Cuando denuncio al ladrón y al canalla sólo al canalla y al ladrón señalo

Cuando llamo ladrón al ladrón y canalla al canalla, sólo al ladrón y al canalla aludo. Ladrones y canallas suelen cobijarse bajo la pudibundez moral, la insulsa descalificación y las leyes dictadas ex profeso para acallar la voz tronante que los desnuda como canallas y ladrones. Nada me produce más satisfacción que contemplar los cadáveres insepultos de ladrones y canallas, aullando sus pútridas carnes las huellas de mi látigo, deambular ululantes en los muladares buscando un rincón para cavar sus tumbas con la sordidez de su moral deshilachada. ¡Silencio ladrones y canallas que, aunque los tiempos parecen favorecer a canallas y ladrones, este espacio es un reducto de la decencia y de la integridad!

13 de julio de 2013

PERDÓN… ME EQUIVOQUÉ…

En un acto salvaje, de inaudita violencia homicida, impropia de un cuerpo de seguridad ciudadana, veinticinco motorizados de la Guardia Nacional propinaron 59 balazos de alto calibre al vehículo en el cual se desplazaba una madre y sus tres hijas, asesinándola junto con una  de ellas y dejando en estado de gravedad a las otras...
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6 de julio de 2013

CIUDAD GUAYANA: UNA ATROZ REALIDAD

Por ese azar concurrente que nos lanza al viento a capricho de los manes, fui testigo del mágico germinar de esta ciudad de arterias vivificantes edificada para el trabajo, y en delirante danza de rugidos mecánicos presencié el surgir de avenidas y más avenidas y autopistas, y calles y urbanizaciones y edificios y centros comerciales donde...
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