Cuando denuncio al ladrón y al canalla sólo al canalla y al ladrón señalo

Cuando llamo ladrón al ladrón y canalla al canalla, sólo al ladrón y al canalla aludo. Ladrones y canallas suelen cobijarse bajo la pudibundez moral, la insulsa descalificación y las leyes dictadas ex profeso para acallar la voz tronante que los desnuda como canallas y ladrones. Nada me produce más satisfacción que contemplar los cadáveres insepultos de ladrones y canallas, aullando sus pútridas carnes las huellas de mi látigo, deambular ululantes en los muladares buscando un rincón para cavar sus tumbas con la sordidez de su moral deshilachada. ¡Silencio ladrones y canallas que, aunque los tiempos parecen favorecer a canallas y ladrones, este espacio es un reducto de la decencia y de la integridad!

19 de junio de 2011

EL GUISO DE LA CABILLA Y LA BODA DEL SIGLO

¡Tremendo descubrimiento de las agencias de seguridad del gobierno!: ¡¡Robo al pueblo con la cabilla de Sidor!! ¡No puede ser! ¿Cómo es posible? ¿Quién lo iba a creer? He sostenido que si Chávez no sabe, pues no sirve. Y punto. Porque no es posible admitir que el gobierno sea el único que desconocía el guiso de la cabilla en Guayana. Todo el mundo en esta ciudad sabía el robo descarado que se estaba cometiendo con la cabilla de Sidor. Menos las autoridades ¿competenes?

Hace más de dos años denuncié - con nombre y apellido – por mi programa radial, las actuaciones delictivas del Luís Velásquez Rosas, sobrino del exgobernador de Anzoátegui, Aléxis Rosas – mecenas de Rodolfo Sánz - , y, según sostenía, ahijado del exvicepresidente Ramón Carrizales y vecino de Francisco Rangel Gómez en los penjaus del Loffling – “soy amigo de Luís Velásquez y lo sigo siendo” - y curruña del hijo, que, según se rumorea, está hasta los tequeteques en el merequetén.

Ese sujeto llegó a Sidor en 2002 como “analista junior en el departamento de logística y transporte” y cuando lo botaron en 2004 le dieron 2.093, Bsf de liquidación, y, luego de trastabillar del timbo al tambo, lo encontramos ocupando posiciones de altísimo nivel, clave para el negoción – de ser “un águila para los negocios”, solían catalogarlo los cómplices por omisión - que lo llevó a escenificar la boda más suntuosa del siglo en Guayana – apenas tres años después de haber salido de Sidor con brevísimos dos millones de bolívares viejos en los bolsillos - sarao que concedió estatus de “selectos” a los invitados, que temblaban de emoción por estar presentes en el suntuoso derroche de reales robados.

Un poco de moral no les vendría mal a quienes se autodesignan como alta sociedad - ¿de cómplices?, ¿cuántos participaron en este delito? - en esta ciudad de beneficiarios mendicantes de las empresas básicas. Pero, además, entre otras obscenas disposiciones millonarias, compró un apartamento en Valencia valorado en un millón de bolívares fuertes y un terreno en la urbanización Los Altos de Puerto Ordaz por alrededor de 200 mil dólares. Ni Mandrake el mago. Pero ni al gobierno ni a los directivos de Sidor ni a sus compañeros de partido ni a los exegetas radiales del régimen les pegaba el tufo a goma quemada.

En aquella ocasión llegué a indicar el lugar en El Tigre donde depositaban la cabilla – un terreno – supuestamente - perteneciente a un banco regional, cuyos dueños son originarios del Magreb, para ser comercializada con sobreprecio. Y también denuncié el caso de una gabarra de cabillas con destino a Guyana que fue detenida por la Policía del estado Bolívar, en el preciso momento en el cual entregaban los reales a un alto empleado del departamento de comercialización - ¿o de finanzas? - de Sidor, que logró darse a la fuga, en una sola carrera, perdido todo glamour, pero fue seguido hasta la urbanización Loma Linda de Puerto Ordaz, donde una comisión de corruptos esperaba a los funcionarios para convencerlos de dejar las cosas así, bajándose de la mula – me cuentan, a mí no me consta - con varios – bastantes - millones de Bsf. Y la fiesta continuó.

Nada ocurrió, nadie se dio por enterado, hasta que Chávez, por que no hay cabillas para su plan electoral viviendístico, diera la orden de “descubrir” el patuque, porque si Chávez no declara ladrón al ladrón – o asesino al asesino - este seguirá siendo honrado. Ese es el premio a la incondicionalidad. Sostengo que solamente un ladrón - o un inepto que no esté preparado para el cargo que ocupa - puede ser incondicional. Pero en el chavismo – como lo expresó Aristóbulo Istúriz – la incondicionalidad es un valor ascensional y la impunidad es la recompensa a la indignidad de arrastrarse.

El gobierno no sabía pero tenía un informe

Este sujeto, Luís Velásquez, actuó a sus anchas y sin disimulo durante tanto tiempo que se convirtió en normal la ostentación personal y familiar de su enriquecimiento suntuario, lo que evidencia que tenia un apoyo superior – que debe ser revelado, porque este idiota inescrupuloso no es “cabecilla” de nada y hasta ahora lo que ha caído es puro pendejo - que le garantizaba la impunidad, que es el valor sustantivo que este gobierno concede a sus incondicionales.

Por eso hay colas para inscribirse en el PSUV – partido del que Luís Velásquez era directivo, precisamente en el área de finanzas. Y cómo serán de poderosos estos cabecillas en las sombras que Miguel Álvarez, presidente ejecutivo de Sidor para 2010, no lo pudo tocar, a pesar de tener pruebas de manejos irregulares en planta de pellas y con el desvió de miles de toneladas de cabillas – los ladrones cobraban 40 mil Bsf por cada gandola - y contar con un informe – engavetado, por supuesto - fechado en 2008, el cual refleja la podredumbre que se producía en Sidor.

¿Cuánta plata se robó esta mafia y cuánto daño patrimonial les hizo a los venezolanos con el sobreprecio de la cabilla durante estos tres años transcurridos desde el informe? ¿Saben ustedes cómo recuperaban los ferreteros su inversión en la compra del producto, es decir como jodían al pueblo para no perder sus reales? Sencillamente, por ejemplo, si la cabillas estriadas de 1/2 x 6mts costaba 12,76 se cobraba adicionalmente 19,38 por “carga y manejo” con lo que el producto terminaba costando 32,14. Y ya.

En las narices de este gobierno, cuyas ejecutorias nos siguen revelando, y desde sus inicios, que no sirve. El caso de las cabillas de Sidor y el de pudreval, son apenas detallitos de la astronómica corrupción de este gobierno, cuyo lema es “ahora la melaza está en nuestro potrero y es para nosotros”.

Surgir de la nada

“Surgir de la nada” es una expresión que se refiere al ascenso que produce el trabajo, el estudio y la responsabilidad, no se refiere a un acto de magia, que como sabemos no existe, es un truco para engañar. Pasar de ser un modesto empleado de una trasnacional a potentado Rico Mac Pato en lo que espabila un cura loco, emite un insoportable olor a caucho quemado que es imposible que no haya afectado las narices de los ejecutivos de Sidor y de la plantilla de seguridad de la empresa y del Seniat y de las alcabalas - por las que pasaba una gandola con una guía de carga para Ferresidor en Caracas y llegaba felizmente a Cúcuta: Gandolas transparentes – lo que señala que la cadena de complicidad – hacia arriba y hacia abajo, interna y externa – es inmensa, Lo que sucedería en un gobierno y sociedad decentes, es que si un tipo “surge de la nada”, en el sentido mágico, se proceda a investigarlo.

Quien supo y no actuó es cómplice

La denuncia formal ante la DIM la realizaron unos trabajadores de Sidor, el 8 de junio de 2011, evidencia de su actuación por orden superior, porque así son – aunque anterior a esta formalidad hubo unos tímidos y pundonorosos intentos de develar el saqueo de esta banda delictiva con ramificaciones en toda la sociedad.

La realidad es que desde hace años se viene alertando al gobierno, desde diferentes tribunas de la opinión pública, sobre el fastuoso modo de vida este imberbe – limpio de solemnidad de origen y destino – implicado, en noviembre de 2010, en la desaparición de 12 gandolas cargadas de cabillas que debían ser entregadas a los consejos comunales. Todo el chavismo regional – sobre todo su dirigencia, y exceptuando, por supuesto, al pobre pueblo esperanzado – es cómplice, de este escandaloso robo al pueblo venezolano. Hideputa habemus, Sancho.

Lamentablemente, la verdad detrás de la denuncia de los revolucionarios es que una fracción chavista, enemiga de Rangel Gómez – que se desespera por las cuotas de poder y las parcelas de enriquecimiento – está pescando en río revuelto con la esperanza puesta en que Chávez vuelque sus ojos hacia ellos y los bañe con el manto de la impunidad.

En conclusión

Coincidencialmente, mientras ocurre este desastre de violencia, corrupción y muerte en Guayana – y apagones nacionales y restricción del servicio eléctrico - Chávez se está operando de no sé qué en Cuba, excusa para no asumir su barranco. Como siempre. El propio mono sabio: No sabe, no fue ni estaba aquí. Para eso tiene “chinitos de Recadi” como Luís Velásquez – y desechables como Elías Jaua - para que paguen el pato.
Rafael Marrón González