Cuando denuncio al ladrón y al canalla sólo al canalla y al ladrón señalo

Cuando llamo ladrón al ladrón y canalla al canalla, sólo al ladrón y al canalla aludo. Ladrones y canallas suelen cobijarse bajo la pudibundez moral, la insulsa descalificación y las leyes dictadas ex profeso para acallar la voz tronante que los desnuda como canallas y ladrones. Nada me produce más satisfacción que contemplar los cadáveres insepultos de ladrones y canallas, aullando sus pútridas carnes las huellas de mi látigo, deambular ululantes en los muladares buscando un rincón para cavar sus tumbas con la sordidez de su moral deshilachada. ¡Silencio ladrones y canallas que, aunque los tiempos parecen favorecer a canallas y ladrones, este espacio es un reducto de la decencia y de la integridad!

3 de abril de 2010

¡¡ Hay vida antes de la muerte !!!

Sí, leyeron bien, no es una perogrullada, ¡¡¡hay vida antes de la muerte!!!, pero hay tanta gente confundida buscando desesperadamente la vida ¡después! de la muerte – cosa que esperamos sea cierto aunque yo preferiría seguir aquí donde conozco - que se olvida completamente de vivir su vida y se llena de prohibiciones, complejos y tabúes que les impide disfrutar a plenitud esos momentos fugaces – algunos más o menos prolongados – de alegría que en nuestra hipérbole semiótica llamamos felicidad, como bien acota Fernando Savater.

Y es que, en esa extraña actitud ante el esplendor de posibilidades que traduce estar vivo – complicadas por el sofisma rico-pobre - nos hemos convertido en exégetas de la muerte – contradicción fundamental de quienes preconizan la inmortalidad del alma - llegando al colmo de gastar cifras escandalosas en entierros de cadáveres de familiares que jamás pudieron disfrutar en vida ni una mínima porción de ese derroche.

Urnas con acabado de piano y curvas lujuriosas, con playstation, teléfono celular, bar y aire acondicionado para albergar el saldo de una vida de privaciones, que será inhumado en un hoyo que se cotiza en Wall Street, porque él o ella “se lo merece”, sin embargo, que agradecido hubiera partido ese difunto si ese dineral se le hubiera ofrecido en vida para darse una vueltecita por Europa, que ya de su cadáver se encargará salubridad, por imperativos de la realidad.


Así que es necesario, muy necesario, que comencemos a pensar seriamente en que hay vida antes de la muerte y actuemos debidamente según esa certeza.

Podríamos comenzar por amarnos un poco a nosotros mismos, sin caer en el narcisismo, por supuesto, para frenar la banalización de la vida que tantas desgracias ha traído a la familia, imponiéndonos como disciplina derrotar nuestra ignorancia en materias tan sensibles como el arte de vivir, de compartir y de amar sin condición.

Sí lográramos ese propósito nos sorprendería encontrar lo que llamamos justicia, en un mandamiento sencillo, como su vida misma, del carpintero de Galilea: “Ama a tu próximo como a ti mismo”, pues nadie que no se ame adecuadamente puede amar al otro por cercano que sea.
Leer más »

27 de marzo de 2010

¿El Mandela venezolano?

Los hombres de poder desprecian su necesidad de asesores corajudos que les digan la verdad y les impidan cometer actos reñidos con la prudencia que debe caracterizar las ejecutorias de un Jefe de Estado. Lamentablemente los hombres de poder son el reflejo de las íntimas perversiones de los pueblos, entre ellas la ignorancia. Hitler, por ejemplo, no fue más que el intérprete de la locura colectiva que afectó al pueblo alemán en aquella hora menguada para su grandeza. Hora en que solamente los aristócratas salvaron su honor para la historia. Hitler no tenía asesores sino incondicionales no deliberantes. Y el crimen campeó. Es la verdadera soledad del poder. Y es que hasta los jefes mafiosos tienen a su alrededor asesores que les señalan las inconveniencias de realizar acciones que pudieran comprometer su fachada ante la sociedad.

El general Páez, precisamente por esa carencia de hombres probos a su alrededor, cometió un crimen execrable para su historia de fundador de la República y héroe de la Independencia americana, al ordenar el fusilamiento de dos prisioneros políticos, los generales federalistas Herrera y Paredes, en venganza por la salvajada cometida por las tropas federales en la batalla de Chupulúm, cerca de Petare. Y ese crimen se llevó a cabo sin que nadie opusiera la más leve resistencia. Todos fueron excesivamente diligentes para cumplir aquella orden atroz. Cualquier dilación u oposición razonada le hubiera evitado al Héroe de las Queseras del Medio y Carabobo ese oprobio sobre su brillante hoja de servicio. Level de Goda sentencia que ese acto fue una señal de la decrepitud de Páez.

Así la historia registra los desmanes de todos los hombres de poder que en el mundo han sido, atribuyendo un porcentaje de la culpa a los oportunistas y validos que los rodean y estimulan sus desvaríos, en lugar de cumplir su deber moral de mantenerlos en el cauce de la responsabilidad cívica y los dejan despeñarse al desastre ético y moral. Y es que del hombre de poder dimana un aura poderosa de autoridad incontrovertible, que instiga la servidumbre voluntaria capaz de llevar a cabo las órdenes más sórdidas o aplaudir los dislates más ridículos.

Pero esa carencia también ha afectado a no pocos hombres de Estado: Como Carlos Andrés y Lusinchi, a quienes los áulicos aplaudían el envilecimiento del solio presidencial, al elevar a sus amantes a posiciones de control que enlodaron la historia de estos líderes forjados al calor de la lucha contra la feroz dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez. Los adulantes cavaron el sepulcro de su historia, destruyendo con ellos la democracia liberal que comenzaba a surgir. Por ello, lo que presenciamos en la actualidad en Venezuela con el caso de Chávez, que es una entidad totalitaria, es la absoluta falta de sindéresis asociada a una corte perruna de hombres inservibles, cuya sumisión asquea, y a un anillo de extranjeros, supuestos asesores, sin comprensión de la venezolanidad, indiferente a la suerte moral del protector económico del régimen cubano.

Por lo tanto comete disparate tras disparate, que lo convierten en flanco de ataques que han minado a tal grado su prestigio, que ya la burla a sus expensas es el común en los escenarios internacionales, que también han comenzado a cuestionar seriamente su talante democrático y a tomar en serio su presunta peligrosidad para la estabilidad de la región. Cuando tomó la decisión de ordenar la prisión de Oswaldo Álvarez Paz – un líder de la social democracia mundial, excandidato presidencial y figura relevante de la política nacional – no tuvo a su lado alguna voz que le impidiera cometer tal sandez.

El “Mandela venezolano”

En una oportunidad vaticiné en este diario la inminente prisión de Manuel Rosales y me preguntaba si sería “el Mandela venezolano” o se pondría los patines para huir como Chávez esperaba. Huyó – y nadie puede juzgar esa acción, pues la cárcel, en regímenes como éste, es “el sepulcro de los vivos”, como bien lo suscribiera Dostoievski. Sin embargo, el doctor Oswaldo Álvarez Paz enfrentó con entereza el calvario judicial incoado en su contra por un solitario Chávez desquiciado por la ira, que suele ser muy mala consejera. Y así, con ese acto irracional, Chávez acaba de crear un rival de mayor estatura continental que la suya, con suficientes méritos, convicción democrática y redaños para propinarle una derrota contundente, al que faltaba la victimización para empinarse como mártir de la resistencia.

Álvarez Paz, al cruzar el umbral de su prisión, flanqueado por gendarmes ostensiblemente respetuosos, ha dado el primer paso hacia su conversión en el “Mandela venezolano”, cuyo destino será conducir la República, a partir del 2012, hacia una época de paz, progreso y concordia. Los jóvenes que hacen vida pública en las redes sociales se han erigido en difusores de su imagen. Todos los avatares de Noticiero Digital amanecieron sustituidos por una fotografía de Álvarez Paz, por ejemplo.

¿Qué fue lo que dijo que tanta ira causó?

Uno de esos personajes inservibles que pululan a las sombras del poder, para congraciarse y conseguir alguna canonjía, manifestó que Álvarez Paz sería juzgado por “traición a la patria”, y me pregunto si este adulante está enterado de la existencia del artículo 464 del Código Orgánico de Justicia Militar, que define las acciones que configuran traición a la patria, como someter a la república a actos de ruptura de relaciones diplomáticas.

Oswaldo Álvarez Paz ha sido imputado – sin derecho a ser juzgado en libertad, lo que sí se aplica a cuanto delincuente atrapa la policía – por los graves delitos de conspiración, instigación pública a delinquir y difusión de información falsa. Los “jueces del horror” siempre encontraban formas jurídicas para cubrir las injusticias, abusos y excesos del poder.

Es la antigua fábula del lobo y el cordero, mediante la cual Esopo sentenciaba que de nada valen los argumentos del débil cuando el poder decide actuar en su contra. Oswaldo Álvarez Paz no dijo nada que la prensa mundial no haya estado reseñando desde hace mucho tiempo, lo que ha sido exacerbado por la declaración de un juez de la Audiencia Nacional española con relación a la organización terrorista ETA – declarada objetivo militar por el gobierno francés - que supuestamente mantiene como refugiados unos cuarenta miembros en Venezuela, comprobándose que al menos dos de ellos ocupan cargos de alguna significación en el gobierno. Y Chávez sabe – y por eso su iracundia contra Álvarez Paz - la delicada situación a la que lo han llevado sus temerarias declaraciones de reconocimiento a las FARC como grupo beligerante, una organización vinculada al secuestro y tráfico de estupefacientes, declarada terrorista por 32 Estados, entre ellos los integrantes de la Unión europea, los Estados Unidos y Canadá.

Está consciente, también, de su precaria situación jurídica ante la Corte Penal Internacional por casos relacionados con la violación de los Derechos Humanos y no puede negar su preocupación por la calificación que está recibiendo Venezuela como importante “autopista para el tráfico de drogas”, no sólo por los Estados Unidos, como falsamente arguyen, sino por España, Inglaterra, Francia, Portugal y países africanos. Así que lo que dijo Álvarez Paz por Globovisión golpetea de día y de noche la psiquis de Chávez - ¡terrorismo, narcotráfico, derechos humanos! - porque son hechos que ya el mundo considera harto evidentes y que pueden, en cualquier momento, desembocar en acciones jurídicas por plena prueba. Y si en verdad quiere encontrar un culpable, éste no está en Álvarez Paz sino en su entono de incondicionales, incluyendo a algunos presidentes latinoamericanos, como Lula, que lo ha usado para erigirse por contraste en la exorbitancia de “estadista mundial” y lo llama en privado, con desprecio, “el loco Chávez” - que le apoyan y aplauden cualquier estupidez, hasta auto inculpadora, con tal de mantener los privilegios que el ejercicio de un poder incontrolado les prodiga.

Pero también debe revisar su ego desmesurado, que ha contribuido a desarrollar el cáncer que destruye sus defensas: Se cuenta, por ejemplo, que la salida de José Vicente Rangel de su cogollo, fue por atreverse a recomendarle que tuviera cuidado con la forma con la que dispone del tesoro público, pues le podría acarrear sanciones judiciales en el futuro. Dicen que el que va a caer no ve el hoyo, pero hay algunos que caen porque simplemente subestiman la peligrosidad del hoyo.

En conclusión

Siempre me pregunté cuando Chávez iba a pisar el peine y a enviar a la cárcel a alguien de suficientes quilates como para surgir como el líder que aglutinaría la oposición a su régimen, para elevarse como el próximo Presidente democrático de la República de Venezuela. Lo acaba de hacer.
Leer más »

20 de marzo de 2010

O corren o se encaraman

Por temor a herir susceptibilidades solapadas en las palabras “pueblo”, “solidaridad”, “humanismo”, “pobreza”, y por una especie de sonrojo por producir dinero y bienestar personal, el discurso liberal no ha enfrentado con contundencia el mito “socialista” – en realidad “masalista” – produce masa, no sociedad – que tanto sufrimiento ha ocasionado a la humanidad, diluido en el argumento falaz del “amor a la pobreza”, en realidad su sustento político, pues, como he escrito en otras oportunidades, se apropió de valores sustantivos del ser humano, en su definición intrínseca sintetizada en la generosidad – cuyo máxima expresión es la piedad – para elaborar todo su andamiaje discursivo mendaz y perverso, que la historia reciente ha develado, por lo que es necesario difundir con efectividad – no en foros para iniciados - que “socialismo” es un sustantivo feliz que define la esclavitud política por el atractivo de lo social.
Es un espejismo – lo probó la URSS y lo demuestra Cuba - que ha permitido que importantes sectores de la humanidad caigan en la trampa del estatismo exacerbado, que define la realidad política del llamado impropiamente “social-ismo” que, repito, en la práctica no tiene nada que ver con lo social sino con el dominio centralizado de la vida política nacional por parte del asfixiante aparato estatal que, eliminando lo “privado” y su exponente, la individualidad, convierte lo “publico” en lo “gubernamental”, derivando al ciudadano en súbdito masificado, necesariamente obediente y no deliberante, permutándole la libertad por la subsistencia basal.
Es decir, que tal como bautizar una niña como “Hermosa”, por lo que siempre lo será de forma ideal, el sustantivo “socialismo” posee la virtud artificial intrínseca de referirse a lo social por encima de lo político, que el común introyecta como “preocupación por el sufrimiento del pueblo”, con el sentido de solidaridad, por encima del individuo entendido como egoísmo, cuando en la realidad es todo lo contrario: es un sistema que privilegia lo político por encima de lo económico, con el desastroso resultado para lo social.
Es una de esas voces de fácil compra pero que esconde una perversa realidad antinatural – su símil en la naturaleza es la letal medusa “avispa marina” - que suprime la individualidad, centraliza la actividad pública y estatiza la vida de la nación eliminando el “interés propio” que es el combustible que mueve la economía. Y esta es una fórmula inequívoca para fracasar, por lo que este sistema de gobierno sobrevive entre sus escombros gracias a la represión de un militarismo corrupto que se encarga de oprimir la disidencia y por la idiotez acrítica de la filantropía liberal.

Cuba es el ejemplo más cercano de la aplicación de la fórmula socialista en un país que, aunque bajo una dictadura militar indeseable, era para 1958, uno de los más prósperos de América Latina que se ha convertido en un lastimoso espectáculo de desolada miseria bajo 51 años de opresión colectivista, erigida en el burdel del planeta.

Develar la verdad socialista
Pocos de los aduldolecentes socialistas, seguidores incondicionales de una ilusión conjugada en un idílico futuro eterno, conocen en realidad las características opresivas de este tipo de regimenes que sólo pueden sostenerse por la fuerza colosal de las armas, pues ningún hombre de verdad está dispuesto a rescindir su derecho a la libertad sino es por la aplicación de una fuerza superior que domine su naturaleza, y ésta es el terror psicológico como consecuencia de la aplicación sistemática de técnicas de control de la población cuya subsistencia deriva de la sumisión, aunque vemos con asombro como en la Alemania actual un elevado porcentaje de individuos deploran la caída del Muro de Berlín y añoran al Estado propietario de sus vidas que les proveía la subsistencia en un mundo gris de alcohólicos cabizbajos, irreconocibles como sujetos de derechos. La aduldolescencia también campea por la ex culta Europa.
Utopía de la inmovilidad deseada
El socialismo, como discurso de una utopía irrealizada, enamora a jóvenes románticos - y ancianos espinilludos - llenos de aspiraciones justicieras insufladas por el manual de Robin Hood – “quien roba a Pedro para darle a Juan, tiene el amor de Juan” - cuando en la realidad es un sistema empobrecedor, indefectiblemente vinculado a gobiernos dictatoriales, definidos como “democracias populares” por la prensa de izquierda - en una absurda contradicción – que imponen a sangre y fuego el personalismo, el estatismo, el partido único, el sindicato único (en realidad un comisariado del partido), el líder único e infalible, el igualitarismo (igualdad porque sí) y el colectivismo, lo que los lleva irremediablemente al fracaso, sencillamente porque todo eso es antinatural.
Y ese es uno de los problemas que confrontamos los liberales: Que el discurso romántico y pobrecitista del socialismo flota incontaminado por encima de los cien millones de muertos – en Rusia, China, Camboya, Corea del Norte, Cuba - y de las atrocidades que los socialistas en busca de su utopía comunista han cometido antes de fracasar estrepitosamente y convertirse en obesos capitalistas salvajes. Y es que ese discurso atrapa especialmente a la juventud que no ha incursionado críticamente en la historia. Por eso es tan importante llevar a nuestros estudiantes la verdad resultante de comparar el discurso romántico contra la injusticia y la realidad de un siglo de crueldades de este perverso sistema ideológico enemigo de la libertad, del individuo, de la propiedad privada y de la democracia.

La base del discurso socialista
El basamento de la engañifa socialista (cuyo lema es ¡ojalá que llueva café!, como Chávez añora que llueva electricidad), que insisto es una ideología en la que los medios de producción son, en teoría, propiedad colectiva, pero en la práctica se concentran en la nomenclatura oficial erigida en signataria del Poder Popular y por lo tanto todo pasa a ser para disfrute de los burócratas, son:
Justicia social, que en verdad es filantropía oficial que deriva en parasitismo social por la castración de la responsabilidad;
Repartición proporcional de la riqueza, un mito muy productivo entre la ingenuidad popular, por el atractivo de la palabra “riqueza”: Pablo de Tarso hizo doctrina que para poder repartir primero hay que producir, y no hay nada que odie más un socialista que la palabra “producción”;
Igualdad por encima de la libertad, sólo posible por la fuerza;
Solidaridad, pero mecánica, algo así como una banda de mochos rascándose entre sí;
Plusvalía del trabajo, que le hace la boca agua a los ingenuos, pues predica que la mano de obra tiene un valor superior en la relaciones de producción y es la que fija el precio del producto, lo que no solo es falso, sino que es embuste, pues es la utilidad la que fija el valor, reflexione y lo descubrirá;

Todo eso derivado de la Economía de Estado, Estado propietario del aparato productivo, comercial y financiero y, por lo tanto, todos los ciudadanos comen si el Estado quiere, lo que el Estado desee a través del paternalismo oficial – estupidez ésta que arruinó la democracia venezolana, incapaz de generar un proyecto económico de nación adulta por el perverso clientelismo político, ejercida por un poderoso gobierno central (controlador, confiscador, interventor y – por supuesto, ni lo mencionan - represivo)
Conclusión
Aunque las últimas encuestas revelan que sólo el 21% de los venezolanos sigue seducido por la oferta de vivir sin trabajar, aquí todo el mundo tiene que definirse:
Si es socialista, asuma su barranco y demuestre que vive como tal enemigo de la propiedad y de la empresa privada, pues lo suyo es propiedad colectiva, control social, pensamiento único y capitalismo de Estado – todo socialismo lo es, aunque no todo capitalismo de Estado es socialista (caso países árabes) - porque jamás la legión de burócratas - ineptos genéticos, psicópatas y oportunistas desclasados - que el socialismo acopia para subsistir, va a rescindir sus privilegios para drenarlos al pueblo.

Pero si su amor a la pobreza no llega al grado de quererla para siempre y defiende la propiedad privada y la libre empresa, pero no quiere que le digan ¡liberal!, le queda la social democracia: Teodoro Petkoff, antiguo comunista de fusil al hombro – que acaba de llamar filho de puta a Lula - confesó en una entrevista en España que era social demócrata. Y William Lara, el inepto gobernador de Guárico, sentencia: “A Falcón se le acabó la gasolina revolucionaria, es un auténtico socialdemócrata”. Aunque también puede ser demócrata social, para que no lo confundan con los adecos. O “socialista liberal”, que queda bien fino.
Leer más »

13 de marzo de 2010

Bloqueo a Cuba: Leyenda urbana

Cuando el presidente de la Ford Motors visitó a Fidel en La Habana, le ofreció reemplazar gratuitamente el parque automotor de su marca, de los años ´50 y ´60, que todavía circulan en la isla gracias al ingenio de los “mecaniqueros”, con el fin de exhibirlos en los Estados Unidos, pero Fidel se negó rotundamente.

Eso hubiera develado el sainete político que logró edificar con la estupidez del bloqueo norteamericano, iniciado el 7 de febrero de 1962, que prohíbe las relaciones económicas, financieras y comerciales - excepto de alimentos y medicinas - con normas extraterritoriales que sancionan a terceros países o sus empresas, esto último puramente enunciativo, pues Europa – que consume el 60% de la producción de habanos cubanos - Canadá y América Latina han mantenido relaciones con Cuba sin consecuencias, como fue el caso de Carlos Andrés Pérez, el creador de la triangulación comercial que perjudicaba a los venezolanos para ayudar a los cubanos, como hace ahora Chávez.

Esa resolución fue precedida por la declaración pública de Fidel en 1961, - luego del torpe fracaso de Bahía de Cochinos- asumiendo la construcción del primer Estado marxista de América, en plena Guerra Fría y a 90 millas de las costas de Estados Unidos, país que no podía aceptar con indiferencia la existencia de un peligroso enclave soviético frente a sus limites marítimos – el intento de colocar misiles nucleares en manos de este radical descontrolado les dio la razón.


La soberbia de Castro al asumirse marxista derivó de un generoso crédito de cien millones de dólares – no de rublos – además de firmar tratados para la compra – a precio superior al mercado, para Rusia y los países satélites de la URSS, - del 80% del azúcar que producía la isla y la venta de aluminio, cemento, papel y petróleo - que Fidel revendía como hace hoy con el venezolano - que el gobierno de Khrushchev le concedió a finales de 1960, luego de que Fidel tratara inútilmente de que Eisenhower lo recibiera.

Con ese aporte inicial comenzó la extravagancia soviética de mantener una colonia esclava en el continente americano, para alardear frente a Occidente de su infiltración ideológica, cuyo costo durante 30 años superó con creces los bienes de capital de toda la época republicana de 1902 a 1959, sin incluir el inmenso gasto militar que permitió a Fidel organizar el ejército más poderoso de América Latina para usarlo como fuerza mercenaria en África y para sofocar la libertad en la isla y ahora para liquidar la democracia en Venezuela.

“Solamente entre 1981-1990 el valor de los bienes de capital recibidos – entre 120 y 150 mil millones de dólares - fue dos veces mayor que todas las inversiones norteamericanas existentes en la Isla hasta 1959”, suficientes para que una república, estancada en once millones de habitantes, se empinara hacia el progreso sin mayores contratiempos. Pero Fidel, acostumbrado al dinero fácil y ensimismado en su megalomanía comediante, destruyó el aparato agro-alimentario, sometiendo a la población cubana a una dependencia indigna, y arruinó el comercio, la industria, la infraestructura, la producción azucarera – orgullo de la cubanidad: Primer exportador de azúcar del mundo desde 1818 - y los sistemas de salud y educación de la nación, estos últimos bandera propagandística del régimen. Por eso sus aullidos por el asunto del bloqueo se han intensificado desde que se le acabó la papaya rusa, aunque ahora está chupando sangre viva a la pobreza venezolana, que analistas calculan en siete mil millones de dólares anuales.

El bloqueo es una leyenda urbana

En anterior artículo escribí, que el bloqueo a Cuba sigue vigente en los Estados Unidos – a pesar de las voces disidentes en el senado y en el gobierno que lo consideran un fracaso - por el temor de los demócratas y republicanos a perder el voto de los cubanos en Miami que se oponen a la normalización del intercambio comercial, que, paradójicamente también perjudica al comercio estadounidenses.

Y ha sido un fracaso porque, contradictoriamente, fortaleció a Fidel Castro al nuclear al pueblo cubano en torno a su liderazgo por la especulación de una amenaza – supuestamente inminente – de una intervención militar del imperio, lo que fue capitalizado por el comunismo internacional que resumió el embargo como una forma de guerra económica con la intención de devolver a los monopolios norteamericanos la riqueza de la isla, además de proveer a los hermanos Castro de una justificación ante la miseria general que han causado sus políticas y prácticas comunistas y gangsteriles.

Y, por supuesto, ha cubierto a Fidel del manto de víctima heroica de un poderoso imperio – la fábula de David contra Goliat – cuya “inmensa dignidad es una estrella solitaria en la pléyade de rastreras naciones pitiyanquis que se postran ante el poderoso coloso del Norte”.

Discurso que conmueve profundamente el alma ingenua de los adolescentes tardíos del socialismo, que no se atreven a investigar la realidad de esta leyenda urbana que nutre el discurso de la idiotez congénita, por temor a descubrir que la alimentación del pueblo cubano depende en un 40% de los odiados Estados Unidos. Y ha servido también este bloqueo para neutralizar los argumentos de los liberales frente al ejemplo de desarrollo de naciones que han elegido el camino de la libertad económica y de respeto al individuo. Porque, “si no fuera por el bloqueo, Cuba sería…” supuestamente, una vaina grandísima.

La idiotez del comunismo espanta

Los fidelorrágicos se niegan a admitir la contradicción de su discurso antiimperialista con la exigencia de que los gringos mantengan a Cuba como cuando Batista, porque supuestamente es la falta de dólares yanquis – los del enemigo - lo que ocasiona el estruendoso fracaso del comunismo en Cuba, aunque entren profusamente a su gobierno dólares rusos, europeos, africanos, chinos, japoneses, latinoamericanos en los bolsillos de empresarios de toda índole – hasta del narcotráfico – y de tres millones anuales de turistas – la miseria estructural y la prostitución juvenil son atractivos turísticos (“con dólares aquí todo se puede, yo vendo todo, hasta la dignidad por unos dólares”, confiesa una estudiante de Historia, que se prostituye a los turistas).

Según informaciones ofrecidas por el gobierno de Cuba, en su página de Internet: “Al cierre del 2002, 53 hoteles y 18.390 habitaciones operaban bajo contrato de administración extranjera, con 16 cadenas de reconocido prestigio internacional, como Sol Meliá, Accor, Barceló, IberoStar, LTI, Red Deer, Sandals y Superclub.

Al cierre de 1998 existían 220 operadores de zona franca procedentes de 26 países, entre los que se encuentran España, Italia, Canadá, Panamá y México.

A fines del año 2000 había 392 asociaciones económicas con capital extranjero, ubicadas en su mayor parte en minería, exploración petrolera, turismo, desarrollo hotelero, pesca de arrastre (camaroneras), azúcar, industria (ligera, alimentaria siderúrgica, metalmecánica, pinturas y químicos), industria energética, gas, sector financiero, exportación de habanos, construcción, cemento, aviación civil. Los capitales provienen de más de 60 países entre los que resaltan España, Canadá, Italia, Inglaterra y Francia".

Hasta el famoso ron “Havana Club” pertenece, desde 1993, a la empresa francesa Pernod Ricard. Y la familia Castro, en sociedad con transnacionales, es propietaria del Palacio de Convenciones, del conglomerado de tiendas al por menor CIMEX y Medicuba, que exporta vacunas y otras patentes farmacéuticas producidas en Cuba. Y para que el pueblo reciba los beneficios de esta bonanza, la Ley de Inversión Extranjera, estipula que la mano de obra de estas inversoras solo puede ser contratada a través de una agencia del Estado, que cobra salarios integrales, en dólares, pero paga salario social, en pesos cubanos, previa deducción de la contribución “voluntaria” del trabajador para el “disfrute” de los inexistentes “servicios públicos”.

En conclusión

Así que, si Cuba puede asociarse con cualquier transnacional, comprar lo que necesite o vender sus exportaciones a cualquier país del mundo, entre ellos aliados firmes de los Estados Unidos como Inglaterra y Colombia ¿cuál es el bloqueo – si no es mental – al que se refieren los comunistas como culpable de la miseria que Fidel le ha propinado a Cuba? Y, además, lo mínimo que se le pide a esta gente es coherencia: Si su comunismo es tan machete, ¿por qué se desgañitan pidiéndoles piedad a los yanquis a quienes odian y juran exterminar? Sale pa´llá.

Nuestra solidaridad con el periodista cubano Guillermo Fariñas, en huelga de hambre y sed, por la libertad, desde el 24 de febrero.
Leer más »

11 de marzo de 2010

Desmitificar el lenguaje

La misión del lenguaje es comunicar ideas, necesidades y sentimientos, por lo tanto debe ser un reflejo fiel de la realidad. Usar un lenguaje lleno de sofismas que no son capaces de transmitir la contundencia de la realidad es una conspiración contra la verdad que afecta la moral y la ética de la sociedad.

Hacerse cómplice de las perversiones que afectan al cuerpo social por complacer las pretensiones elitescas de la hipocresía es una cobardía que potencia la quiebra de la moral pública.

Nuestra república está repleta de ladrones del erario, de ayer y de hoy, a quienes llamamos “corruptos”, una idiotez que carece de la fuerza justiciera de la palabra ladrón. Los delincuentes ahora son “malandros”, voz que se usa, en un proceso de banalización de su significado, hasta para descalificar a los muchachos de mala conducta. Y los delincuentes se ufanan de ser “malandros” – soy malandro y qué - porque en la semiótica popular la palabra tiene connotaciones heroicas, machistas, de tipo con arrestos.

No es posible que se despoje a la palabra de su carga semántica que aplica una sanción social y pretender que la inmoralidad no se propague. Así como la palabra crea – “primero fue el verbo” – también seduce, transforma y manipula. La palabra “puta” conlleva una lesión moral, a tal grado que las que practican este oficio para vivir, lo consideran el peor de los insultos, que califica, no sólo a la que practica el sexo por la paga, sino también a toda mujer promiscua o sexualmente desenfadada.

El significado de esta palabra – que el DRAE describe, además, como “denigratoria” - mantenía a las putas en guetos controlados por las autoridades. La sociedad, para paliar el gravamen, la sustituye por “prostituta” – DRAE: “persona que ejerce el sexo por dinero” - que significa exactamente lo mismo y tiene el aditivo oculto, pero suena mejor a los oídos gourmet de la hipocresía y más adelante las llamó “mujeres de la vida alegre”, “trabajadoras sexuales” y luego “damas que practican el amor libre” con la consecuencia de habernos llenado de putas por ociosidad o por la impunidad, sobretodo en el segmento de las “niñas bien” que practican el sexo al aire libre con sus amantes de ocasión, mientras un tercero filma la escena para colgarla en Internet o jóvenes trabajadoras que se prostituyen los fines de semana como intercambio para pagar la noche de fiesta, a este comercio sexual lo llaman los sofistas ”relación con amigos con derechos”. Vaya al carajo.

Y así ocurre con la legión de muchachos que se meten a maricos por la aceptación, de un supuesto tercer sexo, que la conspiración social llama “gay”. Y los padres, en lugar de alarmarse ante la evidencia amanerada y acudir a los especialistas médicos del ramo para analizar la actitud y carencias hormonales del adolescente, aúpan orgullosos el desarrollo de la conducta imitativa, porque supuestamente es un atributo de la inteligencia, hasta que el joven se prostituye y la ociosidad los pervierte por el orgasmo múltiple que les procura el sexo antinatural.

Gente indigna de toda laya, maltratadores de niños y mujeres, infidentes, traidores, calumniadores, embusteros, abusadores, deshonestos tienen un calificativo popular específico que los retrata y los estigmatiza: “Hijo de puta”, frase que el Diccionario de la Real Academia registra como “mala persona”. Y pregunto: ¿confrontar a un sujeto indigno de fiar con un “mala persona” tiene igual consecuencia que decirle por todo el cañón, “usted es un hijo de puta”?, que define también a liderazgos políticos pivotados en la descalificación y el insulto del adversario.

Lo cierto es, señores, que la realidad nos presenta un cuadro que no está siendo registrado por el lenguaje: Niñas preñadas a los ocho años, drogadictas embarazadas que paren niños de 600 gramos de peso; adolescentes – casi niñas – con el uniforme del colegio, que se prostituyen para comprar teléfonos celulares, menores de edad usados como asesinos a sueldo – que ahora llamamos “sicarios”, jerarquizando estúpidamente este flagelo criminal, pues la voz “sicario” traduce “profesional del crimen que alquila sus servicios “honestamente”, es puntual y cumplidor”. En Colombia este sustantivo es equivalente a “suicida”, porque el sicario sabe que una vez cumplida la misión será asesinado, pero asume el compromiso de matar y morir para “dejarle una casa a su mamá”, pero en Venezuela están amparados por la impunidad que les ofrece la ineficiencia del gobierno y el pobrecitismo de la sociedad alcahueta y cómplice.

Familias enteras – abuelos, padres, hijos – dedicados a la venta al por menor de drogas, que han constituido una nueva clase social, la Clase F; atracadores y secuestradores adolescentes llenos de odio, que usan la delincuencia para ejercer su crueldad, demostración del crecimiento desbocado del lumpen social – descendiente del hombre de neandertal - que amenaza la existencia de la sociedad. Pero, sin el menor sentido común, usamos – o estamos obligados a usar por normas imbéciles - un lenguaje de penjaus para describir una realidad ranchificada, deshilachada, pervertida.

Si algo me enorgullece es haber escapado a esta infame práctica decadente, pues en los veinte ininterrumpidos años que produje y conduje mi programa de radio Venezolanidad, siempre reté al poder – al de ayer y al de hoy - y llamé las cosas por su nombre, claro y raspao.

Mandé al carajo a todo quien se lo mereció, sin importar su jerarquía transitoria, llamé cobardes y ladrones a los líderes políticos del pasado que le entregaron el poder a Chávez y ahora quieren volver, porque es inmoral que vuelvan. A los empresarios explotadores y comerciantes especuladores, sindicalistas patronalistas, periodistas gobierneros, médicos mercantilistas, curas pederastas, llamé despreciables. A la puta llamé puta, al ladrón, ladrón, al marico, marico y al hijo de puta, con toda la fuerza de mi voz, ¡Hijo de puta! Sale pa´llá.
Leer más »

10 de marzo de 2010

Quiero ser comunista… como Sean Penn

“Sean Penn es conocido en Estados Unidos por su activismo de extrema izquierda. Visita con regularidad a Chávez en Venezuela y es uno de los más conspicuos defensores de la tiranía de los hermanos Castro”. Recientemente pidió prisión para los periodistas norteamericanos que llamen dictador a Chávez, en la tónica que ha caracterizado su profundo odio por los periodistas. Sean Penn es un consentido de Hollywood – que se asocia con Chávez y Danny Glover – otro comunista envidiable - para acabar con la tiranía de Hollywood - que contribuye con sus excelentes actuaciones a la expansión capitalista y que fue esposo de Madonna – su boda con la estrella del pop se recuerda por haber disparado contra los helicópteros de la prensa que filmaban desde el aire - a quien jamás escatimó puntuales golpizas – se dice que le daba duro y curbero con un bate de béisbol - como tampoco se las ha negado a los reporteros gráficos que osan inmortalizar sus célebres peas y que pasó 32 días en chirona por patear a un humilde extra de una de sus exitosas películas, en símil con la también defensora de Chávez, la comunista Naomi Campbell, famosa por las profusas patadas igualitaristas que aplica a su servidumbre, taxistas, mesoneros y aeromozas.

Me imagino la pena de este humilde proletario por la pérdida en un incendio colectivo, de su humilde rancho valorado en tres millones de euros, es que Dios no tiene compasión con los comunistas como Sean Penn, el adolescente que demostró su rebeldía persiguiendo olas en las playas de Malibú, hijo de madre actriz y padre director, ambos de TV, que se crió en las penurias de la mansión familiar en North Hollywood, y reside en San Francisco, en una mansión valorada en $15 millones, apertrechada con todo lo que usted se imagina que pueda caber en quince millones de dólares de pulido espacio techado, que habita desde que otro incendio acabó con su casa en Los Ángeles - que manía del fuego, perseguir sus propiedades, ¿será por el seguro? Sean Penn, el moderno rebelde – al estilo James Dean – que viajó a Bagdad en diciembre de 2002, cuando aún gobernaba Saddam Hussein, y encontró todo tan maravillosamente democrático – ni se percató de los crímenes contra los kurdos - que, a su regreso, se opuso a la invasión a Irak pero que no dice ni pío contra Obama que descalcifica a Afganistán. – y al que robaron un precioso Buick de 1987 con todo original y dos pistolas, una Glock 9mm y una Smith & Wesson .38, en la guantera.

Sean Penn, que despreció el Oscar hasta que se lo concedieron como “mejor actor”, que al retirar su estatuilla, dijo: "Si hay algo que los actores saben tan bien como que no hay armas de destrucción masiva, es que no hay una mejor actuación". Nadie lo entendió, pero su reputación de rebelde – esa que lo impele a defender a tipos como Chávez y Fidel - quedó intacta. Me gustaría ser comunista como Sean Penn... sin la catajarria de contradicciones.
Leer más »

6 de marzo de 2010

¿Pinochet o Fidel, that is the question?

He sostenido, sostengo y sostendré que tanto Pinohet como Fidel Castro son despreciables deformidades, éticas y morales, para el degredo de la historia, junto a Stalin y Lenin, Mussolini y Hitler y Juan Vicente Gómez, Juan Domingo Perón, Juan Velasco Alvarado, Pérez Jiménez, por no citar a Pol Pot ni a los Kim Il Sung, padre e hijo y los infames dictadores argentinos post - Perón, entre la gama de depredadores de izquierda y de derecha – en realidad eslabonados por el ladronismo congénito y el odio a la humanidad, que el mundo ha debido soportar en nombre de alguna idiotez ideológica que permita la permanencia indefinida en el disfrute del poder de alguna camarilla de mal nacidos con insuficiencia democrática.

Sin embargo, crímenes aparte, hay una enorme diferencia entre Fidel y Pinochet, mientras el primero, un estatista desaforado, sumió a Cuba en la miseria más hórrida y 51 años después – desplazado por una incontinencia fecal - su sucesor Raúl Castro se ve obligado a reconocer “que Cuba no ha superado aún el "periodo especial" – iniciado en 1959 – con su precariedad salarial y escasa productividad; el segundo fue el dinamo del llamado por Milton Friedman, “Milagro chileno”, que en 17 años, a pesar de enfrentar dos crisis financieras, una de ellas mundial - dotó a su país de un modelo económico de libre mercado y fortalecimiento de la actividad privada que llevó a Chile hasta a competir con sus vinos en el mercado europeo, modelo que fue heredado por sus sucesores socialcristianos y reformistas socialistas en coalición, que, de manera inteligente, continuaron aplicando durante veinte años – de Patricio Alwin a la Bachelet - hasta derivar en el Chile de hoy en día, que, sin estar exento de contradicciones sociales, avanza firmemente hacia el Primer Mundo – pese al devastador terremoto que acaba de sufrir que afecta en un punto su PIB - de la mano de un economista liberal, formado en Harvard y exitoso empresario; de hecho, Chile se convertirá en el primer miembro pleno de la OCDE en Sudamérica y segundo en Latinoamérica, después de México, “debido al reconocimiento en los avances económicos de las últimas décadas, desarrollo social y fuerte reestructuración institucional, que lo ha llevado a ubicarse en la treintena de miembros de esta organización, que agrupa a las principales economías industrializadas del mundo”.

Y esa fue la receta, con ingredientes propios como eliminación: del régimen de cambios diferenciales, de restricciones para las tasas de interés, de subsidios y de controles de precio, así como el incremento de los precios de la gasolina, que la ignorancia manumisa le impidió aplicar a Carlos Andrés Pérez en su segundo gobierno – penetrado ya de la verdad frente al empobrecedor populismo de su primer gobierno - y que la idiotez celebra - y hasta la oposición oficial reivindica - como hito revolucionario y eso que fue tímida su aplicación para evitar el shock que la tremenda fuerza de la dictadura pudo aplicar en Chile – sin estallidos sociales - para bien de esa nación. El remedio maluco suele ser el que sana. Pero los pueblos parasitados prefieren la enfermedad a la cura, por el pobrecitismo que segrega.

Ni Pinochet ni Fidel

Los tipos de “izquierda – buena onda ellos – no tienen escrúpulos en postrarse como vestales rendidas ante los criminales dictadores militaristas de izquierda – “en todos los países se violan los derechos humanos” - pero les da “cosa” los criminales dictadores militaristas de derecha.

Si vamos a condenar los crímenes políticos, seamos, por lo menos, caballeros y reconozcamos que Lenin fue un asesino incomparable. Ni Nerón tuvo tan bajos instintos. Y condenemos a ambos con igual coraje. Ni Pinochet ni Fidel.

Y vamos a poner las cosas en perspectiva histórica: El siglo XX – con aguijón clavado en el XXI - nos dejó la impronta de cien millones de muertos y una larguiancha estela de ruina y miseria en 80 años de gobiernos socialistas - cuyo fracaso pivota en negarse a reconocer que los derechos del hombre – como individuo y como persona - son anteriores al Estado - como para poder tener una visión de conjunto del asunto.

Insistir en solapar la realidad de los logros del capitalismo – sistema socialmente perfectible, por supuesto - en el mundo – incluyendo a China – con el argumento de la explotación y la exclusión es ya obcecación de tarados o hipocresía oportunista.

Y si algo me indigna es precisamente la mentira de aquellos que obvian que Venezuela ha tenido 52 años de gobiernos socialistas - cual más populista – y la pobreza ha crecido en escala directamente proporcional a la fortuna de los burócratas que se benefician con sus familiares y compinches de las prebendas del poder socialista en el cual llevar un Bsf de servicios públicos a los más humildes produce riquezas y privilegios inconcebibles mientras lanzan migajas a la pobreza desde sus carrozas de reinas pepeadas de la “justicia social”, por eso esa bandera no puede ser arriada porque se acabaría la gozadera que su invocación genera.

Y en esos años, gracias a las políticas públicas de los regimenes liberales, la pobreza del mundo ha disminuido: “La pobreza absoluta (no la relativa, siempre somos más pobres que “alguien”) se redujo del 40% al 21% a nivel mundial desde 1981 hasta la fecha.

Es tal vez uno de los fenómenos humanos más importantes de la historia” (Juan Fernando Carpio) – logro opacado por la alharaca de los loros socialistas que fracasan en todo, pero como alborotan y repiten sandeces sobre la solidaridad internacional, enunciado desmontado por la realidad del África negra que evidencia la perversión tras la acrítica filantropía mundial que financia gobernantes asesinos y destruye la productividad: Alguien debe detener esa idiotez si en verdad se quiere ayudar a ese sufrido pueblo, como exige el joven economista keniata, James Shikwati.

Y así, mientras la pobreza se reduce drásticamente – en, por ejemplo, Europa – donde ya no hay emigración - Asia (China, Hong Kong, Macao, Taiwán, Malasia, Tailandia, Filipinas, Corea del Sur, Japón, Rusia), el subcontinente arábigo, Australia… - en nuestra postiza América Latina que, según epitafio del fidelorrágico Gabriel García Márquez, “o será socialista o no será” - lo que desdice su supuesta condición intelectual, pues debió decir “o será productiva o no será”, porque ser mendigo no es un destino – en la cual existen países inviables como Haití, por citar sólo el caso más dramático - que debe ser asociado a alguna nación desarrollada, sino pregúntenle a Puerto Rico - la pobreza es una ecuación perversa de ignorancia con explotación política.

Liberalismo Siglo XXI: La única opción

Libertad económica con racionalidad social es la propuesta para superar la pobreza en tránsito e impedir que la miseria destruya a los pobres fijos por acción incontrovertible de la naturaleza humana.

Así que, frente a ese imposible socialismo, fracasado a escala histórica, el liberalismo del siglo XXI (cuyo lema popular es “quien trabaja no come paja”) bajo la premisa de gobierno mínimo, economía de libre mercado, sociedad de bienestar – frente al “Estado de Bienestar” - teniendo como centro al individuo ético y productivo (a través del trabajo, del estudio y de la responsabilidad) como célula fundamental de la sociedad, propone el acceso proporcional a la riqueza – quien produce más gana más y quien quiera ser más que otro, pues que haga más – mediante la expansión de la propiedad privada, la meritocracia (o merecimiento) – cada quien según sus conocimientos - la solidaridad orgánica – la que identifica las potencialidades ajenas y ayuda a desarrollarlas – pero dando el pescado a quienes no puedan aprender a pescar, es decir focalizado el asistencialismo oficial exclusivamente en casos específicos – niños en riesgo, madres en precariedad, ancianos, indigentes, es decir pobres fijos – lo que significa que el liberalismo siglo XXI debe cubrir derechos sociales fundamentales como salud y educación para la productividad desde los primeros años, como condición previa para un mejor ejercicio de la libertad, según los postulados de Bobbio, pero hasta que todos los ciudadanos estén incorporados a la sociedad de bienestar que se irá institucionalizando en el proceso.

En conclusión

Venezuela es un país con grandes recursos que han generado miseria estructural, delincuencia y apagones. El sentido común obliga a reflexionar sobre las causas de tal paradoja. O liberalizamos la economía y subordinamos a ella la política o perdemos para siempre - como los países comiquitas del socialismo que muerden la mano que los alimenta - la posibilidad de ser realmente nación libre y soberana por la actitud proclive a la productividad de su gente.
Leer más »

1 de marzo de 2010

MEMORABLES

2 de Marzo.
Santos: Genaro, Lucio, Bartolomé Gutiérrez, Pablo, Lorgio, Inés de Praga.
Reflexión para hoy: Tolerancia debe traducir respeto por el otro como “no yo” y convicción de justicia.
1498: Vasco da Gama llega a Mozambique.
1743: El pirata Knowles ataca la Guaira con la fuerza más grande que había llegado nunca a Venezuela. Con banderolas, la atalaya de El Zamuro reportó 19 navíos británicos que tras cinco días de intensa defensa se retiraron completamente derrotados a Curazao.
1771: Francisco de Miranda llega a Cádiz en su primer viaje a España.
1811: Se reúne el primer Congreso de Venezuela, con 30 de los 43 diputados electos, representando a las provincias de Caracas, Cumaná, Barinas, Margarita y Mérida.
1821: Josefa Venancia de la Encarnación Camejo al frente de quince hombres reta a Chepino González, en Baraived (Falcón), y en violento combate logra vencerlo y el jefe realista muere en el combate.
1831: Santander recibe en Génova la noticia de la muerte de Bolívar, y escribe: “¿Con qué al fin murió don Simón? El tiempo nos dirá si su muerte ha sido o no útil a la paz y a la libertad?”.
1836: El estado de Texas se declara independiente de México.
1867: El Congreso de Estados Unidos impone la Ley de Reconstrucción, por la que se concede el voto a los negros libertos y establece en el Sur un régimen militar.
1873: El Congreso elige a Linares Alcántara luego de un pacto de mutuo apoyo con el otro candidato Hermenegildo G. Zavarce, y es juramentado como Presidente Constitucional.
1894: El general Domingo A. Sifontes asume la Comisaría General de El Dorado creada a petición suya para enfrentar la invasión inglesa.
1895: Fallece la pintora impresionista francesa Berthe Morisot (54).
1898: El Mocho Hernández encabeza la Revolución de Queipa contra el gobierno de Ignacio Andrade.
1923: Muere Ruy Barbosa, uno de los fundadores de la República de Brasil y autor de su Constitución.
1930: Muere DH Lawrence, escritor británico.
1931: Nace Tom Wolfe, escritor y periodista norteamericano, padre del llamado Nuevo Periodismo, que nació en los Estados Unidos en los años sesenta bajo la inspiración de la publicación de A sangre fría, de Truman Capote.
1942: Nace Lou Reed (Lewis Allen Reed) en Freeport, Long Island, Nueva York), cantante y escritor de rock, considerado el padre del rock alternativo.1950 : Nace en Caracas, el cantante, pianista , compositor y arreglista Avier Moisés D'aubaterre «Ajoporro». Nace en Caracas el músico Wladimir Lozano.
1952: Comienza el dragado del Canal del Orinoco.
1956: Francia reconoce la independencia de Marruecos.
1958: Sir Vivian Fuch termina su travesía terrestre por la Antártida.1967: Muere José Martínez Ruiz, "Azorín", escritor español.1971: Mujibur Rahman proclama en Dacca a Bangla Desh república independiente de Pakistán.1972: Es lanzado al espacio el Pioner X llevando un mensaje de la humanidad destinado a los hipotéticos seres inteligentes de otros mundos.1974: Rafael Caldera inaugura el Poliedro de Caracas.
1991: Más de dos mil guerrilleros del Ejército Popular de Liberación de Colombia entregan las armas.
1998: Ixora Rojas, del partido Acción Democrática, asume la presidencia de la Cámara de Diputados, y se convierte en la primera mujer en la historia de Venezuela en presidir una Cámara en el Congreso. Zoilamérica Narváez inicia su cruzada legal para exigir justicia contra su padrastro el líder sandinista – dos veces presidente de Nicaragua - Daniel Ortega por violación y abuso sexual desde que tenía 11 años.
2008: Chávez luego de calificar la muerte de Raúl Reyes de “cobarde asesinato”, y de calificar al presidente Uribe de criminal y dirigir una banda de criminales en el Palacio de Nariño, ordena cerrar la Embajada de Venezuela en Bogotá y manda a su ministro de Defensa a enviar 10 batallones y desplegar tanques y aviones en la frontera con Colombia. Y responde a una periodista: “¿Cerrar Globovisión? No, que esa cloaca siga abierta para que todo el mundo la vea”. El gobierno de Ecuador denuncia la violación de su territorio por parte de Colombia y retira su embajador de Bogotá y expulsa al colombiano, y envía sus tropas a la frontera con Colombia en la peor crisis diplomática entre los dos países.
2009: Hugo Chávez: “Si no fuera por estos medios, que están en poder de la oligarquía, que atacan y mienten y manipulan tanto, el apoyo al gobierno, a la revolución, estaría en mucho más del 80%”.
Leer más »

28 de febrero de 2010

MEMORABLES

1 de Marzo: 100 años del Himno del estado Bolívar
Santos: Rosendo, Albino, Adriano, Eudoxia, León, Antonina.
Reflexión para hoy: Cuando el individuo decide corromperse debe estar consciente de que no existe prótesis para la dignidad.
1444: Nace Alejandro Botticelli, pintor italiano.1493: La carabela "La Pinta" arriba al puerto de Bayona (Pontevedra), primer lugar de Europa en el que se supo la noticia del descubrimiento de América.1678: Se funda San Carlos de Austria, hoy solamente San Carlos, capital del Estado Cojedes.
1808: Napoleón Bonaparte crea la llamada "nobleza imperial", formada por generales del Ejército. Lo cambió todo para que todo siguiera igual. 1810: Nace Federico Chopin, compositor polaco.
1813: En proclama a los soldados del Ejército de Cartagena y de la Unión, con los que invade Venezuela, Bolívar utiliza por primera vez como adjetivo el derivado de Colombia que se haría gentilicio: “...Vosotros fieles republicanos marcharéis a redimir la cuna de la independencia colombiana como las cruzadas libertaron a Jerusalén, cuna del cristianismo”. En el desarrollo de la "Campaña Admirable", Bolívar toma San Antonio del Táchira.
1830: Bolívar renuncia a la Presidencia de la Gran Colombia y la entrega al General Domingo Caicedo.
1847: Asume la presidencia de la República el general José Tadeo Monagas.
1852: Nace en España, el Premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal.
1858: Julián Castro ocupa la Presidencia de Venezuela.1879: Bolivia declara la guerra a Chile y pierde su salida al Pacífico.
1891: Se firma en España el laudo arbitral sobre los límites entre Venezuela y Colombia.1896: El físico francés Henri Becquerel descubre una nueva propiedad de la materia que recibe el nombre de "radioactividad".
1909: Nace en Caracas el científico Arnaldo Gabaldón, erradicador de la malaria en Venezuela. 1910: Estreno del Himno del estado Bolívar, letra de José Manuel Agosto Méndez y música de Manuel Jara Colmenares.
1927: Nace en Barquisimeto, el músico Vinicio Adames. Murió junto con los miembros del Orfeón Universitario, el 3 de Septiembre de 1976, cuando el avión en que viajaban se estrelló en el aeropuerto de las Islas Azores. Nace Harry Belafonte, cantante y actor estadounidense
1932: El primer crimen del siglo: Secuestro del hijo del aviador Charles Lindbergh.
1938: Muere Gabriele D’Annunzio, poeta y político italiano
1947: Comienza a operar el FMI.
1950: Estalla una huelga petrolera en el estado Zulia que solo dura dos días.
1953: Evacuación de las últimas tropas británicas de la India.
1967: Secuestro y asesinato de Julio Iribarren Borges, ex director del Seguro Social. Las fuerzas armadas de liberación nacional, en voz de Elías Manuitt Camero, se atribuye en Cuba el cobarde crimen.
1974: Siete de los más íntimos colaboradores del presidente estadounidense Richard Nixon son acusados de participar en el escándalo "Watergate".1987: En una reunión convocada por la ONU un grupo de expertos advierte sobre la amenaza que representa el agujero de la capa de ozono.
1992: La mayoría de la población de las Repúblicas yugoslavas de Bosnia-Herzegovina y Montenegro se pronuncian en referéndum a favor de su independencia.
1996: 123 personas fallecen en un accidente aéreo en Arequipa (Perú).
2006: Inaugurada la Central Hidroeléctrica de Caruachi. Tiene una altura de 50 metros y cuenta con una longitud de 5.728 metros.
2008: En una operación conjunta el ejército colombiano dio de baja al terrorista de las FARC, Raúl Reyes, 2º jefe del Secretariado, acusado de narcotráfico, secuestro, desaparición de personas, homicidio, reclutamiento de menores y actos contra el Estado. Hugo Chávez advierte a Uribe, que si realiza un ataque militar en territorio venezolano contra las FARC, similar al realizado en Ecuador, sería "causa de guerra" y le enviaría los Sukhoi, y, para vergüenza nacional, pidió un minuto de silencio por el terrorista desaparecido.
Leer más »

27 de febrero de 2010

Confucio el confuso

Una desenfadada reina de belleza afirmó en una de esas entrevistas que les realizan ante el jurado para demostrar que estas jóvenes son algo más que nalgas y siliconas, que Confucio era el “inventor de la confusión”, pero ignorancia aparte la verdad es que observando los pujos ideológicos de partidos de oposición e individualidades políticas que han abandonado las filas del chavismo, para colocarse en alguna corriente socialista inédita, pareciera que Confucio, en su calidad de inventor de la confusión, los guía.

En estos días escuché a un prominente líder regional explicar por televisión que su partido era socialdemócrata y, además, socialista democrático, o sea, socialista al derecho y al revés.

Exactamente como la reina de belleza pero a ritmo de tango, pues socialismo y democracia son términos excluyentes, sin posibilidad de conciliación, pero la idiotez sigue citando a los países escandinavos, a Chile y a Brasil como ejemplo de “socialismo democrático”, cuando son sólidas democracias liberales con gobernantes de cualquier signo, como el cambio que acaba de suceder en Chile.

Pero hay otro más risible, un tal Henry Falcón que renuncia a la secta satánica llamada PSUV – pero aclarando que está con Chávez hasta el oído medio - y se mete al PPT - la manzana se pasea de la mesa al comedor - .porque desea construir un “socialismo participativo”, ¡vaya pa´lauyama! Socialismo es a participación lo que caníbal a vegetariano, porque la economía y la política socialistas son planificadas por el Estado central (en nuestro caso en Cuba) y las directrices bajan para su estricto cumplimiento por focas entrenadas para obedecer, por eso llamar “Federal” al Consejo de gobierno socialista que acaba de sancionar Chávez es una inmensa contradicción.

Pero la idiotez se extiende y vemos a conspicuos sindicalistas opinar haciendo pucheros, que a las empresas de Guayana, quebradas por el sistema socialista en el ejercicio de su función primordial de arruinar lo productivo para generar la sumisión por la subsistencia, “no ha llegado el socialismo”, consecuencia de la ignorancia que confunde socialismo con “capitalismo pa´los obreros”.

Por eso Chávez seguirá y seguirá hasta que una nueva generación sea capaz de ser varón – Uribe dixit - y mandar al fulano socialismo al carajo y ofrecerle al pueblo una alterativa real de desarrollo.

Estos seguidores de “Confucio el confuso” le han hecho un inmenso daño a la política nacional con sus vaguedades ideológicas que les han impedido llamar las cosas por su nombre y definir ante el pueblo el auténtico significado de un hombre como Chávez en el poder, que, entre paréntesis, sí está claro en su posición: Es comunista, es decir, concentra los medios de producción – o sea, el capital - en el Estado, planifica la economía según su real gana, elimina o deprime la propiedad privada y resigna la subsistencia salarial de los ciudadanos en general, al presupuesto del Estado, para la necesaria colectivización – masificación – de la sociedad.

Por lo tanto, todo socialista venezolano de oposición es chavista en algún grado, lo que no comparte es a Chávez. El problema de estos chavistas sin Chávez, deriva de la falsa dicotomía entre sociedad e individuo que presenta el antagonismo socialismo vs liberalismo, y es falsa porque socialismo no construye sociedad sino masa dependiente del Estado, es el liberalismo el que basando su doctrina en la libertad, que es individual, propende la formación de sociedades productivas y autónomas que mantienen al Estado.

El socialismo – todos los socialismos – propugnan la destrucción del capitalismo para, supuestamente, hacer prevalecer los intereses generales sobre los particulares - bien por la fuerza como en Cuba o en la Unión Soviética o por las reformas progresivas de la socialdemocracia, que es una escisión del comunismo, que en la práctica ha resultado en gobiernos mezcla de estatismo con libre mercado: “Tanto mercado y tanto Estado, como haga falta”. Lo que Bobbio, buscando oxigeno, llamaba “socialismo-liberal”. O sea.

Socialismos como arroz

Pero eso no es nuevo ni es una característica venezolana, sino que es inherente al asunto electoral producido por el clientelismo político que se sustenta en el mito “nosotros los pobres” vs “ustedes los ricos”, sin distinguir pobres por viciosos ni ricos por ladrones.

Como las promesas socialistas son bien bonititas pa´los pobres, aunque falsas – porque es imposible repartir una riqueza que no se produce y, además, la igualdad por decreto solamente puede ser por debajo - y el liberalismo sólo ofrece trabajo y más trabajo hasta que la muerte nos separe y la igualdad es ante la ley y cada quien surge de acuerdo a sus capacidades, es machete para conseguir votos mentir con el socialismo como compendio de “justicia social” que es traducida por el pueblo como “conceder privilegios por la simple existencia”: Nací, por lo tanto me tienen que dar lo mismo que el otro ha adquirido con su esfuerzo. Y así se exime al individuo de toda responsabilidad con su destino personal.

¡Qué vaina tan bella! La verdad es que la “justicia social” no es otra cosa que filantropía o caridad estatal. Conducta ejemplar en el área privada, individual, pero nefasta en lo público y perversa en lo político.

Los regímenes de fórmula socialista, todos autoritarios y estatistas y ninguno, ni por asomo, porque no puede serlo, democrático, son variados, entre ellos destacan el comunismo (supuesto paraíso social marxista “a cada cual según sus necesidades”, que jamás se ha concretado por la estupidez criminal de la dictadura “del proletariado” (socialismo real) que, como sostenía el confuso Proudhom: es una contradicción que propugna esclavizar al individuo para hacer “libre” a la masa), la socialdemocracia (colectivización de la sociedad a fuego lento donde aterrizan todos los comunistas espantados de la realidad confundiéndose en un solo patuque con adecos y copeyanos que también se metieron), y…

El nazi-chavismo

Tanto en el nacional-socialismo (nazismo) como en el chavismo, la célula social fundamental no es el Estado, sino el "Pueblo", pero configurado según criterios raciales: En el caso de Hitler, la superioridad de la raza aria; con Chávez, de los indios y negros.

Es la raza, por lo tanto, la que genera las claves de acceso, por su poder comunicacional interno, que producen los fuertes lazos afectivos entre el Pueblo y su líder masivo. Por eso se llama al líder del proceso nazi Führer, es decir, el conductor, en el caso del chavismo, “Micomandante” traduce Führer.

Producto de la naturaleza de esta relación entre el líder único y su Pueblo (quien no lo siga o disienta o critique es no - pueblo), tanto en el nazismo como en el chavismo, el hecho de que ejerza también constitucionalmente la Presidencia de la República es secundario, pues es ese Pueblo el que le insufla el poder suficiente para dirigir el Estado de forma omnímoda y ese poder no reconoce límite alguno, pues se ejerce para servir al "Pueblo". Por lo tanto el Estado, para el nazismo y para el chavismo, es sólo un simple aparato jurídico que sirve al Pueblo (Poder Popular), a través del uso ilimitado del poder político que ejerce el Führer o Micomandante.

Por eso, en el nazismo, como en el chavismo, lo central es entonces la comunidad (comuna) o Pueblo seducido, organizado y estructurado sobre criterios raciales, controlado por violentas bandas armadas “camisas pardas” o “franelas rojas” mientras se transforma el ejército en aparato de represión interna (milicias urbanas y campesinas).

En cuanto al individuo, éste está subordinado al Pueblo, sólo tiene derechos en la medida que es parte de él y participa para asegurar la satisfacción de los intereses de la comunidad, no tiene derechos por y para él. “Tú no eres nada, tu Pueblo lo es todo”.

El chavismo, entonces, es una fusión entre el nazismo como Poder sustentado en “su” Pueblo y el comunismo en cuanto capitalismo de Estado. En ambos, en la praxis, el fundamento es el ejército y no la ideología.

En conclusión

Como decía el chavista Joselo en un sketch: O eres molusco o eres marisco. No hay más opciones. ¿Crees que: El derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad son fundamentales de la persona humana, el individuo es la célula fundamental de la sociedad, la persona no debe tener amo, ni público ni privado, toda persona debe recibir una recompensa acorde con el esfuerzo realizado, la libertad es un bien supremo por encima de la igualdad, debemos entendernos con quienes piensan diferente y no exterminarlos, cada quien debe surgir de acuerdo a sus capacidades, toda persona es responsable de las consecuencias de sus actos, los países progresan por el trabajo de sus pueblos? Entonces, amigo, eres liberal, déjate de zarandajas y vente pa´cá. A edificar el progreso colectivo por el desarrollo individual, a través del trabajo, el estudio y la responsabilidad.
Leer más »

24 de febrero de 2010

¿Dólares sin ideología o sinvergonzonería?

Chávez, atrapado, sin salida, en la crisis energética provocada por su ineficiencia y traición al desarrollo de la patria, al desviar los recursos para la inversión en mantenimiento y generación eléctrica a fines de exportación ideológica a la chulería latinoamericana que se lo goza, justifica la compra vía emergencia de plantas termoeléctricas a los Estados Unidos, es decir al imperio que maldice y jura destruir con sus milicias paramilitares inconstitucionales: “Estamos trayendo unas máquinas de la General Electric, empresa de los Estados Unidos. Esas plantas no tienen ideología, no tienen que ver con un gobierno y otro, o las relaciones entre ellos. Nosotros le mandamos a Estados Unidos un millón y medio de barriles diarios de crudo.”. Con estas palabras este personaje de la picaresca histriónica nacional confiesa la característica “chinvergüenchona” de su posición política.


Mantiene a sus débiles mentales encandilados y “enfusilados” – verbigracia la palúdica milicia campesina – con las denuncias de una supuesta invasión del “imperio mesmo” con el que lleva excelentes relaciones comerciales a dólar limpio, lo que ya fue dicho a los gringos en claro mensaje en sus primeros días de gobierno: “No vean lo que yo digo, vean lo que yo hago”, es decir “fíjense que mi discurso es para engañar a estos pobres idiotas que votan por mí, no contra ustedes”.

Por eso fue que Alán García lo desnudó cuando develaba un supuesto plan de Estados Unidos, bajado de Internet por alguno de los aduladólares que lo exponen a la burla colectiva, diciéndole en cadena mundial: “Los gringos no tiene que invadirte para quitarte el petróleo, pues tú le vendes todo el que ellos quieren”. Pero como la “patria” es el mantra que concita la efervescencia de la sentina del patrioterismo, su invocación sirve para afianzar canallas en el poder. Y de eso se trata todo esto: Sin los dólares del imperio, Chávez no es nadie ni nada.

Su pretendido liderazgo continental es un sainete de los gringos: Son los dólares del imperio – no los sucres del Alba – moneda de chocolate - ni los risibles bolívares “fuertes” - los que financian las revoluciones socialistas de esta cuerda de sinvergüenzas, como Fidel Castro y Daniel Ortega, cuyas economías sobreviven gracias a la filantropía de un mundo idiota que no tiene responsabilidad con sus donaciones. Y hay que recordar que para los Estados Unidos “bisnes is bisnes” y bajo ese axioma cínico mantuvo a Sadam Husseim en el poder hasta que perturbó sus intereses en el Medio Oriente y lo mismo ocurrió con Noriega en Panamá y con Somoza en Nicaragua.

Así que Chávez con toda su perorata antiimperialista y sus amenazas tremendistas, no es más que un lacayo fiel del imperio, auque alguna vez intercambie expulsión de embajadores, pero sin afectar el munífico suministro de dólares. Lacayo cumple, amo paga. Y punto. “Yeah, yeah, llena tanque, muchachou”.

La dependencia sinvergüenza

Destruir obviando la capacidad para construir, es la filosofía de las revoluciones comunistas, por eso Chávez destruye las empresas de Guayana y PDVSA, pues eso es, para su inmensa ignorancia, ser revolucionario, no convencer sino someter y el hambre es una excelente herramienta.

Fidel, por citar al más conspicuo de estos especímenes latinoamericanos, se apoderó del poder en Cuba, cuando “la isla ocupaba el tercer puesto entre las naciones más desarrolladas de América Latina, después de Argentina y Uruguay, con una alfabetización superior al 90% y con un sistema de salud pública que ocupaba el tercer lugar en el mundo en cantidad de médicos y camas por persona.

Su tasa de mortalidad, incluyendo la mortalidad infantil, era la más baja del planeta con 5,8% (EEUU 9,5% y Canadá 7,6%). En materia nutricional se ubicaba en el puesto 26 a escala mundial y en kilómetros de vías ferroviarias y carreteras, en el número 13. Ocupando el segundo puesto en AL en automóviles, televisores y radios. Según un anuario estadístico de la época, en 1958 Cuba ocupaba el tercer lugar en número de habitantes con teléfono privado. Su pujante clase media representaba el 40% de la población”.

Hoy, 51 años más tarde, luego de una sistemática destrucción de lo existente, el pueblo cubano sobrevive chapoteando en la miseria más infame bajo un régimen de oprobio mil veces peor que el de Batista, mientras el inútil de Fidel – que se paga sus lujos amparando al narcotráfico y prostituyendo jóvenes universitarias a las que envía a las islas turísticas del caribe a buscar dólares – sigue culpando de su propio desastre al embargo de los Estados Unidos, que ni es tanto ni es para tanto, pues la Unión Soviética le suministró 250 mil millones de dólares – de ellos cien mil en petróleo que revendía - por el lujo de tener un enclave de esclavos a 90 millas de la libertad.

Y la realidad es que los Estados Unidos no suspende el embargo por culpa de Fidel, ya que los tres millones de cubanos que han escapado de sus garras hacia Miami se han convertido en un poderoso factor electoral que es el que se niega a suspender el embargo. Pero, además, el sinvergüenza de Fidel se pasó la vida recibiendo limosnas de los yanquis, como barcos de pollo, medicinas, trigo, que su régimen corrupto vendía al pueblo en el mercado negro. Y todavía, cada vez que la naturaleza se ensaña con la isla, el odiado imperio le saca las patas del barro a Fidel que ni por asomo se le ocurre rechazar la bofetada gringa.

Como paradoja, ninguno de estos gobiernos comunistas ha podido demostrar la superioridad de su sistema económico aprovechando la cíclica crisis del capitalismo, Fidel fue el primero que salió pidiendo cacao cuando el reciente desplome financiero del sistema global.

En lugar de mostrar la musculatura de su sistema, salió llorando porque se reducían las limosnas filantrópicas con las que da de comer a su magro pueblo. Y tiene las gónadas de hablar de “soberanía”, un pueblo hambriento y enfermo, sin agua ni luz ni es soberano ni es pueblo ni es nación ni es país.

Así el comunista Chávez – imitando a Fidel que ya no tiene como pagar las crecientes importaciones alimentarias, porque nadie le fía por tracalero, pues desde 1986 se ha negado a pagar su deuda externa - acabó con la seguridad alimentaria de la república llevándola a un estado de dependencia extranjera como jamás nunca tuvo – ahora instala fábricas de alimentos en Bolivia y en Cuba - pero vocifera de “libre determinación” y “soberanía”, estimulado por los dólares gringos, que es la moneda nacional en la práctica y a cuyo destino está atada nuestra economía, precisamente por la disparatada política económica comunista que Chávez ha implantado para favorecer a los gringos y demás empresarios extranjeros.

Por eso el hipócrita Lula lo alaba: Venezuela produce petróleo, los gringos lo compran en dólares y estos se los lleva Lula y los mismos gringos y los argentinos... exactamente igual como pasó con la riqueza de América saqueada por España que terminó en los bolsillos de los banqueros holandeses, mientras los españoles se morían de hambre.

Los dólares sí tienen ideología

Los dólares sí tienen ideología, son liberales, capitalistas, quienes carecen de ideología son esta cuerda de sinvergüenzas que hacen promesas a sus pueblos contando con aquellos.

Lo he dicho en otras ocasiones, lo que derribó el Muro de Berlín no fue la política ni el poderío atómico de Occidente, sino los barcos gringos cargados de trigo en los puertos de Moscú, fueron los dólares del imperio los que salvaron de la espantosa hambruna al, y que, “poderoso” imperio soviético, una magalla artificial que impuso, con los fusiles – “¿dónde está tu fusil?” - la miseria general, como en Cuba donde un ejército de 350 mil soldados ideologizados, un millón de esclavos públicos extorsionados y una red de sapos despreciables de los Comité de defensa de la revolución, mantienen en un puño de hierro a diez millones de seres humanos, de los cuales más de medio millón agoniza en cárceles inmundas, en las narices de la idiotez del mundo que se desvive por una foto con el déspota moribundo Fidel Castro Ruz. ¿Dónde se la irá colgar la vieja estúpida de Bachelet cuando se devele toda la ignominia de ese régimen criminal?

En conclusión

Cuando un hombre se enfrenta a su realidad es cuando tiene la oportunidad de demostrar sus principios. Si la contundencia de la verdad lo hace claudicar es un sinvergüenza. Chávez hoy, frente a su realidad, atrapando un salvavidas lanzado por sus enemigos jurados Estados Unidos y Colombia, está demostrado ante el planeta lo que en verdad es. Aplique usted el calificativo.

Leer más »

20 de febrero de 2010

No basta jalar…

Los ingenuotes chavistas boquiabiertas, conectados a la godarria, que disfrutan los privilegios de la cercanía con el poder, aprovechando debilidades éticas y la connivencia de la incondicionalidad para hacer fortuna mal habida, ignoran lo que significa la afirmación “Chávez es comunista”.

En su debido momento, cuando al déspota le haga falta sangre para saciar la sed de la bestia que lo encumbra, no vacilará en degollarlos como a cerdos, para exponerlos en garfios ante el populacho ebrio. Y es que la estupidez es infinita, declama loas al verdugo cual lechón cantando gaitas en Navidad.

Es muy difícil creer que sujetos deslumbrados por el lujo, que se desplazan en lujuriosos vehículos de costos astronómicos y se dan vida de sultanes árabes, sean partidarios de la severa austeridad espartana que predica el comunismo para crear en la psiquis de los desposeídos la falsa premisa que sustenta la condición zarrapastrosa como virtud política, para perpetuar al caudillo en el poder en su nombre – Stalin Fidel, Chávez - pero guarecido por un poderoso ejército corrupto cuya misión es producir parálisis social por el terror.

Estos inescrupulosos están convencidos de poder escapar a tiempo, antes de que se desate la decapitacion de traidores a la revolución, que será todo aquel que ose usar corbata o bañarse o encender la luz en el período de reafirmación revolucionaria que se avecina y del cual los Carapaicas “comunismo o muerte” han emitido ya su dictamen, previa consulta con Chávez – no se mueve una hoja sin que “micomandante” lo ordene.

Y es que la estulticia obvia, bajo los efluvios de la juma de ayer, que Chávez es esencialmente una entidad totalitaria genética – el apodo juvenil “el loco Hugo” que, aunque derivado de su personalidad estrafalaria, en realidad encubría el genio destemplado y violento que le permitía imponer su voluntad.

Y las entidades totalitarias, en el ejercicio del poder, producen el miedo que les permite transformar sus caprichos en leyes y éstas en legítima aspiración de la debilidad mental que se siente representada en su discurso supuestamente humanista.

Por ello, seguro estoy, de que no le temblará el pulso – émulo de Calígula – para lanzar por el balcón del ludibrio a diosdados, josévicentes y rangelesgómez – el cementerio de “próceres” necesita ampliación - cuando la necesidad de hacerlo le llegue, por mucho que se afanen en competir por la jalada de platino que suele recibir en su Aló, presidente, que se convirtió, de un programa de participación popular para tratar los clamores del pueblo, en un ejercicio maniático de loas a su ego de discípulo sobredimensionado de Fidel, mientras una corte pusilánime aplaude con los codos cada amenaza contra las libertades civiles que los incluye por mampuesto, por el secreto anhelo de permanecer arrebujada en el regazo del temperamental comandante-presidente, famoso por la repartición proporcional de cachetadas entre sus áulicos.

Que triste espectáculo de estos aduladólares del César, impedidos de percibir que, a pruebas vistas – verbigracia el extorsionador Eduardo Samán - no basta jalar: Aunque atribuyan todo el reconocimiento de su esfuerzo a la inspiración divina de “mi comandante Chávez”, en una orgía de servilismo decadente que produce asco incompasivo, al final, igual serán defenestrados y los ramirovaldeces – corruptos como aquellos, pero verticales en la entrega decúbito ventral - ocuparán su lugar... hasta el próximo descabezamiento... ad infinitum. Porque “hombre nuevo” venezolano no hay. Lo que hay es… cubanos de colmena, unos domesticados para la servidumbre y otros para la auto orfandad por la supervivencia.

Chávez es comunista

Chávez no se volvió comunista de la noche a la mañana: Allí están las declaraciones de Douglas Bravo, que refieren las reuniones que realizaban con el entonces cadete Hugo Chávez que ya era considerado un comunista infiltrado en las Fuerzas Armadas.

El alejamiento de Douglas Bravo fue por razones operativas, pues éste pensaba – como buen militante de esa secta de asesinos - que luego de obtener el poder por vía electoral, Chávez iba a ejecutar el programa de fusilamientos selectivos que sería llevado a cabo si triunfaba el golpe de Estado del 4F , pero Fidel le aconsejó, una vez salido de Yare, hacer las cosas paulatinamente - vaselina incluida - mediante un proceso de desmontaje institucional, captación de debilidades morales y estatismo financiero para el necesario control social por la subsistencia.

Así que Chávez es comunista – no socialista, aunque es la misma vaina, pero suena más inofensiva – y lo es del ala ortodoxa estalinista que sobrevive en el saurio Fidel, pues esa es la única manera de lograr morir de cien años ejerciendo el poder, como ya lo anunció cuando se asumió marxista, emulando a su titiritero en el engaño con costuras.

Lo que ocurre es que Chávez obtuvo el poder – por una de las más costosas equivocaciones, tanto popular como de la élite dirigente de entonces, de la que se tenga memoria histórica – en un país petrolero, en una época de alza de los precios del petróleo, que le ha permitido – lanzando monedas al pasar para crear el parasitismo social indispensable para ganar elecciones, transformando al Estado en el único empleador y aplastando medios de comunicación disidentes - avanzar con cierta flexibilidad que llena de esperanzas a los ciegos históricos, que juran por su mamacita de turno que si se portan bien modositos – haciendo llamados a la reflexión y a la rectificación - frente a esta feroz monstruosidad gramsciana, la quemazón no los chamuscará.

Y eso incluye por supuesto, a los de la godarria, que persisten en ignorar el peligro que se abate demencialmente sobre sus cabezas. ¿No les servirá de ejemplo el caso del insolente embajador cubano en Venezuela, Germán Sánchez Otero, por atreverse a pensar en una muy ligera apertura democrática para Cuba? Eso es para erizarle la epidermis a un caimán.

Chávez siempre ha dicho que es comunista

Si algo le reconozco a Chávez es que jamás ha mentido sobre sus aviesas intenciones. Por eso lo he adversado desde el propio 4F. Son sus esperanzados intérpretes de oposición quienes se han negado a reconocer la verdad.

Desde el primer grito de su fórceps político, Chávez manifestó su tendencia totalitaria y su intención de desmontar el orden republicano de la nación. Su premisa ideológica fue el pensamiento único propio del sectarismo comunista, afirmando que su proceso revolucionario no admite alternativa ni derrota.

Dijo, a quien quisiera escucharlo, que lo político privaría sobre lo económico y que, por lo tanto, no importaba el sufrimiento del pueblo porque lo primordial era la revolución – “pacífica pero armada” – y su implantación continental, para lo cual se ha aliado con los comunistas más furibundos, por atrasados, de afuera y de adentro.

En cada regreso de su filial periplo cubano, ha traído un módulo complementario para la edificación de su régimen hegemónico: El Partido del Estado totalitario: El PSUV, todavía lleno de oportunistas y encandilados, pero de planimetría comunista piramidal, listo para sustituir las organizaciones sociales independientes (sindicaros, gremios, etc.).

El Ejército del Partido: Las reservas militares ideologizadas, asimiladas de hecho a la Fuerza Armada y apoyadas por más de cien mil milicianos cubanos, a quienes se ha entregado la administración del país. Y el Pueblo estatizado: Las comunas o soviet, con sus CDR, que le alborotan las hormonas a los resentidos sociales.

Cuando comenzó su campaña de odio contra los Estados Unidos – altavoz de Fidel - en realidad era contra el capitalismo y engatusó a nuestros socialistas de oposición – que también son anticapitalistas - llamando “Socialismo Siglo XXI” al proyecto comunista diseñado por Fidel para apoderarse de las reservas petroleras venezolanas, para usarlas en el proyecto de esclavizar a los agónicos pueblos de estos tierreros latinoamericanos – FARC mediante.

En conclusión

El dogal que Chávez ha logrado ajustar alrededor del cuello institucional de la república sólo espera por un pequeño tirón. Pronto veremos jaurías de violentos desadaptados, vagos y sinvergüenzas, debidamente azuzados por esbirros cubanos, declarando de “utilidad pública” cuanto se le antoje.
La historia del llanto cubano ante el despojo de sus viviendas y empresas por hordas de fanáticos criminales ideologizados, aún late en el silencio de la brutal represión que ha mantenido por 51 años a esa nación bajo las miserables garras de un ejército de ladrones dirigido por un gángster. Cualquier parecido es realidad potencial. Hace falta lucidez y coherencia para arrancarle la patria de sus fauces.
Rafael Marrón González

Leer más »

13 de febrero de 2010

Vaticino la derrota del enemigo

Usando el lenguaje de “tierra arrasada” propio del militarismo ramplón, atrasado, ignorante y corrupto, que ha asolado la dignidad de los pueblos de América – deshonrando la imagen de la institución militar – aunque en estos tiempos paga sus horrendos crímenes en cárceles argentinas o chilenas y hasta europeas, los godarriudos chavistas “vaticinan la derrota del enemigo” en las elecciones de septiembre.

Para la psiquis criminal de este bastardaje pre-político, los adversarios ideológicos somos “enemigos”, es decir objetivos a destruir por la fuerza de la violencia.

Sin embargo, no son precisamente ellos quienes se encargarán de la matanza, el discurso violento implícito en la frase “derrotar al enemigo” – así como el sacrilegio de blandir la espada de Bolívar – que es un símbolo de unidad de la venezolanidad - en un pueril acto proselitista repleto de tarifados - está dirigido a los débiles mentales – en honor a la verdad psicópatas, “ciegos esclavos que pretenden imponernos las cadenas que ellos arrastran” (Bolívar dixit) - que les sirven de ariete contra la civilización.

Son demasiado cobardes para enfrentarse de hombre a hombre ni con el más débil de nosotros. Para eso está el lumpen envilecido por la impunidad, que por manipulación mental confunde crimen con discurso y presta su innata maldad para sustentar las ansias de poder de cualquier grupete de inmorales.

Las concentraciones chavistas en Caracas – cada día más reducidas, pronto las efectuarán en una cafetería - del 23 de Enero – inmensa contradicción de un militarista celebrando el día del derrocamiento del militarismo, con un dispendio de 7 mil millones de BsF a pesar del drama de la pobreza que sufre Venezuela cuyos índices son manipulados por un obediente del INE – y del 4 de febrero, aniversario de la derrota y encarcelamiento del golpista, que, en el colmo de la megalomanía, ha bautizado como “día de la dignidad” – será de la indignidad de su cobardía que lo enterró en el Museo Militar, donde dejó su impronta gástrica, mientras sus hombres morían – fueron una demostración de miedo cerval de la impudicia chavista que sabe que se quedó sin pueblo, porque el pueblo ya es ducho en identificar ladrones y canallas.

Cada enjuiciable – ya el Tribunal Penal Internacional sentenció que los presidentes y funcionarios en ejercicio podían ser juzgados - trato de superar al otro en amenazas contra la juventud venezolana – tildada por el fascista lleno de odio Chávez, para justificar la brutal represión, de “fascista llena de odio” - porque no se cala los abusos de estos decrépitos viciosos y les cogió la calle con sus protestas y los retó el 4F y los derrotó el 23 de Enero con una concentración popular masiva que tuvo la virtud de emitir un claro mensaje del espíritu libérrimo de nuestro pueblo venezolano, que no va a permitir – y métanse eso en la cabeza – que se les frustre su futuro para favorecer al lumpen que por carencias genéticas medra de las migajas que les sobran a la opulencia de los fascistas del gobierno, alquilando su genética destructiva.

Este sí es “el enemigo” que la sociedad venezolana integrada por el pueblo esperanzado se ha determinado derrotar en todos los terrenos. De allí el pavor frío del anciano en fase terminal que gobierna Venezuela por títere interpósito, pues el final de este régimen significa el final definitivo de la deshonra cubana.

El enemigo verdadero

86% del pueblo venezolano rechaza contundentemente al marxismo fidelófilo de Chávez, eso significa que solamente una mínima fracción apoya ese sistema perverso generador de miseria y atraso, y de ese porcentaje, seguro estoy, más de la mitad es por ignorancia – confunden asistencialismo estatal con comunismo - por falta de un coherente discurso opositor que lo confronte con su propia realidad, porque, por desgracia, en este país los políticos son, en mayor o menor gado, socialistas, adjetivándose como inocuos, implorantes, recoletos o cooperantes, por no reconocer que la única alternativa frente al marxismo es el liberalismo – como lo han demostrado las pujantes economías de Chile y Brasil, pese a sus presidentes izquierdistas - porque todo socialismo, para serlo – si no, no lo es - elimina la propiedad privada y la libre empresa y somete al individuo a la voluntad del amo Estado a través de la masificación de la sociedad. Así que el verdadero enemigo del pueblo es quien intenta imponer desde la aplastante fuerza del poder – y la connivencia de la corrupción - el comunismo en Venezuela.

Las causas contra el enemigo

Es interminable el memorial de agravios contra el auténtico enemigo de la patria que vulneró la seguridad alimentaria al destruir el aparato productivo nacional, generando inflación, escasez, desempleo y dependencia extranjera; ridiculizó el valor de nuestra moneda afectando la autoestima nacional y la capacidad adquisitiva de los trabajadores; minimizó la productividad y competividad de PDVSA y arruinó las empresas de Guayana; humilló la dignidad de las Fuerzas Armadas; dilapidó una fortuna de cientos de miles de millones de dólares en once años, precarizando, como consecuencia, los servicios públicos y la vialidad y ocasionando el colapso de la infraestructura y equipamiento nacional por falta de inversión en mantenimiento, adecuación tecnológica y sustitución, como ha sido el caso del sistema eléctrico, que sucumbió por la negligencia de un gobernante - que sigue mintiéndole al pueblo sobre las verdaderas causas de este desastre y le endosa penalidad a los usuarios, en lugar de reconocer virilmente su responsabilidad.

Un Jefe de Estado que… reforma la Constitución con leyes caprichosas; divide perversamente a los venezolanos – declarando públicamente su oposición a cualquier posibilidad de reconciliación nacional al exigir a los ciudadanos que “escojan su bando” - ¿para crear las condiciones de una guerra civil? - conspira con los demás poderes contra el orden republicano de la nación; desprecia la venezolanidad (se expresa con acento cubano, grita viva Cuba en lugar de viva Venezuela y canta el himno cubano, privilegia semi profesionales cubanos sobre los profesionales venezolanos, entrega a cubanos – que conforman un poderoso ejército invasor de mercenarios - delicadas funciones de Estado en todos los estadios de control de la vida nacional comprometiendo la seguridad y soberanía nacional – casos SAIME y Ministerio de Sanidad - sumisión que sonroja la dignidad del patriotismo; deposita la responsabilidad de velar por la integridad del primer magistrado de la nación a militares cubanos, incluyendo a pilotos del avión presidencial, que pertenece a Cubana de aviación, es decir soberanía cubana en los cielos internacionales con el Presidente de Venezuela abordo - (¿por qué Fidel, en reciprocidad solidaria, no lleva chavistas a Cuba a ocupar los mismos cargos que los cubanos usurpan en Venezuela?); criminaliza las protestas sociales y la defensa de los derechos laborales con total desprecio por la vida humana; atenta contra la propiedad privada con confiscaciones inconstitucionales que generan desempleo e incertidumbre y aleja las inversiones, con el consecuente deterioro de la economía; protege bandas armadas para sojuzgar a la oposición y constriñe la libertad de expresión deteriorando con ello la democracia; violenta relaciones diplomáticas históricas con naciones vecinas y países amigos; es acusado de connivencia con fuerzas consideradas terroristas; mantiene alianzas con gobiernos forajidos exponiendo a la nación a peligro de guerra, ruptura de relaciones diplomáticas, represalias económicas y agravios (artículo 464 del COP Militar), además de quebrar el pacto social, que corrompió la moral pública, propiciando el desbordamiento de la delincuencia… es sin lugar a dudas un enemigo al que es imperativo vencer con la fuerza de la convicción moral patriótica, a través de la política de penetración concienciadora y del voto derivado de la responsabilidad con la patria y sus elevados intereses.

En conclusión

El militarismo chavista se expresa en dogma sectario que conculca las libertades públicas y somete al pueblo a penurias insoportables por su ineficiencia y corrupción. Así que, vaticino la derrota del enemigo. Y lo derrotaremos porque somos más, somos mejores y tenemos razón.
Rafael Marrón González
Leer más »

6 de febrero de 2010

Como sapos a punto de hervir

Sinceramente no logro comprender la posición de la llamada “oposición oficial” frente a los desplantes patoteros de Chávez y la obediencia perruna de su corte de aduladólares, que le sancionan todas las leyes que la Sala Situacional cubana de Miraflores redacta y envía a la Asamblea Nacional cada vez que Chávez desea conculcar un derecho ciudadano – con efecto retroactivo - y en las cuales pivota su autoritarismo.

Contradictoriamente cobijada bajo la esperanza de ganar las elecciones del difuso septiembre, permite en silencio que Chávez desarrolle toda la arquitectura de un fraude leguleyizado, por miedo a que si se protesta en la calle con la contundencia imprescindible, y emprende una campaña por radio y prensa y pintas callejeras señalando el obsceno abuso de poder de Chávez, el autócrata suspenda las elecciones y, al contrario, emite a los electores una falsa seguridad, con la consigna triunfalista que perjura la derrota chavista, “haga lo que haga” Chávez.

Los líderes “cara de vidrio” aconsejan no hacerle caso a los “trapos rojos” ni “lloriquear” por el abusivo cambio de los circuitos electorales, que favorece groseramente al oficialismo, pues para realizarlos no se aplicaron criterios técnicos sino políticos, evidenciado esto con la aplicación de fórmulas distintas para realidades idénticas, como el caso de Ciudad Guayana vs Valencia y Maracaibo, para inclinar la balanza hacia el chavismo; ni por la ley electoral - que legaliza la violación al precepto constitucional que establece la equidad del voto - mediante la cual con el 45% de los votos Chávez obtendría el 80 % de los cargos – el voto chavista vale el doble del voto opositor; ni por el nombramiento vulgar de dos rectores del CNE reclutados de las filas del PSUV, “al cual renunciaron”, lo que produce preocupación en la ciudadanía que está recibiendo mensajes triunfantes de sus líderes, sin relación alguna con la realidad, lo que puede derivar en una inmensa abstención, porque las encuestas señalan seriamente que los llamados “ni ni” - electores no alineados - aglutinan el 52% del electorado y por lo tanto representan el poder decisorio en estas elecciones, por lo tanto hay que hablarles claro y mostrarles las estrategias que permitirán derrotar las trampas de un Chávez que amenaza con guerra si pierde la mayoría en la Asamblea Nacional, solamente porque con ella perderá la careta democrática – Constitución plegable mediante - que le ha permitido sojuzgar el Estado de derechos con leyes instantáneas, con la complicidad de los poderes que han traicionado el orden republicano de la nación, y tendrá, entonces, que declararse dictador, como las lacras Mugabe, Fidel y Omar el Bashir, y renunciar a sus viajecitos internacionales a mimetizarse entre la idiotez democrática mundial, que por petróleo da el menor.

El suicidio de las ballenas

Esa actitud del liderazgo opositor partidista nos permite escuchar nítidamente como crece la yesca sobre las libertades del pueblo venezolano chavista y no chavista, pues es insólito su pasivo ajuste a la reducción farisea de su espacio político, suicidamente indiferente al procedimiento para hervir sapos que Chávez le está aplicando – incluyendo la llegada, y que a asesorar en “materia energética”, del feroz exterminador cubano Ramiro Valdés, experto en represión, fusilamientos, tortura, espionaje y censura, responsable de miles de desapariciones forzadas en Cuba, lo que marca la entrega oficial de nuestra soberanía a una nación extranjera – justificado con la esperanza de cambiar el rumbo autocrático de Chávez derogando las leyes espurias en las que está pivotando sus violaciones constitucionales obviando que Chávez se repasa por el forro el sistema legal íntegro, amparado en el poder omnímodo de su inescrupulosidad, Amargo será el arrepentimiento de quienes por connivencia, ignorancia, cobardía o resentimiento social, se están prestando para legitimar las acciones antidemocráticas de este régimen corrupto e ineficiente.

Empresariado a fuego lento

En esta absurda posición autista que espera que Chávez “reflexione” – hay que ser bien romántico para creer que alacrán suspira – tenemos el caso del empresariado - industrial, bancario y comercial – que, pretendiendo segregar piedad al verdugo, se dedicó a negociar con Chávez el fogón que los sancocha, mientras se negaron, por oportunismo, a apuntalar las trincheras comunicacionales de la lucha democrática, sobre todo en las regiones, argumentando que “su responsabilidad era con sus empresas”, que de todos modos van a perder, pero con el desdoro de la complicidad por omisión, propiciando tangencialmente la agonía de medios impresos y programas radiales críticos, estos últimos censurado también por la tortura social del racionamiento eléctrico.

Y mientras el empresariado actúa como gallina empollando huevos de caimán, Chávez ha ido creando toda la infraestructura leguleya – como la recién sancionada Ley de Depabis, que elimina las garantías constitucionales de la propiedad privada y, por lo tanto, la libre empresa - para asumir directamente desde el Estado, y con los costos operativos cargados al presupuesto nacional, en detrimento de hospitales y escuelas y de todos los servicios públicos, de la importación, distribución y comercialización de equipos, productos e insumos de absolutamente toda la escala de consumo.

La restricción del servicio eléctrico a los centros comerciales tiene como finalidad propiciar la quiebra del comercio para apoderarse por “utilidad pública” – confunde adrede “público” con “gobierno” – de estas instalaciones para la comercialización de sus importaciones, en el desarrollo de su proyecto de control social.

El colmo es que hasta la vetusta imprenta nacional ha sido habilitada para recibir encargos menudos del público. Y como broche de oro, se sanciona la Ley de Contraloría Social que otorga poder a los fanáticos enrojados de furia destructiva, para actuar a su arbitrio contra el empresariado y pequeños comerciantes en nombre del Estado. Pero todavía hay demasiados que siguen en Babia, empecinados en dialogar con Chávez, como si fuera factible ablandar cogote de burro con chamizas.

El mensaje del uniforme

El jueves 28 de enero, Chávez encadenó al país para, con su acostumbrada vulgaridad genética, atacar lo que en su ceguera histórica llama “la oposición”, sin percibir que esa “oposición” que está en la calle es el pueblo indignado que reclama sus derechos, que ya intuye que detrás del señuelo populista se esconde el garrote miserable de la dictadura, que, con la fórmula de hervir sapos, ha ido desatando en la patria de Bolívar.

Y mientras esa oposición traga gas y perdigones y sus hijos son vejados por el odio inquilino de la barbarie criminal chavista - que pretende insultarlos llamándolos “manitas blancas” para contrastar con las suyas tintas en sangre - la otra, la oficial, sin acción para capitalizar políticamente las inmensas protestas que recorren todo el territorio nacional, y pasiva ante las acciones que obstaculizan la limpidez del proceso electoral venidero o la imputación de periodistas o la destrucción de la economía y la vulneración de la libre empresa y de la propiedad privada, parece concentrar toda su atención en llenar planillas para conseguir empleo en la Asamblea Nacional, cuyos sueldos paga Chávez. Pero, lo que deseo destacar de esa cadena, es que por primera vez Chávez lució casaca y arreos de Comandante en Jefe, un grado civil inherente a la presidencia de la república, que manifiesta la subordinación de la estructura militar al poder civil, y que por su psiquis totalitaria y desprecio absoluto por el hilo constitucional, convirtió en jerarquía militar, lo que significó el segundo golpe de Estado contra el orden republicano - el primero fue la Constituyente que cohonestaron los poderes públicos del pasado, con énfasis en la extinta Corte Suprema de Justicia, exactamente lo que impidieron los demócratas con los redaños bien puestos, en Honduras, que sacaron a patadas al émulo de Chávez.
La imagen del jefe de Estado en prendas netamente militares, anunció al país ese día y en esa hora, que el gobierno de la república se ha asumido militar, lo que contradice el espíritu constitucional civilista y viola el artículo 330 que establece que “los o las integrantes de la Fuerza Armada Nacional en situación de actividad tienen derecho al sufragio de conformidad con la ley, sin que les esté permitido optar a cargo de elección popular, ni participar en actos de propaganda, militancia o proselitismo político”. Y ese mensaje implícito en ese uniforme inédito significó que, con el apoyo del ejército invasor cubano, “que ha osado hollar el sagrado suelo de la patria”, ha quedado derogado el sistema democrático. Ojalá nos sirva de algo encomendarnos a Dios.
Rafael Marrón González
Leer más »