Cuando denuncio al ladrón y al canalla sólo al canalla y al ladrón señalo

Cuando llamo ladrón al ladrón y canalla al canalla, sólo al ladrón y al canalla aludo. Ladrones y canallas suelen cobijarse bajo la pudibundez moral, la insulsa descalificación y las leyes dictadas ex profeso para acallar la voz tronante que los desnuda como canallas y ladrones. Nada me produce más satisfacción que contemplar los cadáveres insepultos de ladrones y canallas, aullando sus pútridas carnes las huellas de mi látigo, deambular ululantes en los muladares buscando un rincón para cavar sus tumbas con la sordidez de su moral deshilachada. ¡Silencio ladrones y canallas que, aunque los tiempos parecen favorecer a canallas y ladrones, este espacio es un reducto de la decencia y de la integridad!

21 de mayo de 2010

Breve reseña de la destrucción de un país

Contra todo rastro de lucidez y coherencia el electorado venezolano decidió concederle la presidencia de la república a un militar felón que había atentado contra las instituciones democráticas, iniciando de esa manera la destrucción de la república.

Durante los siguientes once años el imperialista Hugo Rafael Chávez Frías y su corte de oligarcas enriquecidos hasta el asco se han dedicado a desmontar una por una todas las instancias de la vida civilizada para imponer un retrógrado modelo comunista, para poder mantener en la sumisión por la subsistencia al pueblo venezolano cuando los precios del petróleo no permitan continuar con el dispendioso gasto público que le permite ganar elecciones amañadas, y cuyo pivote es la miseria estructural de la mayoría del pueblo venezolano que con su decisión electoral emocional se ha sentenciado a la pobreza eterna.

Todas las libertades públicas se han reducido a la obediencia al régimen, el empresariado nacional ha derivado en un lastimoso contratistariado atemorizado vergonzante, la educación se proyecta hacia la formación de eunucos obedientes, la justicia es un bodrio complaciente a las decisiones del autócrata y la sociedad civil propende a su disolución en la masa alucinada por el miedo.

Sólo quedan en pie algunas voces disidentes alertistas cuya fuerza se pierde en la vorágine del gasto público irresponsable que llena las calles de autos de lujo contrastante con el hambre y el desempleo de los barrios nacionales, pero que obnubila la conciencia de los débiles mentales que permutan su libertad por el fasto del oropel.

Paso a paso este personaje salido de la imaginación de Fidel Castro moribundo, que ha logrado vengarse por fin de Rómulo Betancourt quien lo derrotara a escala continental impidiéndole la exportación de su estúpida revolución indigna, criminal y hambreadora, ha logrado, por la estupidez de unos y la codicia de muchos, destruir al país evolutivo que veníamos teniendo.

Por eso me place haber encontrado en el diario argentino la Nación un resumen breve pero intenso de la destrucción moral y física que ha sufrido Venezuela, escrito por el columnista Marcos Aguinis, que es un alerta para el resto de la América lúcida, y que tituló:

“Chávez, modelo para armar”

Le han obsequiado puntuales calificativos, como "loco", "papagayo tropical", "guapo de barrio". Pero no alcanzan para completar su voluminosa imagen. Controla Venezuela desde diciembre de 1998, se quiere transformar en el polo antinorteamericano del mundo, pretende influir en el destino de América latina e instaurar el socialismo del siglo XXI.

Para conseguirlo no le repugnan bandejas llenas de alimañas reaccionarias, contradicciones flagrantes y haber hundido a su país en el pozo más corrupto de su corrupta historia. Pese a quienes le deben suntuosos favores, las noticias de los manejos que realiza con su billetera hinchada de petrodólares comienzan a provocar espanto.

Dictador desde la esperanza

Ganó la adhesión de su pueblo gracias a los profundos niveles de ineficiencia, irresponsabilidad y latrocinio en que había desembocado la dirigencia política venezolana.

Chávez era un outsider, un ex coronel golpista que prometía la renovación radical, capaz de poner fin a la exclusión, la miseria y una desigualdad obscena. Respaldado por una granizada de votos, se aplicó a demoler las instituciones políticas, incluidas el Congreso, la Corte Suprema y el Tribunal Electoral, como era esperable de un golpista.

A fines de 1999, esas instituciones fueron disueltas y sus miembros reemplazados por gente de su riñón. En una carta que envió a la Corte , en abril de ese año, la amenazó con la "represalia popular" si no le obedecía, "porque sólo el Presidente tiene autoridad en el manejo de los asuntos del Estado". ¡Qué tal!

República bolivariana significa lo que Chávez quiere

Para quienes saben algo de historia, entienden que "revolución bolivariana" no es una expresión caprichosa. Reconocemos que Simón Bolívar fue un hijo de la Ilustración , muy culto y fanático de la libertad, pero para que no se desmoronara la epopeya emancipadora por obra de caudillejos mezquinos, se autodesignó presidente vitalicio (dictador) y en Bolivia propuso nombrar al vicepresidente, también vitalicio, y que el Senado no sólo fuese vitalicio, sino hereditario, por lo cual cada hijo de esos legisladores debía ser educado para tan importante función.

Este modelo entusiasma a Chávez. (Sobre este tema escribí en Correo del Caroní la página “¿Qué significa República Bolivariana”? RMG) Un primer tanteo fue promover a 33 militares de su confianza contra la voluntad del Senado y disposiciones constitucionales. Era el comienzo de la escalera que conduce a las nubes. Sin sonrojo se sentó arriba de la ley. Y así sigue.

Vemos cómo maneja las elecciones, que ya son muchas y las gana todas. Al haber transformado el Consejo Nacional Electoral en un lacayo y existir la sospecha de fraude, en diciembre de 2005, el 75% de los electores -cifras oficiales- se abstuvieron de votar. Fue un error de la ciudadanía, por cierto, ya que de esa forma no existe ahora la menor voz opositora en la Asamblea Nacional , pese a que en las últimas elecciones presidenciales la oposición logró unirse y obtener un 35% de los sufragios. Pero, ¿sólo 35%? El registro electoral fue alterado hasta sus raíces.

En menos de dos años, millones de extranjeros obtuvieron los documentos que les permiten votar y los registros aumentaron diez veces más rápido de lo corriente. Una investigación del experto uruguayo Gustavo Adolfo Fabregat probó varias irregularidades propias del realismo mágico. Son alucinantes.

Por ejemplo, 39.000 ciudadanos tienen más de cien años de edad, un número equivalente al de los Estados Unidos, con una población once veces más numerosa. Uno de estos ancianos ya ha cumplido 175 años y ¡aún trabaja! Otro dato es que 19.000 electores nacieron en el mismo día y el mismo año en la misma provincia de Zulia. Además, millares de ciudadanos comparten su dirección. La impunidad es tan gruesa que ni siquiera se preocuparon de maquillar el fraude. No es todo. La compañía a la que pertenecen las máquinas usadas en la elección pertenecen a la firma Smartmatic. Fue creada en el año 2000, y existen pistas que revelan que sus propietarios son Hugo Chávez y gente de su entorno. Esta compañía recibió, en 2004, un contrato gubernamental por 100 millones de dólares, justo pocos meses antes del plebiscito.

Combatir la corrupción es cogerse ellos los reales

Vayamos ahora hacia otro aspecto, el más publicitado: la lucha por la transparencia de los asuntos públicos y el combate contra la corrupción económica. En los ocho años que Chávez lleva montado sobre el gobierno, se calcula que, después de restar los costos de la explotación petrolera, 130.000 millones de dólares ingresaron al Tesoro. Sin embargo, desde 2001 no hay más información fidedigna. Desde 2003, la información se ha convertido en silencio.

Pese a semejantes ganancias (debemos agregar los provenientes de los impuestos), la deuda nacional se duplicó entre 1998 y 2005. Raro. Tanto Petróleos de Venezuela como el Banco Central debieron entregar grandes sumas a Fonden (un fondo de desarrollo) y a Bandes (un banco de desarrollo), ambos creados por Chávez, manejados por sus amigos y a cuya contabilidad sólo él tiene acceso.

Estos fondos "reservados" se convirtieron en un presupuesto paralelo que maneja el Presidente a su arbitrio. Según el Banco Central, 22.500 millones fueron transferidos a cuentas en el exterior para pagar lealtades políticas en la región o comprar armas o conseguir el frustrado sueño de una silla en el Consejo de Seguridad.

La Asociación de Militares Democráticos, que resisten los desaguisados de la "revolución bolivariana", denunciaron el masivo transporte de oro, proveniente de las reservas del Banco Central, al Fuerte Tiuma, una poderosa e inexpugnable fortaleza de Chávez. Como si fuera poco, en junio de 2005 la genuflexa Asamblea Nacional autorizó que el gobierno se apropiase del "exceso de reservas", sobre los que no debe rendir cuentas.

Para seducir a las fuerzas armadas, Chávez inventó el programa Bolívar 2000, para obras sociales realizadas por los militares (una forma de permitirles ganar dinerillos extra). Le inyectó una catarata de dólares y puso a su cabeza al comandante Víctor Cruz Weffer. Pero a los militares "chavistas" se les fue la mano.

El abultado déficit que provocó la firma de contratos con compañías inexistentes desembocó en un escándalo demasiado ruidoso y se cambió esa iniciativa por otra: el Fondo Unico Social, dirigido por el comandante Fariñas. Pronto se supo que Fariñas otorgó 500.000 dólares a una organización de la que era propietaria la esposa de su chofer.

Otro grotesco fue la compra del avión presidencial. En 2001 Chávez viajó en un Airbus 319 de un miembro de la familia real de Qatar. Tanto le gustó que dispuso adquirir uno idéntico para su uso personal, pese a que no había asignaciones presupuestarias para ese gasto. No obstante, la compra se hizo por la bagatela de 65 millones. Un líder socialista del siglo XXI no puede a desplazarse en cualquier cosa.

El poder absoluto corrompe absolutamente

El abuso del poder político expandió la corrupción como lava de volcán. A cada minuto se violan leyes, normas y regulaciones. Abundan la extorsión, el soborno, el robo de fondos públicos, el nepotismo, el amiguismo. Según Transparencia Internacional, el 95% de los contratos se realizan sin licitaciones.

Como Chávez admira la longevidad dictatorial de Castro y la complicidad de tantos imbéciles con su opresiva "revolución", en octubre de 2000 firmó, en La Habana , el compromiso de proveerle hidrocarburos por tres lustros. Empezó con 53 mil barriles diarios y cuatro años después ya llegaba a casi el doble.

Cuba no tiene parque automotor ni industrias para usar esa cantidad, por lo cual reexporta los excedentes para cubrir algunos de los abismales déficit generados por su estéril esclavitud de medio siglo. Se ha enfebrecido la llamada "corrupción doméstica" en Venezuela, que entusiasma a funcionarios, burócratas y empresarios. Intercambian sobornos, extorsiones, regalos y apropiaciones ilegales que no disminuyen la inequidad social, como se declama, sino que la ha hecho más horrible. Pero surgieron nuevos ricos; una nomenklatura compuesta por la nueva especie de los "revolucionarios". A esa refulgente franja la integran militares, políticos y bucaneros que regalan joyas espléndidas a sus esposas y amantes.

La "revolución bolivariana" y "el socialismo del siglo XXI" han sido exitosos durante estos ocho años, porque han creado una burguesía que, además de lujos y poder, puede sacar pecho de progresista junto a dinosaurios comunistas, teócratas fundamentalistas y dictadores manchados de sangre.

Esta nueva clase, sin embargo, carece de olfato, porque jamás percibe el hedor que la rodea. Mientras, el ciudadano de a pie debe rendir examen de lealtad al régimen para conseguir trabajo, obtener documentación o alguna modesta beca de estudio para su hijo. La prensa vive bajo amenaza y ahora el Gobierno pretende cancelar un canal de TV porque es "golpista". Se entiende: para el gobierno criticar y denunciar es hacer golpes de Estado, en cambio lo que pretendió el coronel Chávez al frente de militares amotinados era democracia.

No hay ni es posible que haya democracia con Chávez

Los problemas de infraestructura siguen como siempre, en especial, en materia de caminos, puentes y electricidad. Los crímenes aumentaron 128% desde que se estableció la "revolución", según Latinobarómetro. El analfabetismo sigue, pese a la resonante propaganda oficial. ¿Importa? No a muchos.

Se afirma que reina la democracia porque se vota. Pero el mundo ahora descubre que votar es sólo el primer peldaño de una democracia. ¿Cómo puede hablarse de democracia si el pueblo es privado de tener información diferente a la oficial? ¿Cómo puede haber democracia sin control de los gastos públicos? ¿Cómo puede continuar la democracia si se quiere imponer el partido único, propio de los totalitarismos de izquierda y derecha? ¿Cómo armonizar con la democracia el gesto de mayor indignidad que puede exhibir la Suprema Corte de Justicia si, en enero de 2006, sus ministros, vestidos con ropa oficial cantaron de pie: "Uuh há, Chávez no se va"? ¿Risas? ¿Susto? ¡Qué modelo!
Leer más »

20 de mayo de 2010

Malos verso de la vida consciente V

¿De cual galaxia vendría a esta tierra de espejismos
el burócrata que colocó la pancarta
en la deshilachada ranchería
ordenando - pedagógicamente –
a los padres intermitentes
cuiden que sus hijos
– que medio comen días por medio –
cepillen sus dientes tres veces al día?
Leer más »

Malos versos de la vida consciente I

La dama de dedos petulantes
y el caballero
oloroso a ignorante plenitud
Me exigen que:
Cuando me indigne por la púber que el hambre prostituye
O por el niño que muere en el ajuste de cuentas
O por el alarido de la madre a la que la barbarie le sacó un hijo
O por la sangre del justo que resbala
sobre la calle tapizada de sangre de justos
O por el salario titilante del padre
de una familia de lata y cartón piedra
O por la anciana indigente
que agoniza en el pasillo mugriento
de un hospital moribundo
No maldiga al corrupto
No escupa al burócrata insensible
Ni mande a la mierda a quienes gobiernan
Me conminan refinadamente a usar un lenguaje “decente”
que no hiera la sensibilidad de sus oídos gourmet
Como si la injusticia fuera decente y el sufrimiento
y el dolor del alma
Les deformé la estética con el estampido de un “largo al carajo”.
Leer más »

19 de mayo de 2010

AGONÍA DE LA POLÍTICA

La política en Venezuela comenzó a agonizar cuando los partidos políticos derivaron en demagógicas agencias clientelares financiadas por el ingreso petrolero. La administración pública se convirtió en recipiente de multitud de fichas partidistas, ineficientes y mediocres en su gran mayoría, cuyo propósito era garantizar con sus votos la permanencia del partido en el gobierno.

Los sindicatos olvidaron sus funciones primigenias para dedicarse a preservar, al servicio del partido, la masa laboral en las grandes empresas del estado, mediante dádivas irresponsables, y excluyentes, porque todo lo que beneficie a un solo sector de la población es privilegio.

Los empresarios se alejaron de su misión sustantiva de impulsar el desarrollo económico sustentable del país, y conformaron un organismo parasitario desarticulado de las realidades económicas y financieras del mundo globalizado, protegido por obscenos privilegios arancelarios que atentaban contra el interés general.

Toda la sociedad se “gobiernizó”, de donde surgió el bipartidismo, que no fue el resultado de una acción política consciente, como es el caso de los republicanos y demócratas en los Estados Unidos, sino de la laxitud de la política vencida por la demagogia. Los tiempos heroicos de la política, en los cuales los distintos candidatos iban de pueblo en pueblo exponiendo sus ideas y convenciendo de las bondades de su propuesta económica y social, fueron desapareciendo paulatinamente en la medida en la que iban insurgiendo mediocridades ambiciosas transmutadas en hombres de poder.

Y así, el discurso orientador y principista fue sustituido por la descalificación del adversario, la campaña de “imagen” diseñada en el exterior, el “slogan” rimado fijado en la mente de los débiles a fuerza de repetición, y el derroche irresponsable en vallas y cuñas publicitarias, atrayendo a las masas ignorantes, formadas a propósito, con estruendosas orgías de aguardiente y prostitución, en un “todo se vale con tal de vencer”.

El “convencer” de la política quedó relegado ante el pragmatismo del “vencer”. Por ese callejón infame se introdujo el golpista Hugo Chávez, que no es ningún político, como insisten en llamarlo algunos analistas, sino un hombre de poder con un saco de dinero petrolero en una mano y un garrote vil en la otra.

Los hombres de poder pervirtieron la política

La política agoniza entre las dos amenazas más perversas de la democracia, los burócratas profesionales y los hombres de poder.

Los primeros solo pueden existir en el gobierno. Regularmente mediocres, incapaces de logros en la vida civil, tienen al gobierno como fuente inagotable de recursos. Es su hacienda personal. Viven en un eterno tobogán. Un ratico arriba, todo prepotencia, y un ratico abajo, como conejos. Para ellos la política solo significa cargos públicos, que el pueblo ha bautizado como “cambur”. Usted los observa durante los períodos electorales actuando con una efervescencia inusitada, pero si pierden desaparecen tragados por el despecho. Y si ganan, adiós pueblo. Para los burócratas la elección directa de alcaldes y gobernadores les abrió una puerta fantástica para sus apetencias y las de los busca puestos de segundo grado.

Los segundos, los más peligrosos, sufren de una enfermedad mental incurable. El poder los enloquece. Son capaces de todo por obtenerlo y preservarlo. Hasta el crimen es su aliado. América Latina ha sufrido los embates de estos especimenes atrabiliarios, enloquecidos y delirantes durante siglos. En ambos casos lo intereses personales privan sobre los colectivos.

La reincidencia de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera en la presidencia de la república, los incluye en esta larga lista de posesos. Sus reelecciones, obtenidas, en el caso de Caldera, hasta con la ruptura con su partido, fueron funestas para la democracia. Les cerraron el paso a jóvenes valores, demócratas y formados para la gerencia pública, que pudieron cambiar el rumbo de nuestra historia, para realizar unas gestiones mediocres, signadas por la corrupción y el escándalo y sin el menor sentido de la realidad, con el agravante, en el caso de Caldera, de que al descriminalizar los golpes de estado del 92, les abrió el camino a los golpistas para que se apoderaran del país y se lo entregaran a los intereses castro-comunistas del continente. Fueron los verdaderos enterradores de la democracia, aunque, paradójicamente, en el caso de Carlos Andrés Pérez dio muestras más que evidentes de su amplio sentido democrático.


Rómulo Betancourt, a pesar de parecerlo, no fue un hombre de poder. Estaba decididamente en contra de la reelección, que se incluyó en la Constitución del 61 contra su voluntad. Creó y fortaleció un partido político netamente venezolano, que Carlos Andrés Pérez posteriormente convirtió en social demócrata, para la lucha por el ideal político de una Venezuela libre y de los venezolanos. Ese partido tuvo como misión inicial, aunque sus líderes fueron formados en esa ideología, desplazar al comunismo que había desatado una campaña organizada de captación política entre el estudiantado y los sindicatos cuyas células, muy reducidas, todavía perviven después de cincuenta años.

Tampoco fueron hombres de poder ni Raúl Leoni ni Jaime Lusinchi ni Luis Herrera Campins. Fueron políticos partidistas formados en la lucha contra la dictadura y, por ello, demócratas convencidos, aunque algunas perversiones puntuales pretendan desmentirlo.

La política como necesidad

La agonía actual de la política se evidencia, además de con la militarización vulgar del estamento público, con la cantidad de individuos que las circunstancias de un momento histórico colocó al frente de una causa política, que aspira cobrar esa casualidad de estar allí, con la certificación institucional adecuada, en el momento preciso.

Y así vemos empresarios que abandonan su gremio “para dedicarse a la política”, esto traducido en “búsqueda del poder”. Jefes sindicales disputándose entre sí imaginarias candidaturas a la presidencia de la república. Jóvenes con prisa y desperados por su “liderazgo”. Y no sé cuantos payasos y maromeros auto elegidos guías de la sociedad. Y la política, salvo ejercida discretamente por algún lúcido disidente que la mantiene en estado basal, brilla por su ausencia. Y el pueblo, acostumbrado a la limosna permutada por su conciencia, sigue la música del flautista que lo lleva al abismo de la desesperanza con el billete lujurioso en una mano y el garrote vil en la otra. A cambio del consabido plato de lentejas, en este caso duras y con gorgojo, entregan sus únicas posibilidades de libertad.

Son demasiados años de podredumbre ética, de ignorancia cuidadosamente cultivada, de desidia y abandono, para que la conciencia pudiera sobrevivir. Solo la política puede rescatarla. Solo los hombres convencidos de que el poder es un medio y no un fin, de que un pueblo ilustrado y pensante es el instrumento del progreso nacional por el desarrollo de sus individuos, y, sobre todo, capaz de enrostrarle la verdad a cada hombre y a cada mujer de esta nación para sacudirlos con la contundencia de la realidad, podrán revertir el viscoso proceso autoritario que Hugo Chávez encarna para escarnio mundial del gentilicio.

La política contra el autoritarismo

Me preocupa, como venezolano y como ciudadano del mundo, que el discurso opositor a Hugo Chávez trate de parecerse, forzadamente, al discurso del déspota y la búsqueda desperada de un líder que se parezca a Chávez “pero distinto”. Porque piensan los “líderes” opositores que eso es lo que quieren las masas y por lo tanto las “enamorarán” ofreciéndoles lo mismo que Chávez les da a cambio de su dignidad, pero edulcorado.

Olvidan que a Chávez no lo eligió el pueblo sino que lo llevó a la posición de que fuera elegido por el pueblo el dinero de los plutócratas, los medios que satanizaron a los partidos, los líderes que les cerraron el paso a las nuevas generaciones y una clase media esponjosa que se enamoró del machismo que Chávez representa.

La única manera de vencer el autoritarismo militarista que se coló por los intersticios de la democracia, a plena luz y ante la estúpida pasividad de los líderes históricos, es volver a las entrañas del pueblo a conocer de viva voz sus angustias. A enseñarlo y formarlo para vivir en libertad. A convencerlo de que en sus propias manos está su desarrollo. A mirar con desconfianza todo aquello que se le brinde a cambio de su incondicionalidad. A luchar contra su emotivismo para enseñarlo a usar inteligentemente el recurso político de su soberanía.

Mejor dicho, para adiestrarlo en “hacer política”, que como dijera Hobbes, es “construir mundos nuevos para el hombre”, porque, como la historia nos enseña, el pueblo reducido a escalera simplona, encumbrando a unos y a otros, siempre, siempre pierde.

Nueva definición de la política

En estos países nuevos las definiciones suelen agarrarse por los cuernos. Como en filosofía se define la política como “arte de gobernar”, entonces todo el que piensa en “política” la asocia directamente y sin atenuantes con el poder. La política derivó en el simplismo ramplón de “búsqueda del poder”. Así, Chávez es “político” porque buscó el poder en democracia con unos tanques de guerra.

Absurdos del teatro del absurdo que degradó en la más abyecta demagogia. Como para mí la filosofía es visión razonada del objetivo real, y como el objetivo real de la política es la concreción del bienestar del pueblo por la vía democrática, no hay otra vía, infiero que la política es el arte de ilustrar al pueblo, para que ejerza a conciencia plena su soberanía. Esto nada tiene que ver con la estupidez autocrática ceresoliana de “lider, ejército, pueblo”.

Un pueblo ilustrado no es susceptible de manipulación. Por lo tanto, si la política reside en la base del pueblo, si es el pueblo el político, el autentico cuarto poder, serán las organizaciones políticas que tengan viables proyectos económicos dirigidos al bienestar de todos por igual, en democracia, las que busquen el poder que ese pueblo otorga con su absoluta claridad política. Porque, señores, en la actualidad democrática del mundo al que pertenecemos, y sobre todo en estos pobres países subalternos, el poder es administrativo, económico y financiero. Y necesitamos líderes duchos en esas materias.

Es la economía lo que resuelve los problemas de la pobreza. Es la economía la que resuelve la exclusión. Es la economía la que debe dar un paso al frente y asumir su rol ante la sociedad. Pero es la política la que le imprime la voluntad a la economía para que ejerza esa función. Y si es el pueblo en general el que ejerce la política, sus delegados a los cargos de elección popular inteligente, tendrán, porque sí, que asumir la economía como factor determinante del desarrollo de los individuos que integran a ese pueblo, para que, en su conjunto, progrese.

En síntesis

La política, como arte de ilustrar al pueblo para el ejercicio consciente de su soberanía, tendrá como resultado que será ese pueblo el que escoja sus representantes a ser electos democráticamente, y no al contrario, como ocurre hoy, que cualquier maromero se “elige” candidato y a realazo o a demagogia limpia escoge al pueblo para que vote por él.

Me imagino las asambleas populares, penetradas por su conciencia civil, a lo largo y ancho del país, presentando a los designados sus necesidades específicas y exigiéndoles proyectos de realización efectiva, despojados de retórica demagógica y de inútiles buenas intenciones, para posteriormente evaluar cada respuesta y elegir en consecuencia.

Los partidos cumplirán entonces su función organizativa de generar con las mejores mentes los programas destinados a optimizar la calidad de vida de los pueblos, y lo más importante, su liderazgo será nacional en la medida en que se fortalezca en la base municipal. Ese día resurgirá la política.
Leer más »

17 de mayo de 2010

Síndrome de Estocolmo

Definitivamente Chávez es el purgante necesario para un país cuya dirigencia, supuestamente democrática es incapaz de percibir en toda su magnitud la tragedia política que vive la nación en su totalidad y piensa todavía que se puede cordializar, dialogar o interactuar civilizadamente con una entidad totalitaria que los desprecia y somete al escarnio público en cadena nacional y los meterá a la cárcel en cuanto tenga la menor oportunidad.

Las gráficas de los gobernadores de oposición con sus risitas “perdóname esa vale”, postrándose ante Chávez en la instalación del Consejo Federal de Gobierno que los anula, dieron asco. Esa deplorable actitud frente a un hombre que les ha hecho imposible cumplir con el mandato que les encomendó la soberanía popular, confiscándoles recursos y competencias, en flagrante violación constitucional, lo que coloca a sus regiones en estado de indefensión, nos remite a la condición psicológica que afecta a las víctimas de secuestros prolongados que se identifican con sus secuestradores, desactivando sus instintos de lucha por la supervivencia, conocido como “Síndrome de Estocolmo”.

Luego de aquella escena incalificable de quienes tienen el deber moral de emitir en todo contexto una imagen cónsona con el pensamiento opositor a este régimen totalitario, en la que vimos a César Pérez Vivas, la víctima más ultrajada de Chávez y los chavistas en franca carcajada como si compartiera alegres anécdotas con un amigo entrañable, y la actitud ruborosa de Capriles Radonski y las risas fraternales de Morel Rodríguez y Pablo Pérez, salieron a declarar – como para desdibujar la realidad - lo que a todas luces no tuvieron las bolas de decirle a Chávez en su cara, que reaccionó llamándolos mendigos y payasos, embusteros y políticos de pacotilla, a quienes “se da la mano y cargan un puñal”, lo que evidencia la ingenuidad de pensar que Chávez, en algún momento, pueda estar dispuesto a compartir el poder.

“Diálogo” para su psiquis significa aceptación sin chistar de sus postulados o como se llamen sus desvaríos comunistas. Así que la sola presencia de los gobernadores de oposición es una falta de decoro personal, agravada por la actitud de muchachos – sustantivo popular que define la aduldolescencia o adolescencia tardía – que señala que no han entendido nada y que son de aquellos ingenuos que creen que alacrán suspira o que a verdugo se le puede segregar piedad. Demostrado está que esa actitud exacerba la maldad.

Una conducta colectiva

Pero esa conducta de los gobernadores es un síndrome que está recorriendo la espina dorsal de nuestra supuesta oposición. Por acto de la magia propia de los cobardes se ha puesto de moda en las últimas horas una ola de paz y concordia con Chávez y el chavismo.

La oposición oficial mutada en mano de obra, que busca puestos en la Asamblea Nacional como obreros en los portones de las desoladas fábricas de Guayana, ha decidido rendirse sin combatir para que Chávez no cambie de opinión y les deje llegar airosos a las elecciones de septiembre, que serán pospuestas por el TSJ invocando incumplimiento del artículo 66 de la Constitución por parte de la Mesa de la Unidad.

Según conspicuos voceros, políticos y empresariales, y que el pueblo está cansado de la polarización y quiere cantos de amor y noticias positivas, es decir mentiras, boleros y parcelas en el cielo. Con esa actitud entreguista se ha permitido – cuando no propiciado - la eliminación de trincheras públicas de oposición férrea en aras de una supuesta reconciliación que Chávez está obstinado de negar, por lo que jamás ocurrirá. Pero son sordos. Juran que deseos preñan.

Todo acto de moderación cuando la libertad peligra, es cobardía. Chávez se los va a pegar. Y todo aquello que se esmeran en cuidar, evitando la respuesta viril a los abusos de poder de Chávez y del chavismo, será perdido cuando su momento llegue. Sin apelación. Como la finca de Diego Arria. En arrebatón vulgar de choro de poca monta.

Esta es una lucha de hombres serios, que ni pidan ni den cuartel. De robles que deben ser arrancados de cuajo por la violencia si se quiere reducirlos. Pero parece que es la hora de los juncos que se doblan con el viento hasta que pase la tormenta, pero tristemente cuando la calma llega, los juncos jamás vuelven a enderezarse. Quien se acostumbra a doblegarse, doblado vivirá.

Dos actitudes, una conducta

El gobernador de Lara, Henry Falcón, asistió al evento circense, pero mantuvo una actitud de severa dignidad. No se acercó a Chávez ni trató de aprovechar el momento para limar asperezas o hacerse perdonar decisiones políticas. Y menos para reírle los chistes. Sus palabras al salir fueron lapidarias: “Lamento que algunos cayeran en la trampa de la risa y el encanto”.

En el otro extremo, Enrique Salas Feo se retiró del acto como protesta por la falta de respeto de Chávez que los hizo esperar siete horas y la prohibición de que los gobernadores tomaran la palabra y definió:

“El Consejo Federal de Gobierno tal como se ha planteado es totalmente anticonstitucional. La conformación de las zonas promotoras de desarrollo planteadas por el Gobierno es para enviar los recursos a una zona designada a dedo por el Presidente de la República y será administrada por un vicepresidente en lugar de hacerlo directamente con los gobernadores y alcaldes y de ahí la inconstitucionalidad. El de Chávez es el primer gobierno en el país que no envía el Situado Constitucional completo a las regiones. Tenemos que hacernos respetar. Quiero alertar al pueblo venezolano porque el gobierno ha armado un parapeto que no va a favor de los gobernadores y alcaldes que eligió el pueblo venezolano y esto lo que va a traer es la eliminación de una cantidad de recursos importantes para el país”. Claro, conciso y raspado. Mis respetos para ambos.

La lucha es política, pero no alcahueta

He dicho, aquí en Guayana, hasta el hastío, que la lucha es política y es con el pueblo, pero parece que no me supe explicar y se ha entendido que eso significa aliarse con factores chavistas para emitir una equilibrada imagen… alcahueta.

No vale, la lucha es abajo, minado las bases al chavismo del pueblo esperanzado, no sentándose a dialogar con un fanático pervertido por el cargo o los reales, cuya inescrupulosidad lo lleva a cohonestar la degradación del gentilicio ofendido por cuanta lacra internacional coincida con el Manifiesto Comunista, así sea para saquear; ni hacer programas radiales compartidos, en emisoras chavistas adquiridas con reales de origen dudoso, otorgando patente intelectual a resentidos descerebrados, para dárselas de tolerantes con serpientes venenosas, y extendiéndoles carta democrática y de honestidad a estos fascistas que solamente saben responder con la descalificación y el crimen.

Eso es un acto de connivencia con el enemigo que ha jurado destruir nuestro sistema de vida. Quien pautó las reglas fue Chávez, no yo. Y lo dijo claro: “Ellos son el enemigo”. No habló ni habla de adversarios políticos, sino de enemigos. Y, como rúbrica, arma miles de débiles mentales estimulados con el lema asesino patria socialista “o muerte” - “y cuando digo muerte, es muerte” (Lina Ron). Y por ese discurso bárbaro, la oposición ideológica tiene mártires, presos, exiliados, excluidos y expoliados y personas amenazadas como Rocío San Miguel.

Entonces, ¿si Chávez es quien desprecia el diálogo y nos excluye, por qué debemos nosotros ser los implorantes? Al enemigo ni agua. Como férreo opositor al comunismo – que, insisto, es una secta de asesinos - al que Chávez arrastra a la nación con la connivencia de esta cáfila de cobardes y ladrones del pasado, siento profunda pena por la orfandad de mi país.

Los traidores encontraron su hora feliz justificada por el supuesto cansancio de la sociedad que y que quiere música y chistes de salón. Mentirosos. Cobardes. Siguen entregando la República. Ni ayer ni hoy han tenido los redaños para defenderla a pesar de haber medrado toda su vida de sus arcas. Gente sin dignidad no tiene cabida en esta lucha. Chávez seguirá ganando elecciones y derrotando a esta dirigencia confundida que todavía – once años mediante – no ha logrado descifrar lo que en realidad significa “chavismo” ni el alcance brutal de la conjunción Fidel con Chávez, dos entidades totalitarias obsesionadas por el poder, pivotada en la ignorancia, la codicia y el resentimiento social.

Venezuela resurgirá de sus cenizas cuando la dignidad renazca. Me declaro en luto activo por mi patria. Cito al entrañable Andrés Eloy Blanco, enmendándolo: “Voy hacia mi propio nivel. Estoy tranquilo. Desbaratando encajes regresaré hasta el hilo. La renuncia es el viaje de regreso del sueño”. Hasta que me pase este asco insoportable que anidó en mis huesos. Se ruega no molestar. Hasta el 2030.
Leer más »

15 de mayo de 2010

Ser fascista es…

Para nada me interesa la teoría fascista, en ninguna de sus versiones - aunque el fascismo original – “fasci di combattimento” - se definía anticapitalista, antiburgués, antiliberal, anticlerical - hasta aquí exactamente como Chávez - y antisocialista, aunque Mussolini provenía del socialismo - sino lo que constituyó su praxis en Italia bajo la égida de Benito Mussolini que terminó fusilado por comunistas enfurecidos y su cuerpo humillado por el populacho desbordado por sus pasiones que se ensañó con el cadáver: Le disparó, apuñaló, orinó, escupió y apedreó, como suele suceder cuando el fanatismo muta. Por eso el terror de Chávez por la premonición de Rafael Poleo.

El fascismo que me sirve de guía se caracterizó por ser un régimen, exactamente como el de Chávez: Antidemocrático ("La democracia ha quitado estilo a la vida del pueblo”, Mussolini), autoritario, dictatorial, violento, personalista, militarista, estatista, centralista, populista, ultranacionalista, expansionista y sectario, quien no era fascista lo esperaba la cárcel o el destierro o el sicariato como el cometido por los “Milicianos Voluntarios” o “camisas negras” – “franelas rojas” en chavismo - contra el dirigente socialista Giacomo Matteotti por haber denunciado el fraude que llevó al poder al narcisista Mussolini, cuya política exterior fue imperialista y colonialista tal como la de Chávez – que también es narcisista - con sus colonias del Caribe, Bolivia, Nicaragua y Cuba cuando sucumban los Castro.

Sus únicas diferencias con Chávez son que perseguía al comunismo y que luchó contra la mafia, lo que aquí campea. Ese fascismo italiano derivó a religión pagana - “El fascismo no es un partido, es un régimen. No es solamente un régimen, sino una Fe. No es solamente una Fe, sino una religión que está conquistando las masas trabajadoras del pueblo italiano" - cuyo sumo sacerdote era el “Duce” tal como el chavismo con “Micomandante” - por eso la oposición oficial sigue en Babia.

La similitud es tan extrema que ambos diseñaron uniformes especiales, con distintivos diferentes a los de sus generales, para su rango. Mussolini – como Chávez - glorificó al Estado -“Todo dentro del Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado” - denigró de la razón imponiendo la acción como máxima voluntarista, fundamentó su ideología en una unidad política – económica monolítica que llamó “corporativismo” – como Chávez con el “comunaltivismo” (célula del Poder Popular inconstitucional) - y rechazó la religión organizada, tal cual Chávez.

Tan fascista como el otro

Otras similitudes que inscriben a Chávez como fascista son:

1) Líder mesiánico, carismático, erigido como supremo y único (Chávez: “Yo soy el Estado, yo soy el pueblo, yo soy la ley”), cuya palabra es dogma indiscutible y sus decisiones, por disparatadas o inconstitucionales que sean, “directriz a seguir ciegamente, sin discusión ni análisis”, al respecto escribe Emilio Figueredo: “El poder del jefe en el Estado fascista es indiscutible, es mucho más que un jefe de Estado, está por encima de él, es la personificación misma del poder. Es la suprema autoridad que no tolera sino la subordinación (…). En el fascismo no existe un número dos - “No tengo sustituto” (Chávez) - el jefe máximo es único e insustituible (providencial), tanto en el gobierno como en el partido”. Si esto no es Chávez, revísense.

2) Integración del Estado y sus instituciones al gobierno, que en la realidad es al líder único: En Venezuela la separación de poderes es una ficción (“La agenda de AN la hacemos con Chávez. No tengo rubor en decirlo”, diputado Carlos Escarrá. “Uh ah, Chávez no se va”, coro de Magistrados del TSJ).

3) Partido único, jerarquizado en torno a la figura del líder único (“Los mejores fascistas obedecen en silencio”, Mussolini), íntimamente asociado al Estado y al ejército, del que surge el aparato burocrático que copa toda la institucionalidad estatal, “encargado de custodiar la disciplina social y de mantener la sociedad movilizada en torno de los objetivos impuestos por el gobierno” en nombre del pueblo (Partido Fascista (Italia), Partido Nazi (Alemania), Partido franquista (España) y el PSUV de Chávez). En esto coinciden el fascismo y el comunismo.

4) El terror, bien para eliminar físicamente a los rivales, coincidente con dictaduras comunistas y de ultraderecha (caso Fidel, Mao, Stalin y Lenin y Pinochet y dictaduras argentinas), bien como instrumento ejemplarizante (Mussolini encarceló a Gramsci, Chávez a Álvarez Paz). Las confiscaciones y expropiaciones selectivas, el uso de la justicia para criminalizar la oposición, la amenaza permanente sobre la empresa privada, las agresiones a comunicadores sociales y medios de comunicación por bandas paramilitares (La Piedrita, Lina Ron, Guerreros de la Vega, Alexis Vive, Carapaicas, Tupamaros, Ávila TV, etc.) provistas de impunidad, constituyen formas de terrorismo ejemplarizante aplicado por Chávez con idéntico entusiasmo que Mussolini.

5) Monopolio comunicacional: Herramienta fundamental de los regímenes fascistas; que parte de su desprecio por la masa que los sustenta a la que atribuyen actuación por emociones y no por la convicción de las ideas (“Es una suerte para los dirigentes que el pueblo no piense”, Adolf Hitler. “La masa es descartable, hombres grises”, Mussolini).

Por eso, tal como Chávez, el fascismo procura el control de los medios de comunicación para ponerlos al servicio de la ortodoxia propagandística del régimen: “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas... Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad” (Goebbels).

El poderoso aparato comunicacional de Chávez – ahora con guerrilleros reclutados en escuelas – que tiene la misión de masificar la “verdad oficial” para anular la realidad y culpar de las consecuencias de sus errores y omisiones a las víctimas, es uno de los más claros ejemplos del fascismo de Chávez.

6) Concentraciones masivas uniformadas para exaltar la figura del líder (el último César era Mussolini, el nuevo Bolívar es Chávez), adornadas con gigantografías personalistas, banderas, himnos, símbolos y lemas violentos y excluyentes. Y asociación del ejército, en fastuosas paradas militares armadas, con los símbolos partidistas. Como las de Chávez (ejemplo: Celebración del 19A).

7) Racismo: Mussolini era antisemita, odiaba al pueblo judío del que se expresaba con epítetos denigrantes, como lo hace Chávez que, además, propugna demagógicamente la supremacía histórica de afrodescendientes y aborígenes, supuestamente originarios.

8) Subordinación al Estado de todas las organizaciones sociales (sindicatos (que para el fascismo, y para Chávez, no pueden ser un fin en sí mismos sino apéndices gubernamentales), gremios, asociaciones vecinales, etc.).

9) Falsa supremacía moral: El orgullo de ser fascista (chavista): Insuflar al pueblo seducido y sobornado el sentimiento de superioridad sobre la sociedad – por pertenecer al gobierno y portar sus símbolos, aunque esté en la miseria.

10) Economía planificada y dirigida por el Estado, lo que resulta en capitalismo estatal, cuya principal manifestación es la inmensa corrupción generalizada: Coinciden fascismo, comunismo, chavismo.

11) Exacerbación de la importancia política del pueblo: “El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo” (Mussolini). “Un pueblo, un imperio, un guía” (Hitler). “Caudillo, ejército, pueblo” (Chávez).

12) Identificación de un enemigo externo, usado, a través de la propaganda y la arenga mitinesca, para aglutinar la masa poblacional menos informada y más vulnerable en torno al proceso político encarnado en la figura del líder único que guiará la patria hacia una era prodigiosa (Mussolini guiaría Italia hacia el rescate del esplendor de la antigua Roma, Chávez hacia la soberanía e independencia plena). Asociando ese enemigo externo con toda crítica, criminaliza la oposición y autoriza el terrorismo. Y

13) Subordinación de la propiedad privada a los designios sociales del gobierno: Para Mussolini – como para Chávez - la propiedad privada no es considerada un atributo de la libertad.

Así que Chávez sí es fascistal

Por lo anterior expuesto, tengo la razón cuando sostengo que Chávez es fascista – y por consiguiente también lo son los chavistas – pues lo que importa no es la teoría ni las intenciones ni la buena fe, sino la práctica. Y también – sin contradicción alguna – Chávez es comunista, pues comunismo y fascismo terminaron siendo caimanes de un mismo pozo totalitario. Y hacia allá va Chávez a paso de ganso militarista y aquellos que tratan de esconder esta realidad tras sofismas académicos, tendrán mucho tiempo muerto para arrepentirse de su babosa sonsera. Cuando la libertad peligra, todo intento de moderación es cobardía.
Leer más »

14 de mayo de 2010

Democracia liberal es... Democracia y punto

Una lectora me pregunta ¿qué es democracia liberal? Mi respuesta no puede ser más sencilla: Democracia liberal es… democracia y punto. No hay adjetivos para la democracia, que se define – no se adjetiva - representativa por imperativos de su operatividad - la democracia directa es un dislate imposible que los intereses creados en torno a la revolución bolivariana han rebautizado “participativa”, cuya propuesta fue rechazada por la OEA – pues, la representatividad de lo plural es la manera lógica, inteligente, única de operar un gobierno en democracia.

Debo insistir en la materia, pues hay muchas idiotez cómplice de tiranías: No existen varias formas de democracia, la democracia – como sistema en el que impera el Estado de derecho - es liberal o no es democracia y menos puede serlo esa forma de absolutismo plebiscitario puesto de moda por Chávez y que hace salivar las tentaciones dictatoriales de muchas insuficiencias democráticas del vecindario. Y, además, niego rotundamente que pueda existir nada alternativo como la tal democracia popular o democracia autoritaria con lo que se cubren los feroces dictadores estatistas que, como piezas de museos del horror, sobreviven en la pastosidad del siglo XXI usando constituciones redactadas por sus subalternos y elecciones amañadas para usurpar su ejercicio y obtener reconocimiento de la codicia internacional, pues, la democracia es un sistema de gobierno – o gobierno sistémico - cuya única finalidad es, precisamente, evitar la tiranía.

La democracia no construye escuelas ni cloacas – eso lo hacen los gobiernos en democracia - es simplemente un pacto entre los ciudadanos y la autoridad delegada - para impedir que los hombres de poder se erijan tiranos - que se rige por una Constitución elaborada por la representación de la soberanía popular para garantizar la ¡¡alternabilidad!!, ¡la autonomía de los poderes públicos! y las periódicas elecciones libres, directas y secretas y sin trampas, coadyuvada por la vigilancia ciudadana para que el Estado y el gobierno estén al servicio de todos los ciudadanos y no de la parcialidad afecta al régimen. La democracia, así, ocupa nuevos espacios para su imperio por los avances del conocimiento traducidos en ciencia y tecnología. De allí el necesario celo ciudadano por su preservación.

Una propuesta liberal

Venezuela se define en el artículo 2º de la Constitución como “un estado democrático y social de derecho y de justicia” - adjetivación redundante porque al definirse democrático se sobreentiende que es de derecho, y al ser de derecho será social y de justicia – lo que es una concepción moderna del liberalismo, cuya creación política más formidable en la historia de la humanidad es precisamente ese Estado democrático – que se sustentó en sus inicios en el juez imparcial, hoy en fase de extinción en estos tierreros latinoamericanos - que es “la organización de los instrumentos de poder coercitivo que se subordina al derecho; la fuerza militar que se somete a la razón civil; los gobernados que legitiman desde una vocación igualitaria los designios y las acciones de los gobernantes.

En el Estado democrático el poder central del aparato estatal excede al poder de cualquier persona, agrupamiento, u organización – como en las dictaduras - pero, semejante poder se subordina ante los valores, intereses y derechos del individuo, así como de sus organizaciones civiles, partidos políticos y asociaciones religiosas, económicas y culturales”. Particularmente en Venezuela, el Estado democrático ha contribuido radicalmente a la construcción de la nación, logrando éxitos tangibles en la oferta de opciones de equidad mediante el suministro de servicios que de otra manera hubiesen estado solamente al alcance de privilegiados. Como es el caso – hasta 1998 - de la educación – que generó una formidable movilidad social hacia una pujante clase media, que hoy Chávez desprecia llamándola “burguesía”, tal su ignorancia de las definiciones históricas. En fin, el Estado democrático “embrida a los poderosos, estimula a los débiles, redistribuye riquezas y acorta distancias sociales”.
Sólo la escuela liberal forma demócratas
La escuela debe ser el asiento primigenio de la democracia y el maestro tiene el soberbio honor de ser el alfarero de la ciudadanía de pensamiento crítico para el liderazgo de la libertad. Me aterra para Venezuela - y por eso combato al chavismo – no sólo a Chávez – con toda la fuerza de mi pluma y de mi voz - la posibilidad que vio Heidegger en la culta Alemania de 1935: Las masas reunidas en asambleas populares - confundidas con el ejercicio democrático - decidiendo el destino de la nación al histérico alarido de un mesiánico experto en manipulación sensorial que les señalaba rutas que solo existían en su delirio enloquecido, mientras los intelectuales, maestros y universitarios sucumbían en el exilio, en las cárceles y en los paredones de fusilamiento. Por eso la escuela debe ser intervenida por demócratas para formar demócratas conscientes del concepto integral – indiviso y que no admite adjetivación alguna - de democracia. No hay otra salida.

Una definición orgánica de democracia

Como un aporte al conocimiento pleno de los valores que sustentan al sistema democrático y no haya confusión con propuestas solapadas lideradas por expertos en seducción y soborno: Democracia es el sistema político, cuyos gobiernos están sujetos a las normas constitucionales establecidas por la ciudadanía en el libre ejercicio de su soberanía, que profesa y garantiza el respeto a los derechos fundamentales y libertades públicas de la persona humana con énfasis en la libertad política, civil y personal, regido por los principios capitales de alternabilidad, división de poderes y equilibrio de las autoridades, consagrado a producir la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política.

¿Quiere una definición más corta?

Así como dictadura se sintetiza en “prohibir y obligar”, es decir, que lo que no está prohibido es obligatorio; la democracia se define en la palabra: libertad. Ese valor fundamental inherente a la condición humana, es irrenunciable, y por él, no ha habido pueblo en el mundo que al final no haya logrado destruir a sus liberticidas. El desconocimiento del poder de la libertad genera dependencia y de ella la pobreza. La libertad construye mundos nuevos para el hombre y sus campos ascensionales son ilimitados como la imaginación. El hombre libre piensa y genera. Edifica posibilidades desde lo probable. Donde existan hombres libres es imposible la tiranía porque su sustento es la miseria moral más que la física. Sabemos que ante la complejidad de la libertad el mediocre prefiere el despotismo y que la convicción de la inutilidad personal resigna la libertad por la igualdad, porque aquella produce desigualdad. Es que pararse frente a la libertad produce vértigo por la incertidumbre, que es la auténtica maldición bíblica y no la muerte o aquella estupidez de “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, lo que en realidad es, además de lógico, digno. Por eso cuando hablamos de liberalismo, expresamos la idea sustantiva de la libertad que genera riqueza y de allí su confusión con capitalismo – sistema en el que Chávez no cree pero le vende petróleo y le pide prestado - que es la consecuencia económica de la libertad, pero también se expresa en el arte, la literatura y los progresos científicos y humanísticos solamente negados por la ceguera mental de la idiotez.

En conclusión

Cuando los demócratas – que se balancean en la ingenuidad política pobrecitista - estén suficientemente convencidos de que los valores de la democracia están inextricablemente unidos a la libertad – política, económica, social o religiosa, por encima de la igualdad que sólo puede ser ante la ley - y que por lo tanto es su deber combatir “cualquier gobierno, legislación o autoridad que pretenda contrariar sus valores, principios y garantías”, tendremos democracia fuerte y para siempre.
Leer más »

11 de mayo de 2010

POLÍTICOS VS HOMBRES DE PODER

Una de las tragedias de nuestro país radica en que con escasos interregnos, desde los albores mismos de la República, hemos sido dirigidos y gobernados por hombres de poder, asentados en el personalismo y la fuerza. Una prueba de ello es la cantidad de constituciones que hemos redactado y puesto en vigencia a la medida de cada hombre de poder que ha accedido a la jefatura del gobierno.

La última, la de 1999, es un dechado de personalismo y autocracia, para entronizar a un rey. Mayor sumisión imposible. Y los “constituyentes”, que devolvieron el fuero a los militares en el siglo XXI, se sienten “orgullosos de su “obra”, mediante la cual le entregaron la patria a un autócrata.

Chávez ¿político?

Quien sea, sin importar su fama o prestigio, que insista en que Chávez es “un animal político”, o que posee “olfato político” está confundiendo las cosas. Chávez es, para empezar, un pre político. Un individuo formado en la concepción de tierra arrasada, intoxicado con la ideología patria o muerte, incapacitado por su psiquis autoritaria para negociar, aceptar la disidencia, concertar, sumar voluntades, convencer, dialogar, convocar la lealtad por el mérito, características básicas, elementales de la política.

Chávez, ni es un estadista ni es un político. Es un hombre de poder. Sus herramientas son el chantaje, el soborno o la amenaza, para agenciarse la incondicionalidad indispensable para su supervivencia. Trae cubanos para sus anillos de seguridad, porque la desconfianza es otra de las patologías de los hombres de poder. Chávez no es inteligente, es intuitivo, inescrupuloso, impío, sagaz, temerario, astuto, carente de autocrítica, impaciente, no inteligente, que ha desarrollado la capacidad de olfatear las debilidades del aliado o del adversario para someterlo o vencerlo.

Sus largos discursos vacuos. improvisados, incoherentes, repetitivos, fastidiosos, son arengas facilonas dirigidas a los débiles mentales que lo siguen por su oferta sostenida de futuro, dada su ineptitud para concederles la certeza de un presente digno. Fíjense que se rodea de adulantes mediocres, incapaces de llevar adelante con la menor decencia cualquier programita social intrascendente, como Mercal, por ejemplo. Pero son in-con-di-cio-na-les, un valor sustantivo para los hombres de poder.

Los hombres de poder, son hombres de violencia no de diálogo. Los hombres de poder en el ejercicio democrático propenden a conculcar derechos con leyes ad hoc, creando un estado legalista pero no de justicia, por eso es tan necesaria la presencia de una oposición política decidida y consciente, lúcida, que enfrente estos desvaríos. Porque la única manera de vencer a un hombre de poder, que ejerce como jefe de un Estado democrático, es con la política.

Este ejercicio lo desnuda y desarticula. O se convence de la inutilidad de la fuerza y abre espacios para el diálogo, o se quita la máscara constitucional y gobierna de facto, lo que no le garantiza su permanencia. Porque en el plano de la ilegalidad son muy pocas las opciones.

Pocos políticos para tantos hombres de poder

Mientras los hombres de poder propenden a ajustar la Constitución a sus caprichos, reformándola en su provecho, legalizando la sustracción de derechos, los políticos se ajustan a la Constitución y dirigen el Estado cumpliendo con sus postulados, porque han jurado sobre ella.

La diferencia de Venezuela con países como Chile, Colombia o Argentina, es que mientras en estos países la política es un hecho social, hasta hereditario y dinástico, lo que les ha permitido superar traumas bien difíciles, pocos han sido los políticos verdaderos que hemos tenido, incluso dirigiendo organizaciones políticas.

Hombres que han pretendido tomar el poder por las armas, bien sea guerrilleros o golpistas, una vez derrotados o pacificados, incursionan en la política, pero para lograr sus fines, obligados por las circunstancias, pero no porque lo sean, auque existen excepciones.

Páez, Guzmán Blanco, José Tadeo Monagas, Cipriano Castro, Gómez, Betancourt, Caldera (que llegó al extremo de cerrarle el paso a sus propios discípulos), Chávez, todos hombres de poder, caudillos. Para quienes toda negociación o concertación es signo de debilidad, así su decisión esté equivocada y el desarrollo de su implementación cause prejuicios, hasta para él mismo, sigue terco en sus trece.

La herencia de la barbarie

En el pasado los hombres de poder no perdían el tiempo en discusiones parlamentarias, ni marchas de protesta ni negociaciones, ni denuncias a instituciones internacionales, si no estaban de acuerdo con cierta medida gubernamental, armaban a sus seguidores, le ponían un nombre rimbombante a su asonada, y a plomo limpio la emprendían contra el Estado.

Hombres de poder que fueron, poco a poco, desplazados por los políticos, aunque con demasiada frecuencia, para nuestro baldón, se presentan disfrazados de demócratas. Estos políticos iniciales, con una severa carga hereditaria de violencia revolucionaria, basaron su fortaleza en el convencimiento y la negociación, pero sustentados por un Estado pretoriano defensivo, con la violencia al servicio del gobierno, única manera de mantener a raya las ambiciones de los hombres de poder y obligarlos a encauzar sus disidencias por la vía del diálogo.

Por eso la sorpresa del mundo, que en la democracia más vieja del continente se hubiera formado un hombre de poder que, con las armas del Estado, atentara contra sus instituciones democráticas, con una justificación cualquiera, como la de los de antaño.

El liderazgo social vs la “lucha” social

La lucha social debe ser sustituida por el liderazgo social. Porque, como la palabra crea, “la lucha”, remite a la violencia social. El luchador social es el espontáneo, sin formación política, que pide agua para la comunidad con un bate en la mano. Es en lo instintivo un hombre de poder.

El líder social, es el político, formado en organizaciones políticas o no gubernamentales, que se prepara para recoger lo que la comunidad tiene confundido y devolvérselo debidamente organizado en proyectos y programas factibles. Por eso la responsabilidad de los partidos políticos de hoy, de todos, es preparar a sus militantes para la política, no para el poder exclusivamente. Porque el ejercicio de la política se libra también en los Concejos Municipales, en las asociaciones vecinales y gremiales, en las Juntas parroquiales, en el Congreso, en las asambleas legislativas, en el seno de los propios partidos. Y en los medios de comunicación, desde ahora.

El manejo político de las distintas situaciones de la vida de la nación, aleja a los hombres de poder del ejercicio ejecutivo. Mantiene a raya a los providenciales. A los indispensables. A los insustituibles. A los únicos. A los mesiánicos. A los salvadores de la patria. A los aclamados por las masas. A los “padrecitos” de la nación. Un político sabe que su paso por el poder es transitorio, y no se cree “el poder”, sino su administrador temporal.

Venezuela requiere políticos

El hecho de haber ocupado posiciones gubernamentales o de dirigir organizaciones políticas, no necesariamente convierte a un individuo en político o en estadista.

Venezuela necesita políticos. Políticos de oficio. Es decir, cuyo oficio sea la política. Usted no busca zapateros eventuales para reparar su calzado, los busca de oficio, entonces, ¿cómo les va a entregar la conducción del estado a políticos a destajo? Los políticos lo deben ser de oficio.

Hombres y mujeres preparados, a tiempo completo, para el ejercicio de la política, que resistan la tentación de la violencia. Del acto de facto. Del hecho consumado. De la tranca sin negociación. De lo radical. De la respuesta según el tono de la pregunta. Condicionados por las circunstancias, por el oportunismo. La política será siempre el terreno del diálogo. De la razón razonada. De lo jurídico. Del derecho. ¿Hasta cuándo? ¡Hasta siempre! No vale una vida ninguna posición dogmática.

La guerra es la salida de los hombres de poder. Lo que ha nucleado a la civilización occidental alrededor de la democracia es precisamente que su campo de acción es la política, el diálogo, el parlamentarismo. No las armas.

Venezuela necesita políticos, que accedan al poder con un programa económico creíble, sustentable, sin aspavientos “revolucionarios”, y menos con ansias continentales de liderazgo populista, en contradictoria comparación con Bolívar o Jesucristo. Políticos, mondos y lirondos, como los que han hecho grande a tantas naciones del Orbe, trabajando sin volver los ojos a otras pobrezas lejanas, mientras en su patria haya pobres que incluir en el desarrollo.

Políticos del aquí y del ahora. Que respeten la constitución y las leyes, y sean garantes de la dignidad de la patria. Estadistas, no cuartelarios afortunados. Hombres de ideas, pluma y diplomacia, y no de desplante, pistola y grosería.
Rafael Marrón González
Leer más »

10 de mayo de 2010

Malos versos de la vida consciente III

Las seis de la tarde tamiza su palidez sobre la aldea
De las casas brotan como lirios niñitas decoradas
con cuerpecitos precoces exaltados por la escasez
paseando serenas
decenas de cochecitos de ruedecitas chirriantes
que acallan el coro de los grillos selváticos
por la calle principal
asfaltada por el alcalde bienhechor
cuyo rostro destaca en una inmensa valla
más duradera que el asfaltado que facilita el deslizar
de la caravana de cochecitos
en los que un bebé sonríe
a la ingenua ternura de la madre-niña
que devuelve la sonrisa
con brillo de caramelo.
Leer más »

8 de mayo de 2010

¿Qué hace un cura gringo en Venezuela?

Por los intersticios de la conmoción causada por el asesinato del Padre Esteban Woods – envío mi sentido pesar a su feligresía - se coló una infamia que devela las consecuencias del discurso depravado de Chávez: Un humaniforme – sujeto que renuncia a su condición humana para asumir la criminalidad o justificarla - llama a una estación de radio y se pregunta, ante la consternación que expresa el locutor por el horrendo homicidio: “¿Qué hace un cura gringo en Venezuela?”.

Que se justifique un crimen, de ésta o cualquier otra naturaleza, con argumentos xenófobos es el colmo de la banalización de la vida por el odio.

Un odio hacia lo inalcanzable por la propia minusvalía, por la certeza de no poder crecer o construir para emular se apela a la destrucción. Pero este ser inservible no tiene la menor culpa de su odio ni lo ha generado por reacción propia, le ha sido cuidadosamente inculcado: La prensa nacional reseña en estos días las prácticas de combate que ejecuta un grupo de milicianos a cielo abierto y, mientras vacía la carga de su ametralladora, una anciana es incentivada por su comandante con el grito: ¡Mata a esos gringos! – “mata a esa gente indefensa porque es de otra nacionalidad” - y la tembleque mujer disparaba con el rostro deformado de odio feroz… contra la nada. Que otra cosa sería con gringo al frente.

El instructor no le ha explicado que la víctima puede defenderse y que ella también muere, puesto que no es invulnerable como Chávez les hace creer en sus arengas. Pero sobre todo, que para matar hay que ser asesino.

Hay que ver la falta absoluta de humanidad que se necesita para asesinar a sangre fría a un ser indefenso. ¿Tendrá esta anciana la suficiente animalidad para quitarle la vida otro ser humano solamente porque es gringo o judío o catire u opositor? Sostengo que quien carece de piedad no es un ser humano.

La hipocresía revolucionaria

En un doble discurso, que además de inmoral es hipócrita, pues sigue vendiéndoles petróleo a los gringos – cuyos dólares lo enloquecen - y pagándoles religiosamente la deuda y entregándoles la Faja del Orinoco previa lamida de botas en Washington, a la Exxon Mobil y la Chevron Texaco de la familia Bush, Chávez le hace creer al pueblo fanatizado que los gringos son enemigos a los que hay que eliminar.

Y los bolsas creen que porque Chávez lo dice, es posible destruir a la nación militarmente más poderosa de la tierra a punta de deseos y famélicos milicianos asmáticos, porque el ejército “Forjador de Libertad” ha quedado destruido junto a la electricidad y las carreteras y la calidad de vida y el “bolívar fuerte” y la entidad republicana.

Los Estados Unidos no fueron derrotados en Viet Nam, los derrotó la opinión pública dentro de sus fronteras. He escrito infinidad de veces que un líder debe decirle al pueblo lo que debe hacer, jamás lo que puede hacer, hasta por el más elemental sentido común. Pero, Chávez en la creación de incondicionales no vacila en engañar a sus fanáticos con la falsa premisa de la impunidad para que atenten contra derechos fundamentales, como la inviolabilidad de la vida y de la propiedad.

Como los pistoleros de Puente Llaguno disputándose puesto en el Panteón con los criminales de la Plaza Altamira o con los invasores de fincas productivas. Todos responderán ante la justicia cuando el momento llegue, pues aunque hayan sido inducidos a la comisión de actos tipificados como delitos en la legislación universal, no pueden obviar su libre albedrío y menos en una era como ésta en la que los medios de comunicación masiva están a disposición de todos. Su torpeza mental puede ser un atenuante, pero no un eximente.

La patria encarnada

Sembrar en la débil mente de un hombre inculto la idea de patria relacionada con un líder, suele desembocar en la destrucción de la patria. Como en Alemania. Como en Cuba.

Indudablemente que la intención de Chávez no es invadir a los Estados Unidos – ni defenderse de una negada invasión - con este ejército de ancianos reumáticos, sino introyectar en esa masa amorfa de humilde condición y poca información, que la oposición a su gobierno es “pitiyanqui”, por lo tanto ese grito ¡mata a esos gringos! traduce en realidad “mata a tus compatriotas que no están con Chávez”. Eso es fascismo puro. Fijar un enemigo externo y relacionar a la oposición al gobierno con esa amenaza, es práctica fascista.

Lo primero que hizo Chávez en ese sentido fue despojar a los adversarios de su condición humana, al llamarnos “escuálidos” - (DRAE: Flaco, macilento. Sucio, asqueroso) - para que – como he escrito - sus débiles mentales puedan asesinarnos sin cargos de conciencia.

Pues, no están quitándole la vida a un ciudadano, sino a una cosa, a un no-persona, en el sentido equivalente al “gusano” que el despreciable guiñapo moral y físico Fidel Castro aplica a los disidentes y adversarios, que en las cárceles y el destierro portan el estandarte de la dignidad de Cuba.

Por ello decía a mis oyentes que respondieran con contundencia venezolana a quien les dijera escuálidos. Hoy, ya viejos y andrajosos, los jóvenes fidelistas histéricos que, aguijoneados por el discurso violento de Fidel, pateaban opositores en las calles de La Habana, no les alcanza el tiempo para arrepentirse de las vilezas que cometieron contra sus hermanos, cuya lucidez se atrevía a señalarles el miserable destino que les aguardaba.

La división de la población venezolana ejecutada por Chávez con conocimiento de causa – lo que constituye crimen de lesa patria – no se dio horizontalmente como sucedió en Cuba, sino verticalmente, por lo que de cada lado hay de todo. Eso paró la guerra civil que Chávez buscaba desesperadamente. Seguro estoy que la madre del humaniforme señalado en este texto, es de oposición.

La xenofobia revolucionaria

Así que, para esta mentalidad sociopática, el homicidio del padre Esteban fue una ejecución. Fue ejecutado por ser gringo.

Escribí en los inicios de esta revolución – porque albores nunca ha tenido – que todo indicaba su carácter racista, excluyente y xenofóbico. Y no me equivoqué ni un milímetro, sencillamente porque lo que parece tiende a ser y esa ha sido la impronta del militarismo en el planeta, de allí la importancia de la historia: Evita repetir errores que conducen a lesiones a la humanidad.

La declaración pública de este fanático chavista demuestra el peligroso carácter de este proceso empobrecedor – tanto en lo material como en lo espiritual – que predica el odio como artículo de fe para sustituir la razón por el eslogan y estimular el resentimiento contra todo quien destaque sobre la masa ignara, cuya oquedad mental considera prueba patriótica atentar contra el extranjero, mientras el mundo se mueve hacia la integración económica fortaleciendo la globalización, demoliendo fronteras – el Grupo de los 8 ahora es el de los 20 - y desechando patéticas ideologías de huella siniestra, como la que Chávez pretende inocularles a los venezolanos.

Así que estigmatizar la diferencia con el estereotipo revolucionario y atacar a nuestros compatriotas por decisión – sean gringos o colombianos - es considerado blasón de pureza chavista y recibirá el aplauso vil de los intereses creados con el poder como fin, que lo único que le interesa del pueblo que lo sigue en ciega patología, es su ignorancia.

El pecado del padre Esteban

Desde el poder no he escuchado una sola palabra de condena contra este abominable crimen contra un hombre de Dios. Un hombre ingenuo que amaba a su prójimo más que a sí mismo y a cualquier hora abría las puertas de su casa para dar de comer al hambriento.

Fariseos que casan a sus hijas en pomposas ceremonias eclesiásticas, guardan ominoso silencio ante este hecho que enluta a la población venezolana, mayoritariamente católica. Porque tener conciencia está reñido con la revolución. Y está en su doctrina celebrar la muerte de un semejante siempre que éste no sea Tirofijo.

El pecado del padre Esteban, para merecer el silencio de los poderosos groseramente enriquecidos y envilecidos por el poder omnímodo, fue ser gringo… y, como confesara en su mínima biografía, querer profundamente y para siempre al pueblo venezolano.
Leer más »

3 de mayo de 2010

Malos versos de la vida consciente II

Quisiera escribir versos segregados a lo hermoso
con bruñida palabra de iniciado
pero… cómo escribirlos si es miedo y nada
lo que me rodea en el ostensible silencio
Si cada espeso amanecer reinicia el llanto
si el dolor ha hipotecado a réditos muy altos la felicidad
y en cada esquina se agazapa el zarpazo de la incertidumbre
Cómo convocar la inspiración
si la luna dejó de ser patrimonio de los almados
para ser campo minado de desalmados
Cómo sincronizar el corazón con la armonía
si priva el sobresalto
la ingenuidad es una trampa mortal
la piedad una dañina exquisitez
la esperanza estrategia militar
el exceso de desconfianza
aleja la rima del amor
y la tristeza nada tiene de nostálgica melancolía
sino de cansancio por la lucha feroz por sobrevivir.
Yo también podré escribir los versos más bellos alguna noche
cuando la justicia sea.
Leer más »

24 de abril de 2010

¿Gobiernos merecidos?

Una antigua conseja descalificadora expresa que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, yo no puedo compartir es infamia, aunque estoy convencido del importante papel de la ignorancia en la elección de sujetos inmorales – que no tienen currículo sino prontuario - de quienes estúpidamente se espera gobiernos morales.

El caso más reciente es el de Uruguay donde el pueblo entregó el poder a un sujeto – perteneciente a esa secta de asesinos que mientan “comunismo” - que ordenaba crímenes desde la cárcel, como fue demostrado en el caso del policía José Leandro Villalba, “el funcionario policial, que descubrió a José Mujica, prófugo de la Justicia, tomando copas en un bar y avisó a un comando que detuvo al guerrillero.

Más tarde, Mujica ordenó la muerte del policía, que fue asesinado a balazos por la espalda por un comando tupamaro, el 10 de enero de 1971, dejando los subversivos unos volantes, que decían: “Así pagan los traidores”. La pregunta es: ¿Qué traidores? Si Villalba era policía, y cumplía con su deber de luchar contra quienes asesinaban, robaban y secuestraban en plena democracia”. Mujica fue sentenciado por ese homicidio.

Otro crimen de Mujica, ordenado desde la cárcel, “fue el asesinato del jefe de seguridad del penal de Punta Carretas, Inspector Rodolfo Leoncino, por el hecho de no transar acuerdos con los tupamaros presos en esa cárcel. El encargado de asesinarlo, como bien lo ha reconocido públicamente, fue, entre otros, el ex ministro de Trabajo del gobierno de Tabaré Vásquez, Eduardo Bonomi – designado por Mujica Ministro del Interior - quien disparó cobardemente por la espalda al policía, el 27 de enero de 1972, mientras éste aguardaba un autobús en una parada cercana a su domicilio”. Pero esos casos puntuales son apenas una muestra, pues, como escribe un periodista uruguayo, “la lista de inocentes muertos por la guerrilla es extensa”.

Sin embargo el pueblo uruguayo lo eligió presidente de su nación y los izquierdistas del planeta celebran la conversión de este alacrán sanguinario que llenó de miedo, dolor y luto a la sociedad uruguaya, en oveja de paz y concordia, echando al peligro del olvido que este sujeto participó en 58 secuestros, allanó casas de familias, asaltó farmacias, bancos, fábricas, tiendas y fue encarcelado por 14 años para salir en libertad a hacer política luego de haber apaciguado – según esperan los bocabiertas – su naturaleza criminal.

¿Qué moral puede tener un pueblo sin sentido común, que elige a un sujeto de estas características para guiar los destinos de su nación, cuyo gabinete está integrado por posesos sanguinarios convencidos de que ningún ser humanos que piense diferente a ellos es digno de vivir? ¿Eso no es similar a colocar pederastas a cuidar niños? La justificación para elegir a este inescrupuloso que propició una reacción militar desmedida y también criminal, fue “que pidió perdón al país” reconociendo que se había equivocado al elegir el crimen como vía alterna a la política - ¿y el montón de muertos? - y el pueblo lo perdonó y acogió en su regazo para sacarle los gases.

¿Tiene capacidad ese pueblo para certificar – como Dios – la sinceridad de este liberticida? Sólo Dios tiene la capacidad de escudriñar el corazón del hombre, por lo tanto es el único con facultad para perdonar.

El patético caso Venezuela

Y es que el estamento democrático continental ha establecido que basta que los delitos cometidos por una naturaleza asesina se cubran como actos políticos para que la democracia se espernanque y permita que le socaven la integridad propiciando que los criminales logren por el engaño seductor lo que no pudieron por las armas: Destruir la democracia y eternizar su ideología en el poder.

Ninguna legislación contempla tal lenidad, que se acomete invocando la “reconciliación nacional” – como fue el caso del gobierno de Caldera con Chávez - lo que siempre finaliza con la democracia entregándoles el poder a sus enemigos con la esperanza de que el arrepentimiento del salvaje sea sincero – “Chávez no es así” - y no destruya a patadas el orden republicano, lo que siempre, al final, ocurre, como está ocurriendo con la edificación del Poder Popular en Venezuela para derogar la democracia liberal representada en la Asamblea Nacional, que será sustituida en días por una Asamblea Comunal dependiente de Miraflores, ahora de manera oficial.

Con la actitud del pueblo uruguayo o argentino, con ese par de rufianes que han sido siempre los Kirchner, o paraguayo, con el sinvergüenza de Lugo, o el nicaragüense – que eligió a un sádico y “ladrón” según la oposición de su país – o el deplorable caso de El Salvador que prefirió al candidato de una feroz organización criminal como el FMLN que sembró el terror en esa empobrecida nación con el apoyo de Fidel Castro.

El pueblo venezolano elevó – contra toda advertencia - a la dignidad presidencial a un enemigo furibundo de las instituciones del Estado democrático – las que suprime por el paralelismo gubernamental – porque buscaba desesperadamente un vengador de agravios, quien desde su llegada al poder informó claramente al país de sus intenciones totalitarias – “hasta el 2021” y ahora hasta el 2030 - que posteriormente fueron amparadas bajo la ideología castrocomunista, pero la sociedad de intereses creados se negó a escuchar el mensaje claro y fuerte que emitía contra los derechos ciudadanos, como la libertad de prensa (constreñida por métodos de apariencia legal); la propiedad privada – que para existir debe subordinarse a la revolución – el empresariado, los sindicatos, todo bajo el eufemismo de un Estado de legalidad ad hoc subordinado a la voluntad del caudillo que conforma hordas de débiles mentales uniformados para acallar toda expresión que choque con su proclama igualitarista demagógica, que esconde su obsesión enfermiza por el disfrute orgiástico del poder sustentado en la masa seducida por la venganza impune, la repartición de limosnas infamantes y su íntima asociación con la tenebrosa banda de los Castro que han sumido a Cuba en 51 años de ignominia.

Venezuela debe rescatar su dignidad

Pero a pesar de estar a la vista del mundo que este un gobierno inepto y corrupto – “un caudillismo rural militar con una manguera de petróleo”, según Felipe González - que ha degradado la productividad del país en un 47 % durante sus once años de disparates oficializados – “el mapa genético del gusano es idéntico al mío y el de la mosca al de ustedes” - colocándolo por debajo de países mucho más pobres como Argelia, Uganda y Kenia – que la economía venezolana es la única que retrocede en el subcontinente y su deuda es considerada como la más riesgosa del mundo y que ha sido absolutamente ineficaz en la solución y prevención de los graves problemas nacionales, entre ellos la brutal inseguridad, la precariedad de los servicios públicos, la inflación más alta del continente y una de las mayores del mundo, escasez de muchos productos básicos, aunado al desempleo – seis millones de venezolanos están desempleados o subempleados, lo que ha aumentado la pobreza exponencialmente - producido por el miedo de los inversionistas nacionales y extranjeros, todavía Chávez sigue contando con un elevado porcentaje de popularidad que solamente puede explicarse desde la perspectiva de un pueblo sin horizontes que se niega a enfrentar el porvenir y necesita al insultante “padrecito Stalin” para sobrevivir en la indignidad.

En conclusión

Si en Colombia no llega a la presidencia un estadista con el coraje de Álvaro Uribe, para defender la democracia y el Estado de derechos, los criminales y narcos de las FARC ya estarían disponiendo del Estado colombiano, con el aplauso del pueblo deglutidor de miserias.

Por esa misma causa la historia reconocerá el temple de los hondureños que sacaron a trompadas a quien quiso violar su constitución para enjalmar el país al castrocomunismo internacional, viudo inconsolable de la dantesca Unión Soviética, que solamente puede destruir, pues esa canalla está impedida genéticamente para construir y allí están las ruinas que ha dejado por donde ha tenido la desgracia de transitar.

Esto nos indica que América Latina – con algunas excepciones – sufre de una grave deficiencia de moral pública que la arrastra hacia su perdición si las fuerzas democráticas continentales no se unen en un solo bloque para combatir la ignorancia y propiciar el progreso colectivo por el desarrollo de sus individuos.
Leer más »

20 de abril de 2010

La dama de dedos petulantes y el caballero oloroso a ignorante plenitud Me exigen que:

Cuando me indigne por la púber que el hambre prostituye
O por el niño que muere en el ajuste de cuentas
O por el alarido de la madre a la que la barbarie le sacó un hijo
O por la sangre del justo que resbala
sobre la calle tapizada de sangre de justos
O por el salario titilante del padre
de una familia de lata y cartón piedra
O por la anciana indigente
que agoniza en el pasillo mugriento
de un hospital moribundo
No maldiga al corrupto
No escupa al burócrata insensible
Ni mande a la mierda a quienes gobiernan
Leer más »

17 de abril de 2010

19 de Abril: Pórtico de la Independencia

Se cumplen 200 años del movimiento político que significó el primer golpe de Estado contra una autoridad constituida en el territorio venezolano, que - como reacción contra la invasión de Napoleón a España - exigía el retorno de Fernando VII al trono.

Una prueba irrefutable la presenta la letra original de la canción escrita por Andrés Bello, entre el 19 y el 30 de abril, a la cual Lino Gallardo, por la prisa del momento, le colocó la música de una canción de cuna muy popular en la época, y que Guzmán Blanco impuso como Himno Nacional, eliminando las estrofas y versos comprometedores - “Pensaba en su trono que el ardid ganó/ darnos duras leyes el usurpador (Napoleón). Previó sus cautelas nuestro corazón/ y a su inicuo fraude opuso el valor” (…) “¿Qué aguardáis patriotas/ hijos de Colón? Marchad tras nosotros/ y viva la unión! (…) Unida con lazos/ que el cielo formó/ La América toda/ existe en Nación/ Temedla tiranos/ que el Orbe adoró/ Ya jura ser libre/ ya os ve con horror” - y cambiando los autores, que habían tenido relación con la corona, por Vicente Salias y Juan José Landaeta, aunque no los nombra en el decreto.

Otra evidencia histórica es que el 4 de Mayo de 1810, día viernes, la Gaceta de Caracas en su Nº 96 publicó un acuerdo de la Suprema Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII, en el cual se instituye la cucarda que los Revolucionarios deberían llevar a la altura del brazo izquierdo: “... Se ha fijado e interpretado la cucarda que se ha permitido llevar a los habitantes de Venezuela en la forma siguiente: Los colores rojo y amarillo significan la Bandera Española que nos es común, y el negro nuestra alianza con la Inglaterra, timbreados (sic) estos con el retrato, o las iniciales del Augusto nombre de Fernando VII, a cuya libertad se han dirigido los esfuerzos combinados de ambas naciones y los votos generales de la América”.

Así que, repito, la insurrección del 19 de Abril de 1810 fue una reacción contra Napoleón y su invasión a España que en ese momento libraba su propia guerra de Independencia.

Si los militares – que fueron decisivos en el desconocimiento a la autoridades - funcionarios y pobladores españoles hubieran sospechado que los caraqueños pretendían separarse de España jamás hubieran apoyado el golpe de estado contra Emparan, de hecho el representante del clero en esa sesión del 19 de abril, Manuel Vicente de Maya, se negó, siendo diputado al Congreso de 1811, a apoyar la declaración de Independencia.

Ellos estaban, como toda la Península, contra la invasión de los franceses y defendían los derechos de Fernando VII, por ello apenas seis días después de decretada la Independencia, el 5 de julio de 1811, se sublevan guarniciones, se alzan los isleños en Caracas y Valencia y Monteverde sale de Coro a sofocar la insurrección generando una atroz guerra civil, pues esos primeros años hasta 1815 cuando España envió tropas a Venezuela, la guerra fue entre venezolanos realistas y venezolanos patriotas.

Antecedentes

El 14 de Julio de 1808, a las once de la noche, llegó a La Guaira el bergantín de guerra francés ¨Serpent¨, y su capitán, Paul de Lamanon, subió a Caracas el 15 en la mañana, y al mediodía se entrevistó con el Capitán General interino, Juan de Casas a quien hizo entrega del documento del Consejo de Indias en el que se le anuncia el ascenso de José I al trono de España y de las Indias, y le ordenaba reconocerlo como tal.

Al retirarse los emisarios, el gobernador Casas se puso patéticamente a llorar. Pero ya en Caracas circulaba la noticia vía rumor, porque el gobernador de Cumaná, Juan Manuel de Cagigal, había enviado a Casas unos ejemplares del Times de Londres, y el gobernador los hizo traducir confidencialmente con Andrés Bello, que era para el momento secretario de la Capitanía General.

El militar español Diego Jalón, de la guarnición de Caracas, y el criollo José Félix Ribas tuvieron un altercado con uno de los militares franceses, y formaron una manifestación que recorrió las calles de Caracas al grito de ¡Viva Fernando VII! ¡Muera Napoleón y los franceses! Pero un criollo, Manuel de Matos Montserrate, capitán retirado y hacendado, se salió del sumiso grito reivindicatorio, y elevando la voz por encima de la algarabía arengó a sus coterráneos: "¡...Ha llegado el momento en que los americanos gocemos de nuestra libertad. Es necesario que salgamos de todos los españoles y solo quedemos los criollos...!".

Por esta acción fue detenido, el 27 de Julio, y conducido a las bóvedas de La Guaira. Fue el primer patriota público de la emancipación venezolana, lo que debe ser reconocido de manera oficial.

¿Por qué se destituye a Emparan?

En mayo de 1808 las autoridades napoleónicas de España designan a Vicente Emparan como capitán General de Venezuela, país en el que ya había actuado como gobernador de la Provincia de Cumaná hasta 1804, pero antes de embarcarse se reúne con la Junta Central Suprema, que defiende los derechos de sucesión de la corona y abjura de su afrancesamiento y ésta lo designa también para ejercer el cargo de Capitán General de Venezuela, pero en su nombre, para reemplazar a Juan de Casas que era interino por la muerte de Guevara Vasconcelos.

Los caraqueños se enteran del afrancesamiento de Emparan, por intermedio del marqués de Casa León, que recién llegaba de España. de donde trajo la carta que el Consejo de Regencia envió a todas las provincias de ultramar, fechada el 14 de Febrero de 1810 y que constituye una declaración de Independencia: ¨...Desde este momento, Españoles Americanos, os veis elevados a la dignidad de hombres libres, no sois ya los mismos que antes encorvados bajo un yugo mucho más duro mientras más distante del centro del poder; mirados con indiferencia, vejados por la codicia y destruidos por la ignorancia...¨.

Las sospechas contra Emparan se acrecientan con las dilaciones de éste para decidirse a crear la Junta que defendería en Tierra Firme los derechos del sucesor de la corona.

El 19 de abril, los conjurados obligan a Emparan – a quien los oficiales de guarnición se niegan a obedecer - a renunciar a su cargo y a someterse a la prisión preventiva mientras esperaba su retorno a España.

La frase final del Acta del 19 de Abril, ratifica que el movimiento no era independentista o separatista, sino de repudio a Napoleón: “En el mismo día, por disposición de lo que se manda en el Acuerdo que antecede, se hizo publicación de este en los parajes más públicos de esta ciudad con general aplauso y aclamación de todo el Pueblo diciendo viva nuestro Rey Fernando Séptimo…”.

Sin embargo…

El momento fue aprovechado por líderes como José Félix Ribas – que se autoproclamó representante de los pardos - que rindió homenaje por las calles de Caracas a los mártires del Grito de Quito, ajusticiados el 10 de agosto de 1809, por lo que fue definitivamente el clarín que aceleró las acciones que desembocarían en el Congreso Constituyente de 1811 que creó la República soberana que debe seguir siendo la Venezuela de la actualidad.

Los patriotas de aquella hora rindieron homenaje al 19 de Abril incluyendo la fecha en el primer escudo de armas de la naciente república, cuyo diseño central representaba un sol en cuyo núcleo destellaba el número 19 en clara alusión a esta fecha patria y desde ese lejano entonces, en los sucesivos diseños de nuestro escudo se consagra el 19 de Abril como la fecha inicial de nuestra independencia, porque, aunque fue más bien su pórtico, nucleó a las distintas provincias – salvo Maracaibo y Angostura - Coro no era provincia para la época – en la asunción del concepto de patria como unidad territorial sujeta de derechos y generadora de identidad, palabra que había sido ya usada – infructuosamente - con ese mismo sentido, en los años 1744 y 1749 en la lucha de las distintas provincias contra la codicia de la Compañía Guipuzcoana.


El 19 de mayo de 1810, la Junta Gubernativa de Caracas dirige a las autoridades constituidas de todos los pueblos de Venezuela, su definición de “patria”: “… la patria no es el rey, el gobierno, o la constitución. Estos no son más que el modo en que aquello existe. La Patria es la congregación de hombres que viven bajo un mismo gobierno, sujetos a las mismas leyes y siguiendo los mismos usos y costumbres. El espacio de tierra en que nacemos, las riquezas que poseemos en él, no son precisamente la misma patria, sino el medio de subsistir cómoda y pacíficamente en esa congregación que la constituye”.

Lo rubrica Bolívar

Bolívar en la proclama que dirige al ejército el 19 de abril de 1820, exclama: “Soldados: Diez años de libertad se solemnizan en este día (…) Soldados: El 19 de abril nació Colombia”.
Leer más »

10 de abril de 2010

Reconstruir Haití

Las ruinas de Vargas continúan amontonadas por allí y la diáspora varguense no ha podido regresar porque no hay lugar a donde volver, sin embargo: “La República Bolivariana de Venezuela comunicó formalmente a la ONU que proyecta realizar aportes a la República de Haití por 2.420 millones de dólares en el lapso 2010- 2016”.

Frente a esta munificencia personal del caudillo de Venezuela, con los reales del pueblo, la Unión Europea (27 países) donó 1.970 millones de dólares, Estados Unidos, 2.050 millones, el Banco Mundial prometió $479 millones. Brasil $172 millones. Y China millón y medio de dólares.

Pero la arruinada Venezuela sin luz, sin agua y sin empleo se da el lujo extravagante de superar el aporte de los países más ricos de la tierra, así como dona combustible para los ricos dueños de los edificios de alquiler de los barrios pobres de los Estados Unidos y para el transporte público de Londres - una de las ciudades más ricas del planeta - y promete financiar el proyecto de limpieza del río Hudson, mientras las viscosas aguas del Guaire apestan mucho más.

Pero así es la conducta de todo nuevo rico por azar, oscuridad en la casa y plantas eléctricas para Cuba y Nicaragua. Barrio adentro colapsado pero hospital de lujo en Uruguay. Con esos dos mil millones de dólares – que no dudo necesita el pobre pueblo haitiano – se pudieran construir dos millones de viviendas para el pobre pueblo venezolano.

Y no es que no me duela la tragedia de una republica inviable como Haití, cuyo mejor destino sería ser estado asociado de alguna potencia generosa, pues hablar de “reconstruir” en esa secular desolación, es una falta de sindéresis con ese depauperado país que, sin duda nos acongoja por su siempre.

Pero, señores y señoras, a pesar de nuestra piedad por la tragedia haitiana, la Venezuela de la actualidad tiene extensos “haitíes” por todos sus rincones. Basta recorrer cualquier barrio de cualquier ciudad de cualquier estado, para presenciar en carne viva la tragedia haitiana.

Niños comiendo basura. Gente viviendo bajo los arcos de los puentes. Delincuencia desatada imponiendo la pena de muerte. Rancherías de supervivencia, más precarias que las haitianas, por todas partes, hacinando millones de seres humanos en invasiones, sin los más elementales servicios públicos, cual víctimas de un terremoto. Como en Haití.

Farol de la calle activo

Ese farol de la calle que, como expresara Oscar Arias, “supera en generosidad a los Estados Unidos”, sin que le tiemble la responsabilidad nacional ha incorporado en masa, a través del disparate político llamado ALBA, a los habitantes de Nicaragua, Cuba, Bolivia, entre otros, al disfrute privilegiado de las exangües arcas del tesoro público de los venezolanos indiferentes al despilfarro de un gobierno que condena al país a un futuro haitiano, sin la solidaridad munífica de Venezuela con Haití.


“La regaladera”, como la bautizó el pueblo, que Chávez insiste en confundir con solidaridad, ha causado irreversible daño a la economía nacional, aunada a la destrucción del aparato productivo nacional - para privilegiar a empresarios capitalistas extranjeros, como los brasileños y argentinos – y a la desaforada compra de armas, en lo que Chávez ha gastado – que se sepa - 10 mil millones de dólares, y sigue comprando compulsivamente – Putin, el vendedor ruso que vino a cobrar la deuda atrasada, se llevó un pedido de $5.000M - hipotecando al país porque no hay dinero para pagar esa desmesura, ¿qué entregará a cambio si ya la Faja no alcanza? ¿Cuántos MW de electricidad se comprarían con ese dispendio? - y habla de producir energía atómica y de ingresar a una nueva carrera espacial, lo que concitó la burla de los gringos, pues no ha podido resolver el problema eléctrico y pretende viajar al espacio.

¿Qué será del satélite chino? Así que Chávez ha sido una bendición del cielo, no solo para los fracasados gobiernos socialistas del planeta, sino para el sistema capitalista internacional que hasta por rebote se beneficia de la telaraña ideológica de un hombre sin mayores luces elevado a la dimensión reservada a los estadistas, por la equivocación popular recurrente, que no cesará en sus errores hasta que se derrote la ignorancia como fuente inagotable de ascenso político para cuanto espontáneo se lance pa´presidente.

Es una actitud nacional

Sin embargo debo aclarar que esa forma de actuar de Chávez – manirrota, pantallera, irresponsable – es una actitud porcentual venezolana, pues demuestra el gentilicio mayor pesar por el sufrimiento extranjero que por el del patio.

Nos acostumbramos a recorrer ida y vuelta un corredor de privilegios, apáticos al tremendo dolor invisibilizado que nos circunda. Sólo quien ha tenido la osadía de acercarse a la realidad hasta quemarse con ella, es capaz de indignarse con esta forma de generosidad de exportación.

No existe dolor ajeno que no cuente con nuestra solidaridad automática. Basta ver las campañas de recolección de fondos para cualquier conmovedora causa foránea como recaudan dinero a montón, pero si la causa es nacional, aunque sea tan estremecedora como la de afuera, da vergüenza lo que se obtiene.

Pero, también se observa en la intimidad familiar: Conocí un mecenas popular que mantenía con su escaso salario un equipo ciclista, y por esa acción recibía pingüe reconocimiento mediático que le inflaban el orgullo. Un día visité su casa para entrevistarlo, lo que encontré fue una pobreza escalofriante: La esposa, apenas cubierta con harapos y descalza - parecía un afiche de la FAO contra el hambre - y los hijos, cuatro o cinco, desnudos o semi desnudos pero todos sucios, demostraban con sus escleróticas saltonas la inmensa desnutrición que padecían. Sobre eso escribí. El dinero de su responsabilidad familiar era dilapidado en obtener la fama.

Exactamente igual que la actitud presidenial de la actualidad. El flamante embajador ante la ONU se regodea con la generosidad sin parangón de su gobierno con Haití – “18 millones de dólares para cubrir operaciones diarias” - mientras seis millones de venezolanos sobreviven entre el desempleo y la buhonería de corre y corre. Es decir, casi el 50% de la fuerza laboral del país. Y el INE certifica que en 14 de las 24 regiones del país, la pobreza extrema ha aumentado.

Es tan disímil la prodigalidad de este gobierno, que mientras concede, por ejemplo, 900 millones de dólares a los ecuatorianos para cultivar cacao, a los venezolanos nos monta una arepera que cierra domingos y feriados para compensar la quiebra de las empresas de Guayana.

Ama a tu próximo como a ti mismo

Por alguna de esas extrañas complicaciones mentales del hombre moderno, se confundió el sentido primigenio de “próximo” – escrito con la “x” equivalente a “j” – y la palabra “prójimo” pasó, de “cercano a ti”, a significar “compromiso con los otros hombres”, que traduce con gente lejana y mejor si extranjera, de por allá… de Palestina, por ejemplo, cuyo drama conmovió a tal grado a los chavistas de la gran godarria, que hasta andaban de trapo en el pescuezo como Arafat, obviando que nuestro pueblo sufre también destierro secular en su propia tierra que le niega el pan, pero carece – en su brava carestía – hasta de símbolo alguno para el lucimiento mediático de chavistas faramalleros, que contrastan sus obscenos lujos contra las franelita colorás con errores ortográficos que porta el pueblo esperanzado que mendiga justicia.

De allí que la cita bíblica “Ama a tu próximo como a ti mismo” en sentido lato significa que - por solidaridad humana - como seas capaz de amarte debes amar a tus seres más cercanos – incluyendo a tus conciudadanos - y si los seres humanos cumpliéramos a cabalidad con ese mandato cristiano – así como con aquel que invita a no hacer lo que desagrada que nos hagan – no tendríamos ninguna necesidad de andar delegando la responsabilidad familiar al Estado - de donde deriva el nefasto paternalismo parasitario - ni metiéndonos en las vidas ajenas como el imperialismo chavista, que chapotea en miserias extraterritoriales teniendo charcas suficientes, fronteras adentro, para chapotear.

En conclusión

Venezuela necesita la inversión de absolutamente todos sus recursos para dar de comer a sus propios hambrientos, cuya desnudez tirita en ranchos insalubres, padeciendo el retorno de enfermedades endémicas y a merced de la ignorancia que sustenta tiranías por la supervivencia.

Por eso es hora de exigir en serio a este gobierno insensato y antinacional, cuyo paso por el poder marca en la escala de Ritcher cifra superior al terremoto haitiano, por la devastación causada, que cese el derramamiento de dólares venezolanos sobre naciones y organizaciones extranjeras y asuma y cumpla su responsabilidad con las necesidades de la patria, que es la gente.
Leer más »

3 de abril de 2010

¡¡ Hay vida antes de la muerte !!!

Sí, leyeron bien, no es una perogrullada, ¡¡¡hay vida antes de la muerte!!!, pero hay tanta gente confundida buscando desesperadamente la vida ¡después! de la muerte – cosa que esperamos sea cierto aunque yo preferiría seguir aquí donde conozco - que se olvida completamente de vivir su vida y se llena de prohibiciones, complejos y tabúes que les impide disfrutar a plenitud esos momentos fugaces – algunos más o menos prolongados – de alegría que en nuestra hipérbole semiótica llamamos felicidad, como bien acota Fernando Savater.

Y es que, en esa extraña actitud ante el esplendor de posibilidades que traduce estar vivo – complicadas por el sofisma rico-pobre - nos hemos convertido en exégetas de la muerte – contradicción fundamental de quienes preconizan la inmortalidad del alma - llegando al colmo de gastar cifras escandalosas en entierros de cadáveres de familiares que jamás pudieron disfrutar en vida ni una mínima porción de ese derroche.

Urnas con acabado de piano y curvas lujuriosas, con playstation, teléfono celular, bar y aire acondicionado para albergar el saldo de una vida de privaciones, que será inhumado en un hoyo que se cotiza en Wall Street, porque él o ella “se lo merece”, sin embargo, que agradecido hubiera partido ese difunto si ese dineral se le hubiera ofrecido en vida para darse una vueltecita por Europa, que ya de su cadáver se encargará salubridad, por imperativos de la realidad.


Así que es necesario, muy necesario, que comencemos a pensar seriamente en que hay vida antes de la muerte y actuemos debidamente según esa certeza.

Podríamos comenzar por amarnos un poco a nosotros mismos, sin caer en el narcisismo, por supuesto, para frenar la banalización de la vida que tantas desgracias ha traído a la familia, imponiéndonos como disciplina derrotar nuestra ignorancia en materias tan sensibles como el arte de vivir, de compartir y de amar sin condición.

Sí lográramos ese propósito nos sorprendería encontrar lo que llamamos justicia, en un mandamiento sencillo, como su vida misma, del carpintero de Galilea: “Ama a tu próximo como a ti mismo”, pues nadie que no se ame adecuadamente puede amar al otro por cercano que sea.
Leer más »