Cuando denuncio al ladrón y al canalla sólo al canalla y al ladrón señalo

Cuando llamo ladrón al ladrón y canalla al canalla, sólo al ladrón y al canalla aludo. Ladrones y canallas suelen cobijarse bajo la pudibundez moral, la insulsa descalificación y las leyes dictadas ex profeso para acallar la voz tronante que los desnuda como canallas y ladrones. Nada me produce más satisfacción que contemplar los cadáveres insepultos de ladrones y canallas, aullando sus pútridas carnes las huellas de mi látigo, deambular ululantes en los muladares buscando un rincón para cavar sus tumbas con la sordidez de su moral deshilachada. ¡Silencio ladrones y canallas que, aunque los tiempos parecen favorecer a canallas y ladrones, este espacio es un reducto de la decencia y de la integridad!

2 de agosto de 2012

DAMAS Y CABALLEROS: ¡EL MULATO BOLÍVAR! ¡SÍ OH!



En verdad os digo que esta comisión presidencial para jurungar los restos de Bolívar ingresará con largueza al libro Guiness en la sección de la  adulancia sustentable, pero cobrando:

El rostro del Libertador presentado en cadena nacional el pasado 24 de julio, desde el palacio de Miraflores, es una oda a la manipulación complaciente: Bolívar salto atrás con los rasgos propios del mulato Machado – hijo del conde De la Granja con una esclava mandingo - nos mira con la insolencia canaria de Francisco Tomás Morales, pero con la mirada perdida de quien otea las rejas de una licorería en día feriado, mostrando en la base de la nariz cuasi aguileña,  pero de aletas gruesas, para remarcar el parecido con Chávez, quien se espeluscó, la marca de los Rayban, milagro del photoshop, aunque, según encuentro en Noticias Centro, es un burdo plagio de una vieja joda merideña. 

Es que es tan fácil ponerse en unos reales complaciendo los delirios racistas inversos de Chávez, quien como Boves, quiere un país solo de negros, pero obedientes y agradecidos, para eso usa a  Aristóbulo, “el unicornio”, como símbolo del negro necesario. Me imagino la desesperación del funcionariado alto y bajo, arrancando de las paredes de sus despachos los antiguos cuadros “oligarcas” de Bolívar para sustituirlos por la nueva imagen bolivariana, burda como todo lo hecho en socialismo, que ni a balazos se hubiera levantado a la aristócrata María Teresa del Toro y Alaiza, nada menos que en casa del marqués de Ustáriz, en el mismísimo Madrid de Carlos IV de Borbón.

Un Bolívar paralelo Pero, lo cierto es que este retrato fotochopiado, para seducir resentidos,  contradice las descripciones de personalidades de toda credibilidad que conocieron a Bolívar y pelearon a su lado, como Guillermo Miller:  “… las mejillas sumidas, la cejas hirsutas, el pelo ondeado, rebelde; las patillas castañas claras, el bigote castaño oscuro casi negro; la frente  ocupa  mucha parte del rostro. La distancia entre la nariz y la boca es grande. La nariz recta y larga y la barbilla aguda le asemejan al tipo vasco de sus antepasados...”.

Luís Perú de Lacroix: La cabeza larga, ancha en la parte superior y muy afilada en la inferior. La frente, grande, despejada, cilíndrica y  surcada de arrugas hondas.  El pelo, crespo, erizado, abundante y canoso. Los ojos son profundos, ni pequeños ni grandes; las cejas, espesas, separadas, poco arqueadas y más canosas que el pelo. La nariz, proporcionada. Los huesos de los carrillos, agudos, y las mejillas, chupadas en la parte inferior. La boca, algo grande, y saliente el labio inferior…”.

Iram Paulding, oficial estadounidense: “... Era bien parecido tanto de semblante como de persona. Tenía la tez trigueña, aunque realmente lo estaba más de lo que realmente era por estar continuamente expuesto a las faenas e intemperie de una vida militar en un clima cálido. Sus ojos tenían una expresión que no puede pintarse ni con el pincel ni con la pluma. El color de ellos era castaño oscuro…”. 

Jeannete Hart, joven estadounidense, enamorada de Bolívar:  “El general Bolívar era el centro de las miradas y parece quemado por el sol; su cara es angosta y alargada, enmarcada por cabellos negros ligeramente ensortijados, de nariz fina y aguzada, barbilla puntiaguda; su bigote es negro y sombrea una boca roja, carnosa y sensual…”.

Francois Desiree Roulin: Médico y pintor francés contratado por Francisco Antonio Zea para trabajar en el Museo de Ciencias Naturales que quería establecer en Bogotá. El 15 de febrero de 1828 dibujó un perfil de Bolívar que ha sido modelo para casi todos los pintores, grabadores y escultores modernos. Es el Bolívar de las monedas: “…En su juventud había sido muy blanco, pero al cabo le había quedado la tez bastante morena, quemada por el sol y las intemperies de quince años de campañas y viajes. (…) Tenía la cabeza de regular volumen, pero admirablemente conformada, deprimida en las sienes, prominente en las partes anterior y superior, y más abultada aún en la posterior. El desarrollo de la frente era enorme, pues ella solo comprendía bastante más de un tercio del rostro, cuyo óvalo era largo, anguloso, agudo en la barba y de pómulos pronunciados. 

Algunos escritores han dicho que Bolívar tenía la nariz aguileña, seguramente por no dar a este adjetivo su acepción verdadera, que es la de lo corvo, como el pico del águila. El Libertador tenía el perfil enteramente vascongado y griego, principalmente por el corte del rostro, la pequeñez de    la boca, la amplitud de la frente y la rectitud de la nariz,  muy finamente delineada. Al propio tiempo que tenía la frente muy levantada en la región de los órganos de la imaginación, era prominente en las cejas, bien arqueadas y extensas, donde se ponían de manifiesto los signos de la perspicacia y de prontitud y grandeza de percepción. Como tenía profundas las cuencas de los ojos, éstos que eran negros, grandes y muy vivos, brillaban con un fulgor eléctrico, concentrando su fuego cual si sus miradas surgiesen de profundos focos”. 

José Antonio Páez: Rostro feo, largo y moreno. Cejas espesas y ojos negros, románticos en la meditación y vivaces en la acción. Pelo negro cortado casi al rape, con crespos menudos. El labio inferior protuberante y desdeñoso. Larga la nariz que cuelga de una
frente alta y angosta, casi sin formar ángulo…".

El Bolívar de Bolívar El Libertador certificó el retrato que le hiciera el artista José Gil de Castro en Lima en 1825, que muestra un rostro perfilado, delgado, de frente despejada, barbilla afilada  y nariz larga y muy fina con las ventanas retraídas. En la dedicatoria de este retrato el Libertador anota: “Retrato mío hecho en Lima de la más grande exactitud y semejanza”.

Como curiosidad la boca de este retrato fue copiada, con escaso logro, derivando hacia la sonrisa de la Gioconda, por el “artista” que diseñó el Bolívar de Chávez. Así que: Sale pa´llá.

Rafael Marrón González
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28 de julio de 2012

USTED, SEÑOR, ES UN ABUSADOR



Una de las cosas más detestables en la historia política de estos tierreros inciviles, con las excepciones que confirman la regla por contraste, es que, después de haber sufrido infames dictaduras criminales, tengamos todavía que soportar el abuso de funcionarios incultos y engreídos que creen que con el cargo viene la patente para el uso excesivo e indebido de sus prerrogativas. Y vergüenza da que en la digna Venezuela el abuso de los privilegios del cargo y la insolencia con la ley hayan llegado al paroxismo en este siglo XXI: 

Por ejemplo, usted, señor, ha decidido que su gobierno es “revolucionario”, con las perversiones que ello implica, cuando la Constitución establece en su artículo 6 que el gobierno de Venezuela “es y será siempre democrático – aparece 26 veces en el texto constitucional - participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables”, y esos adjetivos bien lejos están de la práctica totalitaria  inherentes a los gobiernos comunistas – socialismo es comunismo, Fidel dixit. 

En este punto abusó usted de su mayoría circunstancial para reformar la Constitución y favorecerse con sucesivas postulaciones, eliminando la condición alternativa de los gobiernos en democracia. De igual manera abusa usted de su  poder omnímodo al imponer un modelo militarista, por imperativos de su ideología marxista, cuando la Constitución en su artículo 3 expresa: “Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia – propuesta liberal, por cierto - que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”, en ninguna parte aparece la posibilidad socialista sectaria, estatista y manipuladora que usted abusivamente exporta de Cuba, junto con decenas de miles de cubanos que insolentemente ocupan cargos propios de los venezolanos. 

Abusa usted cuando asfixia a las regiones con su centralismo retrógrado, violando el artículo 4 que define la República como un Estado Federal descentralizado - término este que aparece 15 veces en el texto constitucional pero que usted abusivamente desprecia. Usted ha sido un abusador sistemático, que con el concurso ominoso de quienes tienen el deber constitucional de mantenerlo en los cauces de la legalidad, ha cometido excesos como crear un poder popular inconstitucional, ordenar expropiaciones que sin el debido proceso se convierten en confiscaciones, prohibidas en la Constitución, convertir a PDVSA en un operador político, con las nefastas consecuencias previsibles, y asumir como jerarquía militar activa el cargo de comandante supremo de la Fuerza Armada, que es un rango inherente a la presidencia de la república que debe ser ejercida por un civil, lo que, según análisis constitucional del jurista Jesús Petit Da Costa, amparado en el artículo 330,  lo inhabilita para ser candidato presidencial, lo que,  por supuesto, a su psiquis abusadora tiene sin cuidado y aparece en los cuarteles, uniformado como militar  – y lo es, pues por decreto, usted, abusivamente, reincorporó a la FAN a los golpistas del 4F - aseverando ante el mundo que la Fuerza Armada “es chavista”, lo que contraviene el artículo 328 de la Constitución que es harto elocuente en su mandato, que es inexorable porque la Constitución es la ley suprema de la república. 

Candidatura abusadora

Usted, señor, comete en su campaña electoral desafueros inconcebibles en un Estado de derechos, que van desde un grosero ventajismo intimidatorio, que incluye la descomedida profusión de insultos soeces contra su legítimo adversario que cuenta con mayoritario apoyo venezolano y que es tan inusitadamente decente que no solo se niega a descender al nivel de su diatriba, sino que firma con usted un pacto en el cual usted no renuncia a ninguna de sus prácticas violatorias de las reglas del juego democrático impuestas por el CNE, situación denunciada por el rector Vicente Díaz y que por la complicidad con el abuso no reciben las sanciones contempladas en la ley.

Usted, revestido de un fuero revolucionario arbitrario, que no aparece en la Constitución ni se ganó en ninguna guerra civil, ha abierto las esclusas de la indecencia y seguimos presenciando, aunque ya el asco ha sustituido al asombro, como se violan los artículo 13, 54 y 68 de su Ley contra la Corrupción que establecen que los funcionarios y empleados públicos están al servicio del Estado y no de parcialidad política alguna y contemplan penas de prisión para el funcionario que, abusando de sus funciones, utilice su cargo para favorecer o perjudicar electoralmente a un candidato, cosa que les importa muy poco pues cuentan con la impunidad que les concede el abuso mientras se arrastren en la abyección de la incondicionalidad. 

El mayor abuso

Pero el abuso más ofensivo cometido por usted, es haber dicho públicamente que quien no es chavista no es venezolano, lo que está tipificado como delito de lesa humanidad en el Estatuto de Roma, de la Corte Penal Internacional, de la cual Venezuela es signataria. En él se define el genocidio como la persecución de un grupo humano por razones políticas. Y eso es lo que usted, desde su elevada magistratura, señor, ha hecho: Estimular a una jauría pervertida por sus discursos de odio y violencia para que, eliminada de su conciencia la condición  humana  del adversario, señalado según el modelo fascista que lo envenena, como “apátrida” – ahora entendemos  que, según su abusivo léxico,  apátrida significa antichavista – arremeta su violencia innata contra el digno pueblo venezolano que combate, en desventaja ante su inmensa capacidad de abuso, su intención de imponer en Venezuela un modelo castro comunista, salvaje por liberticida y miserable. Sale pa´llá.

Rafael Marrón González

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EL FORRO DEL CINISMO




Se ha realizado en Caracas, sufragado con plata venezolana, otra reunión del pensamiento esquizofrénico latinoamericano concentrado en el Foro de Sao Paulo, que reúne lo más granado del atraso y el fracaso social y económico continental, que se dio la gran vidorria cinco estrellas mientras en las calles de la capital el pueblo protestaba por el incumplimiento de las promesas de bienestar hechas por Chávez durante catorce años de corrupción e ineptitud. Pero estos tipejos son de teflón: Les resbala la realidad.
Luego de tres días de parranda con escocés del bueno, importado del imperio con dólares imperiales, fuera de sus lugares comunes tradicionales que ahora incluye la salud del planeta, pues el indigenismo y las ballenas pasaron de moda y el calentamiento global sucumbió ante una ola de frío, lanzaron al espacio sus tres conclusiones fundamentales  surgidas de sus exhaustivos monólogos alabanciosos:

1: Movilizar a la opinión pública mundial a favor de la revolución chavista que está siendo calumniada por el imperio  – los gastos de tal campaña las pagará, por supuesto, el pueblo venezolano.

2: Difundir por el planeta moribundo los logros de la revolución chavista que han llevado al pueblo venezolano a tal éxtasis de felicidad perpetua que lleno de intenso agradecimiento blande en las calles del país su arrechera por la inseguridad, la inflación que se come el exiguo salario, la escasez, el desempleo y la falta de viviendas el costo de este operativo cuasi militar correrá por cuenta del mismo pueblo venezolano protestatario.

3: Alertar que el majunche Capriles desconocerá el triunfo a juro de Chávez el 7 de Octubre - lo que, por ser ellos, no se considera intervención en los asuntos internos del país – pero, como es seguro que Chávez pierda, seguramente exigirán que esta cuenta de gastos sea cancelada por adelantado, con dinero contante y sonante, porque desconfían de los cheques de PDVSA. ¿Qué les parece? Es inimaginable que tal cantidad de neuronas transnacionales  - aunque algunas desvencijadas por el desuso, la repetición monocorde de un discurso medieval y el abuso de sustancias vegetales - haya sido utilizada durante 72 horas ininterrumpidas para hilvanar una conclusión que devela lo guindados que están de las faltriqueras petroleras de Chávez.

Falta saber cuánto les tocó a cada de uno de estos cínicos por venir a ensalzar a este gobierno malo y moribundo, porque, y como ejemplo, la Piedad Córdoba necesita lanilla para importar sus turbantes africanos, desprovista ya de las posibilidades que le brindaba el jujú con el asunto de las guerrillas colombianas.

La verdad del “foro”

La verdad es que este “foro” es un forro: Cuando cayó el Muro de Berlín los comunistas latinoamericanos quedaron a la intemperie, pues comunismo sin muro transparenta sus atrocidades, y el inservible Fidel, cuya ineptitud llevó a Cuba a la miseria atroz - justificada con “el bloqueo, el bloqueo, el bloqueo” - junto al hipócrita Lula – cuyo éxito gubernamental es fruto de políticas liberales, pero insiste en ser “socialista”, aunque fue un agente vendedor de los capitalistas brasileños - creó el llamado Foro de Sao Paulo para tejer la hoja de parra – un forro de peluche - que les permitiera continuar en los escenarios internacionales con la farsa de su discurso político reivindicativo – mientras por mampuesto sus bandas de irregulares asaltan, secuestran, cobran vacuna, trafican, asesinan. Ese engaño debe ser combatido, pues basta saber que a este siniestro foro pertenecen todas las organizaciones terroristas del continente para reconocer su devastadora amenaza para las libertades civiles de todos los venezolanos, incluyendo la letal ingenuidad chavista – “un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción” - por lo que su presencia en Caracas debe ser denunciada como la evidencia del empeño sostenido de Chávez de imponer en Venezuela un gobierno comunista - militarista por definición - a imagen y semejanza del cubano, que no ha logrado hasta ahora implantar, a pesar de su inmenso poder, por la decidida oposición de los demócratas, pero que de ganar el 7 de Octubre – supuesto negado – será impuesto a sangre y fuego con el apoyo del forro de Sau Paulo - ¡qué vergüenza para esa ciudad!

En conclusión

Es hora de decir las cosas por la calle del medio: Ese tolerante comunista que sentamos en nuestra mesa, en el poder se convierte en bestia: La historia no miente. Y quienes se niegan a aceptar la historia, son víctimas propicias del horror. La situación de Cuba no es una consecuencia, como sostienen sus defensores por estupidez o afinidad, sino una decisión fríamente calculada para mantener a un grupo de hombres sin escrúpulos en el poder. En Venezuela se crean artificialmente las condiciones para calcar esa perversión totalitaria, insultando de paso nuestra característica de nación soberana.

La reunión del Foro de Sao Paulo en Caracas es una diáfana confesión de parte. Y hay que atacar con vigor esa ofensa a nuestra condición republicana y democrática. Porque el comunismo es, machete, y duélale a quien le duela, una secta de asesinos. Y ha sido la alcahueta debilidad del léxico pacato de nuestros supuestos demócratas - la ignorancia confunde idealismo social, que es una justa aspiración de equidad, con socialismo - lo que les ha abierto las puertas del poder, al que acceden ahora por medios democráticos para desmontar la democracia. Como ha hecho Chávez. Sale pa´llá.
Rafael Marrón González
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19 de julio de 2012

¿QUÉ FALLÓ…?




Son cerca de las siete de la mañana, el tráfico en la ciudad se intensifica, una regia camionetota, cuyo costo es equivalente a 5.000 salarios mínimos, se detiene en el semáforo y el conductor, con el celular en la oreja, mira hacia los lados y “se come” la luz  roja a toda velocidad - para él el semáforo es un asunto de si viene o no viene carro - no ha comprendido que es una norma de tránsito de obligatorio cumplimiento que protege el derecho ajeno, y además, no percibe que quien es capaz de violar una norma también tendrá la falta de escrúpulos suficientes para  irrespetar la ley – para un ser de moral modular cualquier crimen será posible, su única preocupación será que no lo descubran, el pecado está en ser descubierto  -  y reflexiono: Si esa es la actitud de las élites, qué oportunidad puede tener la escuela  o la familia en combatir la anomia que nos mantiene en el subsuelo de la civilización.

Se supone que un individuo que ha logrado una destacada posición económica posea la cultura necesaria para entender que es observado por la masa y sus actitudes sociales serán imitadas. La conducta del sujeto que señalo me confirma una dolorosa realidad: En la actualidad la holgura económica – con las minúsculas excepciones de rigor mortis – no provienen del esfuerzo sostenido en el empeño por la superación, que debe ser integral y con el espacio necesario para ir dando paso a la formación, sino que es una forma delictiva de riqueza instantánea que por necesidad de
notoriedad impulsa el abuso y la prepotencia.


Obviando que un hombre adinerado inculto siempre será una grosera mula lanzando patadas al aire. Eso explica la desesperada búsqueda del poder que caracteriza a estos sujetos, y que corrompe  el fin último de la riqueza como expresión de libertad por el trabajo, el estudio y la responsabilidad.


La ignorancia considera que el dinero concede poder para abusar, sobajar, transgredir, lo que explica la fragilidad de la honestidad en el ejercicio de los cargos públicos que se solicitan con la finalidad de enriquecerse rápidamente: “Pónganme donde haiga”. Y aquí el meollo chavista de nuestra desastrosa actualidad, sin quitarle méritos en el asunto al pasado, aunque jamás ningún gobernante había premiado  la incondicionalidad con la impunidad que ha lanzado por las calles de la patria legión de abusadores – incultos por definición - provistos de los últimos modelos de lujuria automotriz – Hummer y aproximaciones se tornan prótesis de la personalidad minusválida – cuya estridencia ha acabado con la cordialidad ciudadana.

Quienes explican el “fenómeno Chávez”  por los vericuetos de la devoción religiosa, desconocen la fuerza que en la realidad anima a ese importante sector poblacional al que Chávez deslumbró por la codicia. Son estos sujetos quienes han generado el clima de hostilidad que afecta nuestras principales ciudades, en las cuales la cortesía, la gentileza, la civilidad han desaparecido para dar paso al revanchismo cuartelario del franela – o chaqueta haute couture - colorá, pivotado en los reales mal habidos.

Acceso a los beneficios y artilugios de la modernidad sin cultura de uso: La imagen del negro Antonio sobre el plasma de 48”. Violar las disposiciones de tránsito con la camionetota como droga que le alivia el complejo de inferioridad. Atender el costoso Iphone en medio del concierto. Escandalizar con la rasca monumental en el apacible restaurant familiar. La chabacanería con la chequera en el bolsillo de la camisa y el dedo de menear el güisqui 18 años en las profundidades de la nariz.

¿Qué falló…?

Si consideramos que la modernidad llegó a Venezuela a la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, y con ella la masificación de la escolaridad, ¿cómo es posible que nuestra sociedad esté repleta de abusadores, delincuentes y amorales? Los especialistas hablan de “pérdida” de valores – en realidad no se han “perdido” sino que ahora son enunciativos – pero en verdad la crisis es cultural: 

La incultura barbariza las relaciones humanas, impone la violencia como ley y elige gobernantes por las apetencias personales, que destruyen todo lo que tocan. La incultura derribó todo vestigio de sentido común e impuso la prisa como actitud, lo que derivó en el amor por la parte sin el todo: Prisa por llegar a tiempo sin salir a tiempo, por el dinero sin el trabajo, por el sexo sin el amor, por la ostentación como demostración del éxito sin el mérito, de allí la descocada corrupción desvergonzada, asumida ya por el pueblo como obligatoria y reglamentaria:
  
Todo funcionario público tiene el deber ineludible de ser ladrón y enrolar a su familia en el delito contra la cosa pública – familia que roba unidad permanece unida - sino quiere ser tildado por el pueblo como güevón, por lo que nos llenamos de despreciables ricos instantáneos y de bolsas de basura en las aceras, entre inflación y desempleo.

En conclusión

Si, en plena era del conocimiento, desde las altas esferas del poder se insiste,  por la canallesca prepotencia del cargo inmerecido, en el discurso de la violencia, se descalifica el mérito y se ensalzan la mediocridad y la desvergüenza, tendremos, por derivación, una sociedad violenta, sinvergüenza y mediocre ante la cual sucumbirá,  sin remedio posible, la honestidad, el compromiso y la ética. Chávez – de ser reelecto por la ignorancia y la codicia – podrá terminar la labor encomendada por el odio corrosivo de Fidel contra Venezuela por haber derrotado su asquerosa revolución durante cuarenta años - el mensaje subliminal de su imagen embutida en un tanque de guerra, arengando sus tropas hacia la imposición del socialismo, es una alegoría aterradora - aunque el trabajo está bastante adelantado: Toda Venezuela es un bochornoso espectáculo de deterioro físico y moral, carencias y protestas, que se reflejan en la cotidiana expresión de una convivencia cada vez más difícil.

Rafael Marrón González
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28 de junio de 2012

ESCUELA VS GENDARME NECESARIO




Tristeza produce el convencimiento de la poderosa fuerza de la ignorancia sobre las decisiones políticas que afectan el ejercicio de  nuestra ciudadanía: Un pueblo aplastado por el peso histórico del paternalismo, que siente profundo terror ante la posibilidad de perder su cordón umbilical que lo conecta a la supervivencia basal, es fácil presa de la codicia de quienes buscan el poder como fin y cuyo discurso incentiva las falencias que lo mantienen en la precariedad, bien alejado de la cultura liberadora, con el fin de generar de manera espontánea la sumisión a la mítica figura del “gendarme necesario”, burda copia del déspota ilustrado, cuyas credenciales más importantes son la codicia desmedida y la absoluta falta de escrúpulos para satisfacerla.

“Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción… - se canso Bolívar de gritar mientras araba en el mar - …la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad; la traición por el patriotismo; la venganza por la justicia”, tal cual, vívida premonición de la actualidad, con mas ignorancia porque hay más población que en su deprimente entonces que dio al traste con sus anhelos de una patria grande y lo hizo exclamar: “Este país caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada, para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos colores y razas. (…) Si fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo … “. (A Juan José Flores, Barranquilla 9 de Noviembre de 1830).

Y es que en este tierrero sin conceptos en el cual ha convertido la codicia a Venezuela, produce vergüenza que a estas alturas de la evolución social un  gran porcentaje de nuestro pueblo continúe aferrado a la idolatría política que lo mantiene en la dependencia propia de la minoría de edad – “muchacho” aplicado a hombre significa inferioridad y subordinación – lo que pensamos habíamos enterrado junto al cadáver de Boves, el primer demagogo de estas tierras, hasta que Chávez nos demostró que no estaba muerto, estaba de parranda, a pesar de los ingentes recursos invertidos en la educación, que a la vista presenta su estruendoso fracaso, pues no ha logrado formar ni la conciencia inteligente ni el espíritu crítico imperativos para generar una ciudadanía emprendedora, capaz de crear y transformar desde las potencialidades naturales, en el ejercicio pleno de su libertad, como espacio impune para el pensamiento ascensional.

La escuela, como totalidad, da tristeza, con las honorables excepciones que logran la proeza de evadir su mediocridad: Ni el simple destello de una promesa se vislumbra. En sus baños se devela la verdad en toda su magnitud: El hombre de Neanthertal de toga y birrete con una banderita “uh, ah” en una mano y una garrafa de “trago bueno” en la otra, invocando desesperadamente a su gendarme necesario que le prohíba caer en la tentación de ser: La libertad le produce vértigo.

Cultura es conciencia de libertad

Por eso creo que hay que dar paso a la cultura - limitada en estos predios a “bailecito nicaragüense”, como ácidamente escribiera Cabrujas - talento sin inteligencia es artesanía - como el compendio de herramientas intelectuales  fundamentales para el desarrollo de las potencialidades del individuo para lograr el progreso colectivo.

Si no hay cultura, es decir la conciencia necesaria para determinar el objetivo real y apelar a la fuerza interior, llámese voluntad o interés propio,  parta hacer lo conducente para el logro, inútil será tratar de educar para la productividad: Se puede enseñar carpintería pero solamente la cultura creará el ser eficiente carpintero.

Cuando el ser humano toma conciencia de sí, rompiendo el yeso que lo sujeta a la sumisión por la supervivencia,  comienza a edificar el ser interno que lo posicionará por encima del banal “estar” de los conformistas y desidiosos  que nutren las estadísticas de la marginalidad, que en su síntesis es exclusivamente mental, pues también la habitan altos niveles salariales,  y por ello la parálisis que los encierra en el mito de la pobreza – “son pobres – y viven como pobres - porque son ignorantes”, no al revés. La idiotez romántica de la igualdad, que se estrella una y otra vez contra la realidad de la naturaleza humana, insiste en convocar a una transformación imposible - cual vendedores de parcelas en el cielo - obviando que a los hombres para hacerlos honrados y felices hay que practicarles un severo cerebriqiur. Porque, señores, no solo lo que “natura  no da no lo gradúa Salamanca”, sino que nadie es lo que no ha sido.

Y lo lamentable es que esta modorra enchinchorrada afecta a portadores de talentos en bruto que se marchitan tirados en una acera por falta de voluntad o de la fuerza poderosa de una escuela capaz de interpretar la dinámica de los tiempos y formar para insertar en ellos oleadas generacionales con los sentidos debidamente adiestrados.

La escuela japonesa ha dado el primer paso para edificar al hombre del futuro, eliminó los viejos paradigmas y asumió el reto de educar a sus pobladores, ya tecnologizados, en idiomas y diversidad cultural, para convertirlos en ciudadanos del mundo. Y aquí seguimos tapuzando los cerebros infantiles con necedades como que la tierra es redonda, una vaina que se ve en vivo por televisión.      

En conclusión

Porque la patria es la gente, este pueblo solamente tendrá salida cuando la escuela deje de ser una cabina de información, que puede obtenerse hoy por Internet, y se transforme en una incansable localizadora de potencialidades individuales para dotarlas de la energía necesaria para transmutarlas en fuentes de desarrollo, estimulando la cultura del trabajo, del estudio y de la responsabilidad. De lo contrario, pásame la banderita y la garrafa y dile al gendarme que voy pa´llá.      

Rafael Marrón González

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18 de junio de 2012

PRAGMATISMO SOCIAL VS IDEALISMO SOCIAL





Como rezago de la ignorancia político-social tercer mundista del siglo XX, arrastramos la confusión entre utopía social - o idealismo social – que es una aspiración de equidad y un sentimiento de pena ante la pobreza, sin mayor análisis crítico de ella ni aportes sustantivos para su superación, y socialismo, que en la realidad es un régimen político, que pesca incautos con el anzuelo de “lo social, que debe, esencialmente, ser ferozmente dictatorial, que suprime la individualidad - “no importa el individuo sino la masa” - la responsabilidad y la recompensa, que considera su propuesta ideológica como “la alternativa” – la única - por lo cual al tomar el poder, por vía de fuerza o, como en el caso venezolano, por equivocación popular, es para siempre, pues la alternabilidad propia del sistema democrático, se considera una debilidad burguesa, y cuya oferta  económica es el esclavista capitalismo de Estado, que suprime la propiedad privada y la libre empresa.

Y, por desgracia para los pueblos ingenuos, engañados por su prédica de igualdad por encima de la libertad y la promesa de recibir derechos sin la contraprestación del deber ser – sin consecuencias por las acciones – muchas personas de escasa formación política o ideologizadas por su ignorancia, sobre todo en la juventud – aunque también hay mucho canalla, que, sabiendo la verdad, se presta para difundir la mentira por el beneficio subyacente - confunden su legítimo romanticismo social – salpullido que se torna virueloso en los aduldolescentes - con ser socialistas, cuando su forma de ser y sus aspiraciones personales desmienten esa filiación hormonal que pivota en el control social, inexorablemente  militarizado, para permanecer, pues ningún hombre de verdad resigna su libertad – que es la verdadera palanca de la igualdad - sino es por la poderosa fuerza del terror de masas, perfeccionado por Lenin, ese lunático asesino.

De allí la enorme contradicción que observamos en las distintas encuestas que señalan el rechazo, en inmensa proporción, al modelo cubano, pero que a la vez apoya a Chávez, sin profundizar en el interés que subyace en sus limosnas sociales: Sencillamente porque esa masa tiene un anhelo de equidad y cree que la vía es la promesa del “proceso” chavista que ofrece desinstitucionalizar al Estado, convirtiéndolo en el padre imprescindible de una inmensa familia de parásitos sociales, organizados en comunas – “las misiones estarán en la Constitución” - sin percibir que esa oferta es necesariamente engañosa  por imposible y que de imponerse este sistema liberticida, el costo será sufrir el despojo de su capacidad de ascenso por el mérito personal, porque, como lo aseverara el filósofo del paredón, Fidel Castro Ruz, “socialismo es comunismo” y al paraíso comunista, que ha sido infierno en donde ha sido, se ingresa muerto políticamente, es decir sumiso por la supervivencia, que es la peor forma de morir.

Del idealismo social

La principal falencia del romanticismo social es sencillamente que no es realista, atribuye a la “injusticia” lo que no es más que producto de la naturaleza humana – “lo que natura no da no lo gradúa Salamanca” – y jura y perjura que si el gobierno reparte proporcionalmente todos sus ingresos – combatir la pobreza desde afuera mantiene intactas sus estructuras – y elimina la posibilidad del enriquecimiento individual – que, en alianza estrecha con la cultura, sí combate la pobreza - la “injusticia” desaparecería como por arte de magia y cada quien ostentaría la “igualdad” que le había sido arrebatada.

Sin embargo la historia nos presenta la realidad de esos románticos idealistas – de delicado estómago democrático, se entiende - cuando han logrado el poder y se percatan de la imposibilidad de generar progreso por la vía estatista del socialismo, y han asumido – Ollanta Humala, por ejemplo reciente – el modelo pragmático que les permite salir airosos de su prueba de fuego y, como Lula o la Bachelet, salen con olor a multitud, vistiendo sus galas socialistas, pero bien ruborizado el éxito de sus políticas públicas, que dieron un duro golpe a la pobreza, por la práctica del libre mercado y de la libre competencia, incentivando la inversión privada y respetando disidencia, propiedad privada, libertad de expresión y alternabilidad en el ejercicio del poder.

En contraposición tenemos el caso de Venezuela cuya economía ha sido sistemáticamente destrozada por socialistas invertebrados – más papistas que el Papa - que siguen aferrados al más costoso error intelectual de la historia de la humanidad, la “propiedad social” – lo que es de todos es de nadie - siguiendo al flautista cubano que guía, a ellos al degredo de la historia y a la nación venezolana al abismo de la miseria estructural, tal cual Cuba, si no les damos un parado el 7 de Octubre, y es importante que se reconozca la diferencia, pues tras el idealismo social de la inmadurez política se mimetiza el devastador socialismo real  que ha sembrado de muerte y destrucción la historia de los pueblos que han tenido la desgracia de sufrirlos.   

En conclusión

Así que para frenar el avance del socialismo, camuflado en la angustia social, debe imponerse el pragmatismo social: Hay que eliminar la pobreza, hasta por egoísmo, como expresión de miseria, ignorancia, fanatismo, superstición y miedo, pues se presta para el cultivo del resentimiento que amenaza el progreso por el desarrollo del individuo, cuyo cauce es el trabajo, el estudio y la responsabilidad, tomando en cuenta que las generaciones de ambos sectores se van a desenvolver en el mismo espacio y tiempo y el pragmatismo señala que contribuir al bienestar general deriva felicidad individual, pues el progreso que la genera, si con miedo, no es progreso.     

Rafael Marrón González

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12 de junio de 2012

¡AY QUE DOLOR QUE PENA..!




Las compungidas caras del chavismo exigiendo justicia, rasgándose las vestiduras y echándose ceniza en la cabeza en vivo y en directo vía satélite, por una supuesta agresión de un muchacho a unos chavistas que andaban y que en labores periodísticas en una concentración de Capriles, desnuda la inmensa hipocresía de estos comunistas salvajes que, en franca contradicción con su condición inmanente, quieren parecer gente decente, obviando, por imbecilidad, aquel pasaje bíblico que sentencia a quien mide a ser medido con la misma vara, sobre todo si estás en Venezuela, donde campea la caimanera del mismo pozo y la división que logró el odio que enfermó a Chávez fue vertical, por lo que hay gente capaz de todo en ambos bandos.

Hay que ver las miles de amenazas, secuestros por turbas ebrias, pedradas, cabillazos, salivazos, bañadas en excremento y en “gas del bueno”, golpizas y patadas y planazos y plomo cerrado, despidos y censura y exclusión - ¿dónde está la posición gremalista del periodismo oficialista ante la exclusión de los periodistas de Correo del Caroní de la rueda de prensa del jefe del CICPC? -  y desprecio, destrucción y decomiso de equipos – decomisar es robar - que ha sufrido el periodismo comprometido con la verdad, la libertad y la sociedad y sus clamores, por parte de la fanaticada y de la nomenclatura chavista – ¿recuerdan el brutal empujón que nada menos que la inconmensurable majestad todoterreno de la propia vicepresidencia de la República propinó a Jhony Figarella, periodista de  Globovisión? - sin que ni una sola voz de esas que hoy derraman lágrimas de cocodrilo por la “libertad de expresión”, la de ellos, se entiende - porque a alguien, supuestamente, se le ocurrió darles una pequeña dosis de su propia medicina - se haya pronunciado en defensa del noble ejercicio liberal del periodismo, y se me ocurre pensar que la alharaca clueca no es más que miedo a lo que pueden llegar a sufrir si, al perder las elecciones, a los humillados y ofendidos les da por pasar factura. Porque hay que ver que han sido canallas.

La hora de la verdad

Ya basta de estar escondiendo tras eufemismos la verdad: Los y que “periodistas” del régimen son voceros políticos, adscritos a la línea ideológica del fidelismo internacional, cuya única misión es dotar con visos de verdad las mentiras oficiales, para engatusar al pueblo y evitar que pueda comparar el discurso oficial con su realidad:

Son quienes han revertido las acciones violentas de los fanatizados seguidores de Chávez para presentarlas como respuestas a supuestas provocaciones de los opositores. Son quienes han callado, desde sus privilegiadas posiciones institucionales, los crímenes cometidos contra la cosa pública y la dignidad de la nación. Han sido cómplices gozosos de las perversiones del gobierno más corrupto e ineficiente de  la historia patria.

Sus columnas y programas de radio y televisión – sin excepciones, porque son culpables por acción u omisión - son cloacas inmundas desde las cuales se practica el sicariato moral más abyecto - ¿cómo se recoge la infamia derramada? - y jamás he escuchado a ninguna de estas vestales hoy súbitamente gremializadas – como esa aberración llamada “palangristas por la verdad” -  o en su defecto enculilladas, protestar por tan grotesca manera de ejercer el periodismo para ponerlo al servicio de la opresión y la maldad.

Por primera vez han sentido en carne propia el atroz sentimiento de indefensión y miedo que por trece años han sufrido los periodistas que están al lado de la democracia sin adjetivos ni comandantes.   

En conclusión

Debo recalcar que periodista es quien ejerce su profesión al servicio de la verdad, la libertad y la sociedad, y aquellos que fungen como divulgadores de la ortodoxia  oficial, bien desde la administración pública o desde el partido de gobierno o de sus medios de comunicación, no son periodistas, son mercenarios políticos que alquilan su CNP para jerarquizar la información mendaz que exalta los supuestos logros gubernamentales o la superioridad moral de la ideología que los infecta, y, la prueba es que  jamás ha visto ni verá usted surgir de su pluma nada que devele perversiones del gobernante de sus afectos salariales, pues para ellos todo esta maravillosamente bien, sobre todo en seguridad ciudadana.

Y un periodista – periodista es… individuo comprometido con su ser social – solo se parcializa cuando se coloca al lado del poder, pues el periodismo es un contrapoder y su lugar está exclusivamente al lado de la sociedad, y, desde siempre, los burócratas han querido convertir el periodismo en una herramienta de manipulación pública para obligar a considerar noticia lo que es su obligación presupuestaria y cuyo cumplimiento se debe, simplemente, informar – no es noticia que un gobernador construya un puente, eso es información, noticia es el sobre precio que se embolsilló el bandido.

De esa manera se impuso la estupidez del periodismo “objetivo” que significa complacer al poder, porque si al poder no le gusta, entonces la información no es “objetiva”, pero si es complaciente el poder otorga plaquitas y pleitesías con pasapalos y música llanera hecha en Colombia.  

Por ello insisto en considerar que el periodismo comprometido no debe aceptar ninguna clase de reconocimiento que provenga del poder, pues si algún premio se merece se lo debe otorgar la sociedad y sus instituciones.

Y así como es despreciable un pederasta que se mete a cura lo es un enemigo de la libertad – comunista, por ejemplo - que se meta a periodista, porque el periodismo solamente puede ejercerse en libertad de la cual es su paladín cotidiano y, por lo tanto, no puede existir en un dictatorial régimen militarista, en cuya ejecutoria su primera baja es la verdad, como en Cuba y en el chavismo: Así que ¡sale pa´llá!  

Rafael Marrón González

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27 de mayo de 2012

comunismo secta de asesinos

Cuanto me hubiera gustado ver la cara de Vanessa Davies cuando Fidel le espetó – sin anestesia - que socialismo es… comunismo... “tal como lo dijo Marx”. ¡Comunismo! A Chávez la parapara del ojo izquierdo le dio un vuelco y saltó a socialdemócrata y el Cardenal Urosa gritó ¡yessss!, haciendo la señal de costumbre, como bien lo caracterizó Weill, mientras los aduladólares del PSUV corrían hacia el cuarto a hacer las maletas, como les recomendó, ya moribundo, Muller Rojas, según Patricia Poleo.

Qué oportuno fue Fidel, pues por mucho que se lo dijimos al pueblo esperanzado, chavista y no chavista – aunque en un 80 % largo rechaza al mal de la felicidad que mientan “comunismo” - no había manera de que entendiera que “socialismo” es el ropaje diplomático del hórrido sistema criminal comunista y que Chávez nos lleva hacia allá, como lo advirtiera Raúl Castro – para que despertáramos – cuando les dijo a los periodistas “Cuba y Venezuela son la misma cosa”.

Espero que ahora, luego de esta contundente e inapelable declaración del máximo amo de Venezuela, el pueblo esperanzado deje el enamoramiento tóxico y se sacuda esa modorra idiotizada que lo lleva al matadero. Pero la actitud de ese pueblo es comprensible, por su ingenuidad patológica, lo que indigna es la cómplice laxitud moral de los llamados "intelectuales de izquierda", que han guardado un silencio ominoso con los espantosos crímenes de la secta más criminal de la historia de la humanidad.

Esta verdad debe ser difundida en todo el planeta y debe ser materia obligatoria en todas las escuelas para impedir que el discurso romántico de la "justicia social" que propugna el socialismo – el vestíbulo del infierno - que esconde las zarpas de este sistema liberticida, atrape mentes ingenuas de jóvenes soñadores.

Iniciando esta cruzada contra el crimen organizado del comunismo, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó una resolución en favor de "una condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas". La Asamblea pone de manifiesto en la resolución que los regímenes comunistas que hubo en Europa "estuvieron marcados, sin excepción, por violaciones masivas de los derechos humanos que incluyeron asesinatos y ejecuciones".

También señala que esos crímenes "se justificaron en nombre de la teoría de la lucha de clases y del principio de la dictadura del proletariado", lo que "hacía legítima la 'eliminación' de las categorías de personas consideradas perjudiciales para la construcción de una nueva sociedad, y por tanto enemigas de los regímenes comunistas". Y reclama que “la caída de los regímenes comunistas de Europa central y oriental no ha sido seguida por una investigación internacional exhaustiva y profunda, ni por un debate sobre los crímenes cometidos por estos regímenes. Además, los crímenes en cuestión no han sido condenados por la comunidad internacional, en consecuencia, el gran público es muy poco consciente de los crímenes cometidos por los regímenes comunistas.

Los partidos comunistas son legales y todavía activos en ciertos países y parecería que una suerte de nostalgia del comunismo esté todavía presente en ciertos países – en Polonia fue proscrito como ideología criminal - con el peligro de que los comunistas vuelvan el poder.

La Asamblea está convencida de que la toma conciencia de la historia es una de las condiciones que hay que cumplir para evitar que crímenes similares se reproduzcan de ahora en adelante. Además, el juicio moral y la condena de los crímenes cometidos desempeñan un papel importante en la educación consagrada a las jóvenes generaciones. Una posición clara de la comunidad internacional sobre este pasado podría servir para ellos de referencia para su acción futura”.

Esos crímenes deben ser condenados
“Quedan regímenes comunistas en ciertos países del mundo, y continúan cometiéndose crímenes. Los intereses nacionales no deben impedir a los países condenar vivamente todas estas violaciones de los derechos del hombre. La comunidad internacional debe tomar claramente posición sobre los crímenes cometidos por los regímenes comunistas.

Todos los antiguos países comunistas de Europa, a excepción de Bielorrusia, son hoy miembros del Consejo, y la protección de los derechos del hombre y el Estado de derecho son los valores fundamentales que defiende este organismo. En consecuencia, la Asamblea parlamentaria condena con vigor las violaciones masivas de los derechos de hombre cometidas por los regímenes comunistas y rinde homenaje a las víctimas de estos crímenes”.

Cómo reconocer un régimen comunista

“Los regímenes comunistas se definen por un cierto número de características, particularmente la dominación de un partido único de masas vinculado a la ideología comunista (el PSUV es el verdadero partido comunista en Venezuela, el PCV es un prescindible apéndice intrascendente). El poder se concentra en manos de un pequeño número de dirigentes del partido, que no considera necesario rendir cuentas ni respetar la primacía del derecho (ya la rendición de cuentas se considera un acto publicitario no vinculante).

El partido ejerce sobre el Estado un control tal que la separación entre estas dos nociones desaparece, y este control se extiende, además, a todos los aspectos de la vida diaria de la población, a un nivel sin precedentes. El derecho de asociación no existe, el pluralismo político es abolido y toda oposición y tentativa de organización independiente, son severamente reprimidas.

Por otro lado, la movilización de masas por parte del partido o de sus organizaciones satélites es impuesta. Para asegurar su imposición sobre la esfera pública y prevenir toda acción que escapa de su control, estos regímenes desarrollan las fuerzas policiales (y militares) a un punto jamás alcanzado, establecen redes de informadores y animan la delación. Los medios de comunicación de masas son monopolizados y supervisados por el Estado (ya en Venezuela quedan muy pocos medios independientes y el acoso no se detiene). Se aplica censura previa. En consecuencia, el derecho a la información es violado y no existe prensa libre.

La nacionalización de la economía, característica permanente del comunismo directamente atado vinculado a su ideología, impone restricciones a la propiedad privada y la actividad económica individual. Debido a ello, los ciudadanos son más vulnerables frente al Estado que tiene el monopolio del empleo y representa la sola fuente posible de rentas (por eso la destrucción de la productividad empresarial privada y la quiebra forzada de las empresas de Guayana).

El sistema comunista duró más de setenta años en la Unión Soviética y de cerca de 45 años en otros países europeos. Fuera de Europa los partidos comunistas están en el poder desde más de cincuenta años en China, en Corea del Norte, en Vietnam (donde se dan cambios democráticos) y en Cuba y cuarenta años en Laos. Varios Estados de África y de Asia, bajo influencia soviética, tuvieron durante cierto tiempo gobiernos comunistas. Más de veinte países, en cuatro continentes, pueden decir haber sido comunistas o haber estado bajo régimen comunista durante un cierto periodo.

Además de la Unión Soviética y sus seis satélites europeos, la lista comprende Afganistán, Albania, Angola, Benin, Camboya (Kampuchea), China, el Congo, Cuba, Etiopía, Corea del Norte, Laos, Mongolia, Mozambique, Vietnam, Yemen del sur y Yugoslavia. Antes de 1989 el número de personas que vivía bajo régimen comunista ascendía a más de mil millones”. Y la secuela de crímenes, torturas, esclavitud laboral, división de la familia, no ha sido debidamente denunciada por los Estados liberales para alertar al mundo en desarrollo del peligro de esta secta de asesinos.

En conclusión

“Se confirma que la dimensión criminal de los regímenes comunistas no fue el fruto de las circunstancias, sino más bien la consecuencia de políticas deliberadas concebidas por los fundadores de estos regímenes hasta antes de alcanzar el poder.

Los dirigentes comunistas históricos jamás escondieron sus objetivos, que eran la dictadura del proletariado y la eliminación de los opositores políticos y de las categorías de población incompatibles con el nuevo modelo de sociedad.

La ideología comunista, por todas partes y en cada época cuando ha sido puesta en ejecución siempre acabó en un terrorismo masivo, crímenes y violaciones de los derechos humanos a gran escala”.

La historia solamente tiene sentido si la asumimos como faro para no encallar en los mismo errores del pasado. Es la ignorancia lo que hace al hombre tropezar dos veces con la mima piedra. Hay que impedir que Venezuela caiga en el poder de esa secta de asesinos.
Rafael Marrón González
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Y hasta Cavim voló…

El ciudadano venezolano común solamente recuerda el estallido histórico del polvorín de San Mateo, volado por el héroe neogranadino Antonio Ricaurte para impedir que cayera en las manos de Boves. Así que para la imaginación popular “polvorín no vuela”, pero… se ha demostrado que en poder de Chávez hasta Cavim puede volar en mil pedazos –sin que salga herido ni un solo militar - ¿evacuación previa?- por la irresponsabilidad de un gobierno que almacena proyectiles de alto poder destructivo en zonas pobladas – una ojiva cayó en una casa de familia.

Los sabuesos del chavismo buscan con desesperación que la causa haya sido sabotaje, sin percibir que por lo que haya sido – combustión espontánea o sabotaje – ¿interno para ocultar el robo de proyectiles? “1.300 cartuchos venezolanos fueron incautados a las Farc en Colombia” - la culpa es suya, por ineptos. Por descuidados. Por obsoletos.

Y llegó Cávez… al otro día
Chávez visitó el sitio del horroroso estallido – que duró más de ocho horas – desde las 4:30am del domingo - asesinando a una señora a dos kilómetros del evento - (¿pero ni a un soldadito?) - “que se expuso”, según Isea ¿o sea? – y su comentario no pudo ser más infeliz: - “Un incendio ahí es extraño y más a esa hora”.

Por Dios: ¿Las explosiones tienen horario y lugar predeterminado? Para luego asumir su condición histriónica: - “Aquí estamos con toda nuestra moral de soldados y cada día más unidos, construyendo la patria nueva”. Carajo, si esa es la forma de construir la patria nueva nos hundimos. Pero lo que me dejó anonadado fue esta reflexión profunda: “Si de aquí hay que sacar enseñanzas, saquémoslas”. No es posible concebir que se requiera volar un polvorín para aprender que pólvora estalla, cuando la única razón de existir la pólvora es para explotar.

Nada. Que así como está todo el país, en ruinas, por falta de mantenimiento, de inversión y de gerencia eficiente, también está la industria militar: ¿Cuál puede ser la diferencia entre Cavim y las empresas de Guayana, quebradas a juro? Ninguna. La ruina es el eslabón que ensambla todo el sistema de gobierno de Chávez: Seguridad ciudadana – el hampa decretó toque de queda - educativa, laboral, hospitalaria, financiera y alimentaria - comemos por las importaciones ¿potencia agrícola portuaria? - suministro de agua potable y aguas servidas, recolección de basura y construcción de viviendas, transporte aéreo – todavía el siniestro de Conviasa permanece a oscuras – oficinas de atención al público, vías de comunicación, PDVSA, plantas termoeléctricas e hidroeléctricas, barrios y pueblos, infraestructura, mercados populares, empresas confiscadas – la expropiación exige el cumplimiento de un procedimiento constitucional – y pare usted de contar.

Todo en ruinas. En quiebra. En el más absurdo abandono. Pero eso sí: Pintado de rojo como la decadencia. No puede ser más vergonzosa la imagen desolada de esta multimillonaria y disoluta Venezuela de Chávez – 70 mil millones de dólares se han ido en la compra graciosas de afectos internacionales para su propuesta comunista, bajo el manto de la “solidaridad entre los pueblos” y otros tantos en incuantificables actos de corrupción y de ineptitud: Como Pudreval y la plataforma gasífera Aban Pearl, entre un largo etcétera que asombrará al universo cuando se devele, a lo que hay que adicionar el odio, la división de la nación, la persecución política, el ultraje al empresariado y el odio desatado contra la propiedad privada - en un año se han ejecutado 316 medidas sobre la propiedad privada.

Sintetizado: Chávez es la destrucción como norma. La dominación por la quiebra de la productividad. El quietismo gubernamental alto, medio y bajo por la preocupación superior de estar alerta por si alguien grita: Uh, ah Chávez no se va.

El nuevo símbolo chavista
Nada más apropiado que la fotografía que recoge el instante álgido de la gran explosión de Cavim para identificar los doce años de gobierno de Chávez: Una inmensa pira.

Rafael Marrón González


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