necesaria su introyección en la educación ciuda-dana. Porque ciudadanos tiene la democracia, así como periodistas, las tiranías tie-nen siervos y palangristas. Una definición pertinente “Democracia es el sistema político, cuyos gobiernos están sujetos a las normas constitucionales establecidas por la ciudadanía en el libre ejercicio de su soberanía, que profesa y garantiza el respeto a los derechos fundamentales y libertades públi-cas de la persona humana con énfasis en la libertad política y de expresión, civil y personal, regido por los principios capitales de la división de poderes, la alternabi-lidad y el equilibrio de las autoridades y consagrado a producir la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabili-dad política”. Rafael Marrón González
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5 de julio de 2025

¡ENDEPENDENCIA, QUÉ VAINA PA'GÜENA!

¡ENDEPENDENCIA QUÉ VAINA PA´GÜENA! Rafael Marrón González ¡¡¡Nepomucena!!! ¡¡Nepomucena!! ¡Nepomucena! - ¿Qué alboroto es ese muchacho? ¿Qué es lo que pasa? - ¡Guá, Nepo, que tenemos endependencia! - ¡Ave María Purísima! ¿Y qué guarandinga es esa? - Bueno, yo la verdad no sé, pero endenantico, a las tres de la tarde, don Juan Antonio Rodríguez Domínguez, se asomó a la puerta y nos dijo a nosotros los que tábanos en la plaza, que había endependencia. Y enseguida salió el Miranda, con su peluca entalcá, y reunió a un grupo y armaron tremenda gritería por las calles dando mueras a Fernando sétimo y gritando a to´pulmón ¡ah, ah, libertad!, ¡ah, ah, libertad!, ¡ah, ah, libertad! Y se metieron en el palacio del arzobispo, y el Miranda se puso a bailá y a cantá como loco: - ¡Se va, se va, se va, se va! Y un asomao se quiso robá un candelabro. Y don Francisco Espejo se lo arrebató y le dijo cuatro vainas. Y lo amenazó con un rejo. Que la endependencia era de hombres honraos.Y el arzobispo se calentó y llamó a la guardia que no le hizo caso. Y por poco la da un patatús. Se puso hasta morao. - ¡Pobre don Narciso y que vení pa´esta tierra en pleno alboroto! Ese ta´empavao. - Y el Miranda, cuaj, cuaj, cuaj, muerto e´la risa, Nepo. - ¡Dios nos agarre confesaos! ¡Ese hombre es el diablo mismo, mi´jito! Ese fue el refistolero del amito Bolívar el que se lo trajo de donde estaba. De allá de la Londres. Y desde que llegó no ha dejao de formá bochinche. Que si el club patriótico. Que si el Patriótico Venezolano. Que si el congreso. Que si una reunidera de noche y de día, Que si patatín. Que si patatán. Puro bochinche. Nada más que pa´metese con el rey, nuestro señó. Y eso Dios lo castiga. Como si lo tuviera viendo. ¡Cuándo en mis tiempos! ¿Y, dime muchacho, cómo sabes tú de eso que mientan endepedencia? - Bueno, como yo soy el mandadero de las Bolívar, me entero de todo. Porque, ¡ah mujeres pa´chismosas. Pa´cureras. Y pa´godas! Y le tienen al Miranda la rabia que brinca pa´rriba. No lo pueden ni ve. Lo llaman hijuepulpero. Blanco de orilla. Lucifer. Y cuando pasa junto a ellas en la calle se persinan. Porque ese y que está ejcomulgao. Que es como está muerto, pues. Y eso que el viejo de lo más refistolero cuando pasa por su lao se quita el sombrero. Y casi barre el piso con él, pero las cuaimas arrespingan la nariz y ni lo ven. - ¡Cuidao te oyen piazo e´muchacho! Mira que esas bichas no mascan pa´echále látigo a un negro. - ¡Yo no soy negro! A mi me dijo don José Félix Ribas que yo soy pardo. - ¡Esa es la misma vaina, pendejo! - Tá bien. Tá bien. Pero negro no soy. Yo soy más blanco que tú. - Bueno, como tú digas, pero cuéntame, pues. Anda. - Resulta, Nepo… que este cuento es largo. No tendrás porahi un piazo de arepa y un poco e´guarapo. Que con el corre y corre no he comío en to´el santo día. - Si tengo pero anda contando. Bueno, las Bolívar me mandaron para que viera y les juera a contá ca´ratico. Y así andaba, me asomaba un rato y salía corriendo a contale a las cacatúas. Y volvía a asomame y otra vez ¡ráspale! a contales. A veces se me olvidaba. Porque me quedaba así como encandilao. Escuchando a uno que hablaba bonito. Yo no le entendía nada. Pero hablaba bonito. Y cuando me daba cuenta, salía esmachetao paquese las Bolívar. Y cuando llegaba estaba la María Antonia en la puerta con el rejo en la mano dándose en la pierna. Esperándome con la cara amarrada. Ella que es fea. Con el jocico asi se pone pior. Hasta orita en eso, pues. Tengo las patas entumecías de tanto corré pa´llá y pa´cá. Pero, bueno, Nepo, te cuento. Resulta que… ¡esta arepa si ta buena, vale! Pero el guarapo ta frío. - ¡Trágate eso y cuenta rápido, piazo e´loco! - Mira Nepo, esta mañana esa gente que mientan deputaos llegó al Congreso como a las diez. Bien temprano pa´ellos. Porque esa gente si que duerme. No había manera que llegaran antes de las tres de la tarde. Fue cuando la Juana Bolívar que los vio pasá me mandó a espiá. Una cosa que si vi rara, Nepo, fue que el marques del Toro que cuando le pega tufo e´negro le da tos, taba de lo más entusiasmao con el Roscio. Que es pardo. O la misma vaina que negro como dices tú. Que to caballero es blanco y to blanco es caballero. Lo que son las cosas. Quién lo iba a decí. Ahora parece que el Roscio también es caballero aunque no sea blanco. ¿Será eso lo de endependencia? Bueno, Nepo. Se sentaron muy serios. Don Juan Antonio dijo unas cosas. El secretario leyó un papel que dijo que era el orden del día. Muy serio. Y el Miranda. Como si tuviera un resorte. En lo que se calló el secre pidió la palabra. Y ahí comenzó la hablachentería. Se pasaron to´el día hablale que te habla. Discurso y discurso. Se paraba uno. Hablaba. Y se paraba otro y le contestaba. Y otro le rispotaba. Y el primero se volvía a pará y le contestaba a los dos. Y que ya tu hablates. Que ahora me toca a mí. Que yo no he hablao. Y el médico José Luis Cabrera que endependencia ya. Que llegó la hora. Y el Miranda también que endependencia ya. Y el deputao e´La Grita empeñao en que no. Que endependencia no. Que entuavía no. Y el Miranda se ponía rojo y pálido y jipato. Y gritaba que endependencia sí. Que ahora sí. Y se le iba encima al Vicente Maya, que así se llama el de La Grita, que taba empeñao en que no y que no y que no. Que endependencia no. Y había como tres más que decían que no también. Pero lo decían así como queriendo y no queriendo. Hasta que llegó el Miranda y dijo algo así como ¡endependencia o muerte! Con la voz estremecía. Bien derecho. Con el pecho ajuera. Y la cabeza levantá. Te juro que se me puso la piel de gallina, Nepo. Se me aflojaron las piernas y se me atoró un nudo en el gañote. Del tiro se me olvidó el rejo de María Antonia. Ya la veo pará en la puerta buscàndome pa´que le lleve el chisme. Entonces, agarró el don Juan Antonio y los puso a votá. - ¡Alcen la mano los que estén con la endependencia! Y se alzó aquel pocote e´manos. El único que no alzó la mano fue el deputao e´La Grita. Me dio una lástima. Parecía un pajarito. Tuel mundo votó por la endependencia. Menos él. El Miranda alzó las dos manos. Y se paró. ¡Endependencia! ¡Endependencia! ¡Endependencia! Y se daba la vuelta pa´contá las manos. Y don Juan Antonio después de contá. Le dio un golpe fuerte a la mesa. Y dijo muy serio con ganas de llorá. Con la cara así: - ¡Tenemos endependencia! Y se hizo un silencio. Pero después fue fin de mundo. ¡Viva la patria! ¡Viva la libertá! ¡Viva la endependencia! Mayor algarabía. Parecía muchachos. Se abrazaban. El Miranda saltaba en una pata. Y abrazaba al Cabrera que es de Guanarito. Y le daba besos al Maya. Que taba arrechísimo. Y no dejaba de murmurar: - ya van a ve. Ya van a ve. Ya van a ve. Parece que pa´el Maya la endependencia es una disgracia. Pero el Miranda nada que ve. Lo del era fiesta y parranda. Y el marqués del Toro empeñao en apurruñá al Roscio. Y el Roscio se hacía el loco y abrazaba a otro. Y eso era Nepo puro viva la patria. Viva la revolución. Viva la endependencia. Y fue cuando salieron el Miranda y el Francisco Espejo. Y se les pegó ese gentío. Y allí taban el moreno Camacho y el moreno Ibarra. Y yo ahí. Codiandome con lo fino. Yo decía ah, ah. Y don Vicente Salias decía ¡libertá! Y yo no aguantaba la risa. Vaina pa´güena esta endependencia. Yo decía Ah, ah, y don Coto Paúl decía ¡liberta! Yo decía ah, ah. Y me echaba una meneaita. Y nada menos que don Carlitos Soublette, Nepo, decía ¡libertá! Y fuimos pa´ la plaza. Y le dimos la vuelta tres veces. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. Sin banderas. Porque no teníanos. A puro gañote. Y ahí se nos pegó más gente. Y vi, Nepo, a don Antonio Muñoz Tébar. Y vi a… don Pedro Pellín. Y a… don Casiano Medranda. Y al dotor Miguel Peña. Y a don Lorenzo Buroz. Y a… don Pedro Pablo Díaz. Déjame acordame. Y a… don José Antonio Pelgrón y a don Pedro Salias. Y a don Rafael Castillo. Y a… don Carlos Núñez y a su hermano don José María. Y a don Ramón García Cádiz. Y yo con ese poco e´mantuanos. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. ¡Vaina pa´güena esta endependencia! Me decía pa´mis adentros. Cuándo iba a andá yo con ese mantuanaje si no tenía endependencia. Pero ahora tenemos endependencia, Nepo. ¿Cuánto irá a durá? Ah, y se me olvidaba. ¡También andaba el viudo don Simón de Bolívar! Que también gritaba ah, ah, libertá. Yo me le fui arrimando como quien no quiere la cosa. Y cuando lo tuve al lao. Grité ¡Ah, ah! Y di dos pasitos. Uno pa´lante y otro pa´trás. Y el don Simón contestó ¡libertá! ¡Ah, ah! Decía yo. Y el contestaba ¡libertá! ¡Qué vaina pa´güena esta endependencia! Y más gente salía de las casas con las cacerolas de hierro y las usaban de tambor dándoles con un tolete. Aquello era la locura. Ah, ah, libertá. Plácata, plácata, plácata. Ah, ah, libertá. Plácata, plácata, plácata. Ah, ah, libertá. Plácata, plácata, plácata. Y recorrimos toa´las calles del centro. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. Ahí fue cuando pasamos por la casa arzobispal. Y el Miranda dijo que iba a dale un susto al cura. Y yo que no masco aproveché pa´ve por dentro la casa del obispo. Y eso fue puro gritá ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. Y el cura como le dice el Miranda se metió pa´dentro en lo que vio esa gentará. Y comenzó a llamá a la polecía. ¡Polecía, polecía! Pero la polecía también quería la endependencia. Y se hicieron los locos. Y el Miranda y toditos entramos. Eso ha sío toa la tarde. Ya el Miranda tá ronquito. Y caminando cojo. Porque ese siempre andava alante. Echao pa´tras. Marcando el paso. Después se devolvieron pa´l Congreso y se pusieron otra vez a discutí. Y háblale que te habla. Pero era pa´un asunto de un documento. Diun acta. Como la mentaron. Y ahí mismito brincó el Roscio. Eso lo hago yo. Y yo también dijo el Isnardi. Que era el secretario. El del sello, pues. Pa´no quedase atrás. Pa´figurá, pues. Y entonces don Juan Antonio dijo que sí. Que lo hicieran el Roscio y el Isnardi. Y así quedó. Pero la cosa no termino ahí. Al escuchar la algarabía. Y la gritería de libertá. Salieron don Cristóbal Mendoza, y don Baltasar Padrón y don Juan de Escalona. Los que llaman el poder ejecutivo. Que no taban en lo del Congreso. A decí que ellos también querían la endependencia. Y otra vez la abrazadera. Y la besadera del Miranda. Y el Miranda besaba hasta al Roscio que le tenía la rabia que juega garrote. Y entonces el Miranda dijo que había que jurá. Y se nombró una comisión pa´escribí el juramento. Y van a jurá cuando te´ listo. Que va a se pasao mañana. Porque esa gente mañana amanece rebentá. Y entuavía falta la ternera. Que seguro es con ron. Yo no me la voy a pelá. Que vá, oh. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. ¿Qué te parece Nepo? ¡Nepo! ¡Nepo! ¡Se quedó dormida, la Nepo! ¡Que va a sabé la pobre de endependencia! Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá. Ah, ah, libertá.
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31 de julio de 2024

ACTA MATA MENTIRAS

Acta mata mentiras 📄 Tal y como dijo el Observatorio Electoral Venezolano (OEV) en su último comunicado: la confianza en los resultados electorales depende de su auditabilidad. La pieza fundamental para la verificación ciudadana son las actas de escrutinio, la «traza de papel» que genera el sistema automatizado de votación y que es lo que permite verificar los resultados. Hasta ahora, la página del CNE sigue muerta y, por lo tanto, desconocemos los resultados desagregados mesa por mesa. Entonces, solo contamos con las actas que recientemente divulgó la oposición. ¿Qué pasará cuando el gobierno finalmente saque las que dice tener? ¿Deben coincidir a juro o pueden inventárselas? Te contamos: 🔒 Intervenir la transmisión de las actas no es más fácil que pelar una mandarina. Todo lo contrario. Las máquinas de votación están configuradas para transmitir por líneas encriptadas y privadas (que provee la estatal Cantv). No se hace por internet y la máquina no admite intercambio de información, precisamente para evitar intervenciones de terceros. Esos mensajes, también encriptados, solo se pueden recibir en los dos centros de totalización del CNE (uno en Plaza Caracas y otro en Plaza Venezuela) a partir de las 6:00 pm del día de la elección. Como la operación es cifrada con una clave única para cada mesa, los mensajes solo puedan ser descifrados por el sistema de totalización. Si alguien pudiera interceptar el mensaje en el camino, tendría que tener las claves criptográficas de los protocolos de transmisión y también los del propio mensaje para intentar hacer algo con esa data. 🔒 Ajá, pero: ¿qué pasa si modifican los datos e imprimen las actas otra vez? Pues les saldría mal la trampa. Cada acta cuenta con un código de identificación único e irrepetible (HASH), que se verifica en la máquina y en el centro de totalización. Lo puedes ver en la parte superior del recibo impreso. Si se cambia algún dato, por mínimo que sea, el código alfanumérico que saldrá en papel será diferente. Asimismo, en las actas aparece la fecha y la hora de impresión, que saldrían modificadas en una nueva acta. Ese nuevo documento tampoco contaría con las firmas digitales de los miembros y testigos de la mesa. Igualmente, el código de seguridad al final del comprobante cambiaría si se llegara a imprimir nuevamente. 🔒 Si viviéramos en un país normal, luego del anuncio del primer boletín se habría hecho la auditoría de telecomunicación, pero el CNE decidió suspenderla. Asimismo, en la Venezuela ideal (que esperamos tener pronto) se le habría entregado a los testigos de los partidos políticos un CD con el archivo de totalización. Adivinen qué pasó con ese requisito.
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24 de julio de 2024

Qué muchacho pa feo doña Concepció

¡Trae más agua caliente muchacha! ¡Apúrate! ¡Coge esa camaza y corre! ¡Apúrate! Puje doña Concepció. Puje. Puje. Qué uté tiene guáramo. Ya ha parío tres. Y el primero lo parió a los quince. Y con este son cuatro los que ya ha parío. Pero es el primero que va´nacé pa´la medianoche. ¿Será por eso que le duele tanto? Porque como chilla. Puje. Puje. Puje. ¡Sálgase del cuarto Don Juan, que va a empavá la cría! Y cierre la puerta. Puje. Puje. Doña Concepció. Que ya viene. Puje. Puje. Muerda el guayacán que se va a rompé la boca. Puje. Puje. Puje. Otra vez. Que ya casi sale. Puje. Puje. Y deje los chillíos Doña Concepció. Puje. Puje. Un poquito má. Un poquito má. Ahí viene. ¡Ahí viene! Ya se le ve la cabeza Doña Concepció. Ya tá. Ya tá. Ya sale. Ya sale. Ya salió. ¡Es varón! ¡Es varón! Por poco se me olvida dale la nalgá. Llora carajito. Llora. ¿No vas a llorá? Qué muchacho pa´rrecho si señó. No quiso llorá. Lloró cuando le dio la gana. Sí señó. ¡Y nació enmantillao! ¡Y con los ojos pelaos! Abiertos pa´mirá la vida. ¡Negros como yo! ¿Qué hora será? ¿Serán las doce? ¿Será la una? ¿Serán las doce del 24? ¿Será la una del 25? Espere un momento Doña Concepció. Le corto cordón. Pásame el cuchillo negra Encarnación. Le amarro el maruto bien apretaíto. Le pongo un emplasto de ceniza y ron. Le soplo la mollera. Y se lo doy Doña Concepció. Pa´que usté lo cargue. Pa´que usté lo sienta. Pero que muchacho pa´feo, doña Concepció. Y qué esmirriao. Es que es bien feo Doña Comcepció. Parece una lagartija. Pero más feo. Véalo doña Concepció. Salió orejón y narizón y rechiquitico. Me cabe en la mano. Pero tiene las manos grandes. Va´abarcá bastante. Y los pies chiquitos como gente fina. Déjeme limpiáselo pa´que usted lo cargue Doña Concepció. Trae esa camaza, Hipólita. De agua tibiecita. Y dame ese trapo. Pa´quitale la mantilla. ¡Nació enmantillao, Doña Concepció! ¡Pero míreme esa vaina! ¡Nació birriondo! Este carajito va´sé un peligro. Sí señó. Y qué pulmones tiene. Como berrea. Primero no quería llorá. Y ahora berrea. Como si se hubiera calentao. Por mí este maruto se zumba en el mar. Que las olas lo lleven pue´se mundo grande. Puej quien nace con hambre vive con hambre de mundo. Y éste nació con el hambre hereje. Y usté no le´pué dá de mamá. Tie´las tetas secas Doña Concepció. Qué lástima con el muchachito Doña Concepció. Menos mal que aquí tá doña Luisa que tá recién paría. Tome doña Luisa. Déle de mamá. Que ta´tan esmirriaíto que me da doló. Déle de mamá. Que chupe. Que chupe. Que trague. Que trague. De su leche e´blanca. Y no se preocupe que él va a tené las dos tetas de la negra Hipólita que tiene leche por demá. Pa´que se jarte. Y se ponga juerte. Juerte y atrevío. Como los Bolíva. Pa´que crezca fino. Como los Palacio. Y baile tambó. Y baile minué. De los que le gustan a Don Feliciano. Y monte caballo. Y galope libre. Y persiga negraj. Como los de arriba. Y nade en el Guaire. Y coma mamón. Y juegue gárgalomalojo. Y tiempo escondío. Y persiga blancaj. Como los de abajo. Así va a crecé. Encarnación llámame al negro mandinga, pa´que le diga a los negros que toquen tambó. Que su quitipláz se escuche bien lejos. Pa´que nadie duerma. Que ha nacío un hombre. Un hombre caraj. Un hombre hambriento de la libertá. Libertá pa´tuitos. Hombrej y mujerej. Pa´blancoj y negroj. Pa´índios y pardos. Lo siento en el pecho. Me late en las sienes. Corre negro y diles que toquen tambó. Qué toquen tambó. Que toquen tambó. ¡Que toquen tambó! Que rompan el cuero. Que estillen la mina con su tiquitá. Tiquitá… Tiquitá… Tiquitá... Que sangren las palmas contra el cuero seco. Quitiplaz… Quitiplaz... Quitiplaz... Que ese quitiplaz suene a libertá. Que sea la primera voz de la libertá. Tiquitá... Tiquitá... Quitiplaz... Quitiplaz… Tiquitá... Tiquitá... Quitiplaz... Quitiplaz… Tiquitá... Tiquitá... Quitiplaz... Quitiplaz… Tuiquitá... Quitiplaz… Tiquitá… Quitiplaz… Tiquitá… Quitiplaz… Que suene y resuene el golpe e´tambó. Que en un solo golpe reciban al sol. Que bailen las negras hasta reventá. Que la fiesta e´blancos suene a fiesta e´negros… Y tú, negra refistolera, tráeme mi tabaco. Corre antes que entre ese mantuanaje. Que no te vea el estirao de Don Félix Jerez. Prende en la cocina el cabo e´tabaco, trágate la brasa, y tráemelo escondío que nadie lo vea. Que lo voy a ensalmá. Lo voy a santiguá con Dios y la Virgen. Pero también lo voy a ensalmá. Le voy a echá el humo que lo va a salvá. Pa´que sea su escudo. Pa´que no le dentre cuchillo, ni espada ni daga. Y pa´que con su aliento espante las balas. Pa´que me lo saque con bien del peligro. Pa´que le nuble la vista a quien lo persiga. Que lo busquen por aquí si va por allá. Que este por allá y ellos por aquí. Pa´que se les pierda en la oscuridá. Pa´que se les pierda en la claridá. Pa´que se vuelva espíritu en la dificultá. Yo lo veo clarito. Ese va pa´lejos. Ese va´ llegá. Onde se proponga. Ese va a llegá. Hasta con terremotos ese va a peliá. Llámenme a José. A José Palacios. Al zute José. Híncate José. Quítate el sombrero. Repite conmigo. Ni de noche ni de día lo abandonaré. Ni chiquito ni grande lo abandonaré. ¡Repite duro, negro pelmazo! Que te oiga clarito doña Concepció. Ni en la paz ni en la guerra lo abandonaré. Ni adentro ni afuera lo abandonaré. Ni arriba ni abajo lo abandonaré. Mi vida es su vida. Su reposo el mío. ¡Repite negro bembó. Pa´que té tranquila doña Concepció! No ves que lo veo. Rodeao de gente lo veo. De gente que es buena. De gente que es mala. Peligro. Peligro. Gritando lo veo. Peliando lo veo. En centro e´batallas lo veo. Subiendo montañas. Escalando fríos. Galopiando llanos. Cruzando fronteras. Galopa. Galopa. Galopa. Lo veo. Lo veo. Solo lo veo. Abandonao lo veo. Hasta sus hermanas lo van a negá. Lo veo. En un barco grande. Surcando los mares. Viajando. Viajando. Por un río grandote. Que no es de por aquí. En una curiara. En una canoa. Lo veo. Lo veo. Va pa´l extranjero. Y vuelve. Y se vuelve a dí. Pa´mas lejos. Pa´más nunca. Y vuelve. Y se va´enamorá. Y va a enamorá. Y se va a enamorá. Muchas veces se va a enamorá. No va´sé felí. Lo veo. Lo veo. No va´sé felí. Lo veo. Lo veo. Va a llorá temprano. El corazón se le va a rompé. Se le va a partí. Una sola vez se le va a partí. Siento la tristeza que lo va a envolvé. Pero lo van a queré. Laj mujere lo van a queré. Muchas mujeres lo van a queré. Pero va a morí solito. Sin una mujé. Sin las manos suaves de una mujé. Sin el beso de una mujé. Sin las oraciones de una mujé. Lo veo. Lo veo. Pura tolvanera. Puro remolino. Todo es un polvero. Con olor a sangre. Con olor a muerte. Galopa. Galopa. En un caballo blanco. Galopa. Galopa. En un caballo rucio. Galopa. Galopa. En un caballo moro. En una mula renca. Lo veo. Lo veo. Con una espada. Con una daga. Con un puñal. Pistola al cinto. Fusil y cañón. Lo veo. Lo veo. En playa desierta. Lo veo. Lo veo. Se va a suicidá. Un marino recio lo viene a buscá. Lo veo. Lo veo. Con gorro e´tigre. Lo veo. Lo veo. Con la espada en la diestra. Con la daga en la siniestra. Lo veo. Lo veo. Peliando. Peliando. Despreciando la muerte. Lo veo. Lo veo. Centro e´batalla. Girando. Girando. Matando enemigos. Matando. Matando. Con el brazo empapado en sangre. A pecho pelao. Con una guerrera desabotaná. Lo veo. Lo veo. Gritando. Gritando. Buscando la muerte. O la victoria. Lo veo. Lo veo. Lleva bigotes. Cola e´caballo. Huyendo. Escapando. Corriendo. Volviendo. Volviendo. Siempre volviendo. Lo veo. Lo veo. Saltando un caballo de cola a cabeza. Cruzando un río con una mano atá. Porque pa´se jefe hay que sé el más macho. Y él será el más macho. Culo e´fierro le dirán. Y cruzará los páramos y las cordilleras y las serranías. De aquí pa´llá y de allá pa´cá. Y lo seguirá la hombría de la libertá. Lo veo. Lo veo. Candela. Pólvora. Humo. Ruido. Lo veo. Lo veo. Rodeao de mujeres. Vestido de gala. Casaca en oro bordá. Pantalones de grana. Con penacho rojo y espada e´diamantes. En blanco alazán. Espuelas de plata. Triunfando. Triunfando. Lo veo. Lo veo. Bailando. Bailando. Bailando. Hasta amanecé. Lo veo. Lo veo. Desnudo y descalzo. Lo veo. Lo veo. Nadando. Nadando pa´salvá la vida. En una laguna llena de caimanes. Y pa´que no caiga en manos enemigas un compañero lo va a asesiná. Lo veo. Lo veo. Pero mi ensalme lo saca con bien. Manjares y vino. Hambre y sed también. Pobreza. Miseria. Derrota. Derrota. Lo veo. Lo veo. Aplausos. Aplausos. Honores. Honores. La gloria. La gloria. Va a perseguí la gloria. La gloria. Envidia. Traiciones. Envidia. Traiciones. Lo veo. Lo veo. No va a regresá. José. Vivo no va a regresá. Júrame José. Júrame José. No lo dejes solo. Ni en sombra ni en sol. Que este va´sé jefe. Que este va´sé grande. Va´fundá naciones. Va´ vencé un imperio. Y hasta el rey de España se le va humillá. Lo veo. Lo veo. Hay uno José. Y hay otro. Y hay mil. Dos mil. Diez mil. Enemigos. José. Enemigos. José. Él es la revolución. Lo veo. Lo veo. José él es la revolución. Lo veo. Lo veo. Cuídalo José. Cuídalo de negros. Cuídalo de blancos. Cuídalo de indios. Cuídalo José. Que hasta el negrito que él va a criá, pa´que lo mate le van a pagá. Cuando esté en batalla vuélvete su escudo. Vuélvete sus ojos. Alerta José. Que este va´sé jefe. De negros. De blancos. De indios. Este va´sé jefe. Anda negra mojina. Emperifolla a Doña Concepció y dile a Don Juan que puede pasá. Que venga a conocé al amito nuevo. Pobrecito el don. Se va a morí temprano y no lo va a vé convertío en hombre. Y en libertadó. Tampoco lo va a vé Doña Concepció. Déle doña Luisa. Déle de mamá. Que mame. Que chupe. Que lo están esperando las tetas de la negra Hipólita. Que su leche e´blanca con la leche e´negra con la leche e´india se haga sangre fiera. Y salga por su espada de dá´libertá. Júrame José. Jura fuerte y duro. Que ni de día ni de noche lo abandonarás. Júralo José. Que serás su escudo y su compañía. Júralo José. ¡Júralo José! ¡Pa´que´té tranquila doña Concepció!
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8 de julio de 2024

DE SAN FÉLIX DE CANTALICIO AL ACTUAL SAN FÉLIX

DE SAN FÉLIX DE CANTALICIO AL ACTUAL SAN FÉLIX Rafael Marrón González ¿Por qué los pueblos, que son perennes y trascendentes, deben resignarse a perder su identidad cultural por qué así lo disponga algún Gobierno temporal e intrascendente? Creo, sin temor a equivocarme, que el caso de San Félix es único en los anales históricos venezolanos. Desconozco otra población que haya desaparecido culturalmente absorbida por un mandato gubernamental. El Gobierno decretó la conurbación San Félix-Puerto Ordaz, bajo el genérico Ciudad Guayana, y el pueblo de San Félix dejó de existir. Sus fiestas fundacionales o patronales, por falta de una responsable decisión histórica, se celebran un difuso 2 de julio que nada tiene que ver con ella, ni siquiera por aproximación. Y parece que a nadie interesa San Félix como realidad histórica de la nación venezolana y nos preocupa no ver a sus hijos levantando la voz para defender su prosapia existencial por la vía de la tradición, y hay que ver la cantidad de implantes culturales que se han perpetrado y se perpetran en su suelo, donde cualquier aparecido con poder dicta la pauta cultural e impone tradiciones. ¿La inmaculada patrona de San Félix? ¿Por qué un pueblo que se llama San Félix tiene como Patrona a la Inmaculada Concepción? Yo no he visto, no sé usted, que las Fiestas Patronales de San Joaquín o de San Mateo o de San Cristóbal o de los pueblos que con el nombre de San Félix existen en Monagas y Táchira, sean en honor a la Virgen del Carmen, por ejemplo. Eso está bien para Puerto Ordaz, que es una ciudad espontánea, huérfana de próceres, poblada por la emigración interna y mundial, donde cualquiera pudo decir cualquier cosa e imponerla como patrón hasta hacerla tradición. ¿Pero San Félix, que ya ha llenado dos cementerios? Estamos conscientes de que la densidad migratoria de otras regiones del país hacia San Félix desplazó en volumen a los antiguos pobladores, imponiendo sus propias realidades culturales, como es el caso específico de los sucrenses, que son la mayoría, pero eso no tiene porqué significar la desaparición de la autenticidad de esta antigua población que sirvió de escenario a una de las batallas más importantes de la gesta independentista. La fundación de San Félix Sobre la fundación de San Félix, precisa Bartolomé Tavera Acosta (Carúpano 1865 - Caracas 1931), en sus “Anales de Guayana”: “En la evolución de la historia de Guayana, desde la época colonial hasta nuestros días, el nombre de San Félix ha perdurado y perdurará. Hemos indagado en diversas fuentes historiográficas y aparece constantemente la designación de sitio de San Félix, lo que demuestra que existe una motivación histórica de hondas raíces en el proceso de formación demográfica de Guayana. Ahora con referencia a las Misiones Capuchinas Catalanas que se establecieron desde Angostura hasta la Boca del Caroní y se extendieron al interior del Yuruaní, hasta cerca del Cuyuní, aparece el nombre de Misión de San Félix la del Caroní, pero desafortunadamente no se incluye, como era costumbre en las relaciones de las descripciones de las Misiones, todo lo relativo a límites con los demás centros misionales, la naturaleza del suelo y del clima, las facilidades para los cultivos, la población existente, etc., que conformaban, pues, la imagen fisiográfica de cada misión. Así mismo se conocen las Misiones San Félix de Casacoima, 1767; San Félix de Uyacoa, 1765, que creía el historiador guayanés Manuel Alfredo Rodríguez integraba los orígenes del actual San Félix. La más acertada de las teorías Refiere el Padre Félix de Vegamián (quien fue Párroco de San Félix del 3 de mayo al 27 de diciembre de 1927), con un acucioso estudio sobre nuestras Misiones: "El antiguo pueblo o Misión de San Félix de Cantalicio, fundado en 1769, quedaba como a dos leguas (11.144 metros) del actual sur de la sabana de Chirica, donde Piar ganó la batalla de San Félix contra La Torre". Tomemos esa fecha y hagámosla oficial Tomando en cuenta la imposibilidad histórica de verificar con certeza la fecha fundacional de San Félix, y que el padre Vegamián realizó una investigación seria sobre el particular, sería muy acertado tomar oficialmente ese año de fundación de la Misión de San Félix de Cantalicio como el germen poblacional del actual San Félix, y comenzar desde el año 2025 a celebrar los primeros 256 años de San Félix, cuyo centro histórico conserva los vestigios de su antigua trama colonial. San Félix no tiene nada que ver con la Misión de la Purísima Concepción de Suay (hoy Caroní) La Misión de la Purísima Concepción de Suay fue fundada en 1724 por los capuchinos catalanes. En 1729 fue destruida por la peste de viruelas, a poco fue quemada por los ingleses y en 1747 diezmada por una epidemia de sarampión, y en 1816 estaba poblado por 946 indios guayanos, último vestigio de ese pueblo indígena. Según el padre Fray Castellano de Carrocera ésta fue la primera de las prósperas y bien organizadas misiones guayanesas. Como dato curioso fue la primera siderúrgica de Guayana, pues en este pueblo se instaló una Forja catalana para fabricar herramientas de labranza. Los nombres de los pueblos nos informan de la intención honorífica de sus fundadores, así San Félix fue así nombrada en honor al capuchino catalán de ese nombre a quien, en 1712, el papa Clemente XI declaró santo. Su fiesta se celebra el 18 de mayo.
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3 de julio de 2024

CIUDAD GUAYANA NO SE FUNDÒ EL 2 DE JULIO DE 1961

ES FALSO DE TODA FALSEDAD QUE CIUDAD GUAYANA SE FUNDARA EL 2 DE JULIO DE 1961 Rafael Marrón González Con la imposición oficial de la conurbación Ciudad Guayana se ha pretendido diseñar una nueva historia que parte de una falsedad: la fundación de Ciudad Guayana en la heredad del histórico Santo Tomé de Guayana en su 7ª fundación. El cuento de la 7ª Santo Tomé de Guayana La historia de la fundación de Santo Tomé de Guayana, que nada tiene que ver con Ciudad Guayana ni con las seis mudanzas de la Santo Tomé original, que corresponden a Ciudad Bolívar, es la siguiente: El Presidente Rómulo Betancourt estimuló la creación de una nueva Ciudad que recogiera la visión desarrollista de su gobierno, y la Asamblea Legislativa del Estado Bolívar modificó la Ley Político-Territorial y mediante Decreto Ley aprobado el 30 de junio de 1961 y sancionado por el gobernador del 2 de julio de 1961, y publicado en la Gaceta Oficial del Estado Bolívar Nº 1847 del 15 de julio de 1961, considerando, como reza el documento: “Que el volumen de la población que actualmente albergan los centros urbanos de San Félix, Puerto Ordaz, Castillito, Matanzas y Caruachi, como integración orgánica del Distrito Municipal Caroní, hace indispensable para su descongestionamiento, la fundación de una nueva ciudad”, decreta: “Fúndese en la Mesa de Chirica, sitio donde se libró la Batalla de San Félix el 11 de abril de 1817, la ciudad que llevará por nombre Santo Tomé de Guayana”. Esto quiere decir que se decretó la fundación de una nueva ciudad, que nada tenía que ver con las mudanzas sucesivas de la histórica Santo Tomé de Guayana que es hoy Ciudad Bolívar, ni con San Félix, ni con Puerto Ordaz ni mucho menos con Ciudad Guayana. El decreto quedó en un Parque El domingo 2 de julio de 1961, a las diez de la mañana, se presentaron a colocar la piedra fundacional, el Presidente de la República y varios de sus funcionarios, incluyendo a su Comisionado para el Desarrollo de Guayana, bajo la bendición eclesiástica de Monseñor Juan José Bernal, Arzobispo de Ciudad Bolívar, en el actual Parque La Fundación, en San Félix. Pero jamás se llevó a cabo la construcción de la Ciudad, es decir que nunca se fundó nada, limitándose todo al acto protocolar de la colocación de la Primera Piedra, cuyo monolito forma parte del activo turístico del Parque La Fundación que sería en todo caso lo que se fundó el 2 de julio de 1961. Así que esa piedra fundacional no tiene relación alguna con Ciudad Guayana. Sería interesante que ese parque se convirtiera en un museo que recogiera la historia industrial de la ciudad. El Distrito Municipal Caroní es el germen de Ciudad Guayana Dilucidada la situación de Santo Tomé de Guayana y su ninguna conexión con Ciudad Guayana, es necesario recapitular para establecer su origen con propiedad histórica. Para aquella fecha, San Félix que es el poblado colonial, dependía administrativamente del Distrito Piar cuya capital era Upata, y los poblados de Puerto Ordaz, que era solamente el área correspondiente a los terrenos de la Orinoco Mining Co., Castillito, Matanzas y Caruachi, dependían del Distrito Heres. Se decidió entonces, dentro de los planes de organización y ordenación territorial de la recién creada Corporación Venezolana de Guayana (29-12-60) independizar a estas poblaciones y estructurarlas en un núcleo administrativo común, y se creó, el 29 de junio de 1961, sancionado por el gobernador el 2 de julio, el "Distrito Municipal Caroní" capital San Félix, que comprendía los poblados de San Félix, Puerto Ordaz, Castillito, Matanzas y Caruachi. Entonces ¿cuándo se funda Ciudad Guayana? Al comprender las autoridades regionales la perentoria necesidad de fundir administrativamente las poblaciones sobre las que pesaba el sustento del desarrollo industrial de la región Guayana, deciden, por mandato de la Asamblea Legislativa, en Gaceta Extraordinaria de fecha 21 de Diciembre de 1979, unificar en una conurbación llamada Ciudad Guayana, los cinco centros urbanos existentes hasta ese momento, San Félix, Puerto Ordaz, Castillito, Matanzas y Caruachi, que fueron reducidos a dos cuando, el 14 de junio de 1989, el Distrito Municipal Caroní pasó a ser, Municipio "Autónomo" Caroní, quedando constituido por: San Félix (dividida en las parroquias Chirica, Vista al Sol, Once de Abril, Dalla Costa, Simón Bolívar y las rurales Yocoima y Pozo Verde)y Puerto Ordaz (que asumió a Castillito, Matanzas y Caruachi, que ahora forman parte de las parroquias Cachamay y Unare, que con Universidad integran la división política de la Ciudad). Además, dónde se ha visto o se tiene registro histórico, de que para crear una unidad político administrativa con dos o más poblaciones existentes, se realice un acto de colocación de una Primera piedra, que simboliza el inicio de una construcción o edificación. El poder y la obsecuencia han entronizado cantidad de falsedades históricas que es necesario desvelar, en aras de la verdad histórica. Ciudad Guayana, en realidad y en puridad histórica está cumpliendo cuarenta y cinco años. Las autoridades municipales tienen el deber de asumir este compromiso con la historia. ¿Sabe usted cuánto costó la infraestructura de Ciudad Guayana? En el mes de noviembre de 1989, el periodista Edgardo de Castro le realizó una entrevista al ingeniero Leopoldo Sucre Figarella, para la ocasión presidente de la Corporación Venezolana de Guayana. En ella afirma, en su defensa del programa de Guayana, y saliéndole al paso a las opiniones adversas de los privatizadores que lograron su objetivo de destruir el desarrollo de esta región, que “la inversión que ha hecho el Estado de sus recursos petroleros en la CVG y en sus programas de Guayana, es del orden de los 25 mil 500 millones de dólares, de los cuales 22.994.000.000,00 son los activos de la CVG. Y de esos, solamente por vías de aporte del Fondo de Inversiones, son 8.841.000.000,00 de dólares, y el endeudamiento original de las empresas era de 6.527.000.000,00 de dólares. Y quiere decir que las empresas, de sus recursos, de su capital de trabajo, de sus inventarios, pusieron 7.625.000.000,00 de dólares, para llegar a los 22.994.000.000,00 de dólares de activos, más los 2.300.000.000,00 de dólares que gastó la CVG en toda la infraestructura de Ciudad Guayana”. Así que ya usted sabe, cuando alguien le pregunte que hizo la democracia con los reales del petróleo, usted estará en capacidad de responderle que dos mil trescientos millones de esa plata se invirtió en la infraestructura de Puerto Ordaz y San Félix. Sucre Figarella añadió en esa entrevista que “si Venezuela hubiera invertido de sus 200 mil millones de dólares, el 70 % en Guayana, otra cosa fuera Venezuela, fuera un país definitivamente pujante, con un enorme desarrollo industrial, donde no tendríamos problemas de deuda de ningún tipo”.
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9 de marzo de 2023

EL MILENIO DE LILITH

EL MILENIO DE LILITH En el capítulo primero del Génesis encontramos en el versículo 27 que ¨Creó, pues, Dios al hombre, a imagen suya: a imagen de Dios le creó, creólo varón y varona. Y echóles Dios su bendición, y dijo: Creced y multiplicaos y henchid la tierra, y enseñoreaos de ella, y dominad a los peces del mar y a las aves del cielo y a todos los animales que se mueven sobre la tierra”. Es decir, que la mujer fue creada de la misma materia y con los mismos derechos del hombre y en su esencialidad tenía la misma dignidad, imagen de Dios por su alma inmortal, dotada de entendimiento, voluntad y libre albedrío. Pero sorpresivamente, en el capítulo segundo del mismo libro, encontramos a Adán solo, vagando cabizbajo por el Paraíso, y Dios, reflexionando sobre el asunto, se dijo: “No es bueno que el hombre esté solo: hagámosle ayuda y compañía semejante a él”. Luego Dios anestesió a Adán y le sacó una costilla. “Y de la costilla formó Dios una mujer, la cual puso delante de Adán”. ¿Qué pasó con la primera mujer? ¿Por qué Adán se quedó solo? ¿Por qué Dios no la volvió a hacer de barro? Y Adán al ver a su nueva mujer exclamó: “Esto es hueso de mis huesos, y carne de mi carne: llamarse a, pues, Hembra, porque de hombre ha sido sacada”. No sabemos quién le puso a esta segunda mujer el nombre de Eva, seguramente fue Adán. A esta pobre mujer es a la que se carga la cuenta por la pérdida del Paraíso terrenal, al seguirle el consejo a una serpiente lúbrica que le enseñó el uso de ciertas partes, y por designo inapelable estuvo destinada “a servir al hombre”, y en esa condición le fue conculcado, por siglos, su derecho a la participación en la evolución intelectual de la humanidad. Su papel fue confinado al de madre y esclava, atada a un pote de Axión, y todavía en algunas “culturas” orientales hasta se les lapida, se les extirpa el clítoris para impedirle el placer sexual y se les hereda a los hombres de la familia del esposo si éste fallece, como en la “cultura” pemón. Peo con sus luchas, nuestra Eva occidental ha logrado, en cierto grado, obtener derechos que la equiparan al hombre, aunque todavía nos encontramos con desigualdades odiosas en el campo político y laboral. Y lo más triste, es que esta Eva continúa siendo considerada por el machismo aberrante, “objeto” del varón y sometida a humillaciones degradantes y a coñizas bestiales que en muchos casos le producen la muerte. Pero, ¿qué pasó con Lilith? De aquella mujer que fue creada con el mismo barro que a Adán nunca más se supo, no hay nada escrito, pero en los mitos judíos se habla de esa mujer primigenia se llamaba Lilith. Adán y Lilith nunca encontraron la paz juntos, pues cuando él quería acostarse con ella, Lilith consideraba ofensiva la postura recostada que él exigía. “¿Por qué he de acostarme debajo de ti? -preguntaba-. Yo también fui hecha con barro, y por consiguiente soy tu igual”. Parece que Lilithh trató de lograr una audiencia con Dios para plantearle el dilema, pero no la consiguió. Como Adán trató de obligarla a obedecer por la fuerza, Lilith, enfurecida, pronunció una fórmula cabalística, se dice que el nombre verdadero de Dios, y le salieron unas alas y salió volando. Adán se sintió muy triste. Dios encargó entonces a sus tres ángeles que la trajeran de vuelta al Edén, pero Lilith se negó, ante ello, el señor la amenazo diciéndole que los hijos que pariera en el futuro al momento mismo de nacer, nacerían muertos. Desesperada Lilith pensó en quitarse la vida, pero los ángeles se compadecieron de ella y le ofrecieron una solución; conservaría a sus hijos al menos hasta el octavo día de su nacimiento. El destino de Lilith Revisando en Internet, buscando datos sobre Lilith, encuentro el siguiente texto firmado por Antonio Tausiet: “Esta narración considera a Lilith la reina de los súcubos (demonios femeninos), por alinearse en el bando enemigo de Dios al marcharse del Paraíso. Y de ahí se ha pasado a suponerla una perversa ninfómana, que seduce a los hombres con maestría para estrangularlos después. Esa condición diabólica de Lilith le ha llevado a ser también la Reina de los Vampiros. No sólo mantiene relaciones sexuales con hombres a los que después asesina, sino que también se alimenta de su sangre. Es en esa encarnación donde Lilith se asimila a diferentes divinidades y monstruos femeninos presentes en la mitología clásica: Lamia, Empusa y las lamias, hijas de Hécate, diosa de la brujería; las harpías y las estriges, también macabras visitantes nocturnas; las harpías, ayudantes de las erinias o furias; las moiras o parcas, las grayas y las gorgonas, siniestras ancianas habitantes de los infiernos. En todas estas figuras se repiten las alusiones a muerte de hombres y niños. Otras referencias mitológicas afines a Lilith se pueden encontrar en la Brunilda de los Nibelungos, o en la diablesa babilonia Lilu. La misma Reina de Saba de Salomón es un trasunto de Lilith. Etimológicamente la voz “Lilith” viene del hebreo layil, (noche), y aparece representada como un demonio nocturno peludo o como una mujer de cabellos muy largos. Lilith ha sido traducido por lechuza o ardilla, evitando toda referencia a la figura precedente de Eva. En nota al pie se hace constar: "Los hebreos creyeron que significaba un ser diabólico, en forma femenina, noctívago, espantajo de la fantasía popular". Las variaciones del mito llevan a Lilith a convertirse en seductora de lo de los propios hijos de Adán y Eva (abordando a Caín con palabras de consuelo y reposo tras la muerte de Abel), o a asimilarla con la propia serpiente del Paraíso (como en los frescos de Miguel Ángel de la Capilla Sixtina). Un relato de Primo Levi nos recuerda que Lilith es la amante del mismo Dios creador, y que vive en el Mar Rojo comandando una corte de demonios. Y otra tradición afirma que Samael, luego Satán, el ángel caído, se convierte en pareja de Lilith, e incluso que juntos seducen a Eva para que engendre a Caín”. La luna negra “En astrología, Lilith es un punto que se averigua mediante las posiciones de la luna y la Tierra. Su representación es una Luna Negra, y hace referencia a “deseos ocultos, lados reprimidos de nuestra personalidad, experiencias dolorosas y rincones oscuros de nuestra psique”. En astronomía, Lilith es simplemente el asteroide 1.181, descubierto el 11 de febrero de 1927. Sea como fuere es evidente que Lilith es el perfecto símbolo para representar a la mujer emancipada, la que no se somete al hombre y busca la igualdad. Dejando a un lado las referencias al infanticidio o a los sueños eróticos masculinos, Lilith es un ejemplo de cómo la mitología también nos puede ayudar a encontrar las raíces del feminismo”. Las hijas de Lilith En España, las periodistas Carmen Posadas y Sophie Courgeon, escribieron un libro que titularon “Las hijas de Lilith”. Tras dejar sentado que la afirmación del feminismo clásico según la cual hombres y mujeres son iguales es un error en el que Simone de Beauvoir tuvo mucho que ver, las autoras se lanzan a un repaso de la condición femenina desde la Edad de Piedra hasta la actualidad. Luego de narrar la historia de las dos creaciones, Llith, la rebelde, la independiente y autosuficiente, y Eva, la sumisa, la obediente, la femenina, la dependiente, en la segunda parte recogen biografías de mujeres capaces de todo con tal de satisfacer sus deseos o mitigar sus miedos. Hembras que hacen de su cuerpo y su inteligencia una herramienta de dominio sobre el hombre poderoso que parasitan y someten. Livia, esposa de Cesar Augusto. Teodora, la meretriz que casada con Justiniano maneja la Constantinopla cristiana. Santa Catalina de Siena. Malinche, la india que se cruza con Hernán Cortés. Roxelana guiando a Soliman el Magnífico. Catalina de Médicis. La princesa de los Ursinos, clave en el afianzamiento de los Borbones en España. Isabel de Farnesio. Madame Roland. Tzu-Hsi, la última emperatriz china. Eva Perón y Jiang Ping, casada con Mao Tse Tung. En Venezuela son escasas estas mujeres tipo Eva Perón, pero podríamos citar a Manuela Sáenz y a Bolívar. A Barbarita Nieves y a Páez. A Cecilia Matos y a Carlos Andrés Pérez y a Blanca Ibáñez y a Jaime Lusinchi. Mujeres que configuran el verdadero poder detrás del trono. El milenio de Lilith Sin embargo no es mi propósito presentar a la mujer manipuladora, que aprende a usar el devastador coctél que surge de la combinación de belleza con inteligencia, como ejemplo de lo que pueden hacer las hijas de Lilith, sino asumir a Lilith como la primera mujer emancipada y compararla, por ejemplo con Lya Imber, la primera mujer en graduarse de médico en Venezuela o con aquellas que criadas como “evas” les insurge la Lilith de su naturaleza y mandan al cipote un matrimonio imbécil y se echan a las espaldas su hogar y sacan adelante a sus hijos con su esfuerzo, sin concurso de varón. Desde los años veinte del siglo pasado la mujer ha venido reclamando y obteniendo derechos políticos y sociales que le han permitido ocupar posiciones impensadas en años y siglos anteriores. Lilith insurge con fuerza arrolladora pisando fuerte por su inteligencia, compromiso consigo, con los suyos y con la sociedad y con el progreso a través de su desarrollo personal. Se calcula que en Venezuela existe cerca de un millón de hogares gerenciados por mujeres solas, personalmente conozco muchas, y aunque la mayor proporción está en los estratos menos favorecidos económicamente, donde aquello de que “la familia es la célula de la sociedad” es un mito, también abundan los casos en la clase media. Y hay que ver como se fajan estas mujeres, con las diferencias lógicas de ingresos por causa de falencias educativas, para sacar adelante a sus hijos. Son las modernas Lilith que dan el ejemplo a muchas mujeres que se sienten desvalidas sin el apoyo masculino, al que no niego su importancia, pero si es apoyo de verdad y no carga o sufrimiento. Un ejemplo Dos hijos varones le quedaron a Gertrudis (nombre ficticio) de dos uniones fallidas. La diferencia de edad entre ambos es considerable lo que denota que lo pensó mucho antes de decidirse por la segunda vez. Pero Gertudis es una Lilith, pero no lo supo hasta que se lo conté. Había aceptado esa segunda unión porque lo que ganaba le era insuficiente para mantener su casa y el sujeto parecía responsable. Pero tuvo que correr también a éste porque, como el otro, le salió flojo, parrandero y maltratador, hasta que le dio una patada al perrito mascota de Gertudis. Y ardió Troya, agarró una bolsa para basura, le metió las cuatro mudas del tipo y las aventó para el medio de la calle junto con el tipo. En ese momento decidió dejarse de auto limitaciones y buscó trabajo en una contratista de limpieza de una empresa básica. Lavando baños compró su casa, educó a sus dos hijos, y ella es una hermosa negra liberada dueña absoluta de su vida. La conocí en un barrio de San Félix. La pulcritud de su casa indicaba que podría haber pobreza material, pero de espíritu jamás. En ese tiempo vivía alquilando. Pero ya estaba reuniendo para comprar una casa propia, lo que logró al poco tiempo. En varias ocasiones estaba de visita cuando salía a ella a trabajar, porque su hijo pertenecía al grupo de jóvenes a los que yo impartía clases de cátedra libre los sábados, en la Biblioteca de El Roble. Todavía recuerdo sus sabrosas sopas. Tenía que dejar a su hijo pequeño al cuidado del mayor, que era un adolescente, pero con el sentido de responsabilidad exacerbado por el ejemplo de aquella madre formidable. Todos los días salía a la calle a esperar su transporte, maquillada, bien vestida y perfumada. Con la frente en alto. A comerse el mundo. En el bolso llevaba su braga de faena. Nada en ella, ni actitud ni vestimenta, denotaba el humilde oficio que ejercía. Hoy tiene nietos. Sigue produciendo en su casa propia, vendiendo comidas y tortas, llevando las riendas de su hogar. Fue Eva alguna vez, ya no lo recuerda. La necesidad le fortaleció el carácter y a Lilith que la habitaba hizo el resto. En ella rindo homenaje a las Lilith de mi tierra que se secaron las lágrimas de un manotazo, agarraron sus muchachos y derrotaron su pasado haciendo posible lo probable. Brindo por ellas.
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