Cuando denuncio al ladrón y al canalla sólo al canalla y al ladrón señalo

Cuando llamo ladrón al ladrón y canalla al canalla, sólo al ladrón y al canalla aludo. Ladrones y canallas suelen cobijarse bajo la pudibundez moral, la insulsa descalificación y las leyes dictadas ex profeso para acallar la voz tronante que los desnuda como canallas y ladrones. Nada me produce más satisfacción que contemplar los cadáveres insepultos de ladrones y canallas, aullando sus pútridas carnes las huellas de mi látigo, deambular ululantes en los muladares buscando un rincón para cavar sus tumbas con la sordidez de su moral deshilachada. ¡Silencio ladrones y canallas que, aunque los tiempos parecen favorecer a canallas y ladrones, este espacio es un reducto de la decencia y de la integridad!

13 de agosto de 2011

SÍ LA CUCARACHA TUVIERA, SE SENTARA

Recuerdo una canción de Gualberto Ibarreto, la mejor voz de América Latina, destruida por el aguardiente, como tantos otros talentos en estos tierreros descontextualizados, en una de sus tantas recuperaciones: “He vuelto a ser él”, que en el caso de Gualberto era una esperanza muerta, pero aplicado a Chávez es una realidad presentida por todo quien sabe que alacrán no muta en canario – en una proyección de personalidad Chávez llama “alacrán” al candidato de la oposición por designar, traición del subconsciente lo llaman.

Pasado el susto inicial – “me encerré en el baño a llorar, llorar y llorar” - y el período de negación - ¿por qué a un egregio revolucionario como yo? - asumida ya la verdad inexorable de su enfermedad - ¿qué es un cáncer para mí? - y conociendo su fecha aproximada de ejecución – cinco años, si no es candidato - vuelve a ser el mismo inescrupuloso que arremete contra todo quien ose atravesarse en su marcha de soldado marabunta - “¿es el camino pacífico y democrático el camino para hacer una revolución?" se pregunta, develando que el crimen siempre estuvo en su mente.

Su verbo vuelve a su genética condición corrosiva y su discurso se erige ahora sobre el pedestal de su predestinación: Es el nuevo Libertador de los oprimidos y de los mal pagados, claro, del capitalismo, porque a los comenunca del socialismo solo los libera el dólar. En una de sus arengas militaristas post quimio - ¿por pánico a su propia medicina? - sostuvo que “las Fuerzas Armadas (sic) son un punto vital de mi centro de gravedad” – ¿un guiño a su esencia golpista? - porque el único “punto vital” del centro de gravedad de todo gobierno democrático es la Constitución, que es la base sustantiva de su legitimidad, pero parece que para el militarismo son los fusiles, lo que legitimaría el poder de los pranes, cuyo punto vital de su centro de gravedad también son las armas.

Pero más allá de esa tremenda adulancia a los militares – a cuyos cadetes elogió como “los nuevos libertadores de esta patria” - retomado su discurso comunista, es decir excluyente, sectario y dogmático - aunque tratando de engatusar a la clase media – la que hasta ayer era “burguesa” – le dice a JVR que quien sostenga que “Venezuela y Cuba son más la misma cosa” es un ignorante y farsante, refiriéndose por supuesto a Raúl Castro que fue quien lo dijo - Chávez declaró jubiloso - alegría de tísico – de dientes para afuera, por supuesto, que “la hecatombre del capitalismo propiciaba el avance del socialismo”, porque en lo íntimo de su ser interno vive en una oración en carne viva, para que la crisis, creada por una fricción política en los Estados Unidos – “una de las economías más flexibles e innovadoras del mundo” - no afecte los precios del petróleo que solamente los gringos le pagan en efectivo.

Esa angustia se le ha somatizado en esa metástasis que lo devora a paso de ganso. Porque Chávez no ignora que su miserable revolución ya sería historia para muchachos de primaria, si las jugadas de las bolsas de valores del mundo industrializado no hubieran apostado al alza futura de los precios de las materias primas, que hoy corren peligro de caer en picada libre y no por la “hecatombe” del capitalismo. Pero, obviando lo obvio, no deja de ser una pancada de ahogado esa ridícula afirmación sobre la posibilidad, negada por la evidencia histórica, de una supuesta oportunidad de supremacía socialista propiciada por una crisis del sistema capitalista.

¿Con qué culo se sienta la cucaracha? Cuando el capitalismo estornuda, el socialismo, que todavía sobrevive en países indigentes, sufre una neumonía bacteriológica. Los socialistas pragmáticos que colocaron y colocan sus presidencias al servicio del capitalismo, como los de Brasil y Chile, son falsos exégetas que exhiben sus logros en materia socioeconómica como si fueran producto de ruinosas prácticas comunistas. Cuentan al revés la historia. Hipócritas oportunistas y cobardes que sirven de decorado a la atroz miseria que produce ese sistema liberticida que esclaviza al hombre por el miedo y encumbra miríada de seres inservibles cuya único talento es el mimetismo.

En conclusión

Se ha creado una matriz de opinión que coloca al socialismo como la contraparte, pero con interés social, del sistema capitalista. Si eso fuera cierto hace mucho que los socialistas dominaran al planeta y no estuvieran arrinconados en los países – muchos de ellos inviables – del mal llamado Tercer Mundo.

La realidad es que solamente puede producir progreso el desarrollo de las potencialidades del individuo y eso solamente lo procura el sistema capitalista, por lo tanto lo que no es capitalismo es fracaso y resentimiento. Y en cuanto al interés social, son los países capitalistas los más eficientes en sus programas de superación individual de la pobreza, mediante el trabajo, el estudio y la responsabilidad.

El socialismo es invencible en la formación de parásitos sociales de manos como cuencos genéticos, aferrados al botalón del estado munífico y pervertidor. Una de las descalificaciones al capitalismo se refiere a su antigüedad, tratando de destacar la juventud del socialismo, pero en la realidad lo que luce ajado, sucio y maloliente es ese jovencísimo sistema de castrar hombres por la supervivencia.

El servilismo le es tan inherente como la libertad al capitalismo, por eso les es tan fácil a esos regimenes encontrar serviles que sirvan de platabanda para el sustento de las entidades totalitarias que los dirigen en aborregada manada hacia el castradero. América Latina será liberal o no será.

Rafael Marrón González

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¿QUÉ LE PASA A ESTE SEÑOR?

Desde joven me han indignado los buscabullas que ante la contundencia de una respuesta bajan la cabeza y lo dejan a uno con la tibiera. Ahora, de la noche a la mañana, ante la posibilidad de sucumbir de cáncer - del que mata 20 mil personas todos los años en Venezuela, sin más escándalo que el dolor familiar y el sufrimiento del enfermo por la falta de insumos en los hospitales públicos por el desprecio de esta revolución descastada, que no pudo llegar a gobierno después de doce años de pesadilla, violencia y corrupción – “llegó la manguangua, vamos a robá” - Chávez se transforma – mejor dicho se disuelve - en un dechado de virtud monacal que exige el cese del sectarismo, la exclusión y el dogmatismo – puntales bestiales de su discurso pre político, golpista y violador de los derechos constitucionales - y se pregunta – como un Hamlet con sombrero de cogollo y alpargatas con casquillos - ¿ser o no ser de rojos vestidos? – vestimenta oficial destinada a atemorizar y a corromper – “PDVSA es roja, rojita” (impresionante como los ministros se despojaron de sus curtidas camisas rojas. Como borregos).

Pide cambiar el lema criminal que azuzó no pocos delitos contra los derechos humanos en este país, “patria, socialismo o muerte” por el larguísimo insensato “patria, socialismo y vida… viviremos… venceremos”. Y, en el colmo del revisionismo exige a sus estupefactos seguidores por la plata, que convenzan de lo machete de la hegemonía, pero con discursos floridos y poesía, y no venzan a punta de calasnicof como lo venían haciendo hasta en el Rodeo II, de donde se les fugó “un muchacho que, como Jean Valjean, se hizo delincuente por pura necesidad” (Chávez dixit), obviando que este endurecido criminal de 26 años tenía 13 cuando él llegó al poder y que no hizo nada para salvarlo.

Y se pregunta el pueblo venezolano – no chavista y esperanzado – no los de la godarria, por supuesto, que se amoldan, por imperativo genético, al envase que los contiene - “¿qué le pasa a este señor? ¿Será que la quimio cubana estaba infiltrada por el imperio? O es que la cercanía de la muerte le hace dudar por si el infierno existe y es maluco. 60% de los venezolanos estamos hasta la coronilla de este régimen embustero, inepto y corrupto, y a punto de salir en masa a gritarle ¡salte pa´juera!, esperando que el tipo revire para darle su “tate quieto”, y ahora nos sale, de amarillo trajeado, imitando al Indio Figueredo, hablando de paz y amor, como un hippie enratonado. ¿Qué le pasa a este señor? ¿Será que cree que somos pendejos?

No dudo que tengamos idiotas que le crean, pero para una muy buena porción de nosotros esta es una actitud farsante que busca atrapar incautos, porque la historia nos enseña que alacrán no se domestica. Así que mosca pueblo con esta faramalla cubana. Mono es mono así se afeite con prestobarba. Y si quieren una muestra allí está la ley de precios justos, una ridiculez que acabará con lo que queda del sistema productivo y alejará más la posibilidad de inversión y te amarrará al botalón del estado para comer, que es lo que persigue a ultranza, por eso la quiebra de las empresas de Guayana y de toda iniciativa privada. O los reales para el Frente Francisco de Miranda, que si tuviera “frente” supiera a qué se le destina y dijera miii. O la ley de inquilinato que elimina la posibilidad de alquilar ni una pocilga en este país, porque el exceso de protección solo perjudica al protegido. O la insistencia dialéctica de ser “el gobierno para los pobres”, es decir que mientras sea gobierno habrá pobres. Indudablemente que el gancho de izquierda que le metió la vida, tambaleó sus estructuras y certezas. Pero seguro estoy de que si te descuidas te clava otra vez como la mano negra. Así que come mosca que es más liviano que potaje de ocumo chino.

Sigamos la lucha como si fuera el mismo

Suelo andar mi propio camino, no juego dupleta ni me retrato en grupos ni doy consejos, pero en este caso tan vital para nuestra vida republicana sustentada en la democracia liberal, debo hacer una excepción: A los líderes de la oposición oficial les recomiendo dos cosas: 1 – Demuestren que están vivos: Salgan a la calle a hacer causa común con los reclamos populares – como lo hizo Ojeda con el caso de las cárceles - y de los distintos gremios que se enfrentan a este remedo de gobierno, por sus reivindicaciones, como los médicos que además exigen respeto para la salud del pueblo, y protesten con energía contra la entrega de nuestra soberanía a una desnutrida y atrasada magalla extranjera con hambre vieja. Y 2 – Aprovechen que el tipo esta grogui y denle hasta con el tobo – no se tiene compasión con el impío, recuerden su maldad, sus insultos y descalificaciones, su estímulo a la violencia, los crímenes de la plaza Altamira, los despedidos de PDVSA, los presos políticos y la juez Afiuni, sus abusos contra la legalidad, el fardo de 150 mil muertos por acción del hampa, la regaladera en el exterior a sus compinches ideológicos en detrimento del pueblo venezolano Saquen un gallo ya – de los muchos que tenemos - con espuelas bien calzadas y rematen a ese pataruco. La patria se los reconocerá, de lo contrario se los demandará.

Rafael Marrón González

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30 de julio de 2011

A SALTO DE MISA LLEGA A SUPERHOMBRE

El comunismo, como secta de asesinos, niega a Dios y persigue a la Iglesia y a sus prelados. La constitución cubana exalta el origen material del Universo y los sacerdotes no fueron sacrificados por miedo a una reacción internacional, auque muchos han sido desterrados por denunciar el genocidio cometido mediante el aborto sistemático como política de Estado, lo que es una abominación para los ojos de la Iglesia. Pero el cáncer de Chávez ha obrado el milagro de convertir en Venezuela a estos impíos cultores de los herejes ritos primitivos más oscuros, en mansos corderos de Dios, llegando al ridículo de realizar peregrinajes de Fe hasta la tumba del doctor José Gregorio Hernández, cuya imagen había sido mancillada días antes del cáncer, sin que ningún líder enrojado levantara la voz para condenar el abominable acto de salvajismo contra la fe popular.

Y de rojo trajeado – como Pío XI bendiciendo las armas de Hitler – en un altar decorado de rojo, al que se llegaba por una alfombra roja - ¿cómo recordatorio de la sangre a derramar? – presidido contradictoriamente por el lema infame y criminal “Patria socialista o muerte… Venceremos” (borrado ahora culilludamente lo de “muerte”) – un cura blasfemo realizó una misa ecuménica – un revoltillo de creyentes disímiles, abjurantes, santeros y ateos - ofrendada por la guardia de Honor, que como sabemos debe estar integrada por íntimos afines ideológicos del presidente. O sea comunistas.

Era de un cinismo avasallante la imagen de aquellos soldados ideologizados que amenazan con la muerte – ¿o que significa patria socialista o muerte? - a quien ose no ser socialista, tomarse de las manos – las mismas que empuñaron fusiles el 5 de Julio para anunciar simbólicamente, con su desprecio a las autoridades civiles, la derogación de la república democrática - con los ojos cerrados y la cabeza gacha, simulando profunda comunión espiritual. Lo menos que podemos pedir los venezolanos es que esta gente sea coherente con su prédica de odio y destrucción para imponer el comunismo. Y, además, si su Fe fuera verdadera, sabrían que Dios no oye palabra sino la voz del corazón. Por lo tanto será inútil todo ruego surgido de su oportunismo, porque Dios como buen socarrón sabe que de lo que se trata es de pánico cerval ante la posibilidad cierta de perder el poder y tener que responder por sus acciones contra la integridad de la república, por eso no les hace el menor caso a sus hipócritas vestiduras rasgadas ni a sus lágrimas de cocodrilo con cuentas en dólares en el exterior, además, la muerte no es asunto de Dios sino del hombre. Y si el cáncer del tipo es curable se curará por la ciencia del hombre, porque Dios no es oncólogo.

La contradicción con El Superhombre

Esta farsa hipócrita nos demuestra que la patria está moralmente enferma, como lo indica ese uso patibulario de la religiosidad popular, aunque jamás imaginamos el grado de metástasis de su crisis hasta ver la gráfica que nos mostró a un grupo de cadetes de la Armada de rodillas ante Chávez a su llegada de La Habana, actitud que rompe todos los cánones de la lógica y nos encoje la nacionalidad, y que es absolutamente contradictoria con las anteriores manifestaciones religiosas de sus acólitos - y del propio Chávez que recibió contrito la extremaunción de manos de un Obispo de los suyos - pues dimana de las recientes y confusas lecturas de la obra de Nietzsche, quien abjura de la moralidad cristiana y especula con una persona superior capaz de producir su propio sistema de valores.

Y Chávez, en ese acto alegórico de lo más sagrado de la Fuerza Armada que son sus cadetes, asume la encarnación de esa nueva deidad, descendiendo hiperbólicamente de los cielos, recibida por su grey prosternada para atestiguar el milagro cubano: La conversión de Chávez en El superhombre. En gringo Superman. La entidad totalitaria que todo lo puede al solo aliento de su prodigiosa voluntad de poder. Hasta curar su cáncer por decreto.

Visión evanescente

Qué se iba a imaginar Nietzsche que sus elucubraciones, que lo llevaron a la locura, serían la plataforma de lanzamiento de la más destartalada propuesta pre política de los últimos tiempos, que supera las estrafalarias loqueras de las risibles – pero criminales - deidades ungidas por el poder de los fusiles que degradaron a sus pueblos por la ignorancia debida, la superstición y el miedo.

Superhombres sustentados por ejército corruptos dominados por la codicia, como en la Roma decadente. Y en el medio el pueblo estupefacto. Aunque aquí en Venezuela el Superhombre es una entelequia pendiente de los precios del petróleo – aunque le celebren el cumpleaños en todas las plazas Bolívar de la república como febril exaltación adulante a su reciente divinidad - que, por los aires que soplan del imperio, comenzarán un vertiginoso descenso, producido por la nueva ley DODD-FRANK que prohíbe la especulación con las compras a futuro, que es lo que ha mantenido la cotización en alza de los barriles productores de líderes mesiánicos de chequera floja, en este tierrero sin destino. Así que esta ruina, con todo y Superman y fusiles de rodillas, tiene su destino señalado en las estrellas: 2012. Así se vista de amarillo.

Rafael Marrón González

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24 de julio de 2011

A LA OPORTUNIDAD LA PINTAN CALVA

Pedro el Grande debió combatir un alzamiento de nobles cuyo ejército era tan poderoso como el suyo. Al llegar al sitio de la batalla, al amanecer, los nobles iniciaron el ritual de sus oraciones y todos los oficiales se arrodillaron para orar por la victoria. Pedro no los imitó, no se unió en oración ni distrajo a sus oficiales en liturgias de Fe sino que alzando la espada ordenó a su artillería: ¡Preparen… apunten… fuego! y ganó la batalla sin perder un solo hombre. En la primera descarga el ejército enemigo quedó sin oficiales. La desbandada fue general. ¿Impío? ¿Cruel? ¿Cobarde? No vale, en la guerra se va a matar o a morir no a rezar ni a compartir ritos con el enemigo. Todo lo que afecte o debilite al enemigo hay que aprovecharlo para ganar. Eso es pragmatismo.

El chavismo es un formidable ejército de ocupación, inescrupuloso, armado y multimillonario, apoyado con decenas de miles de mercenarios ideologizados extranjeros, con un objetivo ineluctable: Imponer el comunismo en Venezuela. Y eso significa la destrucción de toda forma de libertad conocida para imponer la fórmula de la obediencia debida al gobierno para la subsistencia. Sumisión para poder comer. Y hacia ese destino marcha el chavismo, con más o menos contundencia pero sin desviarse, a pesar de los esfuerzos de la oposición.

Pero, súbitamente, su flanco más importante sufre una fisura devastadora que sume en el desconcierto y en el ritualismo espiritual – un medroso ataque de farisea religiosidad colectiva – al universo chavista hasta ayer irreligioso y procaz que descabezaba imágenes de santos y vírgenes y se orinaba en las iglesias y escupía el ataúd del humilde Cardenal Velásco, estimulado por el discurso satánico del líder, a quien los babalaos cubanos, que le chupan la cartera nacional, habían asegurado vida eterna y poder para siempre como Fidel.

Ante esta calva oportunidad, llegada de la mano de la justicia divina, lo que debe hacer la oposición oficial – para neutralizar cualquier trampa chavista o desmontarle la agenda - es aprovechar la debilidad del enemigo – que no es adversario, sino enemigo jurado de nuestra forma de vida – y actuar con rapidez y eficiencia, eligiendo ya un candidato para enfrentar el discurso comunista – cualquiera que renuncie a la reelección y prometa llamar a una constituyente, sin estar esperando primarias – para recorrer el país, aprovechando que va a estar solo en el patio, con un discurso democrático – pero denunciando la asquerosa corrupción, las mentiras y las injusticias del régimen entre otras perversiones como por ejemplo la traición a la patria que significa el manejo cubano de la cedulación biométrica de los venezolanos - y una propuesta socioeconómica atractiva, que, a la vez, restituya la dignidad y la honestidad como valores del gentilicio y nuclee al pueblo en torno a una opción de cambio para el bienestar general, con total equidad - a cada quien según sus capacidades.

Hablando claro y raspado contra el degradante facilismo parasitario – de pan para hoy hambre para mañana - que amarra al hombre al botalón de un gobierno irresponsable que declina sus verdaderas responsabilidades en aras del populismo electorero, para mantener en el poder a un predestinado, surgido de los deseos de vivir sin trabajar de una porción importante del pueblo venezolano que tiene el cinismo de llamarse “bolivariano”, cuando Bolívar los sentenció: “La sociedad desconoce al que no procura la felicidad general: al que no se ocupa de aumentar con su trabajo, talento o industria las riquezas y comodidades propias que colectivamente forman la prosperidad nacional”.

Necesitamos líderes como Pedro

Es la frialdad racional de la inteligencia – y sus derivados la lucidez y la coherencia - lo que necesitamos en este momento histórico en el que se une al descalabro que ya viene sufriendo el gobierno en el afecto popular por su ineficiencia y corrupción, la enfermedad terminal de su caudillo – hoy rehén con firma electrónica de un gobierno extranjero, que puede ser usada para imponer decretos comunistas y liberticidas - y sin heredero probable, porque él mismo se encargó, en su infinita prepotencia, de disminuir cualquier posibilidad de competencia, mientras en la oposición surgían liderazgos eficaces, formados al fragor de la lucha política que le arrebataron no pocos espacios intermedios de poder y que lucen presidenciables, aunque su momento, por simple lucidez y porque la patria lo reclama, sería deseable fuera postergado - no vivimos, desgraciadamente, el estado democrático convencional que el ingenuo optimismo cree percibir - en pro de un político sagaz sin otro compromiso que la patria ni otra aspiración que la consolidación de la república – en pleno uso de sus facultades para leer el orden interno de la realidad - que aproveche ese caudal de votos para eliminar el fuero de los militares y devolverlos a sus quehaceres naturales en los cuarteles y llevar a los tribunales a esta cáfila de ladrones del erario y entreguistas de la soberanía nacional a un Estado extranjero, que han mancillado el honor del gentilicio, mientras enrumba el país hacia su recuperación social y económica. Ardua tarea. Pero posible. Manos a la obra.

Rafael Marrón González

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16 de julio de 2011

POR FACUNDO CABRAL…

Siempre me he preguntado qué pueblos son estos de Latinoamérica – aunque esa pregunta se pueda aplicar con igual propiedad a los demás pueblos del mundo cuyos actos barbáricos, criminales e impíos conmocionan la conciencia de la humanidad auténtica, aunque cierta parte parece haber entrado en razón y trabaja y actúa por los preceptos que nos definen como seres diferentes a los depredadores del reino animal, pero siempre con pústulas irredentas como ETA en España o en Italia la Mafia. Que al fin y al cabo son la misma cosa pútrida.

En estos tierreros, con aspiraciones civilizatorias, el crimen constituye opción para cierto número de primates que esperan apoderarse del poder para zampar, a sangre, tortura, miseria y muerte, su ideología esquizofrénica – todas los son – a la sociedad evolucionada, desarrollada, en nombre del pueblo, que para ellos será siempre la parte poblacional que no logra despegarse de la ignorancia, que es la desgracia cierta de Latinoamérica y que produce gente sin alma.

Y esta perversión – en todas sus posibilidades – se sustenta en un hombre providencial – ungido por el Ser Supremo, que todo lo sabe – por ósmosis - y todo lo soluciona al solo toque de su magistral dedo índice – arqueado sobre un gatillo - que enrumba la patria hacia un destino imaginario, sustituyendo el trabajo, el estudio y la responsabilidad por la incondicionalidad pródiga que depara bienes a granel, aunque nunca alcanzan para el pueblo – ni siquiera para el que lo sigue, que vivirá siempre como ha vivido, esperando que llueva café, lo que suele confundir con esperanza.

Esta suerte de dioses tutelares - ridículos para el arrabal de la historia – les suelen salir cíclicamente a estos pueblos- como espinillas en las nalgas - coadyuvando la degradación moral y la dependencia parasitaria que dificultan la posibilidad de desarrollo, tanto intelectual como de la voluntad, que podrían colocarlos en el sendero real del progreso. Ejemplos sobran de estas alteraciones furunculares que esconden su patológica criminalidad congénita tras estrafalarias revoluciones que suelen terminar como cubiles de ladrones y dictadores. Que es la misma vaina.

No hay país de esta Latinoamérica confundida que no sufra el escarnio de haber engendrado en su seno una importante muestra de esta aberración criminal, pivotada en la “justicia social”, que se ramifica, para unirse más adelante, en delincuentes políticos y delincuentes económicos, aunque, gracias a Dios, no todos han alcanzado el poder pero sí han hecho el daño necesario.

En Venezuela tenemos la desgracia de vivir un proceso político – conducido por un “comandante” atrabiliario, hazmerreír del mundo, aunque en secreto por lo de la chequera munífica, que después de poner al país al borde de una guerra civil sale con el lagrimeo de que “tiene cáncer” para dar lástima - cuyo lema no puede ser más revelador de su intrínseca criminalidad: Patria socialista… o muerte. Seguro estoy que buena parte de los que lo proclaman son débiles mentales incapaces de diferenciar ni el bien del mal ni lo verdadero de lo falso. Ni conciencia ni criterio. Pero aquellos que han fusionado la política – eminentemente civil - con la premisa de tierra arrasada del pensamiento militar – el desfile del 5J fue su clímax - están bien claros sobre lo que ese lema implica, pues la historia les ha revelado que la única manera de que un hombre resigne sus derechos es mediante el asesinato organizado desde el Estado, que es lo que conocemos como “genocidio”.

Por eso cuando escucho a esos reclutas ignorantes, inspirados por la imagen supermánica del ídolo, gritar “socialismo o muerte”, con el rostro transfigurado por el odio y un fusil de asalto en las manos enguantadas de rojo –más me convenzo del triste destino que espera a esta nación con la mitad de su gente creyendo que socialismo es capitalismo pa´los obreros y que el gobierno tiene que darles hasta la comida en la boca porque “semos venezolanos”. El derecho sin obligaciones. Pueblos enloquecidos por el señuelo del facilismo, sin saber lo que quieren, que marchan a tambor batiente hacia su propia destrucción arrastrando tras de sí la historia de la patria avergonzada. Ya Bolívar lo definió en su Manifiesto de Carúpano, en 1816: “Ciegos esclavos que pretenden atarnos con las cadenas que ellos mismos arrastran”.

Violencia neandertálica

Latinoamérica parece ser el último habitáculo del hombre de neanthertal, al que el comunismo dotó de justificación para su violencia: Luchar contra la exclusión, que significa destruir piedra a piedra todo lo edificado en siglos de desarrollo humano, para reeditar el mito del Ave Fénix. Los desheredados de la tierra bien merecen vivir en un mundo desértico, sin cultura ni inteligencia ni porvenir atados al botalón del caudillo munífico.

Este discurso insensato desvía la lucha social de los pueblos hacia la delincuencia donde es fácil pasto de las mafias que pululan en la charca del populismo, como la herencia que dejó el despreciable Fidel Castro en Guatemala, que se ha convertido en el país más violento del mundo, cuya última expresión de maldad fue el asesinato del mensajero mundial de la Paz, Facundo Cabral – “la violencia es una estupidez” - que ha anegado de tristeza los ojos de la humanidad.

Rafael Marrón González

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10 de julio de 2011

MÁS VALE CÁNCER QUE NUNCA

“El hombre es arquitecto de su propio destino” comentó el positivista José Ingenieros, frase que inserta al hombre en la esfera del locus de control interno, él y solo él es el responsable de las consecuencias - positivas o negativas - de sus actos: Cobra o paga. No es asunto de Dios ni del azar y menos de la suerte, esa ficción tan del agrado de los operarios físicos. Cada ser humano cosecha lo que siembra, quien siembre viento cosechará tempestad.

Una persona que pase decenas de años sembrando odio, invocando la muerte y amenazando con la destrucción de toda una nación si no se pliega de rodillas antes sus delirios totalitarios, no puede esperar cosechar compasión en su desgracia. Una global alegría desbordada sucedió al anuncio de la muerte de Hitler. Y eso no significa que la humanidad de entonces era perversa por contentarse por la desaparición de un ser humano, sino que este monstruoso asesino sembró tanto odio que cosechó desprecio hasta para su condición humana.

Este tipo de individuos que han mancillado con sus crímenes la historia de la humanidad, se creen predestinados por la naturaleza para sustituir a Dios en sus designios, hasta que una soberbia bofetada cósmica los devuelve al guiñapo corporal de su miserable realidad - sic transit gloria mundi. Su desgracia personal es la ignorancia. Como el machista que cree que nació sexo masculino porque superó una prueba arrechísima.

Una serie de circunstancias concatenadas los colocan en el ápice del poder, y en lugar de usar ese privilegio para hacer el bien sin mirar a quien, se convierten en fieras sedientas de obediencia y servilismo, rodeándose de viles inescrupulosos, sin llegar a percibir que el poder, todo poder, es transitorio. Por mucho que dure será transitorio. Y de sí depende que su nombre sea arrastrado por el lodo en el albañal de la historia y negado hasta por aquellos que le sirvieron de rodillas para medrar a su lado.

No puede esperar recibir conmiseración, cuando flaquea su naturaleza y se revela su frágil arquetipo de mortal común y corriente, un gobernante imbuido de su condición de Ser Supremo que aplique la maldad contra quien lo adverse, excluyéndolo del principio constitucional de la igualdad ante la ley y ante los beneficios que el Estado está obligado a suministrar a todos los ciudadanos.

Sería interesante preguntar qué opina sobre esta grave enfermedad autocrática, a la hija de Carlos Andrés Pérez, que, en silla de ruedas, esperó inútilmente durante horas en las oficinas de la cancillería, una autorización para viajar a los Estados Unidos para recibir asistencia médica y que le fue negada por simple maldad. Todo el inmenso poder del aparato del Estado aplastando los derechos de una mujer inválida y enferma. Preguntemos a los trabajadores de PDVSA que fueron botados – burla mediante televisada: prrrrr estás bota´o - y sacados a patadas de sus viviendas a media noche, por un aparato militar que se cubrió deshonor, lanzando sus padres ancianos a la calle, y no les pagaron sus prestaciones y se quedaron sin sus ahorros y les anularon sus seguros médicos.

Busquemos la opinión de los millones de venezolanos sentenciados al hambre y al desempleo por haber ejercido su derecho constitucional a firmar para revocar el mandato del presidente y a aquellos que fueron obligados a retirar su firma para no perder su empleo o la bequita del hijo. Indaguemos la opinión de los familiares de los muertos en la Plaza Altamira, en el puente Llaguno, a los sindicalistas a los que llamó “letrinas”, a los periodistas vejados y golpeados y a los medios de comunicación condenados a la insubsistencia o a la quiebra por mantener su independencia y a los millones de humillados y ofendidos por haber protestado por este mal gobierno que criminalizó el derecho a huelga y la protesta social, para encarcelar a inocentes que luchan por sus derechos laborales y por sus servicios públicos.

Inquiramos que piensan los cientos de empresarios despojados vilmente de sus empresas, fundos y terrenos y, además, lanzados al ludibrio público para solaz de la canalla, y a los miles de desempleados ocasionados por este tipo de políticas de Estado. Conozcamos la opinión de los trabajadores del sector público – como los médicos y profesores universitarios - a los que se ha negado un salario digno y la contratación colectiva, y obligados a disfrazarse de rojo para asistir – so pena de ser botados – a cuanto mitin tenga bien articular el poderoso amo de la República.

Entrevistemos a los presos políticos, como la juez Afiuni, a Forero, a Simonovis, a Peña Esclusa, y a los exiliados y a sus familiares. Entre millones de casos, como el de Franklin Brito. Así que, sin hipocresías ni pacaterías pobrecitistas, un suspiro de alivio recorre hoy las arterias de Venezuela, que siente que se oxigena su futuro. Y la culpa de ese alivio no puede achacarse a la impiedad, sino que ha sido tanto el daño causado, tanto el miedo y el dolor infligidos, tanta la violencia y las amenazas, tanta la prepotencia de un Estado poderoso abatiéndose sin misericordia sobre el porvenir de la nación, que nos alegramos mucho de que, por fin, tenga fecha cierta de salida, ante la incertidumbre electoral, así que más vale cáncer que nunca.
¿Arrepentido contrito o fiera herida?

Aunque todavía hay mucho escéptico que asegura que todo esto es una obra de teatro para recuperar su maltrecha imagen electoral, soy de los que están convencido de la verdad de su enfermedad, como lo evidencia ese triste regreso a la dos de la madrugada a un aeropuerto solitario, en el que lo esperaban cuatro de los gatos de su entorno oportunista más íntimo, de los cuales destacó la cara de perro de su hermano Adán, que denotaba molestia por el intempestivo regreso que los agarró fuera de base.

Así que sí tiene cáncer – de colon o de próstata, cual de los dos peor - aunque su evolución es indeterminada. En el video mediante el cual anunció a la nación su padecimiento – develando a los mentirosos de su gobierno y reivindicando a quienes dijimos la verdad - pudo el mundo percibir a un hombre atribulado, disminuido por las consecuencias anímicas de la mortal noticia, atontado todavía por el formidable mazazo que lo colocó en el epicentro de la realidad, despojado de su mito de invencibilidad. Pero ya lo hemos visto en actitud similar en otras ocasiones adversas, aunque no tan contundentes como esta.

Recordemos al llorón de la Orchila o al hombre del Crucifijo del 13 de abril de 2002. Pero también a la fiera herida del 2 de febrero de 2007. Para no perder la sindéresis y actuar por reacción. Los venezolanos – que no deseamos su muerte ni nos alegramos por su enfermedad, pero tampoco sentimos la menor lástima por su sufrimiento – nos los impide el recuerdo del dolor infligido a la patria - solo esperamos que, ante la verdad de su ineluctable destino, decida renunciar a su capricho enfermizo de emular al decrépito asesino caribeño.

Todo es posible en el umbral

Estoy consciente de que es ingenuo esperar actitudes positivas, equilibradas, ceñidas a la ley, de un bárbaro, que practica la maldad y ritos satánicos, y cree haber recibido del pueblo esperanzado que lo eligió por otras razones, un mandato para destruir la democracia y la libertad, que son bienes preciados para lograr un estado de bienestar general. Sin embargo, y repito, como su enfermedad – que no es súbita sino fue descuidada - ha generado una brusca dislocación de la política venezolana, imprevista hasta para el más sagaz analista y el más inspirado babalao, y para el propio afectado que sabe que los venezolanos jamás vamos a acepar sin luchar el comunismo - una secta de asesinos, ¿acaso “socialismo o muerte” no es un lema criminal? - y convencido de que ya se le acaba el tiempo de juego, es posible que la reflexión que suele provocar una situación terminal como esta, lleve al doliente poderoso a revisar sus actuaciones liberticidas e ilegítimas y a truncar las aspiraciones resentidas de alucinados y malandros empoderados.

Y creo eso posible, no por ingenuo, sino porque encontré una pequeña luz en el final de su discurso confesional – en el cual insultó la Cuna de la Libertad iberoamericana al decir que hablaba desde la “patria grande” – cuando expresó: “No quería ni quiero para nada que me acompañen por senderos que se hundan hacia abismo alguno”. Para buen entendedor eso basta. Aunque bien puede ser retórica de asustado, pero, como ya regresó a amarrar a sus locos, aunque los ratificó en sus cargos – y se presentó en el balcón del pueblo todo de uniforme y maquillado, para aparentar aspecto saludable, pero no presidió los actos del cinco de julio - solo nos queda esperar. Amanecerá en Fuerte Tiuna y veremos. Solo si el buen criterio – que nunca ha tenido – surge de las entrañas de su delirio, la historia lo absolvería: Más vale cáncer que nunca.

Rafael Marrón González
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3 de julio de 2011

EL PAÍS PENDE DE UN HUGO

Definitivamente Venezuela es un país triste, en pleno apogeo del portento científico y tecnológico del Siglo XXI, se disuelve en el mismo drama de aquella hora lánguida de 1935 en la cual se mantenía en vilo esperando que orinara Juan Vicente Gómez. Los goteos del lóbrego personaje, infectado de múltiples blenorragias, eran contados con meticulosa preocupación por los médicos de cabecera que hacían circular los rumores, en voz baja, medrosos y esperanzados, por los pasillos y callejones de aquella nación ruralizada para la esclavitud, que se mantenía en vigilia permanente por el moribundo poderoso, dueño de vidas y libertades.

El país dependía de aquella sonda milagrosa pero inútil, que aliviaba la vejiga del carnicero de La Mulera. Setenta y seis años después de aquella hora menguada para la dignidad de la patria, Venezuela vuelve a paralizarse por un cáncer, que mantiene en estado de postración al presidente, que sigue mandando desde territorio extranjero, sin el menor rubor por el desacato a los preceptos constitucionales que obligan al mandatario a depositar la autoridad en el vicepresidente de la República, para impedir el vació de poder que se genera por su prolongada ausencia temporal.

Y lo más graves es que ha acumulado tanta fuerza, y guarda tantos secretos, que nadie se atreve a discutir su santa voluntad, y ante el reclamo constitucional sus adulantes responden – para tapar su inutilidad - que Chávez estará ausente el tiempo que le de la gana, como si se tratara del dueño de una hacienda y no del presidente constitucional de una nación, con lo que se devela además que su liderazgo es imprescindible para el gobierno, donde, repito, no existe ni relevo visible ni sujeto alguno con los redaños suficientes para someterlo al carril de la legalidad en ninguna de las instancias correspondientes a los demás poderes públicos, llamados a velar por la constitucionalidad.

Al contrario, lo que ha evidenciado esta ausencia intempestiva de Chávez es que en Venezuela se está generando el síndrome de la Cenicienta, que a las doce de la noche volvió a ser la cochambrosa fregona que era antes del toque mágico del hada madrina. Aquí el hado padrino convirtió por arte de birlibirloque a un chofer de metrobús en flamante canciller de levita y pumpá y meñique levantado. A una oscura tipista de la PTJ en mandamás de la Asamblea Nacional – donde sigue mandando aunque no sea presidenta.

A guerrilleros analfabetos – que en contradicción con su comunismo militante, piden al pueblo rezar a Dios por la salud del Gran Encomendero, tal su desesperación - en diputados, ministros y contralores. A un maestro de cuarto grado de primaria en ministro de educación. A leguleyos pierde pleitos consuetudinarios, en magistrados y Fiscales. Y a una familia campesina de verbo gangoso en dispendiosa activista del yet set europeo.
Pero a la hora silente de la oscuridad todo vuelve a la normalidad. Desaparecen los disfraces y la cruel luz del mediodía nos muestra sus miserias.

Por eso es imposible esperar otra cosa que no sea el caos ante la ausencia de Chávez, pues el encapuchado tira piedra, que le quemaba el carro al humilde taxista que se aventuraba por su predios de violencia universitaria contra el sistema, nunca dejó de serlo, aunque el poder del hado lo haya encumbrado hasta la segunda instancia del poder ejecutivo, donde tiembla ante la posibilidad de tener obligatoriamente que cumplir con el mandato constitucional de asumir la presidencia de la República - delega poder a un mediocre y conocerás la dimensión de la idiotez.

Y el propio Chávez – solo ahora ante su inminente destino manifiesto - “un tumor abscesado con presencia de células cancerígenas” – debe sentir que el mundo se le vino encima, con su peso multiplicado por la inmensa ineptitud de su séquito de obedientes incondicionales, convocados por la voracidad rapiñosa de su hambre vieja, y una Fuerza Armada dividida, en la cual la institucionalidad puede activarse en su contra con funestas consecuencias para la democracia. Como la activó Gómez contra Castro. O Pinochet contra el bolsiclón de Allende.

Así que el país entero pende de un Hugo. Y no es que Chávez sea ningún dechado de aptitud y eficacia, sino que aprendió, con el doctor Frankestein caribeño, a mover los hilos que mantienen sujetas a sus faltriqueras las ambiciones descontroladas de sus creaciones artificiales, que hoy se desmoñan por el título de “delfín”.

Imagínense ustedes el desastre si Chávez debe permanecer tres meses fuera de Venezuela. Si con apenas unos días se abrió la caja de Pandora: Se agravó la crisis eléctrica y el diente roto de Rodríguez Araque – muy bueno para poner bombas y matar soldados venezolanos – no es capaz ni de hilvanar una frase creíble para paliar la angustia del pueblo afectado del interior de la república - porque en Caracas está prohibido que se vaya la luz, aunque la tierra se abra - por los cada vez más recurrentes apagones, que en los barrios de Ciudad Guayana suceden a diario y por tres y cuatro horas.

Estalló el escándalo de la cabilla en Sidor – que tiene los ingredientes de un pase de factura entre bandas rivales – y ahora menos se consigue cabilla, lo que, unido a la nula producción de la cementera dirigida por la esposa del Jaua, raspa la ilusoria Gran Misión Vivienda; un sangriento enfrentamiento en dos cárceles, una de las cuales sigue en poder de los pranes que se dan el lujo de retar abiertamente, por las redes sociales, al gobierno y a las Fuerza Armada; la violencia chavista en las empresas de Guayana cobra su primer muerto, digan lo que digan los demás; los médicos, cansados de tanto engaño, decretan un paro nacional, mientras se descubre convenientemente en un muelle de San Félix el alijo de droga más grande de los últimos años, el cual se presenta a la prensa y se liquida sin examen previo ni presencia judicial – el pueblo que no es zonzo como Chávez cree, sospecha que es un montaje para tapar los escándalos – y, de ñapa, Estados Unidos amenaza con nuevas sanciones:

La cara de muchacho a punto de llorar del equipo de gobierno, impotente para hacer frente a tan vasta responsabilidad, refleja la realidad de esa pobre gente elevada a los mayores niveles de ¿decisión? estatal por la varita mágica de la incondicionalidad, cuya mejor, muestra de su talante fue incitar a una rebelión armada para evitar una derrota electoral. Un gobierno que pende de un Hugo ni es gobierno ni es na´.

Y la revolución también…

Una esponjosa “parlamentaria” – debe ser repetitaria – del oficialismo declara ante los medios nacionales que “la fortaleza de la revolución está en “la conexión amorosa entre Chávez y el pueblo”: No en la eficiencia del gobierno revolucionario, no en la mejor calidad de vida que debería tener el pueblo después de doce años de mandato revolucionario con los más extraordinarios ingresos que haya tenido gobierno alguno en América y Europa; no en la paz y tranquilidad de la familia venezolana por la derrota del hampa despiadada, la eficacia de los servicios públicos, el pleno empleo y el accesible costo de la vida, no por haber dotado de una vivienda digna a cada venezolanos que la necesitara, no por haber eliminado la corrupción zampando a la cárcel a los corruptos que han saqueado a la nación en estos doce años.

No, por nada tangible: Por el amor. Esa infeliz declaración de devoción a Chávez – que desplaza hacia el pueblo el sentimiento personal de la susodicha - solo denota la imposibilidad cierta de esta revolución, que ha fracasado por dos razones:
La primera, porque la parte del pueblo venezolano que defiende la democracia y la libertad, le ha impedido avanzar, a pesar de sus tiránicos esfuerzos, con su lucha incesante e irrenunciable. Y en segundo lugar, porque nada que dependa de un solo hombre para existir, puede sobrevivir y no sobrevivirá.

El espanto que reflejan los avejentados y lívidos rostros de la nomenclatura oficial señala la verdad: Llegaron las doce de la noche a la Patria de Bolívar y el encantamiento ha desaparecido y lo que queda de la opulenta carroza y la princesa es una auyama destripada, unos ratones corriendo hacia sus ratoneras y una vieja harapienta y moribunda lanzando al aire sus quejidos lastimeros.

En conclusión

Decía el bitle Yon Lennon que llamamos “la vida” a todo lo que nos sucede sin haber sido planificado. Pues a Chávez le llegó “la vida” a cobrarle sus desmanes: Cuando accedió al poder, por equivocación popular, juró que iba a presidir los actos del bicentenario del 5 de Julio y cometió los actos antidemocráticos más repudiables para logarlo, pero llego “la vida” y se lo está dificultando.
Como le está poniendo fin a su revolución tapa amarilla. La que iba a durar por siempre. Porque su megalomanía la puso a pender de un Hugo. Y mientras más ineficaz el seguidor, más alto se elevaba, pues había Hugo para rato y podía permitirse encumbrar inservibles en cuanto incondicionales. Y esa fue su perdición. Nada se mueve si Hugo no lo decide y, por lo tanto, ahora, nada se mueve. Pendemos de un Hugo. Que Dios se apiade de la Patria.


Rafael Marrón González
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25 de junio de 2011

LA CULPA ES DE LA ESTACA….

La idiotez corrupta jura y perjura que las cosas suceden porque salen en la prensa, es la clásica moral modular que penaliza el ser descubierto y no la ilegalidad. La primera víctima de los gobiernos corrompidos por la codicia es la verdad, y como la verdad suele estar en las páginas y micrófonos independientes, entonces el enemigo a destruir es la libertad de expresión.

Hoy en Guayana se ha desatado un escándalo porque el gobierno autista de Chávez descubrió – luego de años de denuncias – que había un gigantesco guiso con la cabilla, cuya cocina estaba ubicada en la cínica gerencia de comercialización de Sidor. La cabeza visible de este robo multimillonario a los bolsillos de los venezolanos, es una ficha con cara de bolsa que parece estar más impactado por haber sido descubierto - ¿y la promesa de impunidad qué? - que por ser culpable de algo más que cumplir órdenes superiores, dada su condición de sumiso voluntario a la autoridad sin principios.

Hasta aquí la cosa está más o menos clara: Un poderoso colocó una marioneta en puesto clave con instrucciones precisas de desviar la producción de cabillas de Sidor, del mercado interno regulado, hacia una organización criminal - con suficiente dinero para pagar de contado el costo de las siete mil toneladas de producción diaria – que las colocaba en el mercado con sobreprecio del 100 al 400%, mediante una vasta red de cómplices – nacionales e internacionales – con la colaboración de ladrones metidos a empresarios.

Los sidoristas denunciantes del delito, integrantes del Frente Revolucionario de Trabajadores Siderúrgicos – que han recibido amenazas por denunciar estas irregularidades - y del sindicato Sutiss, fueron quienes aseguraron que el gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez, está vinculado con Luís Velásquez Rosas, como se llama el pagapeo preso en la DIM – “este ciudadano (Luis Velásquez) es muy afecto al gobernador y para nadie es un secreto que en todos los medios de comunicación y en todos los eventos anda de la mano del gobernador. (…) Más allá de los lazos de amistad, sabemos que hay lazos más arriba”. Y es este mismo Frente el que declara que “se presume que el yerno del Gobernador del Estado Bolívar, Rangel Gómez, y miembro de la mafia de la cabilla, Carlos Rodríguez González, dueño de la empresa Mexicana Traders Quimera Metals, era quien realizaba las actividades económicas ilegales con el gerente de Sidor, Luis Velásquez”, y, como lo reseña El Universal: “Francisco Rangel Escobar, hijo del Gobernador de Bolívar, también ha sido señalado por integrantes del Frente Revolucionario de Trabajadores Siderúrgicos por participar y lucrarse del negocio de las cabillas”.

Así que, por ningún lado encuentro la fulana “campaña” contra el gobernador del estado Bolívar y su familia que, según los oficialistas, han desatado los medios independientes, los cuales se han limitado a publicar las informaciones que se han suscitado sobre este sonado caso de corrupción que dejó pálido a Pudreval, mientras otros obvian su responsabilidad de informar al pueblo. Sin embargo, me atrevo a afirmar que esta defensa a ultranza – y sus amenazas de demandas - ha hecho más daño a la reputación del funcionario, que las denuncias públicas del Frente – contra el cual no se atreven, aunque es el ente – con Sutiss - que por la calle del medio ha vinculado al gobernador con la mafia de las empresas básicas, tal como en otra oportunidad lo denunciara el sindicato de Alucasa - también se le ha señalado como instigador de la violencia sindical.

Si el gobernador - y su familia: hijo, yernos y primo o hermano – está libre de culpa, así lo determinarán las averiguaciones de rigor y lo que ha hecho – a mí entender – esa estridente reacción, es levantar una nube de sospecha más espesa y de mayor cobertura mediática.

“No me defienda compadre”

Y es que es de sabios dejar las cosas al tiempo – que es un océano en el cual solo flota la verdad – porque lo contrario enrarece el ambiente y conspira contra la persona en entredicho. El gobernador debe, de manera pública, colaborar ampliamente con esta investigación y explicar con humildad – sin esos rezagos autoritarios cuartelarios – por ejemplo, por qué en un galpón de la empresa Maploca se encontraban depositadas 400 toneladas de cabillas supuestamente facturadas a la gobernación del estado Bolívar, que presuntamente pagaba a la empresa cuestionada 23,50 Bsf por unidad, cuando pudo comprárselas a Sidor por 12,00.

Lo prudente es investigar si se trata de la deshonestidad de algún funcionario o de un error administrativo, que en todo caso causó un importante daño patrimonial a la nación al pagar un sobreprecio del cien por ciento sobre un producto que produce y expende el mismo Estado y en el perímetro del estado. Y, como primera autoridad civil del estado Bolívar, debe informar cómo es posible que no haya percibido anormalidad alguna en el jolibudense tren de vida de su íntimo joven amigo, incompatible con sus modestos ingresos como empleado y directivo de empresas del Estado.

Porque dada su condición de funcionario de alto nivel su deber es luchar contra la corrupción, cuyo enriquecimiento, como la tos, es imposible ocultar. Dime con quien andas – o a quien defiendes – y te diré quién eres. Por eso insisto en afirmar que ese desmelenamiento defensivo – ¡meto un ojo en acero hirviente por la prístina honestidad del gobernador y de toda su parentela! - lo que ha ocasionado es que el pueblo se pregunte porqué si esa gente es inocente, tiene la piel tan sensible: Existe un antiguo refrán llanero que recoge esta realidad: “Cerradura que castañetea, es porque jierro le falta”. No por mucho alborotar se amanece más honesto.

La “familia” como parabán

Usar el honor de la “familia” como excusa para descalificar una denuncia es una vieja treta de las mafias sicilianas: “Se están metiendo con la familia”. “La familia es sagrada”. Porque el concepto integral de ella como “célula fundamental de la sociedad” le imprime un valor superlativo tan amplio que bajo su férula se ampara cualquier estropicio individual. La “familia” también la usa de perchero el hampón, del cual cuelga sus riquezas para ostentarlas, con el beneplácito de “la familia”, que se implica en el delito cuando disfruta ostensiblemente el producto del crimen, en lugar de acudir a la policía a denunciar al malandro, porque según una ley no escrita “quien le pega a “su familia” se arruina”. Eso debió decretarlo un corrupto.

En este caso, pareciera que señalar las posibles pústulas de miembros de la “casa real” – conocidos por la comunidad con el remoquete de “cebollines” – “no se puede hablar en su presencia de ningún negocio porque te lo tumban” - colectiviza como agresión a la “familia”, es decir a ese concepto etéreo de dignidad superior.

Por eso aclaro que no he leído en ninguno de los medios independientes – físicos o virtuales – ni he escuchado a los integrantes de Sutiss ni del Frente, denigrar de la familia del gobernador: Han mencionado por su nombre a dos de sus miembros y al propio gobernador y la prensa regional y nacional lo ha publicado, como es su deber: Y si el gobernador se siente agredido lo correcto es acudir a los tribunales en demanda de justicia contra sus acusadores, no contra los medios que recogen la acusación, que debe ser investigada micrométricamente por la DIM para, en el mejor de los casos, salvaguardar la reputación de los señalados.

El gobernador del estado Bolívar ha sido toda su vida un empleado público - aunque es ingeniero en sistemas, nunca ha ejercido su profesión fuera del ámbito del ejército, específicamente en Fuerte Tiuna - y sus ingresos, aunque acordes con sus cargos, han sido los de un asalariado: Jamás ha sido empresario ni comerciante ni cantante de rock ni minero ni ganadero ni rico de cuna. Al contrario es un ejemplo de superación personal, gracias a la Academia Militar, pues proviene de una familia humilde. Si acaso posee alguna riqueza y esta no concuerda con la suma histórica de sus ingresos – previa deducción de su manutención - su deber patriótico y revolucionario y nacionalista y chavista, es explicarla. Lo demás es salticos de grillos.

Matar al mensajero

Se ha convertido en un instinto de supervivencia política matar a la paloma mensajera. Los medios independientes y los periodistas y gráficos que recogen la noticia inculpadora, la evidencia del delito o la denuncia del pueblo y de los trabajadores son satanizados ante la opinión pública para destruir su credibilidad: La culpa es de la estaca si el ladrón salta y se ensarta. Este inmundo caso de la venta de cabillas con sobreprecio es una lesión al bolsillo del pueblo que debe ser castigada con todo el peso de la ley. Caiga quien caiga. Y ese “quien caiga” no se llama precisamente Luís Velásquez. Y el deseo nacional es que se devele el nombre de los delincuentes, porque ya de “chinitos de Recadi” estamos hasta la coronilla.

Rafael Marrón González
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19 de junio de 2011

EL GUISO DE LA CABILLA Y LA BODA DEL SIGLO

¡Tremendo descubrimiento de las agencias de seguridad del gobierno!: ¡¡Robo al pueblo con la cabilla de Sidor!! ¡No puede ser! ¿Cómo es posible? ¿Quién lo iba a creer? He sostenido que si Chávez no sabe, pues no sirve. Y punto. Porque no es posible admitir que el gobierno sea el único que desconocía el guiso de la cabilla en Guayana. Todo el mundo en esta ciudad sabía el robo descarado que se estaba cometiendo con la cabilla de Sidor. Menos las autoridades ¿competenes?

Hace más de dos años denuncié - con nombre y apellido – por mi programa radial, las actuaciones delictivas del Luís Velásquez Rosas, sobrino del exgobernador de Anzoátegui, Aléxis Rosas – mecenas de Rodolfo Sánz - , y, según sostenía, ahijado del exvicepresidente Ramón Carrizales y vecino de Francisco Rangel Gómez en los penjaus del Loffling – “soy amigo de Luís Velásquez y lo sigo siendo” - y curruña del hijo, que, según se rumorea, está hasta los tequeteques en el merequetén.

Ese sujeto llegó a Sidor en 2002 como “analista junior en el departamento de logística y transporte” y cuando lo botaron en 2004 le dieron 2.093, Bsf de liquidación, y, luego de trastabillar del timbo al tambo, lo encontramos ocupando posiciones de altísimo nivel, clave para el negoción – de ser “un águila para los negocios”, solían catalogarlo los cómplices por omisión - que lo llevó a escenificar la boda más suntuosa del siglo en Guayana – apenas tres años después de haber salido de Sidor con brevísimos dos millones de bolívares viejos en los bolsillos - sarao que concedió estatus de “selectos” a los invitados, que temblaban de emoción por estar presentes en el suntuoso derroche de reales robados.

Un poco de moral no les vendría mal a quienes se autodesignan como alta sociedad - ¿de cómplices?, ¿cuántos participaron en este delito? - en esta ciudad de beneficiarios mendicantes de las empresas básicas. Pero, además, entre otras obscenas disposiciones millonarias, compró un apartamento en Valencia valorado en un millón de bolívares fuertes y un terreno en la urbanización Los Altos de Puerto Ordaz por alrededor de 200 mil dólares. Ni Mandrake el mago. Pero ni al gobierno ni a los directivos de Sidor ni a sus compañeros de partido ni a los exegetas radiales del régimen les pegaba el tufo a goma quemada.

En aquella ocasión llegué a indicar el lugar en El Tigre donde depositaban la cabilla – un terreno – supuestamente - perteneciente a un banco regional, cuyos dueños son originarios del Magreb, para ser comercializada con sobreprecio. Y también denuncié el caso de una gabarra de cabillas con destino a Guyana que fue detenida por la Policía del estado Bolívar, en el preciso momento en el cual entregaban los reales a un alto empleado del departamento de comercialización - ¿o de finanzas? - de Sidor, que logró darse a la fuga, en una sola carrera, perdido todo glamour, pero fue seguido hasta la urbanización Loma Linda de Puerto Ordaz, donde una comisión de corruptos esperaba a los funcionarios para convencerlos de dejar las cosas así, bajándose de la mula – me cuentan, a mí no me consta - con varios – bastantes - millones de Bsf. Y la fiesta continuó.

Nada ocurrió, nadie se dio por enterado, hasta que Chávez, por que no hay cabillas para su plan electoral viviendístico, diera la orden de “descubrir” el patuque, porque si Chávez no declara ladrón al ladrón – o asesino al asesino - este seguirá siendo honrado. Ese es el premio a la incondicionalidad. Sostengo que solamente un ladrón - o un inepto que no esté preparado para el cargo que ocupa - puede ser incondicional. Pero en el chavismo – como lo expresó Aristóbulo Istúriz – la incondicionalidad es un valor ascensional y la impunidad es la recompensa a la indignidad de arrastrarse.

El gobierno no sabía pero tenía un informe

Este sujeto, Luís Velásquez, actuó a sus anchas y sin disimulo durante tanto tiempo que se convirtió en normal la ostentación personal y familiar de su enriquecimiento suntuario, lo que evidencia que tenia un apoyo superior – que debe ser revelado, porque este idiota inescrupuloso no es “cabecilla” de nada y hasta ahora lo que ha caído es puro pendejo - que le garantizaba la impunidad, que es el valor sustantivo que este gobierno concede a sus incondicionales.

Por eso hay colas para inscribirse en el PSUV – partido del que Luís Velásquez era directivo, precisamente en el área de finanzas. Y cómo serán de poderosos estos cabecillas en las sombras que Miguel Álvarez, presidente ejecutivo de Sidor para 2010, no lo pudo tocar, a pesar de tener pruebas de manejos irregulares en planta de pellas y con el desvió de miles de toneladas de cabillas – los ladrones cobraban 40 mil Bsf por cada gandola - y contar con un informe – engavetado, por supuesto - fechado en 2008, el cual refleja la podredumbre que se producía en Sidor.

¿Cuánta plata se robó esta mafia y cuánto daño patrimonial les hizo a los venezolanos con el sobreprecio de la cabilla durante estos tres años transcurridos desde el informe? ¿Saben ustedes cómo recuperaban los ferreteros su inversión en la compra del producto, es decir como jodían al pueblo para no perder sus reales? Sencillamente, por ejemplo, si la cabillas estriadas de 1/2 x 6mts costaba 12,76 se cobraba adicionalmente 19,38 por “carga y manejo” con lo que el producto terminaba costando 32,14. Y ya.

En las narices de este gobierno, cuyas ejecutorias nos siguen revelando, y desde sus inicios, que no sirve. El caso de las cabillas de Sidor y el de pudreval, son apenas detallitos de la astronómica corrupción de este gobierno, cuyo lema es “ahora la melaza está en nuestro potrero y es para nosotros”.

Surgir de la nada

“Surgir de la nada” es una expresión que se refiere al ascenso que produce el trabajo, el estudio y la responsabilidad, no se refiere a un acto de magia, que como sabemos no existe, es un truco para engañar. Pasar de ser un modesto empleado de una trasnacional a potentado Rico Mac Pato en lo que espabila un cura loco, emite un insoportable olor a caucho quemado que es imposible que no haya afectado las narices de los ejecutivos de Sidor y de la plantilla de seguridad de la empresa y del Seniat y de las alcabalas - por las que pasaba una gandola con una guía de carga para Ferresidor en Caracas y llegaba felizmente a Cúcuta: Gandolas transparentes – lo que señala que la cadena de complicidad – hacia arriba y hacia abajo, interna y externa – es inmensa, Lo que sucedería en un gobierno y sociedad decentes, es que si un tipo “surge de la nada”, en el sentido mágico, se proceda a investigarlo.

Quien supo y no actuó es cómplice

La denuncia formal ante la DIM la realizaron unos trabajadores de Sidor, el 8 de junio de 2011, evidencia de su actuación por orden superior, porque así son – aunque anterior a esta formalidad hubo unos tímidos y pundonorosos intentos de develar el saqueo de esta banda delictiva con ramificaciones en toda la sociedad.

La realidad es que desde hace años se viene alertando al gobierno, desde diferentes tribunas de la opinión pública, sobre el fastuoso modo de vida este imberbe – limpio de solemnidad de origen y destino – implicado, en noviembre de 2010, en la desaparición de 12 gandolas cargadas de cabillas que debían ser entregadas a los consejos comunales. Todo el chavismo regional – sobre todo su dirigencia, y exceptuando, por supuesto, al pobre pueblo esperanzado – es cómplice, de este escandaloso robo al pueblo venezolano. Hideputa habemus, Sancho.

Lamentablemente, la verdad detrás de la denuncia de los revolucionarios es que una fracción chavista, enemiga de Rangel Gómez – que se desespera por las cuotas de poder y las parcelas de enriquecimiento – está pescando en río revuelto con la esperanza puesta en que Chávez vuelque sus ojos hacia ellos y los bañe con el manto de la impunidad.

En conclusión

Coincidencialmente, mientras ocurre este desastre de violencia, corrupción y muerte en Guayana – y apagones nacionales y restricción del servicio eléctrico - Chávez se está operando de no sé qué en Cuba, excusa para no asumir su barranco. Como siempre. El propio mono sabio: No sabe, no fue ni estaba aquí. Para eso tiene “chinitos de Recadi” como Luís Velásquez – y desechables como Elías Jaua - para que paguen el pato.
Rafael Marrón González
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11 de junio de 2011

¿QUÉ SIGNIFICA “NO HABRÁ CACERÍA DE BRUJAS”?

Antonio Ledezma es un funcionario público profesional, exitoso, ha sido diputado, gobernador del Distrito Federal, Acalde del Municipio Libertador y ahora Alcalde Mayor, aunque con sus funciones disminuidas por la vocación dictatorial de Chávez, que suele pasarse por sus caprichos legislaciones y tradiciones aunque la tierra se hunda, pero ni aun así ha podido derrotar la calidad gerencial de Ledezma, quien lo ha abofeteado – y a su pueril e ineficiente equipo de gobierno – con la voluntad de servicio y amplitud de miras.

Ledezma aspira la candidatura presidencial, y si alguien tiene condiciones – sin desmerecer a ninguno, aunque coincido con Ramos Allup con que no queremos un “candidato fofo, elusivo, endeble – al que le hayan comido los testículos los ratones, añado - sino un candidato recio que lo rete (a Chávez), que lo encare, que lo confronte abiertamente, que denuncie las barbaridades de este gobierno y proponga soluciones verdaderas” – es este adeco de formación que no vaciló en montar tienda aparte en lo que empezaron las lluvias que trajeron estos barriales ineficientes y corrompidos.

En una entrevista – entre otras reflexiones – Ledezma aseguró que “aquí no habrá cacería de brujas”, y en ese punto quisiera extenderme: ¿Qué significa en la voz de un avezado político como Antonio Ledesma esa afirmación? ¿Qué habrá impunidad para ladrones, traficantes y traidores o que no se perseguirá a nadie por el solo hecho de ser chavista, como hace Chávez con todo quien no lo sea? Pregunto, porque una cosa es trabajar por la paz y la reconciliación nacional, alteradas por esta estridente destrucción de la identidad nacional y del orden republicano para cubanizar al país, dividiendo a los venezolanos entre patriotas – nosotros – y piticubanos, y otra continuar con la estúpida práctica de perdonar crímenes – como hicieron los adecos con los asesinos del gobierno de Pérez Jiménez - que ha permitido que los errores se repitan incesantemente en esta América Latina que ni es América – sino Colombia - ni es latina – sino ibérica.

Argentina y Chile han demostrado que perdonar crímenes es nefasto para la paz y la reconciliación nacional. Por ello arriaron la bandera del perdón y enjuiciaron y enjuician a todos los criminales y ladrones como Videla y Pinochet. Esta nación, para enrumbarse por el camino del progreso, la paz y la reconciliación nacional, debe pasar por una seria investigación sobre las actuaciones de este equipo gobernante - aunque sabemos que el tal “equipo” es la santa voluntad de un solo hombre, la responsabilidad es individual, allá los que no lo sepan - sobre el manejo de las finanzas públicas y su despilfarro en compras de solidaridades internacionales y financiamiento de candidaturas cómplices, la destrucción de PDVSA y de las empresas de Guayana, la adquisición exagerada, por corrupción, de alimentos perecederos o vencidos – el caso Pudreval es la punta del iceberg - la inducción a la quiebra del aparato productivo nacional para privilegiar al empresariado capitalista extranjero, las confiscaciones disfrazadas de expropiaciones, la intromisión de gobiernos extranjeros en los asuntos nacionales – uno de los cargos contra Carlos Andrés Pérez fue que se descubrió que su secretaria privada era colombiana, imagínense lo de Chávez con los cubanos – entre muchas averiguaciones sobre familias e individualidades asquerosamente afortunadas de la noche a la mañana y la utilización del sistema judicial para penalizar la disidencia o la oposición.

Y, aparte pero como materia de Estado los casos de narcotráfico y relaciones con las FARC, ETA y otras organizaciones terroristas internacionales, lo cual hay que investigar exhaustivamente por el bien general de la nación y la pulcritud de su imagen internacional.

Hay que develar al ladrón

“Fuerza, fuerza” dijo Chávez al ministro de la Presidencia, Antonio Palocci, a su llegada al Palacio Presidencial en Brasilia, que está acusado de haber incrementado su patrimonio – al mejor estilo kirchneriano - 20 veces, durante los últimos 4 años. Como un “lapsus diplomático” lo consideró la prensa, sin embargo tengo mis reservas: Está tan acostumbrado a dejar pasar denuncias de corrupción a cambio de fidelidad incondicional, que “se le salió” lo que acostumbra aconsejar a sus acólitos acusados por la oposición.

Pues, como en Brasil con este corrupto, un nuevo gobierno debe comenzar por un operativo de rastreo de cuentas bancarias nacionales e internacionales – legitimación de capitales es el delito – con la finalidad de llevar a tribunales a presentar recaudos sobre el origen de sus fortunas y castigar con todo el peso de la ley a quienes se han enriquecido con el dinero de todos los venezolanos.

Aquí se ha hecho costumbre el sistema contralor del gato, le echan tierra a la podredumbre del que pasó para que el que venga le eche tierrita a la del que está. En una obscena sucesión de impunidad que permite que conspicuos ladrones del erario continúen tan campantes aspirando nuevos cargos de la administración pública. Y que se muera un señor, hijo de humildes labriegos con males de fortuna, cuyo salario fue siempre el de funcionario público – que jamás fue mucho que digamos - y al morir deje una herencia en dólares imperiales que envida Bill Gates.

Y en similitud hay herederos que ostentan el privilegio de ser ricos de cuna, pues su padre fue ladrón como lo fue también el abuelo. Y es tal la pérdida de la moral pública, derivada de la impunidad con la corrupción oficial, que a nadie importa la evidencia del enriquecimiento ilícito y se escriben luengos panegíricos laudatorios sobre la honestidad del difunto señor ladrón.

La reconciliación pasa por la justicia

Los tiempos son ideales para dar comienzo al rescate de la moral pública por la imposición social de la honestidad. En este tierrero conceptual en el que Chávez ha convertido a Venezuela, ser ladrón es una vaina exquisita y el resultado de la honestidad es anatomizado, así me lo confirmó una persona refiriéndose a cierto ex gobernador en difícil situación económica: - Si Fulano está limpio es un güevón. Y pasa la gente honesta su vida trabajando para vivir modestamente cómodo, y debe sufrir la afrenta de ser comparado, hasta por su familia, con el enriquecimiento de imbéciles sub humanos cuya inescrupulosidad los colocó en la administración pública y se dedicaron a robar.

Porque el sudor opaca el brillo inmanente del trabajo honesto destacando la ostentación del lujo procaz del ladrón. Y la cosa ha llegado al colmo brutal de la obtención de la medalla al mérito al trabajo mediante el pago de cierta suma a la mafia encargada de listar a los merecedores, lo que ha denigrado ese reconocimiento. Y es esa perversión a la que llevan los sucesivos “aquí no habrá cacería de brujas”, pues debe haberla. Hay que abrir la necesaria temporada de caza de ladrones, que deben recibir el desprecio público como pena accesoria.

Porque esa aplicación de la justicia es la que enaltecerá el trabajo digno, motivo de orgullo y reconocimiento, para que quienes suelen deslumbrarse con el oropel de lo mal habido, entiendan, hasta en carne viva, que la única vía para la riqueza es el trabajo, el estudio y la responsabilidad. Y es a través de esa fase necesaria, en la que impere la ley, como llegaremos a la auténtica reconciliación nacional, no con perdones alcahuetas ni olvidos del pasado.

En conclusión

Son muchas las decisiones fuertes que debe tomar un nuevo gobierno – si la lucidez se impone sobre la estupidez – pero la más severa debe ser la concerniente a la moral pública y por lo tanto “todo funcionario público, a quien se le convenciere en juicio sumario de haber malversado o tomado para sí de los fondos públicos…” será penado con la sanción que la ley estipule.

Y, además, dada la situación de las finanzas públicas es imperativo revertir a la nación los fondos robados, cualquiera sea su monto, y aquellos depositados en bancos extranjeros en países como Cuba, Nicaragua, Bielorrusia, Libia, Irán, Bolivia, Ecuador, islas caribeñas y en los Estados Unidos. Esa suma puede determinarse restando a lo percibido por venta de petróleo y por la recaudación impositiva, todo lo gastado por este gobierno, y los sorprenderá el faltante.

Buscar ese dinero amerita una eficaz “cacería de brujas”. Si quien gane la presidencia no aprovecha esa oportunidad para develar al pueblo, con pruebas y los juicios correspondientes, la verdad sobre este gobierno, será un cómplice más de la destrucción de la nación, pues volverán, por lo tanto hay que hacer todo lo que esté al alcance de la ley para impedir que vuelvan. A “cazar brujas” se ha dicho, que es temporada.

Rafael Marrón González

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4 de junio de 2011

¿Qué presidencia será esa?

Que Chávez se va el 2012 está escrito por la voz mayoritaria del pueblo. Sin embargo, y sin querer ser pesimista sino que en guerra avisada no entran moscas, cuando observo a los precandidatos de la oposición oficial disputándose la candidatura presidencial, como si estuviéramos en la normalidad de una transición democrática, me pregunto ¿a qué presidencia se referirán?

Porque lo que vemos los opositores de a pie es un Estado con toda su institucionalidad formal desmontada, sustituida por un voluntarismo personalista militarizado, tejido por una urdimbre de complicidades ideológicas, de cuotas de poder, de violencia y de corrupción, con la Constitución reducida a cita social, los demás poderes públicos comprometidos con la destrucción del sistema republicano, pero tenga usted la seguridad de que sí funcionará la separación de poderes para una nueva presidencia.

La producción petrolera futura ya vendida y cobrada, PDVSA endeudada en $35MM, una deuda pública de colosales proporciones - 35% del PIB, $114.7 millardos para 2011 - la Fuerza Armada exhausta y un importante fracción del pueblo delirante por las dádivas irresponsables del Estado, que no presagia nada bueno para una presidencia de oposición a este desastre gubernamental protagonizado por Chávez y solo por Chávez, que además ostenta la jefatura suprema de un aparato paramilitar – que así lo define - dispuesto a agujerear a balazos al Morocoyma – y hasta la Divina Pastora - que se le atraviese, tal su dimensión criminal pivotada en la más asquerosa impunidad, sin meter los cien mil milicianos cubanos que infaman “el sagrado suelo de la patria”.

Recuerdo el caso del presidente argentino Fernando de la Rua que también creyó que podía enfrentar la estructura viciosa del peronismo con unas simples órdenes de desocupación y unos cuantos ajustes económicos. A los dos años y diez días se vio obligado a renunciar a las puertas de una guerra civil, tan grave era el escenario que para cubrir la vacante se necesitaron tres presidentes, dos de los cuales duraron nueve días entre ambos. Y al final volvió el peronismo por lo suyo y allí está disolviendo a Argentina en la miseria.

La tarea no es jojoto en dulce

No existe una sola instancia de poder en Venezuela que no esté minuciosamente penetrada por esta infección comunista, que en trece años ha tenido suficiente tiempo para eliminar de la administración pública todo vestigio de eficiencia e independencia.

Por ello es tan importante que gobernaciones y alcaldías que han sido depuradas sigan en manos de la oposición – además de ganar las que se puedan – así como los diputados electos tienen que mantenerse en la Asamblea, porque serán instancias determinantes para el éxito del nuevo gobierno.

Sabido es – alacrán no se domestica – que Chávez en la oposición intentará, por todos los medios y dólares a su alcance, desestabilizar al nuevo gobierno para propiciar su debacle en medio de la ruina de la nación, lo que le importa muy poco, pues su único objetivo en la vida es preservar el poder.

El escenario es desolador

Lo cierto es que, ante este escenario, el consenso debería privar como lucidez y coherencia, tomando en cuenta que hay muchos candidatos que pueden esperar tiempos más cómodos, porque estos requieren de un hombre inteligente y civilizado, pero con la reciedumbre de unos testículos bien puestos, que aproveche de inmediato la poderosa fuerza de ese caudal de votos para devolver a los militares a sus cuarteles, restituir la vigencia de la Constitución y el Estado de derechos y ejercer el imperio de la ley para reducir a los violentos y juzgar a los corruptos y traidores sin que le tiemble el pulso.

En conclusión

Quisiera creer que los aspirantes a la candidatura para el 2012, están conscientes de la realidad que debe afrontar el próximo presidente en esta traumática transición y en consecuencia estar dispuestos a firmar un pacto de gobernabilidad, con un programa común, para esta nueva gesta de independencia por la dignidad de la patria mancillada. Lo contrario es suicida.
Rafael Marrón González
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