Cuando denuncio al ladrón y al canalla sólo al canalla y al ladrón señalo

Cuando llamo ladrón al ladrón y canalla al canalla, sólo al ladrón y al canalla aludo. Ladrones y canallas suelen cobijarse bajo la pudibundez moral, la insulsa descalificación y las leyes dictadas ex profeso para acallar la voz tronante que los desnuda como canallas y ladrones. Nada me produce más satisfacción que contemplar los cadáveres insepultos de ladrones y canallas, aullando sus pútridas carnes las huellas de mi látigo, deambular ululantes en los muladares buscando un rincón para cavar sus tumbas con la sordidez de su moral deshilachada. ¡Silencio ladrones y canallas que, aunque los tiempos parecen favorecer a canallas y ladrones, este espacio es un reducto de la decencia y de la integridad!

14 de mayo de 2010

Democracia liberal es... Democracia y punto

Una lectora me pregunta ¿qué es democracia liberal? Mi respuesta no puede ser más sencilla: Democracia liberal es… democracia y punto. No hay adjetivos para la democracia, que se define – no se adjetiva - representativa por imperativos de su operatividad - la democracia directa es un dislate imposible que los intereses creados en torno a la revolución bolivariana han rebautizado “participativa”, cuya propuesta fue rechazada por la OEA – pues, la representatividad de lo plural es la manera lógica, inteligente, única de operar un gobierno en democracia.

Debo insistir en la materia, pues hay muchas idiotez cómplice de tiranías: No existen varias formas de democracia, la democracia – como sistema en el que impera el Estado de derecho - es liberal o no es democracia y menos puede serlo esa forma de absolutismo plebiscitario puesto de moda por Chávez y que hace salivar las tentaciones dictatoriales de muchas insuficiencias democráticas del vecindario. Y, además, niego rotundamente que pueda existir nada alternativo como la tal democracia popular o democracia autoritaria con lo que se cubren los feroces dictadores estatistas que, como piezas de museos del horror, sobreviven en la pastosidad del siglo XXI usando constituciones redactadas por sus subalternos y elecciones amañadas para usurpar su ejercicio y obtener reconocimiento de la codicia internacional, pues, la democracia es un sistema de gobierno – o gobierno sistémico - cuya única finalidad es, precisamente, evitar la tiranía.

La democracia no construye escuelas ni cloacas – eso lo hacen los gobiernos en democracia - es simplemente un pacto entre los ciudadanos y la autoridad delegada - para impedir que los hombres de poder se erijan tiranos - que se rige por una Constitución elaborada por la representación de la soberanía popular para garantizar la ¡¡alternabilidad!!, ¡la autonomía de los poderes públicos! y las periódicas elecciones libres, directas y secretas y sin trampas, coadyuvada por la vigilancia ciudadana para que el Estado y el gobierno estén al servicio de todos los ciudadanos y no de la parcialidad afecta al régimen. La democracia, así, ocupa nuevos espacios para su imperio por los avances del conocimiento traducidos en ciencia y tecnología. De allí el necesario celo ciudadano por su preservación.

Una propuesta liberal

Venezuela se define en el artículo 2º de la Constitución como “un estado democrático y social de derecho y de justicia” - adjetivación redundante porque al definirse democrático se sobreentiende que es de derecho, y al ser de derecho será social y de justicia – lo que es una concepción moderna del liberalismo, cuya creación política más formidable en la historia de la humanidad es precisamente ese Estado democrático – que se sustentó en sus inicios en el juez imparcial, hoy en fase de extinción en estos tierreros latinoamericanos - que es “la organización de los instrumentos de poder coercitivo que se subordina al derecho; la fuerza militar que se somete a la razón civil; los gobernados que legitiman desde una vocación igualitaria los designios y las acciones de los gobernantes.

En el Estado democrático el poder central del aparato estatal excede al poder de cualquier persona, agrupamiento, u organización – como en las dictaduras - pero, semejante poder se subordina ante los valores, intereses y derechos del individuo, así como de sus organizaciones civiles, partidos políticos y asociaciones religiosas, económicas y culturales”. Particularmente en Venezuela, el Estado democrático ha contribuido radicalmente a la construcción de la nación, logrando éxitos tangibles en la oferta de opciones de equidad mediante el suministro de servicios que de otra manera hubiesen estado solamente al alcance de privilegiados. Como es el caso – hasta 1998 - de la educación – que generó una formidable movilidad social hacia una pujante clase media, que hoy Chávez desprecia llamándola “burguesía”, tal su ignorancia de las definiciones históricas. En fin, el Estado democrático “embrida a los poderosos, estimula a los débiles, redistribuye riquezas y acorta distancias sociales”.
Sólo la escuela liberal forma demócratas
La escuela debe ser el asiento primigenio de la democracia y el maestro tiene el soberbio honor de ser el alfarero de la ciudadanía de pensamiento crítico para el liderazgo de la libertad. Me aterra para Venezuela - y por eso combato al chavismo – no sólo a Chávez – con toda la fuerza de mi pluma y de mi voz - la posibilidad que vio Heidegger en la culta Alemania de 1935: Las masas reunidas en asambleas populares - confundidas con el ejercicio democrático - decidiendo el destino de la nación al histérico alarido de un mesiánico experto en manipulación sensorial que les señalaba rutas que solo existían en su delirio enloquecido, mientras los intelectuales, maestros y universitarios sucumbían en el exilio, en las cárceles y en los paredones de fusilamiento. Por eso la escuela debe ser intervenida por demócratas para formar demócratas conscientes del concepto integral – indiviso y que no admite adjetivación alguna - de democracia. No hay otra salida.

Una definición orgánica de democracia

Como un aporte al conocimiento pleno de los valores que sustentan al sistema democrático y no haya confusión con propuestas solapadas lideradas por expertos en seducción y soborno: Democracia es el sistema político, cuyos gobiernos están sujetos a las normas constitucionales establecidas por la ciudadanía en el libre ejercicio de su soberanía, que profesa y garantiza el respeto a los derechos fundamentales y libertades públicas de la persona humana con énfasis en la libertad política, civil y personal, regido por los principios capitales de alternabilidad, división de poderes y equilibrio de las autoridades, consagrado a producir la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política.

¿Quiere una definición más corta?

Así como dictadura se sintetiza en “prohibir y obligar”, es decir, que lo que no está prohibido es obligatorio; la democracia se define en la palabra: libertad. Ese valor fundamental inherente a la condición humana, es irrenunciable, y por él, no ha habido pueblo en el mundo que al final no haya logrado destruir a sus liberticidas. El desconocimiento del poder de la libertad genera dependencia y de ella la pobreza. La libertad construye mundos nuevos para el hombre y sus campos ascensionales son ilimitados como la imaginación. El hombre libre piensa y genera. Edifica posibilidades desde lo probable. Donde existan hombres libres es imposible la tiranía porque su sustento es la miseria moral más que la física. Sabemos que ante la complejidad de la libertad el mediocre prefiere el despotismo y que la convicción de la inutilidad personal resigna la libertad por la igualdad, porque aquella produce desigualdad. Es que pararse frente a la libertad produce vértigo por la incertidumbre, que es la auténtica maldición bíblica y no la muerte o aquella estupidez de “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, lo que en realidad es, además de lógico, digno. Por eso cuando hablamos de liberalismo, expresamos la idea sustantiva de la libertad que genera riqueza y de allí su confusión con capitalismo – sistema en el que Chávez no cree pero le vende petróleo y le pide prestado - que es la consecuencia económica de la libertad, pero también se expresa en el arte, la literatura y los progresos científicos y humanísticos solamente negados por la ceguera mental de la idiotez.

En conclusión

Cuando los demócratas – que se balancean en la ingenuidad política pobrecitista - estén suficientemente convencidos de que los valores de la democracia están inextricablemente unidos a la libertad – política, económica, social o religiosa, por encima de la igualdad que sólo puede ser ante la ley - y que por lo tanto es su deber combatir “cualquier gobierno, legislación o autoridad que pretenda contrariar sus valores, principios y garantías”, tendremos democracia fuerte y para siempre.
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11 de mayo de 2010

POLÍTICOS VS HOMBRES DE PODER

Una de las tragedias de nuestro país radica en que con escasos interregnos, desde los albores mismos de la República, hemos sido dirigidos y gobernados por hombres de poder, asentados en el personalismo y la fuerza. Una prueba de ello es la cantidad de constituciones que hemos redactado y puesto en vigencia a la medida de cada hombre de poder que ha accedido a la jefatura del gobierno.

La última, la de 1999, es un dechado de personalismo y autocracia, para entronizar a un rey. Mayor sumisión imposible. Y los “constituyentes”, que devolvieron el fuero a los militares en el siglo XXI, se sienten “orgullosos de su “obra”, mediante la cual le entregaron la patria a un autócrata.

Chávez ¿político?

Quien sea, sin importar su fama o prestigio, que insista en que Chávez es “un animal político”, o que posee “olfato político” está confundiendo las cosas. Chávez es, para empezar, un pre político. Un individuo formado en la concepción de tierra arrasada, intoxicado con la ideología patria o muerte, incapacitado por su psiquis autoritaria para negociar, aceptar la disidencia, concertar, sumar voluntades, convencer, dialogar, convocar la lealtad por el mérito, características básicas, elementales de la política.

Chávez, ni es un estadista ni es un político. Es un hombre de poder. Sus herramientas son el chantaje, el soborno o la amenaza, para agenciarse la incondicionalidad indispensable para su supervivencia. Trae cubanos para sus anillos de seguridad, porque la desconfianza es otra de las patologías de los hombres de poder. Chávez no es inteligente, es intuitivo, inescrupuloso, impío, sagaz, temerario, astuto, carente de autocrítica, impaciente, no inteligente, que ha desarrollado la capacidad de olfatear las debilidades del aliado o del adversario para someterlo o vencerlo.

Sus largos discursos vacuos. improvisados, incoherentes, repetitivos, fastidiosos, son arengas facilonas dirigidas a los débiles mentales que lo siguen por su oferta sostenida de futuro, dada su ineptitud para concederles la certeza de un presente digno. Fíjense que se rodea de adulantes mediocres, incapaces de llevar adelante con la menor decencia cualquier programita social intrascendente, como Mercal, por ejemplo. Pero son in-con-di-cio-na-les, un valor sustantivo para los hombres de poder.

Los hombres de poder, son hombres de violencia no de diálogo. Los hombres de poder en el ejercicio democrático propenden a conculcar derechos con leyes ad hoc, creando un estado legalista pero no de justicia, por eso es tan necesaria la presencia de una oposición política decidida y consciente, lúcida, que enfrente estos desvaríos. Porque la única manera de vencer a un hombre de poder, que ejerce como jefe de un Estado democrático, es con la política.

Este ejercicio lo desnuda y desarticula. O se convence de la inutilidad de la fuerza y abre espacios para el diálogo, o se quita la máscara constitucional y gobierna de facto, lo que no le garantiza su permanencia. Porque en el plano de la ilegalidad son muy pocas las opciones.

Pocos políticos para tantos hombres de poder

Mientras los hombres de poder propenden a ajustar la Constitución a sus caprichos, reformándola en su provecho, legalizando la sustracción de derechos, los políticos se ajustan a la Constitución y dirigen el Estado cumpliendo con sus postulados, porque han jurado sobre ella.

La diferencia de Venezuela con países como Chile, Colombia o Argentina, es que mientras en estos países la política es un hecho social, hasta hereditario y dinástico, lo que les ha permitido superar traumas bien difíciles, pocos han sido los políticos verdaderos que hemos tenido, incluso dirigiendo organizaciones políticas.

Hombres que han pretendido tomar el poder por las armas, bien sea guerrilleros o golpistas, una vez derrotados o pacificados, incursionan en la política, pero para lograr sus fines, obligados por las circunstancias, pero no porque lo sean, auque existen excepciones.

Páez, Guzmán Blanco, José Tadeo Monagas, Cipriano Castro, Gómez, Betancourt, Caldera (que llegó al extremo de cerrarle el paso a sus propios discípulos), Chávez, todos hombres de poder, caudillos. Para quienes toda negociación o concertación es signo de debilidad, así su decisión esté equivocada y el desarrollo de su implementación cause prejuicios, hasta para él mismo, sigue terco en sus trece.

La herencia de la barbarie

En el pasado los hombres de poder no perdían el tiempo en discusiones parlamentarias, ni marchas de protesta ni negociaciones, ni denuncias a instituciones internacionales, si no estaban de acuerdo con cierta medida gubernamental, armaban a sus seguidores, le ponían un nombre rimbombante a su asonada, y a plomo limpio la emprendían contra el Estado.

Hombres de poder que fueron, poco a poco, desplazados por los políticos, aunque con demasiada frecuencia, para nuestro baldón, se presentan disfrazados de demócratas. Estos políticos iniciales, con una severa carga hereditaria de violencia revolucionaria, basaron su fortaleza en el convencimiento y la negociación, pero sustentados por un Estado pretoriano defensivo, con la violencia al servicio del gobierno, única manera de mantener a raya las ambiciones de los hombres de poder y obligarlos a encauzar sus disidencias por la vía del diálogo.

Por eso la sorpresa del mundo, que en la democracia más vieja del continente se hubiera formado un hombre de poder que, con las armas del Estado, atentara contra sus instituciones democráticas, con una justificación cualquiera, como la de los de antaño.

El liderazgo social vs la “lucha” social

La lucha social debe ser sustituida por el liderazgo social. Porque, como la palabra crea, “la lucha”, remite a la violencia social. El luchador social es el espontáneo, sin formación política, que pide agua para la comunidad con un bate en la mano. Es en lo instintivo un hombre de poder.

El líder social, es el político, formado en organizaciones políticas o no gubernamentales, que se prepara para recoger lo que la comunidad tiene confundido y devolvérselo debidamente organizado en proyectos y programas factibles. Por eso la responsabilidad de los partidos políticos de hoy, de todos, es preparar a sus militantes para la política, no para el poder exclusivamente. Porque el ejercicio de la política se libra también en los Concejos Municipales, en las asociaciones vecinales y gremiales, en las Juntas parroquiales, en el Congreso, en las asambleas legislativas, en el seno de los propios partidos. Y en los medios de comunicación, desde ahora.

El manejo político de las distintas situaciones de la vida de la nación, aleja a los hombres de poder del ejercicio ejecutivo. Mantiene a raya a los providenciales. A los indispensables. A los insustituibles. A los únicos. A los mesiánicos. A los salvadores de la patria. A los aclamados por las masas. A los “padrecitos” de la nación. Un político sabe que su paso por el poder es transitorio, y no se cree “el poder”, sino su administrador temporal.

Venezuela requiere políticos

El hecho de haber ocupado posiciones gubernamentales o de dirigir organizaciones políticas, no necesariamente convierte a un individuo en político o en estadista.

Venezuela necesita políticos. Políticos de oficio. Es decir, cuyo oficio sea la política. Usted no busca zapateros eventuales para reparar su calzado, los busca de oficio, entonces, ¿cómo les va a entregar la conducción del estado a políticos a destajo? Los políticos lo deben ser de oficio.

Hombres y mujeres preparados, a tiempo completo, para el ejercicio de la política, que resistan la tentación de la violencia. Del acto de facto. Del hecho consumado. De la tranca sin negociación. De lo radical. De la respuesta según el tono de la pregunta. Condicionados por las circunstancias, por el oportunismo. La política será siempre el terreno del diálogo. De la razón razonada. De lo jurídico. Del derecho. ¿Hasta cuándo? ¡Hasta siempre! No vale una vida ninguna posición dogmática.

La guerra es la salida de los hombres de poder. Lo que ha nucleado a la civilización occidental alrededor de la democracia es precisamente que su campo de acción es la política, el diálogo, el parlamentarismo. No las armas.

Venezuela necesita políticos, que accedan al poder con un programa económico creíble, sustentable, sin aspavientos “revolucionarios”, y menos con ansias continentales de liderazgo populista, en contradictoria comparación con Bolívar o Jesucristo. Políticos, mondos y lirondos, como los que han hecho grande a tantas naciones del Orbe, trabajando sin volver los ojos a otras pobrezas lejanas, mientras en su patria haya pobres que incluir en el desarrollo.

Políticos del aquí y del ahora. Que respeten la constitución y las leyes, y sean garantes de la dignidad de la patria. Estadistas, no cuartelarios afortunados. Hombres de ideas, pluma y diplomacia, y no de desplante, pistola y grosería.
Rafael Marrón González
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10 de mayo de 2010

Malos versos de la vida consciente III

Las seis de la tarde tamiza su palidez sobre la aldea
De las casas brotan como lirios niñitas decoradas
con cuerpecitos precoces exaltados por la escasez
paseando serenas
decenas de cochecitos de ruedecitas chirriantes
que acallan el coro de los grillos selváticos
por la calle principal
asfaltada por el alcalde bienhechor
cuyo rostro destaca en una inmensa valla
más duradera que el asfaltado que facilita el deslizar
de la caravana de cochecitos
en los que un bebé sonríe
a la ingenua ternura de la madre-niña
que devuelve la sonrisa
con brillo de caramelo.
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8 de mayo de 2010

¿Qué hace un cura gringo en Venezuela?

Por los intersticios de la conmoción causada por el asesinato del Padre Esteban Woods – envío mi sentido pesar a su feligresía - se coló una infamia que devela las consecuencias del discurso depravado de Chávez: Un humaniforme – sujeto que renuncia a su condición humana para asumir la criminalidad o justificarla - llama a una estación de radio y se pregunta, ante la consternación que expresa el locutor por el horrendo homicidio: “¿Qué hace un cura gringo en Venezuela?”.

Que se justifique un crimen, de ésta o cualquier otra naturaleza, con argumentos xenófobos es el colmo de la banalización de la vida por el odio.

Un odio hacia lo inalcanzable por la propia minusvalía, por la certeza de no poder crecer o construir para emular se apela a la destrucción. Pero este ser inservible no tiene la menor culpa de su odio ni lo ha generado por reacción propia, le ha sido cuidadosamente inculcado: La prensa nacional reseña en estos días las prácticas de combate que ejecuta un grupo de milicianos a cielo abierto y, mientras vacía la carga de su ametralladora, una anciana es incentivada por su comandante con el grito: ¡Mata a esos gringos! – “mata a esa gente indefensa porque es de otra nacionalidad” - y la tembleque mujer disparaba con el rostro deformado de odio feroz… contra la nada. Que otra cosa sería con gringo al frente.

El instructor no le ha explicado que la víctima puede defenderse y que ella también muere, puesto que no es invulnerable como Chávez les hace creer en sus arengas. Pero sobre todo, que para matar hay que ser asesino.

Hay que ver la falta absoluta de humanidad que se necesita para asesinar a sangre fría a un ser indefenso. ¿Tendrá esta anciana la suficiente animalidad para quitarle la vida otro ser humano solamente porque es gringo o judío o catire u opositor? Sostengo que quien carece de piedad no es un ser humano.

La hipocresía revolucionaria

En un doble discurso, que además de inmoral es hipócrita, pues sigue vendiéndoles petróleo a los gringos – cuyos dólares lo enloquecen - y pagándoles religiosamente la deuda y entregándoles la Faja del Orinoco previa lamida de botas en Washington, a la Exxon Mobil y la Chevron Texaco de la familia Bush, Chávez le hace creer al pueblo fanatizado que los gringos son enemigos a los que hay que eliminar.

Y los bolsas creen que porque Chávez lo dice, es posible destruir a la nación militarmente más poderosa de la tierra a punta de deseos y famélicos milicianos asmáticos, porque el ejército “Forjador de Libertad” ha quedado destruido junto a la electricidad y las carreteras y la calidad de vida y el “bolívar fuerte” y la entidad republicana.

Los Estados Unidos no fueron derrotados en Viet Nam, los derrotó la opinión pública dentro de sus fronteras. He escrito infinidad de veces que un líder debe decirle al pueblo lo que debe hacer, jamás lo que puede hacer, hasta por el más elemental sentido común. Pero, Chávez en la creación de incondicionales no vacila en engañar a sus fanáticos con la falsa premisa de la impunidad para que atenten contra derechos fundamentales, como la inviolabilidad de la vida y de la propiedad.

Como los pistoleros de Puente Llaguno disputándose puesto en el Panteón con los criminales de la Plaza Altamira o con los invasores de fincas productivas. Todos responderán ante la justicia cuando el momento llegue, pues aunque hayan sido inducidos a la comisión de actos tipificados como delitos en la legislación universal, no pueden obviar su libre albedrío y menos en una era como ésta en la que los medios de comunicación masiva están a disposición de todos. Su torpeza mental puede ser un atenuante, pero no un eximente.

La patria encarnada

Sembrar en la débil mente de un hombre inculto la idea de patria relacionada con un líder, suele desembocar en la destrucción de la patria. Como en Alemania. Como en Cuba.

Indudablemente que la intención de Chávez no es invadir a los Estados Unidos – ni defenderse de una negada invasión - con este ejército de ancianos reumáticos, sino introyectar en esa masa amorfa de humilde condición y poca información, que la oposición a su gobierno es “pitiyanqui”, por lo tanto ese grito ¡mata a esos gringos! traduce en realidad “mata a tus compatriotas que no están con Chávez”. Eso es fascismo puro. Fijar un enemigo externo y relacionar a la oposición al gobierno con esa amenaza, es práctica fascista.

Lo primero que hizo Chávez en ese sentido fue despojar a los adversarios de su condición humana, al llamarnos “escuálidos” - (DRAE: Flaco, macilento. Sucio, asqueroso) - para que – como he escrito - sus débiles mentales puedan asesinarnos sin cargos de conciencia.

Pues, no están quitándole la vida a un ciudadano, sino a una cosa, a un no-persona, en el sentido equivalente al “gusano” que el despreciable guiñapo moral y físico Fidel Castro aplica a los disidentes y adversarios, que en las cárceles y el destierro portan el estandarte de la dignidad de Cuba.

Por ello decía a mis oyentes que respondieran con contundencia venezolana a quien les dijera escuálidos. Hoy, ya viejos y andrajosos, los jóvenes fidelistas histéricos que, aguijoneados por el discurso violento de Fidel, pateaban opositores en las calles de La Habana, no les alcanza el tiempo para arrepentirse de las vilezas que cometieron contra sus hermanos, cuya lucidez se atrevía a señalarles el miserable destino que les aguardaba.

La división de la población venezolana ejecutada por Chávez con conocimiento de causa – lo que constituye crimen de lesa patria – no se dio horizontalmente como sucedió en Cuba, sino verticalmente, por lo que de cada lado hay de todo. Eso paró la guerra civil que Chávez buscaba desesperadamente. Seguro estoy que la madre del humaniforme señalado en este texto, es de oposición.

La xenofobia revolucionaria

Así que, para esta mentalidad sociopática, el homicidio del padre Esteban fue una ejecución. Fue ejecutado por ser gringo.

Escribí en los inicios de esta revolución – porque albores nunca ha tenido – que todo indicaba su carácter racista, excluyente y xenofóbico. Y no me equivoqué ni un milímetro, sencillamente porque lo que parece tiende a ser y esa ha sido la impronta del militarismo en el planeta, de allí la importancia de la historia: Evita repetir errores que conducen a lesiones a la humanidad.

La declaración pública de este fanático chavista demuestra el peligroso carácter de este proceso empobrecedor – tanto en lo material como en lo espiritual – que predica el odio como artículo de fe para sustituir la razón por el eslogan y estimular el resentimiento contra todo quien destaque sobre la masa ignara, cuya oquedad mental considera prueba patriótica atentar contra el extranjero, mientras el mundo se mueve hacia la integración económica fortaleciendo la globalización, demoliendo fronteras – el Grupo de los 8 ahora es el de los 20 - y desechando patéticas ideologías de huella siniestra, como la que Chávez pretende inocularles a los venezolanos.

Así que estigmatizar la diferencia con el estereotipo revolucionario y atacar a nuestros compatriotas por decisión – sean gringos o colombianos - es considerado blasón de pureza chavista y recibirá el aplauso vil de los intereses creados con el poder como fin, que lo único que le interesa del pueblo que lo sigue en ciega patología, es su ignorancia.

El pecado del padre Esteban

Desde el poder no he escuchado una sola palabra de condena contra este abominable crimen contra un hombre de Dios. Un hombre ingenuo que amaba a su prójimo más que a sí mismo y a cualquier hora abría las puertas de su casa para dar de comer al hambriento.

Fariseos que casan a sus hijas en pomposas ceremonias eclesiásticas, guardan ominoso silencio ante este hecho que enluta a la población venezolana, mayoritariamente católica. Porque tener conciencia está reñido con la revolución. Y está en su doctrina celebrar la muerte de un semejante siempre que éste no sea Tirofijo.

El pecado del padre Esteban, para merecer el silencio de los poderosos groseramente enriquecidos y envilecidos por el poder omnímodo, fue ser gringo… y, como confesara en su mínima biografía, querer profundamente y para siempre al pueblo venezolano.
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3 de mayo de 2010

Malos versos de la vida consciente II

Quisiera escribir versos segregados a lo hermoso
con bruñida palabra de iniciado
pero… cómo escribirlos si es miedo y nada
lo que me rodea en el ostensible silencio
Si cada espeso amanecer reinicia el llanto
si el dolor ha hipotecado a réditos muy altos la felicidad
y en cada esquina se agazapa el zarpazo de la incertidumbre
Cómo convocar la inspiración
si la luna dejó de ser patrimonio de los almados
para ser campo minado de desalmados
Cómo sincronizar el corazón con la armonía
si priva el sobresalto
la ingenuidad es una trampa mortal
la piedad una dañina exquisitez
la esperanza estrategia militar
el exceso de desconfianza
aleja la rima del amor
y la tristeza nada tiene de nostálgica melancolía
sino de cansancio por la lucha feroz por sobrevivir.
Yo también podré escribir los versos más bellos alguna noche
cuando la justicia sea.
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24 de abril de 2010

¿Gobiernos merecidos?

Una antigua conseja descalificadora expresa que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, yo no puedo compartir es infamia, aunque estoy convencido del importante papel de la ignorancia en la elección de sujetos inmorales – que no tienen currículo sino prontuario - de quienes estúpidamente se espera gobiernos morales.

El caso más reciente es el de Uruguay donde el pueblo entregó el poder a un sujeto – perteneciente a esa secta de asesinos que mientan “comunismo” - que ordenaba crímenes desde la cárcel, como fue demostrado en el caso del policía José Leandro Villalba, “el funcionario policial, que descubrió a José Mujica, prófugo de la Justicia, tomando copas en un bar y avisó a un comando que detuvo al guerrillero.

Más tarde, Mujica ordenó la muerte del policía, que fue asesinado a balazos por la espalda por un comando tupamaro, el 10 de enero de 1971, dejando los subversivos unos volantes, que decían: “Así pagan los traidores”. La pregunta es: ¿Qué traidores? Si Villalba era policía, y cumplía con su deber de luchar contra quienes asesinaban, robaban y secuestraban en plena democracia”. Mujica fue sentenciado por ese homicidio.

Otro crimen de Mujica, ordenado desde la cárcel, “fue el asesinato del jefe de seguridad del penal de Punta Carretas, Inspector Rodolfo Leoncino, por el hecho de no transar acuerdos con los tupamaros presos en esa cárcel. El encargado de asesinarlo, como bien lo ha reconocido públicamente, fue, entre otros, el ex ministro de Trabajo del gobierno de Tabaré Vásquez, Eduardo Bonomi – designado por Mujica Ministro del Interior - quien disparó cobardemente por la espalda al policía, el 27 de enero de 1972, mientras éste aguardaba un autobús en una parada cercana a su domicilio”. Pero esos casos puntuales son apenas una muestra, pues, como escribe un periodista uruguayo, “la lista de inocentes muertos por la guerrilla es extensa”.

Sin embargo el pueblo uruguayo lo eligió presidente de su nación y los izquierdistas del planeta celebran la conversión de este alacrán sanguinario que llenó de miedo, dolor y luto a la sociedad uruguaya, en oveja de paz y concordia, echando al peligro del olvido que este sujeto participó en 58 secuestros, allanó casas de familias, asaltó farmacias, bancos, fábricas, tiendas y fue encarcelado por 14 años para salir en libertad a hacer política luego de haber apaciguado – según esperan los bocabiertas – su naturaleza criminal.

¿Qué moral puede tener un pueblo sin sentido común, que elige a un sujeto de estas características para guiar los destinos de su nación, cuyo gabinete está integrado por posesos sanguinarios convencidos de que ningún ser humanos que piense diferente a ellos es digno de vivir? ¿Eso no es similar a colocar pederastas a cuidar niños? La justificación para elegir a este inescrupuloso que propició una reacción militar desmedida y también criminal, fue “que pidió perdón al país” reconociendo que se había equivocado al elegir el crimen como vía alterna a la política - ¿y el montón de muertos? - y el pueblo lo perdonó y acogió en su regazo para sacarle los gases.

¿Tiene capacidad ese pueblo para certificar – como Dios – la sinceridad de este liberticida? Sólo Dios tiene la capacidad de escudriñar el corazón del hombre, por lo tanto es el único con facultad para perdonar.

El patético caso Venezuela

Y es que el estamento democrático continental ha establecido que basta que los delitos cometidos por una naturaleza asesina se cubran como actos políticos para que la democracia se espernanque y permita que le socaven la integridad propiciando que los criminales logren por el engaño seductor lo que no pudieron por las armas: Destruir la democracia y eternizar su ideología en el poder.

Ninguna legislación contempla tal lenidad, que se acomete invocando la “reconciliación nacional” – como fue el caso del gobierno de Caldera con Chávez - lo que siempre finaliza con la democracia entregándoles el poder a sus enemigos con la esperanza de que el arrepentimiento del salvaje sea sincero – “Chávez no es así” - y no destruya a patadas el orden republicano, lo que siempre, al final, ocurre, como está ocurriendo con la edificación del Poder Popular en Venezuela para derogar la democracia liberal representada en la Asamblea Nacional, que será sustituida en días por una Asamblea Comunal dependiente de Miraflores, ahora de manera oficial.

Con la actitud del pueblo uruguayo o argentino, con ese par de rufianes que han sido siempre los Kirchner, o paraguayo, con el sinvergüenza de Lugo, o el nicaragüense – que eligió a un sádico y “ladrón” según la oposición de su país – o el deplorable caso de El Salvador que prefirió al candidato de una feroz organización criminal como el FMLN que sembró el terror en esa empobrecida nación con el apoyo de Fidel Castro.

El pueblo venezolano elevó – contra toda advertencia - a la dignidad presidencial a un enemigo furibundo de las instituciones del Estado democrático – las que suprime por el paralelismo gubernamental – porque buscaba desesperadamente un vengador de agravios, quien desde su llegada al poder informó claramente al país de sus intenciones totalitarias – “hasta el 2021” y ahora hasta el 2030 - que posteriormente fueron amparadas bajo la ideología castrocomunista, pero la sociedad de intereses creados se negó a escuchar el mensaje claro y fuerte que emitía contra los derechos ciudadanos, como la libertad de prensa (constreñida por métodos de apariencia legal); la propiedad privada – que para existir debe subordinarse a la revolución – el empresariado, los sindicatos, todo bajo el eufemismo de un Estado de legalidad ad hoc subordinado a la voluntad del caudillo que conforma hordas de débiles mentales uniformados para acallar toda expresión que choque con su proclama igualitarista demagógica, que esconde su obsesión enfermiza por el disfrute orgiástico del poder sustentado en la masa seducida por la venganza impune, la repartición de limosnas infamantes y su íntima asociación con la tenebrosa banda de los Castro que han sumido a Cuba en 51 años de ignominia.

Venezuela debe rescatar su dignidad

Pero a pesar de estar a la vista del mundo que este un gobierno inepto y corrupto – “un caudillismo rural militar con una manguera de petróleo”, según Felipe González - que ha degradado la productividad del país en un 47 % durante sus once años de disparates oficializados – “el mapa genético del gusano es idéntico al mío y el de la mosca al de ustedes” - colocándolo por debajo de países mucho más pobres como Argelia, Uganda y Kenia – que la economía venezolana es la única que retrocede en el subcontinente y su deuda es considerada como la más riesgosa del mundo y que ha sido absolutamente ineficaz en la solución y prevención de los graves problemas nacionales, entre ellos la brutal inseguridad, la precariedad de los servicios públicos, la inflación más alta del continente y una de las mayores del mundo, escasez de muchos productos básicos, aunado al desempleo – seis millones de venezolanos están desempleados o subempleados, lo que ha aumentado la pobreza exponencialmente - producido por el miedo de los inversionistas nacionales y extranjeros, todavía Chávez sigue contando con un elevado porcentaje de popularidad que solamente puede explicarse desde la perspectiva de un pueblo sin horizontes que se niega a enfrentar el porvenir y necesita al insultante “padrecito Stalin” para sobrevivir en la indignidad.

En conclusión

Si en Colombia no llega a la presidencia un estadista con el coraje de Álvaro Uribe, para defender la democracia y el Estado de derechos, los criminales y narcos de las FARC ya estarían disponiendo del Estado colombiano, con el aplauso del pueblo deglutidor de miserias.

Por esa misma causa la historia reconocerá el temple de los hondureños que sacaron a trompadas a quien quiso violar su constitución para enjalmar el país al castrocomunismo internacional, viudo inconsolable de la dantesca Unión Soviética, que solamente puede destruir, pues esa canalla está impedida genéticamente para construir y allí están las ruinas que ha dejado por donde ha tenido la desgracia de transitar.

Esto nos indica que América Latina – con algunas excepciones – sufre de una grave deficiencia de moral pública que la arrastra hacia su perdición si las fuerzas democráticas continentales no se unen en un solo bloque para combatir la ignorancia y propiciar el progreso colectivo por el desarrollo de sus individuos.
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20 de abril de 2010

La dama de dedos petulantes y el caballero oloroso a ignorante plenitud Me exigen que:

Cuando me indigne por la púber que el hambre prostituye
O por el niño que muere en el ajuste de cuentas
O por el alarido de la madre a la que la barbarie le sacó un hijo
O por la sangre del justo que resbala
sobre la calle tapizada de sangre de justos
O por el salario titilante del padre
de una familia de lata y cartón piedra
O por la anciana indigente
que agoniza en el pasillo mugriento
de un hospital moribundo
No maldiga al corrupto
No escupa al burócrata insensible
Ni mande a la mierda a quienes gobiernan
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17 de abril de 2010

19 de Abril: Pórtico de la Independencia

Se cumplen 200 años del movimiento político que significó el primer golpe de Estado contra una autoridad constituida en el territorio venezolano, que - como reacción contra la invasión de Napoleón a España - exigía el retorno de Fernando VII al trono.

Una prueba irrefutable la presenta la letra original de la canción escrita por Andrés Bello, entre el 19 y el 30 de abril, a la cual Lino Gallardo, por la prisa del momento, le colocó la música de una canción de cuna muy popular en la época, y que Guzmán Blanco impuso como Himno Nacional, eliminando las estrofas y versos comprometedores - “Pensaba en su trono que el ardid ganó/ darnos duras leyes el usurpador (Napoleón). Previó sus cautelas nuestro corazón/ y a su inicuo fraude opuso el valor” (…) “¿Qué aguardáis patriotas/ hijos de Colón? Marchad tras nosotros/ y viva la unión! (…) Unida con lazos/ que el cielo formó/ La América toda/ existe en Nación/ Temedla tiranos/ que el Orbe adoró/ Ya jura ser libre/ ya os ve con horror” - y cambiando los autores, que habían tenido relación con la corona, por Vicente Salias y Juan José Landaeta, aunque no los nombra en el decreto.

Otra evidencia histórica es que el 4 de Mayo de 1810, día viernes, la Gaceta de Caracas en su Nº 96 publicó un acuerdo de la Suprema Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII, en el cual se instituye la cucarda que los Revolucionarios deberían llevar a la altura del brazo izquierdo: “... Se ha fijado e interpretado la cucarda que se ha permitido llevar a los habitantes de Venezuela en la forma siguiente: Los colores rojo y amarillo significan la Bandera Española que nos es común, y el negro nuestra alianza con la Inglaterra, timbreados (sic) estos con el retrato, o las iniciales del Augusto nombre de Fernando VII, a cuya libertad se han dirigido los esfuerzos combinados de ambas naciones y los votos generales de la América”.

Así que, repito, la insurrección del 19 de Abril de 1810 fue una reacción contra Napoleón y su invasión a España que en ese momento libraba su propia guerra de Independencia.

Si los militares – que fueron decisivos en el desconocimiento a la autoridades - funcionarios y pobladores españoles hubieran sospechado que los caraqueños pretendían separarse de España jamás hubieran apoyado el golpe de estado contra Emparan, de hecho el representante del clero en esa sesión del 19 de abril, Manuel Vicente de Maya, se negó, siendo diputado al Congreso de 1811, a apoyar la declaración de Independencia.

Ellos estaban, como toda la Península, contra la invasión de los franceses y defendían los derechos de Fernando VII, por ello apenas seis días después de decretada la Independencia, el 5 de julio de 1811, se sublevan guarniciones, se alzan los isleños en Caracas y Valencia y Monteverde sale de Coro a sofocar la insurrección generando una atroz guerra civil, pues esos primeros años hasta 1815 cuando España envió tropas a Venezuela, la guerra fue entre venezolanos realistas y venezolanos patriotas.

Antecedentes

El 14 de Julio de 1808, a las once de la noche, llegó a La Guaira el bergantín de guerra francés ¨Serpent¨, y su capitán, Paul de Lamanon, subió a Caracas el 15 en la mañana, y al mediodía se entrevistó con el Capitán General interino, Juan de Casas a quien hizo entrega del documento del Consejo de Indias en el que se le anuncia el ascenso de José I al trono de España y de las Indias, y le ordenaba reconocerlo como tal.

Al retirarse los emisarios, el gobernador Casas se puso patéticamente a llorar. Pero ya en Caracas circulaba la noticia vía rumor, porque el gobernador de Cumaná, Juan Manuel de Cagigal, había enviado a Casas unos ejemplares del Times de Londres, y el gobernador los hizo traducir confidencialmente con Andrés Bello, que era para el momento secretario de la Capitanía General.

El militar español Diego Jalón, de la guarnición de Caracas, y el criollo José Félix Ribas tuvieron un altercado con uno de los militares franceses, y formaron una manifestación que recorrió las calles de Caracas al grito de ¡Viva Fernando VII! ¡Muera Napoleón y los franceses! Pero un criollo, Manuel de Matos Montserrate, capitán retirado y hacendado, se salió del sumiso grito reivindicatorio, y elevando la voz por encima de la algarabía arengó a sus coterráneos: "¡...Ha llegado el momento en que los americanos gocemos de nuestra libertad. Es necesario que salgamos de todos los españoles y solo quedemos los criollos...!".

Por esta acción fue detenido, el 27 de Julio, y conducido a las bóvedas de La Guaira. Fue el primer patriota público de la emancipación venezolana, lo que debe ser reconocido de manera oficial.

¿Por qué se destituye a Emparan?

En mayo de 1808 las autoridades napoleónicas de España designan a Vicente Emparan como capitán General de Venezuela, país en el que ya había actuado como gobernador de la Provincia de Cumaná hasta 1804, pero antes de embarcarse se reúne con la Junta Central Suprema, que defiende los derechos de sucesión de la corona y abjura de su afrancesamiento y ésta lo designa también para ejercer el cargo de Capitán General de Venezuela, pero en su nombre, para reemplazar a Juan de Casas que era interino por la muerte de Guevara Vasconcelos.

Los caraqueños se enteran del afrancesamiento de Emparan, por intermedio del marqués de Casa León, que recién llegaba de España. de donde trajo la carta que el Consejo de Regencia envió a todas las provincias de ultramar, fechada el 14 de Febrero de 1810 y que constituye una declaración de Independencia: ¨...Desde este momento, Españoles Americanos, os veis elevados a la dignidad de hombres libres, no sois ya los mismos que antes encorvados bajo un yugo mucho más duro mientras más distante del centro del poder; mirados con indiferencia, vejados por la codicia y destruidos por la ignorancia...¨.

Las sospechas contra Emparan se acrecientan con las dilaciones de éste para decidirse a crear la Junta que defendería en Tierra Firme los derechos del sucesor de la corona.

El 19 de abril, los conjurados obligan a Emparan – a quien los oficiales de guarnición se niegan a obedecer - a renunciar a su cargo y a someterse a la prisión preventiva mientras esperaba su retorno a España.

La frase final del Acta del 19 de Abril, ratifica que el movimiento no era independentista o separatista, sino de repudio a Napoleón: “En el mismo día, por disposición de lo que se manda en el Acuerdo que antecede, se hizo publicación de este en los parajes más públicos de esta ciudad con general aplauso y aclamación de todo el Pueblo diciendo viva nuestro Rey Fernando Séptimo…”.

Sin embargo…

El momento fue aprovechado por líderes como José Félix Ribas – que se autoproclamó representante de los pardos - que rindió homenaje por las calles de Caracas a los mártires del Grito de Quito, ajusticiados el 10 de agosto de 1809, por lo que fue definitivamente el clarín que aceleró las acciones que desembocarían en el Congreso Constituyente de 1811 que creó la República soberana que debe seguir siendo la Venezuela de la actualidad.

Los patriotas de aquella hora rindieron homenaje al 19 de Abril incluyendo la fecha en el primer escudo de armas de la naciente república, cuyo diseño central representaba un sol en cuyo núcleo destellaba el número 19 en clara alusión a esta fecha patria y desde ese lejano entonces, en los sucesivos diseños de nuestro escudo se consagra el 19 de Abril como la fecha inicial de nuestra independencia, porque, aunque fue más bien su pórtico, nucleó a las distintas provincias – salvo Maracaibo y Angostura - Coro no era provincia para la época – en la asunción del concepto de patria como unidad territorial sujeta de derechos y generadora de identidad, palabra que había sido ya usada – infructuosamente - con ese mismo sentido, en los años 1744 y 1749 en la lucha de las distintas provincias contra la codicia de la Compañía Guipuzcoana.


El 19 de mayo de 1810, la Junta Gubernativa de Caracas dirige a las autoridades constituidas de todos los pueblos de Venezuela, su definición de “patria”: “… la patria no es el rey, el gobierno, o la constitución. Estos no son más que el modo en que aquello existe. La Patria es la congregación de hombres que viven bajo un mismo gobierno, sujetos a las mismas leyes y siguiendo los mismos usos y costumbres. El espacio de tierra en que nacemos, las riquezas que poseemos en él, no son precisamente la misma patria, sino el medio de subsistir cómoda y pacíficamente en esa congregación que la constituye”.

Lo rubrica Bolívar

Bolívar en la proclama que dirige al ejército el 19 de abril de 1820, exclama: “Soldados: Diez años de libertad se solemnizan en este día (…) Soldados: El 19 de abril nació Colombia”.
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10 de abril de 2010

Reconstruir Haití

Las ruinas de Vargas continúan amontonadas por allí y la diáspora varguense no ha podido regresar porque no hay lugar a donde volver, sin embargo: “La República Bolivariana de Venezuela comunicó formalmente a la ONU que proyecta realizar aportes a la República de Haití por 2.420 millones de dólares en el lapso 2010- 2016”.

Frente a esta munificencia personal del caudillo de Venezuela, con los reales del pueblo, la Unión Europea (27 países) donó 1.970 millones de dólares, Estados Unidos, 2.050 millones, el Banco Mundial prometió $479 millones. Brasil $172 millones. Y China millón y medio de dólares.

Pero la arruinada Venezuela sin luz, sin agua y sin empleo se da el lujo extravagante de superar el aporte de los países más ricos de la tierra, así como dona combustible para los ricos dueños de los edificios de alquiler de los barrios pobres de los Estados Unidos y para el transporte público de Londres - una de las ciudades más ricas del planeta - y promete financiar el proyecto de limpieza del río Hudson, mientras las viscosas aguas del Guaire apestan mucho más.

Pero así es la conducta de todo nuevo rico por azar, oscuridad en la casa y plantas eléctricas para Cuba y Nicaragua. Barrio adentro colapsado pero hospital de lujo en Uruguay. Con esos dos mil millones de dólares – que no dudo necesita el pobre pueblo haitiano – se pudieran construir dos millones de viviendas para el pobre pueblo venezolano.

Y no es que no me duela la tragedia de una republica inviable como Haití, cuyo mejor destino sería ser estado asociado de alguna potencia generosa, pues hablar de “reconstruir” en esa secular desolación, es una falta de sindéresis con ese depauperado país que, sin duda nos acongoja por su siempre.

Pero, señores y señoras, a pesar de nuestra piedad por la tragedia haitiana, la Venezuela de la actualidad tiene extensos “haitíes” por todos sus rincones. Basta recorrer cualquier barrio de cualquier ciudad de cualquier estado, para presenciar en carne viva la tragedia haitiana.

Niños comiendo basura. Gente viviendo bajo los arcos de los puentes. Delincuencia desatada imponiendo la pena de muerte. Rancherías de supervivencia, más precarias que las haitianas, por todas partes, hacinando millones de seres humanos en invasiones, sin los más elementales servicios públicos, cual víctimas de un terremoto. Como en Haití.

Farol de la calle activo

Ese farol de la calle que, como expresara Oscar Arias, “supera en generosidad a los Estados Unidos”, sin que le tiemble la responsabilidad nacional ha incorporado en masa, a través del disparate político llamado ALBA, a los habitantes de Nicaragua, Cuba, Bolivia, entre otros, al disfrute privilegiado de las exangües arcas del tesoro público de los venezolanos indiferentes al despilfarro de un gobierno que condena al país a un futuro haitiano, sin la solidaridad munífica de Venezuela con Haití.


“La regaladera”, como la bautizó el pueblo, que Chávez insiste en confundir con solidaridad, ha causado irreversible daño a la economía nacional, aunada a la destrucción del aparato productivo nacional - para privilegiar a empresarios capitalistas extranjeros, como los brasileños y argentinos – y a la desaforada compra de armas, en lo que Chávez ha gastado – que se sepa - 10 mil millones de dólares, y sigue comprando compulsivamente – Putin, el vendedor ruso que vino a cobrar la deuda atrasada, se llevó un pedido de $5.000M - hipotecando al país porque no hay dinero para pagar esa desmesura, ¿qué entregará a cambio si ya la Faja no alcanza? ¿Cuántos MW de electricidad se comprarían con ese dispendio? - y habla de producir energía atómica y de ingresar a una nueva carrera espacial, lo que concitó la burla de los gringos, pues no ha podido resolver el problema eléctrico y pretende viajar al espacio.

¿Qué será del satélite chino? Así que Chávez ha sido una bendición del cielo, no solo para los fracasados gobiernos socialistas del planeta, sino para el sistema capitalista internacional que hasta por rebote se beneficia de la telaraña ideológica de un hombre sin mayores luces elevado a la dimensión reservada a los estadistas, por la equivocación popular recurrente, que no cesará en sus errores hasta que se derrote la ignorancia como fuente inagotable de ascenso político para cuanto espontáneo se lance pa´presidente.

Es una actitud nacional

Sin embargo debo aclarar que esa forma de actuar de Chávez – manirrota, pantallera, irresponsable – es una actitud porcentual venezolana, pues demuestra el gentilicio mayor pesar por el sufrimiento extranjero que por el del patio.

Nos acostumbramos a recorrer ida y vuelta un corredor de privilegios, apáticos al tremendo dolor invisibilizado que nos circunda. Sólo quien ha tenido la osadía de acercarse a la realidad hasta quemarse con ella, es capaz de indignarse con esta forma de generosidad de exportación.

No existe dolor ajeno que no cuente con nuestra solidaridad automática. Basta ver las campañas de recolección de fondos para cualquier conmovedora causa foránea como recaudan dinero a montón, pero si la causa es nacional, aunque sea tan estremecedora como la de afuera, da vergüenza lo que se obtiene.

Pero, también se observa en la intimidad familiar: Conocí un mecenas popular que mantenía con su escaso salario un equipo ciclista, y por esa acción recibía pingüe reconocimiento mediático que le inflaban el orgullo. Un día visité su casa para entrevistarlo, lo que encontré fue una pobreza escalofriante: La esposa, apenas cubierta con harapos y descalza - parecía un afiche de la FAO contra el hambre - y los hijos, cuatro o cinco, desnudos o semi desnudos pero todos sucios, demostraban con sus escleróticas saltonas la inmensa desnutrición que padecían. Sobre eso escribí. El dinero de su responsabilidad familiar era dilapidado en obtener la fama.

Exactamente igual que la actitud presidenial de la actualidad. El flamante embajador ante la ONU se regodea con la generosidad sin parangón de su gobierno con Haití – “18 millones de dólares para cubrir operaciones diarias” - mientras seis millones de venezolanos sobreviven entre el desempleo y la buhonería de corre y corre. Es decir, casi el 50% de la fuerza laboral del país. Y el INE certifica que en 14 de las 24 regiones del país, la pobreza extrema ha aumentado.

Es tan disímil la prodigalidad de este gobierno, que mientras concede, por ejemplo, 900 millones de dólares a los ecuatorianos para cultivar cacao, a los venezolanos nos monta una arepera que cierra domingos y feriados para compensar la quiebra de las empresas de Guayana.

Ama a tu próximo como a ti mismo

Por alguna de esas extrañas complicaciones mentales del hombre moderno, se confundió el sentido primigenio de “próximo” – escrito con la “x” equivalente a “j” – y la palabra “prójimo” pasó, de “cercano a ti”, a significar “compromiso con los otros hombres”, que traduce con gente lejana y mejor si extranjera, de por allá… de Palestina, por ejemplo, cuyo drama conmovió a tal grado a los chavistas de la gran godarria, que hasta andaban de trapo en el pescuezo como Arafat, obviando que nuestro pueblo sufre también destierro secular en su propia tierra que le niega el pan, pero carece – en su brava carestía – hasta de símbolo alguno para el lucimiento mediático de chavistas faramalleros, que contrastan sus obscenos lujos contra las franelita colorás con errores ortográficos que porta el pueblo esperanzado que mendiga justicia.

De allí que la cita bíblica “Ama a tu próximo como a ti mismo” en sentido lato significa que - por solidaridad humana - como seas capaz de amarte debes amar a tus seres más cercanos – incluyendo a tus conciudadanos - y si los seres humanos cumpliéramos a cabalidad con ese mandato cristiano – así como con aquel que invita a no hacer lo que desagrada que nos hagan – no tendríamos ninguna necesidad de andar delegando la responsabilidad familiar al Estado - de donde deriva el nefasto paternalismo parasitario - ni metiéndonos en las vidas ajenas como el imperialismo chavista, que chapotea en miserias extraterritoriales teniendo charcas suficientes, fronteras adentro, para chapotear.

En conclusión

Venezuela necesita la inversión de absolutamente todos sus recursos para dar de comer a sus propios hambrientos, cuya desnudez tirita en ranchos insalubres, padeciendo el retorno de enfermedades endémicas y a merced de la ignorancia que sustenta tiranías por la supervivencia.

Por eso es hora de exigir en serio a este gobierno insensato y antinacional, cuyo paso por el poder marca en la escala de Ritcher cifra superior al terremoto haitiano, por la devastación causada, que cese el derramamiento de dólares venezolanos sobre naciones y organizaciones extranjeras y asuma y cumpla su responsabilidad con las necesidades de la patria, que es la gente.
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3 de abril de 2010

¡¡ Hay vida antes de la muerte !!!

Sí, leyeron bien, no es una perogrullada, ¡¡¡hay vida antes de la muerte!!!, pero hay tanta gente confundida buscando desesperadamente la vida ¡después! de la muerte – cosa que esperamos sea cierto aunque yo preferiría seguir aquí donde conozco - que se olvida completamente de vivir su vida y se llena de prohibiciones, complejos y tabúes que les impide disfrutar a plenitud esos momentos fugaces – algunos más o menos prolongados – de alegría que en nuestra hipérbole semiótica llamamos felicidad, como bien acota Fernando Savater.

Y es que, en esa extraña actitud ante el esplendor de posibilidades que traduce estar vivo – complicadas por el sofisma rico-pobre - nos hemos convertido en exégetas de la muerte – contradicción fundamental de quienes preconizan la inmortalidad del alma - llegando al colmo de gastar cifras escandalosas en entierros de cadáveres de familiares que jamás pudieron disfrutar en vida ni una mínima porción de ese derroche.

Urnas con acabado de piano y curvas lujuriosas, con playstation, teléfono celular, bar y aire acondicionado para albergar el saldo de una vida de privaciones, que será inhumado en un hoyo que se cotiza en Wall Street, porque él o ella “se lo merece”, sin embargo, que agradecido hubiera partido ese difunto si ese dineral se le hubiera ofrecido en vida para darse una vueltecita por Europa, que ya de su cadáver se encargará salubridad, por imperativos de la realidad.


Así que es necesario, muy necesario, que comencemos a pensar seriamente en que hay vida antes de la muerte y actuemos debidamente según esa certeza.

Podríamos comenzar por amarnos un poco a nosotros mismos, sin caer en el narcisismo, por supuesto, para frenar la banalización de la vida que tantas desgracias ha traído a la familia, imponiéndonos como disciplina derrotar nuestra ignorancia en materias tan sensibles como el arte de vivir, de compartir y de amar sin condición.

Sí lográramos ese propósito nos sorprendería encontrar lo que llamamos justicia, en un mandamiento sencillo, como su vida misma, del carpintero de Galilea: “Ama a tu próximo como a ti mismo”, pues nadie que no se ame adecuadamente puede amar al otro por cercano que sea.
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27 de marzo de 2010

¿El Mandela venezolano?

Los hombres de poder desprecian su necesidad de asesores corajudos que les digan la verdad y les impidan cometer actos reñidos con la prudencia que debe caracterizar las ejecutorias de un Jefe de Estado. Lamentablemente los hombres de poder son el reflejo de las íntimas perversiones de los pueblos, entre ellas la ignorancia. Hitler, por ejemplo, no fue más que el intérprete de la locura colectiva que afectó al pueblo alemán en aquella hora menguada para su grandeza. Hora en que solamente los aristócratas salvaron su honor para la historia. Hitler no tenía asesores sino incondicionales no deliberantes. Y el crimen campeó. Es la verdadera soledad del poder. Y es que hasta los jefes mafiosos tienen a su alrededor asesores que les señalan las inconveniencias de realizar acciones que pudieran comprometer su fachada ante la sociedad.

El general Páez, precisamente por esa carencia de hombres probos a su alrededor, cometió un crimen execrable para su historia de fundador de la República y héroe de la Independencia americana, al ordenar el fusilamiento de dos prisioneros políticos, los generales federalistas Herrera y Paredes, en venganza por la salvajada cometida por las tropas federales en la batalla de Chupulúm, cerca de Petare. Y ese crimen se llevó a cabo sin que nadie opusiera la más leve resistencia. Todos fueron excesivamente diligentes para cumplir aquella orden atroz. Cualquier dilación u oposición razonada le hubiera evitado al Héroe de las Queseras del Medio y Carabobo ese oprobio sobre su brillante hoja de servicio. Level de Goda sentencia que ese acto fue una señal de la decrepitud de Páez.

Así la historia registra los desmanes de todos los hombres de poder que en el mundo han sido, atribuyendo un porcentaje de la culpa a los oportunistas y validos que los rodean y estimulan sus desvaríos, en lugar de cumplir su deber moral de mantenerlos en el cauce de la responsabilidad cívica y los dejan despeñarse al desastre ético y moral. Y es que del hombre de poder dimana un aura poderosa de autoridad incontrovertible, que instiga la servidumbre voluntaria capaz de llevar a cabo las órdenes más sórdidas o aplaudir los dislates más ridículos.

Pero esa carencia también ha afectado a no pocos hombres de Estado: Como Carlos Andrés y Lusinchi, a quienes los áulicos aplaudían el envilecimiento del solio presidencial, al elevar a sus amantes a posiciones de control que enlodaron la historia de estos líderes forjados al calor de la lucha contra la feroz dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez. Los adulantes cavaron el sepulcro de su historia, destruyendo con ellos la democracia liberal que comenzaba a surgir. Por ello, lo que presenciamos en la actualidad en Venezuela con el caso de Chávez, que es una entidad totalitaria, es la absoluta falta de sindéresis asociada a una corte perruna de hombres inservibles, cuya sumisión asquea, y a un anillo de extranjeros, supuestos asesores, sin comprensión de la venezolanidad, indiferente a la suerte moral del protector económico del régimen cubano.

Por lo tanto comete disparate tras disparate, que lo convierten en flanco de ataques que han minado a tal grado su prestigio, que ya la burla a sus expensas es el común en los escenarios internacionales, que también han comenzado a cuestionar seriamente su talante democrático y a tomar en serio su presunta peligrosidad para la estabilidad de la región. Cuando tomó la decisión de ordenar la prisión de Oswaldo Álvarez Paz – un líder de la social democracia mundial, excandidato presidencial y figura relevante de la política nacional – no tuvo a su lado alguna voz que le impidiera cometer tal sandez.

El “Mandela venezolano”

En una oportunidad vaticiné en este diario la inminente prisión de Manuel Rosales y me preguntaba si sería “el Mandela venezolano” o se pondría los patines para huir como Chávez esperaba. Huyó – y nadie puede juzgar esa acción, pues la cárcel, en regímenes como éste, es “el sepulcro de los vivos”, como bien lo suscribiera Dostoievski. Sin embargo, el doctor Oswaldo Álvarez Paz enfrentó con entereza el calvario judicial incoado en su contra por un solitario Chávez desquiciado por la ira, que suele ser muy mala consejera. Y así, con ese acto irracional, Chávez acaba de crear un rival de mayor estatura continental que la suya, con suficientes méritos, convicción democrática y redaños para propinarle una derrota contundente, al que faltaba la victimización para empinarse como mártir de la resistencia.

Álvarez Paz, al cruzar el umbral de su prisión, flanqueado por gendarmes ostensiblemente respetuosos, ha dado el primer paso hacia su conversión en el “Mandela venezolano”, cuyo destino será conducir la República, a partir del 2012, hacia una época de paz, progreso y concordia. Los jóvenes que hacen vida pública en las redes sociales se han erigido en difusores de su imagen. Todos los avatares de Noticiero Digital amanecieron sustituidos por una fotografía de Álvarez Paz, por ejemplo.

¿Qué fue lo que dijo que tanta ira causó?

Uno de esos personajes inservibles que pululan a las sombras del poder, para congraciarse y conseguir alguna canonjía, manifestó que Álvarez Paz sería juzgado por “traición a la patria”, y me pregunto si este adulante está enterado de la existencia del artículo 464 del Código Orgánico de Justicia Militar, que define las acciones que configuran traición a la patria, como someter a la república a actos de ruptura de relaciones diplomáticas.

Oswaldo Álvarez Paz ha sido imputado – sin derecho a ser juzgado en libertad, lo que sí se aplica a cuanto delincuente atrapa la policía – por los graves delitos de conspiración, instigación pública a delinquir y difusión de información falsa. Los “jueces del horror” siempre encontraban formas jurídicas para cubrir las injusticias, abusos y excesos del poder.

Es la antigua fábula del lobo y el cordero, mediante la cual Esopo sentenciaba que de nada valen los argumentos del débil cuando el poder decide actuar en su contra. Oswaldo Álvarez Paz no dijo nada que la prensa mundial no haya estado reseñando desde hace mucho tiempo, lo que ha sido exacerbado por la declaración de un juez de la Audiencia Nacional española con relación a la organización terrorista ETA – declarada objetivo militar por el gobierno francés - que supuestamente mantiene como refugiados unos cuarenta miembros en Venezuela, comprobándose que al menos dos de ellos ocupan cargos de alguna significación en el gobierno. Y Chávez sabe – y por eso su iracundia contra Álvarez Paz - la delicada situación a la que lo han llevado sus temerarias declaraciones de reconocimiento a las FARC como grupo beligerante, una organización vinculada al secuestro y tráfico de estupefacientes, declarada terrorista por 32 Estados, entre ellos los integrantes de la Unión europea, los Estados Unidos y Canadá.

Está consciente, también, de su precaria situación jurídica ante la Corte Penal Internacional por casos relacionados con la violación de los Derechos Humanos y no puede negar su preocupación por la calificación que está recibiendo Venezuela como importante “autopista para el tráfico de drogas”, no sólo por los Estados Unidos, como falsamente arguyen, sino por España, Inglaterra, Francia, Portugal y países africanos. Así que lo que dijo Álvarez Paz por Globovisión golpetea de día y de noche la psiquis de Chávez - ¡terrorismo, narcotráfico, derechos humanos! - porque son hechos que ya el mundo considera harto evidentes y que pueden, en cualquier momento, desembocar en acciones jurídicas por plena prueba. Y si en verdad quiere encontrar un culpable, éste no está en Álvarez Paz sino en su entono de incondicionales, incluyendo a algunos presidentes latinoamericanos, como Lula, que lo ha usado para erigirse por contraste en la exorbitancia de “estadista mundial” y lo llama en privado, con desprecio, “el loco Chávez” - que le apoyan y aplauden cualquier estupidez, hasta auto inculpadora, con tal de mantener los privilegios que el ejercicio de un poder incontrolado les prodiga.

Pero también debe revisar su ego desmesurado, que ha contribuido a desarrollar el cáncer que destruye sus defensas: Se cuenta, por ejemplo, que la salida de José Vicente Rangel de su cogollo, fue por atreverse a recomendarle que tuviera cuidado con la forma con la que dispone del tesoro público, pues le podría acarrear sanciones judiciales en el futuro. Dicen que el que va a caer no ve el hoyo, pero hay algunos que caen porque simplemente subestiman la peligrosidad del hoyo.

En conclusión

Siempre me pregunté cuando Chávez iba a pisar el peine y a enviar a la cárcel a alguien de suficientes quilates como para surgir como el líder que aglutinaría la oposición a su régimen, para elevarse como el próximo Presidente democrático de la República de Venezuela. Lo acaba de hacer.
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20 de marzo de 2010

O corren o se encaraman

Por temor a herir susceptibilidades solapadas en las palabras “pueblo”, “solidaridad”, “humanismo”, “pobreza”, y por una especie de sonrojo por producir dinero y bienestar personal, el discurso liberal no ha enfrentado con contundencia el mito “socialista” – en realidad “masalista” – produce masa, no sociedad – que tanto sufrimiento ha ocasionado a la humanidad, diluido en el argumento falaz del “amor a la pobreza”, en realidad su sustento político, pues, como he escrito en otras oportunidades, se apropió de valores sustantivos del ser humano, en su definición intrínseca sintetizada en la generosidad – cuyo máxima expresión es la piedad – para elaborar todo su andamiaje discursivo mendaz y perverso, que la historia reciente ha develado, por lo que es necesario difundir con efectividad – no en foros para iniciados - que “socialismo” es un sustantivo feliz que define la esclavitud política por el atractivo de lo social.
Es un espejismo – lo probó la URSS y lo demuestra Cuba - que ha permitido que importantes sectores de la humanidad caigan en la trampa del estatismo exacerbado, que define la realidad política del llamado impropiamente “social-ismo” que, repito, en la práctica no tiene nada que ver con lo social sino con el dominio centralizado de la vida política nacional por parte del asfixiante aparato estatal que, eliminando lo “privado” y su exponente, la individualidad, convierte lo “publico” en lo “gubernamental”, derivando al ciudadano en súbdito masificado, necesariamente obediente y no deliberante, permutándole la libertad por la subsistencia basal.
Es decir, que tal como bautizar una niña como “Hermosa”, por lo que siempre lo será de forma ideal, el sustantivo “socialismo” posee la virtud artificial intrínseca de referirse a lo social por encima de lo político, que el común introyecta como “preocupación por el sufrimiento del pueblo”, con el sentido de solidaridad, por encima del individuo entendido como egoísmo, cuando en la realidad es todo lo contrario: es un sistema que privilegia lo político por encima de lo económico, con el desastroso resultado para lo social.
Es una de esas voces de fácil compra pero que esconde una perversa realidad antinatural – su símil en la naturaleza es la letal medusa “avispa marina” - que suprime la individualidad, centraliza la actividad pública y estatiza la vida de la nación eliminando el “interés propio” que es el combustible que mueve la economía. Y esta es una fórmula inequívoca para fracasar, por lo que este sistema de gobierno sobrevive entre sus escombros gracias a la represión de un militarismo corrupto que se encarga de oprimir la disidencia y por la idiotez acrítica de la filantropía liberal.

Cuba es el ejemplo más cercano de la aplicación de la fórmula socialista en un país que, aunque bajo una dictadura militar indeseable, era para 1958, uno de los más prósperos de América Latina que se ha convertido en un lastimoso espectáculo de desolada miseria bajo 51 años de opresión colectivista, erigida en el burdel del planeta.

Develar la verdad socialista
Pocos de los aduldolecentes socialistas, seguidores incondicionales de una ilusión conjugada en un idílico futuro eterno, conocen en realidad las características opresivas de este tipo de regimenes que sólo pueden sostenerse por la fuerza colosal de las armas, pues ningún hombre de verdad está dispuesto a rescindir su derecho a la libertad sino es por la aplicación de una fuerza superior que domine su naturaleza, y ésta es el terror psicológico como consecuencia de la aplicación sistemática de técnicas de control de la población cuya subsistencia deriva de la sumisión, aunque vemos con asombro como en la Alemania actual un elevado porcentaje de individuos deploran la caída del Muro de Berlín y añoran al Estado propietario de sus vidas que les proveía la subsistencia en un mundo gris de alcohólicos cabizbajos, irreconocibles como sujetos de derechos. La aduldolescencia también campea por la ex culta Europa.
Utopía de la inmovilidad deseada
El socialismo, como discurso de una utopía irrealizada, enamora a jóvenes románticos - y ancianos espinilludos - llenos de aspiraciones justicieras insufladas por el manual de Robin Hood – “quien roba a Pedro para darle a Juan, tiene el amor de Juan” - cuando en la realidad es un sistema empobrecedor, indefectiblemente vinculado a gobiernos dictatoriales, definidos como “democracias populares” por la prensa de izquierda - en una absurda contradicción – que imponen a sangre y fuego el personalismo, el estatismo, el partido único, el sindicato único (en realidad un comisariado del partido), el líder único e infalible, el igualitarismo (igualdad porque sí) y el colectivismo, lo que los lleva irremediablemente al fracaso, sencillamente porque todo eso es antinatural.
Y ese es uno de los problemas que confrontamos los liberales: Que el discurso romántico y pobrecitista del socialismo flota incontaminado por encima de los cien millones de muertos – en Rusia, China, Camboya, Corea del Norte, Cuba - y de las atrocidades que los socialistas en busca de su utopía comunista han cometido antes de fracasar estrepitosamente y convertirse en obesos capitalistas salvajes. Y es que ese discurso atrapa especialmente a la juventud que no ha incursionado críticamente en la historia. Por eso es tan importante llevar a nuestros estudiantes la verdad resultante de comparar el discurso romántico contra la injusticia y la realidad de un siglo de crueldades de este perverso sistema ideológico enemigo de la libertad, del individuo, de la propiedad privada y de la democracia.

La base del discurso socialista
El basamento de la engañifa socialista (cuyo lema es ¡ojalá que llueva café!, como Chávez añora que llueva electricidad), que insisto es una ideología en la que los medios de producción son, en teoría, propiedad colectiva, pero en la práctica se concentran en la nomenclatura oficial erigida en signataria del Poder Popular y por lo tanto todo pasa a ser para disfrute de los burócratas, son:
Justicia social, que en verdad es filantropía oficial que deriva en parasitismo social por la castración de la responsabilidad;
Repartición proporcional de la riqueza, un mito muy productivo entre la ingenuidad popular, por el atractivo de la palabra “riqueza”: Pablo de Tarso hizo doctrina que para poder repartir primero hay que producir, y no hay nada que odie más un socialista que la palabra “producción”;
Igualdad por encima de la libertad, sólo posible por la fuerza;
Solidaridad, pero mecánica, algo así como una banda de mochos rascándose entre sí;
Plusvalía del trabajo, que le hace la boca agua a los ingenuos, pues predica que la mano de obra tiene un valor superior en la relaciones de producción y es la que fija el precio del producto, lo que no solo es falso, sino que es embuste, pues es la utilidad la que fija el valor, reflexione y lo descubrirá;

Todo eso derivado de la Economía de Estado, Estado propietario del aparato productivo, comercial y financiero y, por lo tanto, todos los ciudadanos comen si el Estado quiere, lo que el Estado desee a través del paternalismo oficial – estupidez ésta que arruinó la democracia venezolana, incapaz de generar un proyecto económico de nación adulta por el perverso clientelismo político, ejercida por un poderoso gobierno central (controlador, confiscador, interventor y – por supuesto, ni lo mencionan - represivo)
Conclusión
Aunque las últimas encuestas revelan que sólo el 21% de los venezolanos sigue seducido por la oferta de vivir sin trabajar, aquí todo el mundo tiene que definirse:
Si es socialista, asuma su barranco y demuestre que vive como tal enemigo de la propiedad y de la empresa privada, pues lo suyo es propiedad colectiva, control social, pensamiento único y capitalismo de Estado – todo socialismo lo es, aunque no todo capitalismo de Estado es socialista (caso países árabes) - porque jamás la legión de burócratas - ineptos genéticos, psicópatas y oportunistas desclasados - que el socialismo acopia para subsistir, va a rescindir sus privilegios para drenarlos al pueblo.

Pero si su amor a la pobreza no llega al grado de quererla para siempre y defiende la propiedad privada y la libre empresa, pero no quiere que le digan ¡liberal!, le queda la social democracia: Teodoro Petkoff, antiguo comunista de fusil al hombro – que acaba de llamar filho de puta a Lula - confesó en una entrevista en España que era social demócrata. Y William Lara, el inepto gobernador de Guárico, sentencia: “A Falcón se le acabó la gasolina revolucionaria, es un auténtico socialdemócrata”. Aunque también puede ser demócrata social, para que no lo confundan con los adecos. O “socialista liberal”, que queda bien fino.
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13 de marzo de 2010

Bloqueo a Cuba: Leyenda urbana

Cuando el presidente de la Ford Motors visitó a Fidel en La Habana, le ofreció reemplazar gratuitamente el parque automotor de su marca, de los años ´50 y ´60, que todavía circulan en la isla gracias al ingenio de los “mecaniqueros”, con el fin de exhibirlos en los Estados Unidos, pero Fidel se negó rotundamente.

Eso hubiera develado el sainete político que logró edificar con la estupidez del bloqueo norteamericano, iniciado el 7 de febrero de 1962, que prohíbe las relaciones económicas, financieras y comerciales - excepto de alimentos y medicinas - con normas extraterritoriales que sancionan a terceros países o sus empresas, esto último puramente enunciativo, pues Europa – que consume el 60% de la producción de habanos cubanos - Canadá y América Latina han mantenido relaciones con Cuba sin consecuencias, como fue el caso de Carlos Andrés Pérez, el creador de la triangulación comercial que perjudicaba a los venezolanos para ayudar a los cubanos, como hace ahora Chávez.

Esa resolución fue precedida por la declaración pública de Fidel en 1961, - luego del torpe fracaso de Bahía de Cochinos- asumiendo la construcción del primer Estado marxista de América, en plena Guerra Fría y a 90 millas de las costas de Estados Unidos, país que no podía aceptar con indiferencia la existencia de un peligroso enclave soviético frente a sus limites marítimos – el intento de colocar misiles nucleares en manos de este radical descontrolado les dio la razón.


La soberbia de Castro al asumirse marxista derivó de un generoso crédito de cien millones de dólares – no de rublos – además de firmar tratados para la compra – a precio superior al mercado, para Rusia y los países satélites de la URSS, - del 80% del azúcar que producía la isla y la venta de aluminio, cemento, papel y petróleo - que Fidel revendía como hace hoy con el venezolano - que el gobierno de Khrushchev le concedió a finales de 1960, luego de que Fidel tratara inútilmente de que Eisenhower lo recibiera.

Con ese aporte inicial comenzó la extravagancia soviética de mantener una colonia esclava en el continente americano, para alardear frente a Occidente de su infiltración ideológica, cuyo costo durante 30 años superó con creces los bienes de capital de toda la época republicana de 1902 a 1959, sin incluir el inmenso gasto militar que permitió a Fidel organizar el ejército más poderoso de América Latina para usarlo como fuerza mercenaria en África y para sofocar la libertad en la isla y ahora para liquidar la democracia en Venezuela.

“Solamente entre 1981-1990 el valor de los bienes de capital recibidos – entre 120 y 150 mil millones de dólares - fue dos veces mayor que todas las inversiones norteamericanas existentes en la Isla hasta 1959”, suficientes para que una república, estancada en once millones de habitantes, se empinara hacia el progreso sin mayores contratiempos. Pero Fidel, acostumbrado al dinero fácil y ensimismado en su megalomanía comediante, destruyó el aparato agro-alimentario, sometiendo a la población cubana a una dependencia indigna, y arruinó el comercio, la industria, la infraestructura, la producción azucarera – orgullo de la cubanidad: Primer exportador de azúcar del mundo desde 1818 - y los sistemas de salud y educación de la nación, estos últimos bandera propagandística del régimen. Por eso sus aullidos por el asunto del bloqueo se han intensificado desde que se le acabó la papaya rusa, aunque ahora está chupando sangre viva a la pobreza venezolana, que analistas calculan en siete mil millones de dólares anuales.

El bloqueo es una leyenda urbana

En anterior artículo escribí, que el bloqueo a Cuba sigue vigente en los Estados Unidos – a pesar de las voces disidentes en el senado y en el gobierno que lo consideran un fracaso - por el temor de los demócratas y republicanos a perder el voto de los cubanos en Miami que se oponen a la normalización del intercambio comercial, que, paradójicamente también perjudica al comercio estadounidenses.

Y ha sido un fracaso porque, contradictoriamente, fortaleció a Fidel Castro al nuclear al pueblo cubano en torno a su liderazgo por la especulación de una amenaza – supuestamente inminente – de una intervención militar del imperio, lo que fue capitalizado por el comunismo internacional que resumió el embargo como una forma de guerra económica con la intención de devolver a los monopolios norteamericanos la riqueza de la isla, además de proveer a los hermanos Castro de una justificación ante la miseria general que han causado sus políticas y prácticas comunistas y gangsteriles.

Y, por supuesto, ha cubierto a Fidel del manto de víctima heroica de un poderoso imperio – la fábula de David contra Goliat – cuya “inmensa dignidad es una estrella solitaria en la pléyade de rastreras naciones pitiyanquis que se postran ante el poderoso coloso del Norte”.

Discurso que conmueve profundamente el alma ingenua de los adolescentes tardíos del socialismo, que no se atreven a investigar la realidad de esta leyenda urbana que nutre el discurso de la idiotez congénita, por temor a descubrir que la alimentación del pueblo cubano depende en un 40% de los odiados Estados Unidos. Y ha servido también este bloqueo para neutralizar los argumentos de los liberales frente al ejemplo de desarrollo de naciones que han elegido el camino de la libertad económica y de respeto al individuo. Porque, “si no fuera por el bloqueo, Cuba sería…” supuestamente, una vaina grandísima.

La idiotez del comunismo espanta

Los fidelorrágicos se niegan a admitir la contradicción de su discurso antiimperialista con la exigencia de que los gringos mantengan a Cuba como cuando Batista, porque supuestamente es la falta de dólares yanquis – los del enemigo - lo que ocasiona el estruendoso fracaso del comunismo en Cuba, aunque entren profusamente a su gobierno dólares rusos, europeos, africanos, chinos, japoneses, latinoamericanos en los bolsillos de empresarios de toda índole – hasta del narcotráfico – y de tres millones anuales de turistas – la miseria estructural y la prostitución juvenil son atractivos turísticos (“con dólares aquí todo se puede, yo vendo todo, hasta la dignidad por unos dólares”, confiesa una estudiante de Historia, que se prostituye a los turistas).

Según informaciones ofrecidas por el gobierno de Cuba, en su página de Internet: “Al cierre del 2002, 53 hoteles y 18.390 habitaciones operaban bajo contrato de administración extranjera, con 16 cadenas de reconocido prestigio internacional, como Sol Meliá, Accor, Barceló, IberoStar, LTI, Red Deer, Sandals y Superclub.

Al cierre de 1998 existían 220 operadores de zona franca procedentes de 26 países, entre los que se encuentran España, Italia, Canadá, Panamá y México.

A fines del año 2000 había 392 asociaciones económicas con capital extranjero, ubicadas en su mayor parte en minería, exploración petrolera, turismo, desarrollo hotelero, pesca de arrastre (camaroneras), azúcar, industria (ligera, alimentaria siderúrgica, metalmecánica, pinturas y químicos), industria energética, gas, sector financiero, exportación de habanos, construcción, cemento, aviación civil. Los capitales provienen de más de 60 países entre los que resaltan España, Canadá, Italia, Inglaterra y Francia".

Hasta el famoso ron “Havana Club” pertenece, desde 1993, a la empresa francesa Pernod Ricard. Y la familia Castro, en sociedad con transnacionales, es propietaria del Palacio de Convenciones, del conglomerado de tiendas al por menor CIMEX y Medicuba, que exporta vacunas y otras patentes farmacéuticas producidas en Cuba. Y para que el pueblo reciba los beneficios de esta bonanza, la Ley de Inversión Extranjera, estipula que la mano de obra de estas inversoras solo puede ser contratada a través de una agencia del Estado, que cobra salarios integrales, en dólares, pero paga salario social, en pesos cubanos, previa deducción de la contribución “voluntaria” del trabajador para el “disfrute” de los inexistentes “servicios públicos”.

En conclusión

Así que, si Cuba puede asociarse con cualquier transnacional, comprar lo que necesite o vender sus exportaciones a cualquier país del mundo, entre ellos aliados firmes de los Estados Unidos como Inglaterra y Colombia ¿cuál es el bloqueo – si no es mental – al que se refieren los comunistas como culpable de la miseria que Fidel le ha propinado a Cuba? Y, además, lo mínimo que se le pide a esta gente es coherencia: Si su comunismo es tan machete, ¿por qué se desgañitan pidiéndoles piedad a los yanquis a quienes odian y juran exterminar? Sale pa´llá.

Nuestra solidaridad con el periodista cubano Guillermo Fariñas, en huelga de hambre y sed, por la libertad, desde el 24 de febrero.
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11 de marzo de 2010

Desmitificar el lenguaje

La misión del lenguaje es comunicar ideas, necesidades y sentimientos, por lo tanto debe ser un reflejo fiel de la realidad. Usar un lenguaje lleno de sofismas que no son capaces de transmitir la contundencia de la realidad es una conspiración contra la verdad que afecta la moral y la ética de la sociedad.

Hacerse cómplice de las perversiones que afectan al cuerpo social por complacer las pretensiones elitescas de la hipocresía es una cobardía que potencia la quiebra de la moral pública.

Nuestra república está repleta de ladrones del erario, de ayer y de hoy, a quienes llamamos “corruptos”, una idiotez que carece de la fuerza justiciera de la palabra ladrón. Los delincuentes ahora son “malandros”, voz que se usa, en un proceso de banalización de su significado, hasta para descalificar a los muchachos de mala conducta. Y los delincuentes se ufanan de ser “malandros” – soy malandro y qué - porque en la semiótica popular la palabra tiene connotaciones heroicas, machistas, de tipo con arrestos.

No es posible que se despoje a la palabra de su carga semántica que aplica una sanción social y pretender que la inmoralidad no se propague. Así como la palabra crea – “primero fue el verbo” – también seduce, transforma y manipula. La palabra “puta” conlleva una lesión moral, a tal grado que las que practican este oficio para vivir, lo consideran el peor de los insultos, que califica, no sólo a la que practica el sexo por la paga, sino también a toda mujer promiscua o sexualmente desenfadada.

El significado de esta palabra – que el DRAE describe, además, como “denigratoria” - mantenía a las putas en guetos controlados por las autoridades. La sociedad, para paliar el gravamen, la sustituye por “prostituta” – DRAE: “persona que ejerce el sexo por dinero” - que significa exactamente lo mismo y tiene el aditivo oculto, pero suena mejor a los oídos gourmet de la hipocresía y más adelante las llamó “mujeres de la vida alegre”, “trabajadoras sexuales” y luego “damas que practican el amor libre” con la consecuencia de habernos llenado de putas por ociosidad o por la impunidad, sobretodo en el segmento de las “niñas bien” que practican el sexo al aire libre con sus amantes de ocasión, mientras un tercero filma la escena para colgarla en Internet o jóvenes trabajadoras que se prostituyen los fines de semana como intercambio para pagar la noche de fiesta, a este comercio sexual lo llaman los sofistas ”relación con amigos con derechos”. Vaya al carajo.

Y así ocurre con la legión de muchachos que se meten a maricos por la aceptación, de un supuesto tercer sexo, que la conspiración social llama “gay”. Y los padres, en lugar de alarmarse ante la evidencia amanerada y acudir a los especialistas médicos del ramo para analizar la actitud y carencias hormonales del adolescente, aúpan orgullosos el desarrollo de la conducta imitativa, porque supuestamente es un atributo de la inteligencia, hasta que el joven se prostituye y la ociosidad los pervierte por el orgasmo múltiple que les procura el sexo antinatural.

Gente indigna de toda laya, maltratadores de niños y mujeres, infidentes, traidores, calumniadores, embusteros, abusadores, deshonestos tienen un calificativo popular específico que los retrata y los estigmatiza: “Hijo de puta”, frase que el Diccionario de la Real Academia registra como “mala persona”. Y pregunto: ¿confrontar a un sujeto indigno de fiar con un “mala persona” tiene igual consecuencia que decirle por todo el cañón, “usted es un hijo de puta”?, que define también a liderazgos políticos pivotados en la descalificación y el insulto del adversario.

Lo cierto es, señores, que la realidad nos presenta un cuadro que no está siendo registrado por el lenguaje: Niñas preñadas a los ocho años, drogadictas embarazadas que paren niños de 600 gramos de peso; adolescentes – casi niñas – con el uniforme del colegio, que se prostituyen para comprar teléfonos celulares, menores de edad usados como asesinos a sueldo – que ahora llamamos “sicarios”, jerarquizando estúpidamente este flagelo criminal, pues la voz “sicario” traduce “profesional del crimen que alquila sus servicios “honestamente”, es puntual y cumplidor”. En Colombia este sustantivo es equivalente a “suicida”, porque el sicario sabe que una vez cumplida la misión será asesinado, pero asume el compromiso de matar y morir para “dejarle una casa a su mamá”, pero en Venezuela están amparados por la impunidad que les ofrece la ineficiencia del gobierno y el pobrecitismo de la sociedad alcahueta y cómplice.

Familias enteras – abuelos, padres, hijos – dedicados a la venta al por menor de drogas, que han constituido una nueva clase social, la Clase F; atracadores y secuestradores adolescentes llenos de odio, que usan la delincuencia para ejercer su crueldad, demostración del crecimiento desbocado del lumpen social – descendiente del hombre de neandertal - que amenaza la existencia de la sociedad. Pero, sin el menor sentido común, usamos – o estamos obligados a usar por normas imbéciles - un lenguaje de penjaus para describir una realidad ranchificada, deshilachada, pervertida.

Si algo me enorgullece es haber escapado a esta infame práctica decadente, pues en los veinte ininterrumpidos años que produje y conduje mi programa de radio Venezolanidad, siempre reté al poder – al de ayer y al de hoy - y llamé las cosas por su nombre, claro y raspao.

Mandé al carajo a todo quien se lo mereció, sin importar su jerarquía transitoria, llamé cobardes y ladrones a los líderes políticos del pasado que le entregaron el poder a Chávez y ahora quieren volver, porque es inmoral que vuelvan. A los empresarios explotadores y comerciantes especuladores, sindicalistas patronalistas, periodistas gobierneros, médicos mercantilistas, curas pederastas, llamé despreciables. A la puta llamé puta, al ladrón, ladrón, al marico, marico y al hijo de puta, con toda la fuerza de mi voz, ¡Hijo de puta! Sale pa´llá.
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10 de marzo de 2010

Quiero ser comunista… como Sean Penn

“Sean Penn es conocido en Estados Unidos por su activismo de extrema izquierda. Visita con regularidad a Chávez en Venezuela y es uno de los más conspicuos defensores de la tiranía de los hermanos Castro”. Recientemente pidió prisión para los periodistas norteamericanos que llamen dictador a Chávez, en la tónica que ha caracterizado su profundo odio por los periodistas. Sean Penn es un consentido de Hollywood – que se asocia con Chávez y Danny Glover – otro comunista envidiable - para acabar con la tiranía de Hollywood - que contribuye con sus excelentes actuaciones a la expansión capitalista y que fue esposo de Madonna – su boda con la estrella del pop se recuerda por haber disparado contra los helicópteros de la prensa que filmaban desde el aire - a quien jamás escatimó puntuales golpizas – se dice que le daba duro y curbero con un bate de béisbol - como tampoco se las ha negado a los reporteros gráficos que osan inmortalizar sus célebres peas y que pasó 32 días en chirona por patear a un humilde extra de una de sus exitosas películas, en símil con la también defensora de Chávez, la comunista Naomi Campbell, famosa por las profusas patadas igualitaristas que aplica a su servidumbre, taxistas, mesoneros y aeromozas.

Me imagino la pena de este humilde proletario por la pérdida en un incendio colectivo, de su humilde rancho valorado en tres millones de euros, es que Dios no tiene compasión con los comunistas como Sean Penn, el adolescente que demostró su rebeldía persiguiendo olas en las playas de Malibú, hijo de madre actriz y padre director, ambos de TV, que se crió en las penurias de la mansión familiar en North Hollywood, y reside en San Francisco, en una mansión valorada en $15 millones, apertrechada con todo lo que usted se imagina que pueda caber en quince millones de dólares de pulido espacio techado, que habita desde que otro incendio acabó con su casa en Los Ángeles - que manía del fuego, perseguir sus propiedades, ¿será por el seguro? Sean Penn, el moderno rebelde – al estilo James Dean – que viajó a Bagdad en diciembre de 2002, cuando aún gobernaba Saddam Hussein, y encontró todo tan maravillosamente democrático – ni se percató de los crímenes contra los kurdos - que, a su regreso, se opuso a la invasión a Irak pero que no dice ni pío contra Obama que descalcifica a Afganistán. – y al que robaron un precioso Buick de 1987 con todo original y dos pistolas, una Glock 9mm y una Smith & Wesson .38, en la guantera.

Sean Penn, que despreció el Oscar hasta que se lo concedieron como “mejor actor”, que al retirar su estatuilla, dijo: "Si hay algo que los actores saben tan bien como que no hay armas de destrucción masiva, es que no hay una mejor actuación". Nadie lo entendió, pero su reputación de rebelde – esa que lo impele a defender a tipos como Chávez y Fidel - quedó intacta. Me gustaría ser comunista como Sean Penn... sin la catajarria de contradicciones.
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6 de marzo de 2010

¿Pinochet o Fidel, that is the question?

He sostenido, sostengo y sostendré que tanto Pinohet como Fidel Castro son despreciables deformidades, éticas y morales, para el degredo de la historia, junto a Stalin y Lenin, Mussolini y Hitler y Juan Vicente Gómez, Juan Domingo Perón, Juan Velasco Alvarado, Pérez Jiménez, por no citar a Pol Pot ni a los Kim Il Sung, padre e hijo y los infames dictadores argentinos post - Perón, entre la gama de depredadores de izquierda y de derecha – en realidad eslabonados por el ladronismo congénito y el odio a la humanidad, que el mundo ha debido soportar en nombre de alguna idiotez ideológica que permita la permanencia indefinida en el disfrute del poder de alguna camarilla de mal nacidos con insuficiencia democrática.

Sin embargo, crímenes aparte, hay una enorme diferencia entre Fidel y Pinochet, mientras el primero, un estatista desaforado, sumió a Cuba en la miseria más hórrida y 51 años después – desplazado por una incontinencia fecal - su sucesor Raúl Castro se ve obligado a reconocer “que Cuba no ha superado aún el "periodo especial" – iniciado en 1959 – con su precariedad salarial y escasa productividad; el segundo fue el dinamo del llamado por Milton Friedman, “Milagro chileno”, que en 17 años, a pesar de enfrentar dos crisis financieras, una de ellas mundial - dotó a su país de un modelo económico de libre mercado y fortalecimiento de la actividad privada que llevó a Chile hasta a competir con sus vinos en el mercado europeo, modelo que fue heredado por sus sucesores socialcristianos y reformistas socialistas en coalición, que, de manera inteligente, continuaron aplicando durante veinte años – de Patricio Alwin a la Bachelet - hasta derivar en el Chile de hoy en día, que, sin estar exento de contradicciones sociales, avanza firmemente hacia el Primer Mundo – pese al devastador terremoto que acaba de sufrir que afecta en un punto su PIB - de la mano de un economista liberal, formado en Harvard y exitoso empresario; de hecho, Chile se convertirá en el primer miembro pleno de la OCDE en Sudamérica y segundo en Latinoamérica, después de México, “debido al reconocimiento en los avances económicos de las últimas décadas, desarrollo social y fuerte reestructuración institucional, que lo ha llevado a ubicarse en la treintena de miembros de esta organización, que agrupa a las principales economías industrializadas del mundo”.

Y esa fue la receta, con ingredientes propios como eliminación: del régimen de cambios diferenciales, de restricciones para las tasas de interés, de subsidios y de controles de precio, así como el incremento de los precios de la gasolina, que la ignorancia manumisa le impidió aplicar a Carlos Andrés Pérez en su segundo gobierno – penetrado ya de la verdad frente al empobrecedor populismo de su primer gobierno - y que la idiotez celebra - y hasta la oposición oficial reivindica - como hito revolucionario y eso que fue tímida su aplicación para evitar el shock que la tremenda fuerza de la dictadura pudo aplicar en Chile – sin estallidos sociales - para bien de esa nación. El remedio maluco suele ser el que sana. Pero los pueblos parasitados prefieren la enfermedad a la cura, por el pobrecitismo que segrega.

Ni Pinochet ni Fidel

Los tipos de “izquierda – buena onda ellos – no tienen escrúpulos en postrarse como vestales rendidas ante los criminales dictadores militaristas de izquierda – “en todos los países se violan los derechos humanos” - pero les da “cosa” los criminales dictadores militaristas de derecha.

Si vamos a condenar los crímenes políticos, seamos, por lo menos, caballeros y reconozcamos que Lenin fue un asesino incomparable. Ni Nerón tuvo tan bajos instintos. Y condenemos a ambos con igual coraje. Ni Pinochet ni Fidel.

Y vamos a poner las cosas en perspectiva histórica: El siglo XX – con aguijón clavado en el XXI - nos dejó la impronta de cien millones de muertos y una larguiancha estela de ruina y miseria en 80 años de gobiernos socialistas - cuyo fracaso pivota en negarse a reconocer que los derechos del hombre – como individuo y como persona - son anteriores al Estado - como para poder tener una visión de conjunto del asunto.

Insistir en solapar la realidad de los logros del capitalismo – sistema socialmente perfectible, por supuesto - en el mundo – incluyendo a China – con el argumento de la explotación y la exclusión es ya obcecación de tarados o hipocresía oportunista.

Y si algo me indigna es precisamente la mentira de aquellos que obvian que Venezuela ha tenido 52 años de gobiernos socialistas - cual más populista – y la pobreza ha crecido en escala directamente proporcional a la fortuna de los burócratas que se benefician con sus familiares y compinches de las prebendas del poder socialista en el cual llevar un Bsf de servicios públicos a los más humildes produce riquezas y privilegios inconcebibles mientras lanzan migajas a la pobreza desde sus carrozas de reinas pepeadas de la “justicia social”, por eso esa bandera no puede ser arriada porque se acabaría la gozadera que su invocación genera.

Y en esos años, gracias a las políticas públicas de los regimenes liberales, la pobreza del mundo ha disminuido: “La pobreza absoluta (no la relativa, siempre somos más pobres que “alguien”) se redujo del 40% al 21% a nivel mundial desde 1981 hasta la fecha.

Es tal vez uno de los fenómenos humanos más importantes de la historia” (Juan Fernando Carpio) – logro opacado por la alharaca de los loros socialistas que fracasan en todo, pero como alborotan y repiten sandeces sobre la solidaridad internacional, enunciado desmontado por la realidad del África negra que evidencia la perversión tras la acrítica filantropía mundial que financia gobernantes asesinos y destruye la productividad: Alguien debe detener esa idiotez si en verdad se quiere ayudar a ese sufrido pueblo, como exige el joven economista keniata, James Shikwati.

Y así, mientras la pobreza se reduce drásticamente – en, por ejemplo, Europa – donde ya no hay emigración - Asia (China, Hong Kong, Macao, Taiwán, Malasia, Tailandia, Filipinas, Corea del Sur, Japón, Rusia), el subcontinente arábigo, Australia… - en nuestra postiza América Latina que, según epitafio del fidelorrágico Gabriel García Márquez, “o será socialista o no será” - lo que desdice su supuesta condición intelectual, pues debió decir “o será productiva o no será”, porque ser mendigo no es un destino – en la cual existen países inviables como Haití, por citar sólo el caso más dramático - que debe ser asociado a alguna nación desarrollada, sino pregúntenle a Puerto Rico - la pobreza es una ecuación perversa de ignorancia con explotación política.

Liberalismo Siglo XXI: La única opción

Libertad económica con racionalidad social es la propuesta para superar la pobreza en tránsito e impedir que la miseria destruya a los pobres fijos por acción incontrovertible de la naturaleza humana.

Así que, frente a ese imposible socialismo, fracasado a escala histórica, el liberalismo del siglo XXI (cuyo lema popular es “quien trabaja no come paja”) bajo la premisa de gobierno mínimo, economía de libre mercado, sociedad de bienestar – frente al “Estado de Bienestar” - teniendo como centro al individuo ético y productivo (a través del trabajo, del estudio y de la responsabilidad) como célula fundamental de la sociedad, propone el acceso proporcional a la riqueza – quien produce más gana más y quien quiera ser más que otro, pues que haga más – mediante la expansión de la propiedad privada, la meritocracia (o merecimiento) – cada quien según sus conocimientos - la solidaridad orgánica – la que identifica las potencialidades ajenas y ayuda a desarrollarlas – pero dando el pescado a quienes no puedan aprender a pescar, es decir focalizado el asistencialismo oficial exclusivamente en casos específicos – niños en riesgo, madres en precariedad, ancianos, indigentes, es decir pobres fijos – lo que significa que el liberalismo siglo XXI debe cubrir derechos sociales fundamentales como salud y educación para la productividad desde los primeros años, como condición previa para un mejor ejercicio de la libertad, según los postulados de Bobbio, pero hasta que todos los ciudadanos estén incorporados a la sociedad de bienestar que se irá institucionalizando en el proceso.

En conclusión

Venezuela es un país con grandes recursos que han generado miseria estructural, delincuencia y apagones. El sentido común obliga a reflexionar sobre las causas de tal paradoja. O liberalizamos la economía y subordinamos a ella la política o perdemos para siempre - como los países comiquitas del socialismo que muerden la mano que los alimenta - la posibilidad de ser realmente nación libre y soberana por la actitud proclive a la productividad de su gente.
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1 de marzo de 2010

MEMORABLES

2 de Marzo.
Santos: Genaro, Lucio, Bartolomé Gutiérrez, Pablo, Lorgio, Inés de Praga.
Reflexión para hoy: Tolerancia debe traducir respeto por el otro como “no yo” y convicción de justicia.
1498: Vasco da Gama llega a Mozambique.
1743: El pirata Knowles ataca la Guaira con la fuerza más grande que había llegado nunca a Venezuela. Con banderolas, la atalaya de El Zamuro reportó 19 navíos británicos que tras cinco días de intensa defensa se retiraron completamente derrotados a Curazao.
1771: Francisco de Miranda llega a Cádiz en su primer viaje a España.
1811: Se reúne el primer Congreso de Venezuela, con 30 de los 43 diputados electos, representando a las provincias de Caracas, Cumaná, Barinas, Margarita y Mérida.
1821: Josefa Venancia de la Encarnación Camejo al frente de quince hombres reta a Chepino González, en Baraived (Falcón), y en violento combate logra vencerlo y el jefe realista muere en el combate.
1831: Santander recibe en Génova la noticia de la muerte de Bolívar, y escribe: “¿Con qué al fin murió don Simón? El tiempo nos dirá si su muerte ha sido o no útil a la paz y a la libertad?”.
1836: El estado de Texas se declara independiente de México.
1867: El Congreso de Estados Unidos impone la Ley de Reconstrucción, por la que se concede el voto a los negros libertos y establece en el Sur un régimen militar.
1873: El Congreso elige a Linares Alcántara luego de un pacto de mutuo apoyo con el otro candidato Hermenegildo G. Zavarce, y es juramentado como Presidente Constitucional.
1894: El general Domingo A. Sifontes asume la Comisaría General de El Dorado creada a petición suya para enfrentar la invasión inglesa.
1895: Fallece la pintora impresionista francesa Berthe Morisot (54).
1898: El Mocho Hernández encabeza la Revolución de Queipa contra el gobierno de Ignacio Andrade.
1923: Muere Ruy Barbosa, uno de los fundadores de la República de Brasil y autor de su Constitución.
1930: Muere DH Lawrence, escritor británico.
1931: Nace Tom Wolfe, escritor y periodista norteamericano, padre del llamado Nuevo Periodismo, que nació en los Estados Unidos en los años sesenta bajo la inspiración de la publicación de A sangre fría, de Truman Capote.
1942: Nace Lou Reed (Lewis Allen Reed) en Freeport, Long Island, Nueva York), cantante y escritor de rock, considerado el padre del rock alternativo.1950 : Nace en Caracas, el cantante, pianista , compositor y arreglista Avier Moisés D'aubaterre «Ajoporro». Nace en Caracas el músico Wladimir Lozano.
1952: Comienza el dragado del Canal del Orinoco.
1956: Francia reconoce la independencia de Marruecos.
1958: Sir Vivian Fuch termina su travesía terrestre por la Antártida.1967: Muere José Martínez Ruiz, "Azorín", escritor español.1971: Mujibur Rahman proclama en Dacca a Bangla Desh república independiente de Pakistán.1972: Es lanzado al espacio el Pioner X llevando un mensaje de la humanidad destinado a los hipotéticos seres inteligentes de otros mundos.1974: Rafael Caldera inaugura el Poliedro de Caracas.
1991: Más de dos mil guerrilleros del Ejército Popular de Liberación de Colombia entregan las armas.
1998: Ixora Rojas, del partido Acción Democrática, asume la presidencia de la Cámara de Diputados, y se convierte en la primera mujer en la historia de Venezuela en presidir una Cámara en el Congreso. Zoilamérica Narváez inicia su cruzada legal para exigir justicia contra su padrastro el líder sandinista – dos veces presidente de Nicaragua - Daniel Ortega por violación y abuso sexual desde que tenía 11 años.
2008: Chávez luego de calificar la muerte de Raúl Reyes de “cobarde asesinato”, y de calificar al presidente Uribe de criminal y dirigir una banda de criminales en el Palacio de Nariño, ordena cerrar la Embajada de Venezuela en Bogotá y manda a su ministro de Defensa a enviar 10 batallones y desplegar tanques y aviones en la frontera con Colombia. Y responde a una periodista: “¿Cerrar Globovisión? No, que esa cloaca siga abierta para que todo el mundo la vea”. El gobierno de Ecuador denuncia la violación de su territorio por parte de Colombia y retira su embajador de Bogotá y expulsa al colombiano, y envía sus tropas a la frontera con Colombia en la peor crisis diplomática entre los dos países.
2009: Hugo Chávez: “Si no fuera por estos medios, que están en poder de la oligarquía, que atacan y mienten y manipulan tanto, el apoyo al gobierno, a la revolución, estaría en mucho más del 80%”.
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